"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







lunes, 9 de enero de 2017

Todo es una conspiración



Por Fernando Trujillo

“El secreto de los Illuminati es que no sabes que eres miembro hasta que es demasiado tarde para salirse.”

Robert Anton Wilson

La semana pasada en México han sucedido una serie de disturbios, saqueos, actos de violencia irracional impulsados por el aumento del precio de la gasolina (coloquialmente llamado “gasolinazo”), las redes sociales se han llenado de noticias falsas, acusaciones por parte de grupos de izquierda de infiltrados del gobierno, en cada protesta organizada por colectivos de izquierda siempre termina en disturbios y violencia inmediatamente sus portavoces salen con la excusa de que no fueron ellos, sino que la culpa la tiene la mafia del poder (termino para llamar al gobierno mexicano) para dejar mal a estos colectivos.
No se duda que puedan haber infiltrados en movimientos políticos pero actos masivos de vandalismo y saqueo son algo que no pueden ser controlados, estos saqueos son una forma irracional de reacción frente a un sistema pútrido, no es una forma de lucha contra el capitalismo sino reafirmar tu condición como esclavo del capitalismo.
La izquierda mexicana se lavó las manos como siempre, culpo de todos estos destrozos a supuestos infiltrados, tal como los gobiernos de Maduro y otros líderes de izquierda hacen con manifestaciones, oposición política, culpándolos de ser infiltrados de Estados Unidos (llamado el Imperio). Cuando las cosas se salen de control o no tienen una respuesta se recurre a un enemigo imaginario.
Las teorías de conspiración tienen una doble función social, por un lado mantienen con un halo de omnipotencia a las elites bancarias, por otro lado son una forma segura de ver el mundo. Bajo la primera premisa, la conspiranoia mantienen al Sistema neoliberal como un ser omnipotente capaz de manipular todos los acontecimientos mundiales, generador de todas las revoluciones, de todos los hechos, ataques terroristas, nada puede escapar a su control (hay un episodio de South Park que lo explica de forma sencilla), entonces todas las organizaciones terroristas, rebeldes, todos los movimientos, manifestaciones son obra suya y por lo tanto derrocarlo es imposible.
Las teorías de conspiración siempre han existido pero es en la era de las redes sociales, del Internet donde han encontrado su hogar, a diario se difunden noticias falsas de portales falsos, se distorsiona información en beneficio de ciertos colectivos, se postea fotos falsas, manipulaciones, hipótesis sin fundamento nacen y se esparcen ante millones de crédulos que las comparten sin cuestionar.
Sucede un atentado terrorista islámico, entonces cientos de teorías aparecen en un momento diciendo que fue un montaje de la CIA, el Mossad, la ultraderecha (elija el organismo que quiera) para explicar un hecho violento y que no comprendemos.
El atentado del once de septiembre es uno de los favoritos de los conspiranoicos, alegando que un autoatentado, que fue equis grupo para tener poder, para librar una guerra por el petróleo, no se duda que el atentado fuera una excusa para iniciar una guerra pero cada teoría alrededor del atentado mismo va de lo poco posible a lo absolutamente absurdo. Blogs, noticias, portales en línea de muchos autodenominados “expertos” han hablado de esta supuesta conspiración con cada vez menos credibilidad.
Los atentados terroristas son la excusa perfecta para inventar una teoría de conspiración, una vez que pasa entonces aparecen noticias y blogs de estos “expertos” hablando de complicadas y absurdas maniobras, compartiendo fotos trucadas, hablando de que incluso no sucedió y que tanto victimas como terroristas eran actores que realizaron un montaje, aunque cueste creerlo mucha gente lo piensa.
La conspiranoia llega a niveles de máximo ridículo cuando sus creyentes (fieles a grados casi sectarios) buscan mensajes masones e Illuminati en videos de Lady Gaga, en las películas de determinado director de Hollywood, en anuncios, caricaturas, los Simpsons, esta gente vive rodeado de conspiraciones.
El guionista de tebeos Alan Moore explico muy bien cómo funcionan las teorías de conspiración:

“Lo más importante que he aprendido sobre la teoría de la conspiración es que los teóricos de la conspiración creen en ella porque es más que reconfortante. La verdad es que el mundo es caótico. No es la conspiración de la banca judía, ni de alienígenas grises, ni de reptiloides de doce pies de altura que controlan desde otra dimensión. La verdad es más aterradora, nadie tiene el control. El mundo carece de timón.”

Aquí va la segunda función de estas teorías, son reconfortantes, nos sentimos bien al saber que todo está controlado, que existe un orden, nos decimos a nosotros mismos que el terrorismo y todas las cosas malas a nuestro alrededor son obra de un ente invisible que lo controla todo, así las protestas en México que terminan en saqueos son culpa de supuestos infiltrados, esto dice que no fue nuestra culpa como pueblo sino de un ente invisible que lo controla todo.
En cierta manera esta segunda función inconscientemente te hace amar a tu opresor, no hay caos, solo orden y ese orden lo asegura ese ente invisible.
El mundo es un caos, la naturaleza es un caos pero mis teorías de conspiración me mantienen en una zona segura donde hay un orden que lo controla todo.
A todo esto ¿Existen conspiraciones? Por supuesto que existen, en toda la historia ha habido conjuras, golpes de estado, alianzas secretas con sus niveles de complejidad pero la excesiva conspiranoia resulta no resulta solo ser hilarante sino nociva.
El más grande daño causado por la conspiranoia es negar la voluntad humana, la voluntad de un pueblo para rebelarse contra su opresor, la voluntad de una nación para poder salir adelante sin el factor dinero.
La conspiranoia afirma que nada puede hacerse sin dinero negando de esta manera la voluntad y continuando reafirmando el precepto materialista que únicamente lo económico mueve la historia.
Los teóricos de conspiración acusan a los movimientos nacionalistas de ser infiltrados sionistas, nada nuevo ya que muchos teóricos de la conspiración piensan que Hitler fue un espía británico y un sionista cuyo objetivo fue crear el actual estado de Israel. A este respecto el antisionismo puede resultar nocivo ¿Por qué? Sabemos que las elites bancarias son sionistas, sabemos que las elites de Hollywood son sionistas, sabemos que pertenecen a logias masonicas pero el antisionismo más que beneficioso resulta perjudicial, los mantiene unidos bajo una misma ideología y puede caer en la conspiranoia, como mencione muchos antisionistas piensan que Hitler fue un sionista encubierto.
La conspiranoia es enemiga de los nacionalismos, parece que el último fin de esta tendencia es una aldea global, un mundo sin fronteras ni identidades donde toda la humanidad viva unida, bajo su mirada los nacionalismos son parte de los Illuminati, reptilianos, sionistas o gringos que no quieren una humanidad multicultural sin fronteras.
La más grande victoria de la tendencia conspiranoia ha sido negar la voluntad humana y reafirmando el dominio de lo económico sobre ella.
En este sentido las teorías conspirativas en Internet cumplen su cometido como forma de control social, mantienen al ser humano sumiso ante un ente omnipotente, dan seguridad de que todo es parte de un orden, da la sensación de que todos los disidentes contra el Sistema están controlados, no hay escapatoria de este orden.
El gran error del ser humano del siglo XXI es creer que el mismo es librepensador, se siente intelectual por leer portales “alternativos” de Internet, por compartir teorías de conspiración en el trabajo o la universidad, cree que todo lo que sucede es parte de un intrínseco plan que solo los “despertados” como él pueden entender pero en realidad es el tipo de humano más manipulable de toda la historia.
Si tú lo contradices entonces te etiqueta de dos maneras: eres un infiltrado o eres un ignorante que no lee la “verdad” oculta en blogs de dudosa reputación de la red.
El Internet ha sepultado la Verdad entre tanta desinformación, entre tanta basura conspiranoica que uno ya no puede diferenciarla o descubrirla.
Lejos de la conspiranoia la verdad puede ser dolorosa, los pueblos europeos se llenan de inmigrantes más que por la financiación de las elites plutocráticas (la cual es real) es por la debilidad de los pueblos, el sometimiento del pensamiento políticamente correcto y la ineptitud de sus políticos, los saqueos y fracasos de las manifestaciones en México se deben más a un pueblo sin ética y sin unión nacional más que a supuestos infiltrados. Se busca culpables externos para autocomplacernos y decirnos que no tenemos la culpa.
No es ninguna teoría conspirativa, es un ciclo histórico que se cumple.
Illuminati, reptilianos, el Yunque, los yanquis, la ultraderecha, Donald Trump, Hydra o el Heteropatriarcado, póngale el nombre que quieran a su conspiración en la que decidan creer, si necesitas un enemigo imaginario para sentir seguridad entonces eres un cobarde.
Lo cierto es que el mundo es un caos y en las cúpulas de poder existen elites bancarias interesadas en acumular más dinero y poder manteniendo un falso orden mientras tu estas ocupado leyendo un portal “alternativo” y creyendo que eres un “despertado”.

Enero 2017


lunes, 2 de enero de 2017

La Guerra de las Galaxias, propaganda y cultura de masas




Por Fernando Trujillo

La mundialmente famosa saga de películas La Guerra de las Galaxias es amada por todos, crecimos con sus personajes, su música, su historia, es parte de la cultura universal, todos crecimos viendo y amando La Guerra de las Galaxias, compramos sus juguetes, jugamos los videojuegos basados en la saga, leímos sus tebeos, hasta el día de hoy esta saga fílmica creada por George Lucas y comprada por la compañía Disney es una máquina de hacer dinero.
Puedo resumir mi sentir acerca de esta serie de esta manera: si de niño no te gusto o no viste La Guerra de las Galaxias no tienes corazón, si te gusta después de los treinta entonces no tienes cerebro.
¿Por qué afirmo esto? Para nadie es un secreto que Hollywood es una industria de propaganda ideológica, ya trate este tema hace casi tres años con un texto llamado Metafísica de Hollywood en el que brevemente hablo de como la maquinaria de Hollywood sirve como una anestesia al hombre moderno y una poderosa arma de propaganda.
Es un dato poco conocido que todas las películas de Hollywood pasan por una revisión por parte de agencias como el Pentágono o la CIA, ellos aprueban los guiones, revisan y editan el contenido, lo financian y le dan todo el apoyo mediático. Los guiones que no tienen esta aprobación no reciben este masivo apoyo o no es permitida su distribución. Esto no es una fantasía conspiranoica, esto es real.
Menciono este dato para conocer cómo funciona las películas de la saga, el mes pasado se estrenó a nivel mundial la película Rogue One: A Star Wars Story como parte de una serie de películas financiadas por los estudios Disney.
La nueva entrega de la saga fílmica ha tenido críticas muy positivas que alaban el tono oscuro de la misma y ha sido vista por círculos progres como una alegoría a la oposición a la administración Trump haciendo paralelismos entre el reciente presidente de ese país y el Imperio, no es nada nuevo, la serie siempre ha tenido un claro matiz propagandístico orientado hacia los valores democráticos y con la compañía Disney hacia el liberalismo cultural.

Si recuerdan, las primeras películas de la serie fueron estrenadas a finales de los setenta, por esa época el mundo pasaba por la etapa final de la Guerra Fría, hay claros paralelismos entre los hechos relatados en la saga y la situación mundial de esa época (y la actual).
La valiente república democrática de los Jedi enfrentándose al autoritario Imperio de los Sith, la Republica presentada en el universo de las películas no es como la republica romana sino la representación de una república democrática moderna, el mundo libre mientras que su opositor el Imperio es un gobierno totalitario y militarista que reprime al individuo, en ese entonces era claro que los Jedi simbolizaban al mundo libre liderado por Estados Unidos mientras que su opositor era una síntesis entre el Tercer Reich y la Unión Soviética.
En la mente del espectador se presenta entonces la republica con sus valores de democracia, igualdad y diversidad (todos los rebeldes son humanos de diferentes razas, sexos y razas alienígenas) mientras que su opositor el Imperio se asocia a la represión, el totalitarismo, la dictadura y el hombre blanco, en todo el bando imperial solo hay hombres blancos, ninguna mujer y solo humanos, se da a entender que existe un racismo contra los alienígenas, salvo por Jabba el Hutt y su pandilla de mafiosos (que no son parte del Imperio sino aliados) todos los villanos son humanos, hombres y blancos.
El Imperio en su matiz tradicional representa el Orden, la Jerarquía, la Unidad bajo el mando de un monarca sagrado. En La Guerra de las Galaxias el Imperio resulta una mezcla exagerada y grotesca del régimen nacional socialista, el comunismo soviético y el imperio romano, los uniformes, las formas de los cascos, sus marchas militares todos recuerdan al Tercer Reich, por otra parte si uno distingue bien el atuendo del emperador Palpatiane vera que tiene similitudes con el vestuario del emperador romano Augusto en su atuendo sacerdotal.
A este respecto la figura del emperador tiene un símbolo sagrado, luminoso, como un representante del poder divino y terrenal, en la saga fílmica de Lucas se invierte este arquetipo de forma aberrante para hacer ver la figura imperial como representante de las tinieblas y el mal.
Otro aspecto a tratar en el universo de la Guerra de las Galaxias es la religión, al parecer la única religión (o la más conocida por lo menos) es la creencia en la Fuerza, una energía universal o algo así que mueve al universo pero salvo por la orden Jedi y su antagonista los Sith parece que nadie cree en la Fuerza, no existen templos, no existen ritos ni sumos sacerdotes, no existe una teología de esta Fuerza y al parecer salvo los Jedis y los Sith no hay ninguna creencia en la Fuerza por parte del resto del Universo.   
Esto me recuerda un poco a las “religiones” new age, los hijos de la teosofía, seudo-religiones modernas que niegan dogmas y una fe establecida para hablar de “buenas vibras” o una “energía universal”, todas ellas acusadas de ser creaciones de la ONU para abolir las religiones tradicionales y crear una sola fe para el Nuevo Orden Mundial.
Recordemos nuevamente que la saga fue creada a finales de los setenta cuando el new age y las sectas seudo-orientales estaban (y aún siguen) de moda.
En las precuelas dirigidas por George Lucas más tarde se habla de los miclodians, partículas que componen la Fuerza despojando a esta de un elemento espiritual y dándole un matiz más racional. De esta manera el universo de La Guerra de las Galaxias es un universo ateo, racional, sin dioses ni una espiritualidad ancestral.

Las películas de La Guerra de las Galaxias con su propaganda tienen un nuevo capítulo con la adquisición de Disney, ahora como parte de la agenda del liberalismo cultural.
La nueva heroína Rei es una Jedi para el público feminista e incluyente, en la séptima entrega de la saga el héroe viril Han Solo ahora un hombre viejo, muere de forma deshonrosa asesinado por su psicótico hijo Kylo Ren.
Porque dentro de todo Han Solo era un símbolo de heroísmo y masculinidad, parte de los buenos si pero un arquetipo retrogrado al que matan para darle protagonismo a Rei la heroína feminista.
Disney también en una decisión que molesto a los fans de antaño quito todas las representaciones de la princesa Leia como esclava de Jabba, ese atuendo icónico ha sido suprimido por la agenda feminista y políticamente correcta.
Donde se mueve la saga ahora es en resaltar los valores feministas, incluyentes, multirraciales (con personajes de atuendos islámicos por ejemplo) y democráticos del liberalismo cultural al mundo.
En Rogue One se muestra un lado más oscuro de los rebeldes donde una facción de rebeldes más extremista es más despiadada, mata sin remordimientos a soldados imperiales, tal como en Bastardos sin gloria de Tarantino.
Esta facción es llamada Partisanos nombre que se le da a los guerrilleros y que ineludiblemente alude a los partisanos italianos que se dedicaban a matar, violar y torturar a la población italiana que no simpatizara con ellos durante la Segunda Guerra.
Los rebeldes republicanos están conformados por personas de varias razas, esto en las nuevas películas es más marcado que en las primeras, así en la mente del espectador surge la sociedad multirracial como buena mientras que un Imperio con una homogeneidad racial como el mal.
En la nueva entrega hay similitudes entre los rebeldes y los grupos jihadistas que asolan medio oriente, la Primavera Árabe, brutales, dispuestos a autosacrificarse por derrotar al Imperio, por otro lado la heroína Jyn Ergson me parece que la diseñaron justo en la campaña de la heroína de los progres gringos Hillary Clinton, el grupo rebelde esta con ella creando un cierto paralelismo entre ambas.
Rogue One resulta ser la película más ambigua de la saga, los rebeldes son mostrados como tan faltos de piedad como el Imperio y sin ninguna ideología clara, siguen a ella en lo que es una esperanza vacía.
Darth Vader en toda la saga y sobre todo en esta última se afirma como un símbolo del totalitarismo, para Battercup Dew del sitio Counter-Currents Vader es “una perfecta expresión de los Ideales Fascistas, una brillante expresión de la suprema tecnología Aria y de masculinidad agresiva” todo lo que un progre odia.
¿Llamaría a boicotear la saga? No sirve de nada hacer un boicot a un producto que tiene millones de seguidores, solo quedarías como un “hater” típico. Si vas o no vas a verla eso no cambia el resultado.
¿Diría que la vean? Háganlo, sepan distinguir el grano de la paja, disfrútenla si son fans pero no olviden que esta saga es producida por el enemigo de los pueblos, el mundialismo, la globalización, la destrucción de las identidades por la sociedad multirracial.
Todos toman a los rebeldes como ejemplos de valores progres, tomemos como ejemplo a Darth Vader y los chicos malos como nuestros símbolos, somos el lado oscuro, representamos el Orden, la Masculinidad, la Violencia y el Imperio por supuesto.

Enero 2017


Fuentes:






domingo, 18 de diciembre de 2016

Vacaciones de Navidad



Por este medio, les aviso a todos mis lectores que tomare un descanso durante todo el mes de diciembre y principios de enero, el blog no esta abandonado sino que usare este tiempo para poner en orden mis ideas, reflexionar y enfocarme en otros proyectos que tengo pendiente y los cuales por una u otra razón no he podido darles el seguimiento que se merecen.

Regresare en 2017 con nuevos textos, por el momento les deseo a todos una feliz Navidad y un buen inicio de año, les deseo victoria en todas sus peleas.

Gracias por leer y visitar este espacio.

Atte

Fernando Trujillo

Aprovecho mandarles una invitación para que visiten mi librería virtual y vean mi mas reciente novela Las gemelas que nunca regresaron espero sea de su agrado.

P.D: No conozco al ilustrador de la imagen, si lo conocen escríbanme en los comentarios para darle el crédito correspondiente.

martes, 22 de noviembre de 2016

Perdieron y siempre van a perder





Por Fernando Trujillo

Han pasado ya unas semanas desde la elección presidencial en Estados Unidos, la más polarizada y polémica posiblemente en su historia, superando por mucho la campaña de 2008 en el que resultó ganador Barack Obama.
La victoria aplastante de Donald Trump género en los seguidores de Hillary una serie de reacciones que van desde el llanto, el berrinche típico de un niño mimado, la ira, cientos de titulares amarillistas en la prensa liberal, la negación y protestas violentas, agresiones a los votantes republicanos, hasta un intento de independencia del estado de California (por demás patético), celebridades como Stephen King, Bill Maher, Miley Cyrus llorando, despotricando contra el pueblo americano. Mismos síntomas que tiene un niño malcriado al que no le dan lo que quiere en el momento que quiere. Misma reacción cuando sucedió la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y la derrota de Podemos en las elecciones españolas. La autodenominada “generación más despierta de la historia” solo son un montón de niñatos con la cabeza llena de ideas liberales que piensan que están haciendo un mundo mejor sin homofobia, xenofobia, transfobia e invéntense todas las fobias habidas y por haber.
Dejemos algo en claro antes de continuar, esto no es izquierda, en un régimen de izquierda no hay derechos humanos ni flores, es un régimen totalitario donde los criminales y homosexuales van encerrados al gulag a trabajos forzados. No es ninguna izquierda, esto es puro liberalismo cultural.
Esta autodenominada “nueva izquierda” no le preocupa en absoluto el proletariado, el campesino, está conformada por un montón de chicos de universidades caras con pretensiones de artistas y de activistas sociales, más preocupados por meter “refugiados” a los países occidentales, denunciar cualquier cosa que les parezca ofensiva en redes sociales, el matrimonio gay y el feminismo que en las necesidades del pueblo.
Pero ellos perdieron y no solo en las elecciones yanquis, en el Brexit, en el voto colombiano, sino que siempre van a perder.
Perdieron porque están peleando con enemigos imaginarios como un supuesto patriarcado opresor, una sociedad “fascista”, el supuesto sexismo y misoginia en los videojuegos y porque todo el mundo (bajo amenaza de cárcel o multas) acepte los matrimonios gays, los transgenero, las familias “diversas” pero no ven al proletariado, al pueblo ni ven que solo son marionetas de las grandes oligarquías.
Perdieron no porque solo los “viejos” votaron a favor de lo que ellos odiaban, sino porque el pueblo mismo está harto de esta repelente generación de maricas, porque al pueblo norteamericano, español, colombiano, británico le importa un bledo los transgenero, los matrimonios homosexuales y legalizar la hierba, el pueblo quiere un salario justo, tener un trabajo asegurado con jornadas laborales justas, quiere vivir en un vecindario tranquilo sin temor a ser asaltados o amenazados, sus necesidades son más prioritarias y realistas que la de toda esa nueva izquierda.
Ellos no están haciendo un nuevo mundo sin fronteras y donde el amor gana, porque para su desgracia ese mundo no existe ni existirá. Hace cincuenta años que se acabó la segregación racial en los países occidentales ¿Ha cambiado algo? El racismo continúa, la violencia racial es cada vez más elevada, pandillas de negros asesinan blancos, se crean milicias blancas para combatir la violencia negra y Estados Unidos es un campo de batalla entre razas.
La religión cristiana ya no tiene influencia como antes y los ateos celebran esto como el “fin de la religión” pero mientras las iglesias cierran y son demolidas se abren mezquitas, refugiados islámicos crean sus propias milicias, buscan leyes que favorezca su cosmovisión religiosa por encima de los nativos occidentales.
Ellos creen que han ganado porque tienen leyes que les benefician, tienen a organismos internacionales que los financia, se aprueban leyes de cárcel para los “comentarios de odio” y se aprueban leyes sobre leyes para beneficiar a las feministas, homosexuales, refugiados, transgenero pero en realidad han perdido.
Porque ellos al igual que nosotros (a los que llaman deplorables) padecen el mismo sistema usurero, el desempleo, la inseguridad en las calles, los altos impuestos, la depresión, la ansiedad nerviosa, la falta de oportunidades. No hablo de los líderes que viven en el lujo mientras predican la igualdad, hablo de sus militantes, los milenials, los chicos universitarios, los activistas en las calles, todos ellos perdieron.
Todas sus “grandes” ideas están basadas en nada, solo son inorgánicas fantasías, el racismo no es una construcción social como tampoco lo es el sexo, la cultura o la religión, nuestra verdad se basa en realidades biológicas.
Existen las diferencias raciales así como las diferencias entre los sexos, existen culturas mejores que otras, ni el racismo ni la violencia se van a acabar, son elementos que están en nosotros, en nuestros genes, marcar tu territorio y defenderlo de los extranjeros es parte de nuestro instinto, como los lobos defienden su territorio de otra especie. Es parte del Orden Natural.
Quieren ignorar este orden, ignorar las leyes biológicas a su conveniencia pero por mas dramas y exigencias por derechos al Sistema que dicen odiar no se pueden cambiar estas realidades y en cada intento que hagan van a fracasar.
No importa lo que hagan la Verdad está del lado de nosotros los deplorables, ustedes son parte del mismo sistema corrupto que los usa como carne de cañón, no son luchadores ni buscadores de justicia son un montón de niños berrinchudos.
Mientras ustedes buscan un mundo multicultural, sin nada ofensivo, tolerante, feminista, una nueva era sin religión ni fronteras en el otro lado del mundo el Califato gana terreno y no busca amor y flores sino exterminarlos a ustedes sobre todo.
Mientras buscan perseguir mediáticamente, censurar en harás de este mundo utópico las viejas y odiosas ideas fascistas resurgen con mas fuerza, la realidad racial golpea con fuerza en los sangrientos disturbios alrededor del mundo occidental, el proletariado y el campesino ya no están con ustedes, todo su mundo rosa caerá ante la realidad y entonces verán que los que ustedes llamaron deplorables tenían razón.
Ustedes perdieron y siempre van a perder.

Noviembre 2016




martes, 1 de noviembre de 2016

El mexicano, su imagen y su estereotipo



Por Fernando Trujillo

El tema del racismo entre mexicanos y norteamericanos es un tema siempre presente pero en este periodo de elecciones en USA ha cobrado nuevamente una importancia primaria a nivel mediático.
Las relaciones entre norteamericanos y mexicanos siempre han sido complejas, tensas, han sido de contrastes y vamos a decirlo de una buena vez este racismo (que cabe aclarar es reciproco) nunca se va a acabar, se puede atenuar pero siempre va a estar presente en ambos lados.
Muchos mexicanos que viven en USA se preguntan ¿Por qué hay norteamericanos que no los quieren? ¿Se trata del color de piel? En muchos casos si pero el racismo es algo mucho más complejo y tiene raíces más profundas.
Podemos comenzar a decir que la cultura hispana y la cultura anglosajona son totalmente opuestas, por más que se quiera una integración forzosa de ambas en una utopía multicultural, las diferencias tanto culturales como raciales siempre van a salir a flote provocando antagonismos.
En este clima de rechazo y desconfianza habría que preguntarnos ¿Cuál es la imagen que proyectamos ante el mundo? En USA viven muchos mexicanos que aportan al país, que son honrados y trabajadores, que conviven sin problemas con otras personas, que siempre sacan adelante a sus familias y a la comunidad donde viven, que se sienten orgullosos de ser mexicanos pero también aman al país que les ha dado oportunidades y el suelo donde viven sin embargo muchos norteamericanos y europeos no ven esto, lo que ven es una imagen muy tergiversada de la cultura mexicana.
En las zonas con mayor población hispana de Estados Unidos se han formado bandas criminales conformadas por inmigrantes ilegales y chicanos que rechazan la cultura hispana para abrazar símbolos prehispánicos, la influencia de la cultura hip hop negra, las imágenes de la Santa Muerte y símbolos que representan el crimen y un falso identitarismo que paradójicamente es producto de la cultura global.
Estas bandas tienen como rito de iniciación asesinar personas blancas o violar mujeres blancas, viven de la venta de armas y droga, los asaltos violentos, la violación múltiple en nombre del “brown power”.
En España los latin kings y clicas latinas que representan lo peor de los países hispánicos siembran el terror con asaltos, violaciones y agresiones a ciudadanos españoles.
Imagínese ahora que usted es un ciudadano norteamericano o europeo y tiene como vecinos a personajes como los que acabo de describir ¿No les tendría miedo? ¿No los rechazaría?
Estos grupos de chicanos rechazan lo mejor de la cultura hispana y odian la cultura blanca, odian el país en el que viven y a su gente, por el contrario adoptan un extraño hibrido entre una cultura criminal, la música hip hop, un orgullo prehispánico que mezclan con horripilante spanglish. Este chicanismo es producto de la anti-cultura global que destruye identidades de los pueblos, que otorga una falsa identidad e incita al odio contra toda cultura sana.
Los medios de comunicación lejos de combatir este estereotipo o esta imagen negativa hacen lo contrario, lo incentivan entre los hispanos. La imagen del “latino” flojo, torpe, oportunista, patán, está presente en el cine, en la música, en la televisión.
Grupos de hip hop como Cartel de Santa tienen canciones sobre pandillerismo, venta de drogas, consumo de marihuana en la comunidad hispana y va dirigido a los hispanos que viven en USA. El mexicano con pantalones grandes, tatuajes de vírgenes y calaveras es una imagen lamentablemente muy reconocida por los europeos y norteamericanos.
Otros grupos de hip hop chicano hablan de asesinar blancos, de vender drogas, de violencia racial ¿Esta es la imagen que queremos proyectar?
Toda nuestra producción televisiva, cinematográfica y musical está influenciada por la narcocultura, las telenovelas que producen cadenas como Telemundo hacen apología de este estilo de vida, la música como los antes mencionados Cartel de Santa que alientan a una vida de pandillerismo y venta de drogas.
¿Esta es nuestra imagen ante el mundo? No me extraña entonces que en el país vecino exista rechazo y desconfianza hacia nosotros.
Por eso los mexicanos legales que viven en USA rechazan la inmigración masiva, no por un simple malinchismo o por racismo, sino porque no quieren a grupos problemáticos viviendo en el país, dándoles una mala fama y llevando a una tercermundizacion.
Los medios no quieren presentar la imagen de un mexicano honrado, bien vestido, estudioso y trabajador, quiere presentar la de un cholo con una pistola en la mano y un porro de hierba en la otra.
Y existe esta imagen, la vivimos en los países hispanos, los países hispanos están sumidos en una podredumbre ética, si en Hispanoamérica lamentablemente abunda el oportunismo, todo el mundo quiere aprovecharse del otro, todo mundo quiere sacar ventaja del otro, todos quieren chingar al prójimo (como vulgarmente se dice), no vamos a negarlo, no vamos a decir que esta imagen negativa es un estereotipo falso.
La globalización afecta a todos los pueblos, los convierte en masas sin identidad, sin ética y en hordas de seres en los que abundan los peores instintos, deforma la belleza de la cultura de un pueblo y lo transforma en una horrible parodia. En el caso de Hispanoamérica, ha destruido la cultura hispana y la ha sustituido por una grotesca anti-cultura “latinoamericana”.
No somos eso, esas no son nuestras raíces, aunque muchos hispanos contaminados por el multiculturalismo no lo quieran ver pero México y los países hispanos son mucho más que ese estereotipo negativo que nosotros mismos hemos creado y hemos hecho perdurar.
Pero lamentablemente el icono del pandillero, del criminal, del mexicano degenerado es más aceptada que la del mexicano trabajador y honrado.
Los medios se han encargado de hacer esta imagen deseable, hasta heroica para el público hispano, entonces los chicanos, cholos, maras salvatruchas, criminales se convierten en “héroes” o “victimas incomprendidas de la sociedad blanca”.
Las sociedades son formadas por un pueblo, por sus genes, por su espíritu, las civilizaciones son construcciones raciales y una raza sana construye una sociedad sana, eso es un hecho, entonces ¿Qué se civilización puede nacer de una raza degenerada? Solo una civilización caótica y degenerada.
Para construir un mejor país se necesita un nuevo mexicano, un hombre con ética y espíritu aristocrático.
Es momento de crear a este nuevo mexicano y para eso debemos reconocer nuestros errores, conciliar nuestro pasado y combatir esa imagen negativa ante el mundo.
La auténtica cultura mexicana es la del trabajo honrado, la del charro como caballero hispano, la del criollo, la del vaquero, es una cultura católica y aristocrática. Esa es la cultura que debemos hacer ver a la gente de otras partes del mundo.
Un acto revolucionario seria reivindicar la imagen del mexicano y del hispano trabajador, del hombre valiente y conservador. No el estereotipo negativo que promueven los medios aliados del mundialismo.
No queremos integración cultural, queremos preservar nuestra verdadera herencia y queremos que el mundo conozca la cultura mexicana real, queremos que la entiendan y la respeten.
Cada pueblo tiene su propia identidad, sus propias características genéticas y psicológicas, celebrémoslas, respetémoslas y rescatémosla del pozo del multiculturalismo.

Noviembre 2016


lunes, 10 de octubre de 2016

Reivindicación del 12 de octubre



Por Fernando Trujillo

Tal vez en todo el año no hay fecha más distorsionada y odiada por todo el mundo hispano que el 12 de octubre, como cada año en esa fecha los colectivos indigenistas, los ignorantes y la izquierda política vomitan todo su odio e ignorancia sobre esta fecha.
Obviamente políticos, profesores, historiadores carentes de orgullo han tratado de hacer de esta fecha algo más correcto, más multicultural poniéndole de nombre Día de la Raza (uno se pregunta ¿De cuál raza? ¿De todas?), claro no pueden hablar de una raza hispánica así que le ponen que es día de todas las razas, día de la raza humana—gran falacia científica ya que la humanidad es una especie dividida en muchas razas—hasta Día de los Pueblos Originarios—otro termino falaz—todo menos celebrar la Hispanidad.
Resulta en una gran tragedia que el día que debe de ser de más orgullo racial y nacional como el Día de la Hispanidad sea el día más odiado por su propia gente y es creo yo la principal prueba de porque todo el mundo hispano está sumido en un tercermundismo.
Al odiar el Día de la Hispanidad nos estamos odiando lo que somos, nuestra propia herencia, nuestra propia identidad y nuestra historia, en este sentido décadas de liberalismo cultural han logrado triunfar.
En tiempos de odio hacia nuestra herencia entonces reivindicar el 12 de octubre se convierte en un acto de resistencia frente al liberalismo cultural.
Empecemos por decir que si Colon fue un impostor, si fue un judío converso, si fue esclavista, si los vikingos descubrieron primero el continente ya es lo de menos, su figura representa esta fecha tan importante, representa la Hispanidad y por eso debe ser reivindicada junto con este día, porque pese a los defectos que como hombre pudo tener (reales o imaginarios) fue su descubrimiento lo que llevo a un acontecer histórico más grande de la historia moderna.
Una fecha que debe de ser de orgullo y celebración ahora es motivo de vergüenza y un atroz odio, se hacen manifestaciones en las que jóvenes blancos visten ropas tradicionales de un pueblo indígena (del que no saben nada) con mantas que dicen “América no fue descubierta, fue invadida y saqueada” o “12 de octubre último día de libertad de los pueblos originarios”, en España la alcaldesa de Madrid se niega a festejar la fecha nacional, en pueblos y ciudades de toda Hispanoamérica se derrumban las estatuas de Cortes, Colon y Pizarro o le avientan pintura roja, lo mismo pasa en España con su mismo pueblo que desconoce su historia y se avergüenza de ella.
Aquel gran acontecimiento que fue un punto y aparte en la historia mundial es reducido como el aniversario de un “genocidio”, en este punto pongamos las cosas claras, primero no existe una leyenda negra, tampoco una leyenda rosa, lo que existe es una leyenda gris en la que si bien hubo derramamiento de sangre, muerte, violencia e injusticia pero también fue el nacimiento de una nueva cultura, un nuevo mundo nacido de la unión de dos mundos: La América Hispana.
Cuando dos civilizaciones desconocidas se encuentran entran en guerra, es un cliché de la historia humana. Hay conquistadores y conquistados, hay muertos y una de las dos civilizaciones destruida y asimilada. Los romanos lo hicieron con los pueblos conquistados que actualmente son Francia y España, ellos no reniegan de su herencia sino que se siente orgullosos de sus raíces latinas como parte de su identidad, los aztecas lo hicieron con los pueblos vecinos a los que trataron con una crueldad demoniaca, lo que llevo a estos pueblos a aliarse con Cortes y terminar con el terror de los aztecas.
Actualmente la fecha del 12 de octubre esta reducida a achacar viejos odios del pasado, el resentimiento de líderes indigenistas frustrados y a discretamente celebrar estereotipos “latinoamericanos” de forma discreta, quitándole toda su hispanidad. En Estados Unidos para celebrar esta fecha se escogió como representante a la vulgar modelo y activista Alicia Machado quien representa una caricatura de la mujer hispana pero no representa la verdadera feminidad hispana y esa celebración yanqui no celebra la Hispanidad sino los estereotipos vulgares creados por el liberalismo cultural.
Irónicamente los indigenistas que tanto rechazan la cultura occidental en su vertiente tradicional, aceptan con gusto los peores vicios del occidente degenerado como el feminismo, el relativismo moral, el ateísmo y el marxismo como parte de su agenda cultural cuando estos vicios son incompatibles con las culturas indígenas.
Resulta paradójicamente cómico como además mientras que el indigenista de ciudad (blanco, de buena familia, universitario) es liberal mientras que en los pueblos indígenas son conservadores, la figura del padre es respetada, son devotos católicos y rechazan tajantemente la modernidad.
El 12 de octubre celebramos el descubrimiento de América por parte de Colon, celebramos la masculinidad y feminidad hispana, las hazañas militares de Cortes y Pizarro, el orgullo racial de ser hispano, el genio europeo que trajo la arquitectura, la cultura latina, el cristianismo, celebramos nuestra sangre, que no tenemos por qué pedir disculpa ni avergonzarnos.
Esta fecha es de resistencia pero no de la falsa resistencia indígena sino de la resistencia hispana frente al liberalismo y el odio indigenista. Nosotros somos parte de un pasado glorioso no somos descendientes de genocidas, violadores, sádicos y ladrones sino de conquistadores, artesanos, nobles, campesinos, mineros y todos aquellos que hicieron del mundo hispano algo grande.
Celebremos nuestra hispanidad, celebremos el orgullo y el pasado sin complejos, somos hispanos y esta es nuestra fecha.


Octubre 2016

miércoles, 5 de octubre de 2016

El pesimismo de Lovecraft




Por Fernando Trujillo

Definir a Lovecraft como un escritor de terror es demasiado limitado, el genio lovecraftniano es tan grande como su obra y abarca desde la literatura fantástica hasta la filosofía y la ciencia.
Niño prodigio aprendió a leer a temprana edad, a la edad de quince años escribía en una revista científica y descubrió la existencia de Plutón. Hombre de gran intelecto escribió para revistas pulp hasta su muerte pero dentro de este género de revistas (calificado como de poca monta) llevo el terror a nuevas dimensiones.
La influencia de Lovecraft llega desde la literatura, el cine, la televisión, los tebeos, los videojuegos, no hay duda de que el mundo del terror le debe todo pero como señale, verlo como un escritor de cuentos de miedo es demasiado limitado. Por desgracia en nuestra época solo se ve como un escritor de terror con monstruos cósmicos, imágenes grotescas, seres extraños pero su trasfondo pesimista, su racismo científico, sus ideas filosóficas acerca del universo, la raza y la civilización occidental han sido obviamente ignorados desde sus lectores hasta por los escritores a los que ha influenciado y es que el pensamiento lovecraftiano es incómodo y totalmente opuesto a la mentalidad posmoderna.
Quien vea a H.P Lovecraft como alguien que escribió sobre monstruos con tentáculos y dioses antiguos es que no ha entendido absolutamente nada de su obra y ha ignorado la filosofía pesimista detrás de ella.
Lovecraft veía con disgusto la independencia de su país, el fin del periodo colonial al que tanto amo, testigo de la decadencia de la sociedad americana de su tiempo (que en esa época se comenzaba a gestar) desarrollo una misantropía y aversión por su época.
Alguna vez definí a Lovecraft como el Spengler del relato de terror, su visión pesimista sobre la decadencia de la civilización occidental y la tragedia del hombre blanco moderno lo hacen el equivalente al filósofo alemán.
En la narrativa lovecraftniana entramos en una atmosfera de ciudades decadentes, de barrios miserables poblados por personas de color con secretos y rituales extraños, antiguas familias nobles en decadencia habitando viejas mansiones y cuyo linaje esta corrompido por la endogamia o el mestizaje racial.
La Sombra sobre Insmouth es uno de los mejores ejemplos, uno de los cuentos más aterradores y descriptivos del genio de Providence, en este relato el pueblo de Insmouth ha pactado con los Profundos una raza maligna con apariencia de peces o sapos que se infiltran primero como amigos, casan a sus hijas con los hombres de cuya descendencia salen seres híbridos y repulsivos, poco a poco su infiltración van tomando control del pueblo hasta masacrar a la población autóctona y tomar el control, destruyendo el legado del hombre blanco y sustituyéndolo por el suyo ¿Suena familiar?
En la obra de Lovecraft vemos la decadencia y el fin de la civilización occidental a manos de seres alienígenas y pueblos extraños con costumbres macabras y supersticiosas alejadas de la razón y la ciencia (las dos creencias de Lovecraft).
El pesimismo de Lovecraft viene de ese inevitable destino para la civilización blanca, el tiempo devora las naciones, la decadencia las termina corrompiendo y son arrasadas por los pueblos de color más vigorosos pero ese pesimismo no viene solo de este saber trágico sino del destino del hombre en el universo.
Como un hombre de mentalidad científica uno de sus tempranos intereses fue la astronomía, el estudio del cosmos y la existencia humana, lo que lo llevo a desarrollar ideas pesimistas y trágicas alrededor del hombre y su relación con el cosmos. Lovecraft se alejó de los temas habituales del terror sobrenatural y lo llevo a un campo científico, en el que el progreso científico nos va llevando a un atavismo sin retorno, es en Lovecraft cuando el espacio exterior se convierte en un concepto infinito y aterrador para la mentalidad humana, las fronteras cósmicas, los seres alienígenas, dimensiones fuera que conviven con nuestro espacio tiempo Lovecraft aplica un cierto realismo científico en su narrativa que lleva al lector a descubrir que vive en un cosmos frio y hostil.
Es ahí donde nace el horror cósmico.
Si bien los precursores de este subgénero fueron Chambers con su Rey Amarillo y Arthur Machen, fue Lovecraft quien le dio un realismo más cercano al materialismo científico dándole una forma y creando incluso una escuela filosófica que superaría al género literario.
En sus cartas siempre se mostró como un frio escéptico, veía con desagrado la modernidad, el cine y la radio que veía como medios vulgares, se mostró partidario de la razón como base para una civilización superior.
Las concepciones religiosas y científicas le dan al hombre una vital importancia en el universo pero Lovecraft propone una concepción más oscura e incómoda. El universo es un lugar caótico, sin ningún dios y sin ningún sentido, si bien el universo que creo tiene sus propias deidades estas no son divinas o malignas sino que son entidades alienígenas a los que los seres humanos les dieron ese nombre, seres que lejos de cualquier etiqueta están más allá de las ideas de bien y mal y la existencia del hombre les es irrelevante.
El hombre es insignificante ante el universo, solo somos una partícula que no tiene mayor relevancia dentro de un frio cosmos, no hay ningún plan cósmico, todo lo que es el bien, los sentimientos, el mal, la moral solo eran ficciones victorianas (como el mismo las califico).
Tal vez toda esta concepción está representada en Azathot la deidad suprema del universo lovecraftiano un monstruoso caos nuclear ciego e idiota condenado a un sueño eterno. Estamos encerrados en un universo ciego y mecanizado en el que todo lo destruido vuelve a la nada y de la nada viene todo.
Vivimos una existencia sin propósito, en un universo caótico y totalmente indiferente de la existencia humana, todo lo que hemos creado, todas nuestras ideas al final serán arrasadas por el tiempo y olvidadas.
Todas estas ideas optimistas del hombre como un ser superior eran solo ficciones para no ver el horror de un cosmos indiferente y sin ningún sentido. No hay nada de grande en la existencia del hombre más que su propia percepción de sí mismo (el egoísmo) pero fuera de eso somos criaturas insignificantes.
Estas ideas son chocantes para la gente, esta filosofía contrasta con nuestra manera de pensar y es que es mejor pensar que somos algo más grande que nosotros mismos a pensar que somos insignificantes.
Por eso los libros de Paulo Coehlo, Alejandro Jodorowsky, Jorge Bucay y hasta Carlos Cuauhtémoc Sánchez son best-sellers, porque le dicen a sus lectores que ellos son importantes para el universo, la vida (denle el nombre que quieran), que si son optimistas les pasaran cosas buenas, que el universo conspira a su favor y toda esa basura buenrollista que sirve para vender basura.
La esencia de la literatura lovecraftniana es trágica, se vive en un universo de horrores cósmicos, frio y para no caer en la locura inventamos conceptos morales, vivimos en la ignorancia de estos conceptos que nos dan una seguridad.
Ningún escritor de terror, ninguno de sus seguidores posteriores ha logrado capturar todo ese trasfondo, tal vez el único que logro hacerlo haya sido Thomas Ligotti con sus cuentos pesimistas y su visión oscura de la existencia.
La primera temporada de la serie True Detectives inspirada en la mitología lovecraftiana ha sido la única de esta tendencia en capturar toda la atmosfera pesimista y trágica creando escenarios lúgubres, decadentes con hombres blancos en decadencia moral y espiritual dominados por los instintos más bestiales.
Todas estas ideas filosóficas son chocantes con nuestra época, el pesimismo es síntoma de madurez mientras que el optimismo es un síntoma infantil y nuestra sociedad está hundida en un burdo optimismo, la gente posmoderna cree que es la “mejor generación de la historia”, el hastag #Lovewins inunda las redes sociales, creemos que el mundo se está haciendo un lugar más tolerante, amigable y sensible y que estamos llegando a una utopía pacifista pero solo somos una civilización que se ha hundido en el infantilismo.
El amor tan celebrado por los progres es un concepto demasiado humano, la tolerancia nos está llevando a la invasión y la sumisión, nuestro pacifismo está llevando la civilización a su inevitable y desastroso final, en este mundo los pesimistas son los verdaderos rebeldes.
La literatura de Lovecraft es ajena a toda esta sociedad y es por eso que el público moderno solo se fijó en los elementos superficiales, los explota como modo de consumo desterrando sus ideas al olvido.
La verdad es que el mundo moderno no se parece a una utopía optimista y está más cercana a la pesadilla lovecraftniana.


Octubre 2016