"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







domingo, 21 de agosto de 2016

Los valores masculinos en Supernatural



Por Fernando Trujillo

Estrenada en 2005 Supernatural es la serie de ciencia ficción más longeva de la cadena americana Warnner, llegando a tener doce temporadas y superando a Smallville.
“Salvar gente, cazar cosas, el negocio familiar” esta frase dicha por el personaje de Dean Winchester en el segundo capítulo de la primera temporada es el lema oficial de la serie pero ¿De qué va Supernatural y porque escribo un artículo sobre ella? Porque en una televisión basura poblada de realities shows, programas que fomentan el materialismo y podredumbre mental, programas con mujeres superficiales y dominantes con manginas y betas a sus pies, pocos productos en televisión presentan valores masculinos positivos y entre ellos se encuentra Supernatural.
La historia sigue a los hermanos Sam y Dean Winchester a bordo de un Impala 67 recorriendo Norteamérica cazando toda clase de criaturas sobrenaturales tales como vampiros, hombres lobo, fantasmas, demonios, dioses paganos y criaturas transformables, desde niños los hermanos fueron entrenados por su padre John Winchester después de una tragedia familiar en la que la madre fue asesinada por el demonio de ojos amarillos (antagonista principal de las dos primeras temporadas). En el mundo de Supernatural los cazadores son hombres que recorren los caminos cazando monstruos, salvando personas y preservando la paz frente a seres hostiles, pese a que en su misión tienen que cometer fraudes bancarios, falsificar, incluso torturar y matar.
En cierto modo los cazadores recuerdan a los grupos survivalistas, tribalistas y separatistas blancos que hay en Estados Unidos, grupos fuera de la ley, entrenados en tácticas de combate y uso de armas, incluso durante un episodio de la segunda temporada un agente del FBI especula que el padre de los Winchester puede ser un peligroso supremacista blanco.  Por supuesto en la serie los cazadores no se limitan a una raza o a un género, aunque las similitudes con los grupos antes mencionados son más que evidentes.
Sam y Dean son criados por su padre fuera del Sistema, son entrenados desde niños en el uso de armas de fuego, técnicas de combate, ocultismo y otras técnicas criminales (una educación alejada de la educación burguesa del sistema), los valores de un guerrillero expuestos por Carl Schmidt en su Teoría del guerrillero.
Ocultarse, mantener una falsa identidad, acechar a tu presa, infiltrarte es lo que hace un guerrillero o un terrorista contra un sistema opresor, los Winchester utilizan estas tácticas para poder conseguir a su presa y cumplir una misión.
Al principio de la serie vemos como Sam Winchester quiere alejarse del mundo de lo sobrenatural eligiendo los valores del Primer Mundo, estudia para ser abogado, tiene una novia, una vida cómoda, por otra parte su hermano mayor Dean continua con el legado de su padre, viajando por los caminos, viviendo fuera de la ley y cazando monstruos, los valores del guerrillero. Posteriormente Sam se uniría de nuevo a su hermano en la búsqueda de su padre tras el asesinato sobrenatural de su novia, abandonando el Primer Mundo y regresando a la vida del guerrillero.
A lo largo de estas once temporadas vemos como los hermanos Winchester se enfrentan a entidades monstruosas, al mismo Cielo e Infierno y su unión fraternal prevalece frente a la misma Muerte. La hermandad, la violencia, la fraternidad entre hombres, el uso de armas, la amistad masculina son valores que predominan en cada capítulo de la serie.
Supernatural también puede ser visto como un western, en el que los hermanos Winchester (y los cazadores en general) representan a la América rural, la de los pioneros, los vaqueros, los hombres libres preservando el orden y la vida normal frente a amenazas externas, si en el western clásico eran los indios nativos, los hombres de negocios sin escrúpulos y los bandoleros en Supernatural esta categoría la tienen los monstruos, los demonios y ángeles.
Así los hermanos ocupan el lugar del sheriff o del arquetipo de héroe del western (pistolero rudo con amor por la vida sencilla) que protege el pueblo de las amenazas externas.
En las primeras temporadas los Winchester tiene como mentor a Bobby quien ocuparía el lugar de Gandalf o Merlín (el arquetipo del viejo sabio), un viejo cazador, patriota americano orgulloso, perteneciente a la América rural y bebedor de whisky quien será figura paterna y guía de los hermanos en todas sus travesías. A partir de la cuarta temporada se uniría el ángel Castiel, en la serie lejos de su representación tradicional los ángeles serian siendo la América industrial, con sus jerarquías, su burocracia intransigente, sus planes ocultos y su forma de vestir tan burguesa en contraste con los cazadores. Castiel abandona la vida citadina de sus hermanos y se une a los hermanos en toda la serie recorriendo los caminos siendo la parte espiritual del trio.
Entonces en Supernatural tenemos una triada conformada por la fuerza, la inteligencia y el espíritu. El primero sería Dean con su código de cazador tan arraigado, su estilo despiadado, la brutalidad, Sam vendría siendo la inteligencia con su habilidad para la lectura, las computadoras, la búsqueda de información mientras Castiel vendría siendo el espíritu con su poder sobrenatural, sus conocimientos en el terreno angelical e infernal que ayudara a los hermanos.

Algunos círculos feministas asociados a la cultura geek han acusado a Supernatural de ser sexista y misógina. La serie tiene una atmosfera masculina en la que los valores viriles predominan, la cacería, la hermandad, la música rock de antaño, no hay espacio para los valores femeninos.
Los productores intentaron durante las primeras temporadas insertar personajes femeninos como Jo Harvelle, Bela Talbot y Anna Milton pero todos ellos fueron rechazados por el público, una reacción masculina para evitar una feminización de la serie.
Varias entidades sobrenaturales a la que los Winchester se enfrentan son personificaciones femeninas, seductoras diosas paganas, demonios femeninos como Lilith o los demonios de los caminos los cuales se encargan de realizar pactos satánicos bajo sensuales cuerpos femeninos. Las amenazas que se interponen en la hermandad de los Winchester son femeninas, tal como la diablesa Ruby en la tercera y cuarta temporada la cual busca corromper a Sam y que cumpla el destino que los demonios trazaron para él, provocando en el proceso que se enfrente a su hermano mayor.
En la sexta temporada se descubre que los monstruos tiene como origen común una diosa madre a la que llama Eva (parodia repulsiva de la Eva humana) y a la cual veneran de forma fanática haciendo de los monstruos de la serie una cultura matriarcal.
Lo femenino está asociado a la oscuridad, la hechicería, lo grotesco mientras que lo masculino está asociado a la cacería, a la luz y al orden. Los monstruos con su cultura matriarcal, salvaje, sangrienta se enfrentan al mundo de los cazadores con los valores de familia, hermandad, razón y orden.
Los personajes femeninos en Supernatural (salvo excepciones) están asociados al mal, tenemos el antes mencionado ejemplo de Ruby, el demonio conocido como Meg Masters, la ladrona traicionera Bela Talbot, la sádica diablesa Lilith, el demonio Abaddon, la bruja Rowena y el ángel Anna Milton.
Tenemos también a las amazonas, una raza de mujeres que copulan con hombres procreando una de ellas, entre sus ritos iniciáticos de la nueva amazona se encuentra asesinar al padre.
Los Winchester usan libremente insultos como “puta” o “perra” con normalidad para referirse a las villanas, algo que seguramente ha incomodado a feministas y manginas.
Los círculos feministas han puesto el grito en el cielo por toda esta temática tachada de misógina, varios artículos en Internet han debatido sobre la violencia hacia la mujer dentro de la serie.
Lo que a estos círculos realmente les molesta es que dentro de una televisión feminizada, Supernatural no se acople a sus valores, ellas quisieran una historia que haga apología al transexualismo, el homosexualismo descarado, con mujeres victoriosas y fuertes en vez de hombres, donde los monstruos fueran buenos y amigables. En la televisión de hoy vemos una inversión de roles en donde los monstruos ahora son seres incomprendidos, de buenos sentimientos, perseguidos por la sociedad (básicamente un reflejo de la generación Tumblr) mientras que los cazadores de monstruos son violentos, sádicos, intolerantes y hasta machistas, esto lo vemos en series como American Horror Story con su mensaje de que los monstruos son humanos. En Supernatural salvo por algunas excepciones no todos los monstruos son amigables sino seres despiadados, carentes de remordimientos y que cumplen con su naturaleza salvaje mientras que los cazadores los mantienen alejados de las comunidades humanas.
Claro los monstruos no son malignos sino son depredadores, seres salvajes que son parte del Orden Natural y cumplen con su naturaleza, ahí están los cazadores que están para frenarlos y que prevalezca la humanidad. Una lucha entre el mundo irracional (los monstruos) y el mundo racional (la humanidad).
Como se explicó arriba los Winchester encargan al arquetipo del héroe de western, ellos aman la vida sencilla, la comida grasosa, el rock clásico, la cerveza al mismo tiempo que van de cacería cumpliendo con su deber.
Es interesante notar como dos de las especies recurrentes en la serie encarnan a la América industrial: me refiero a los ángeles y los demonios.
De los primeros ya hable, los segundos son de los antagonistas más peligrosos y extensos de la serie, los demonios son seres que alguna vez fueron humanos y debido a los tormentos que sufrieron son lo que son, pactan con los humanos a cambio de lujos y sueños cumplidos, su sociedad a diferencia de los ángeles es como una manada, uno manda y los demás obedecen, primero por el ángel caído Lucifer y después por el demonio Crowley.
Crowley el enemigo más recurrente de la serie encarna a esa América industrial, su vestimenta es la de un hombre de negocios o un banquero, es aficionado a la vida citadina con lujos y comodidades y es poseedor de una sexualidad ambigua, teniendo actitudes homosexuales. Crowley encarna al banquero sin escrúpulos del western clásico que busca engañar a los habitantes de un pueblo con promesas de progreso y prosperidad.
Crowley representaría los valores del Primer Mundo frente a los valores del guerrillero de los Winchester.
Los valores del Primer Mundo serian propiamente femeninos, dan una falsa sensación de seguridad y confort mientras que el mundo del guerrillero es de peligro, fuera de la ley pero al mismo tiempo un camino que forja los lazos de hermandad y camaradería masculina.
Esa es la lección más importante de Supernatural y es que pese a que pueda ser el fin del mundo (literalmente) los lazos de hermandad masculina prevalecen pese a todo.
En cada temporada los lazos de hermandad entre los Winchester se ponen a prueba, las lealtades y peligros que están por destruirlos pero es siempre su fuerte unión masculina lo que prevalece pese a todo peligro al que se enfrentan.
Son estos valores de hermandad, camaradería, lucha contra la adversidad, la vida sencilla, la cacería lo que hacen de Supernatural una serie muy masculina en una televisión sobrepoblada por los valores del Primer Mundo y ese es el motivo de su éxito y larga duración en la televisión.
Los valores masculinos continúen arraigados en el instinto del hombre pese a todo el adoctrinamiento forzado del liberalismo cultural.

Agosto 2016

jueves, 4 de agosto de 2016

Un mundo que prohíbe el heroísmo



Por Fernando Trujillo

Cuando era un adolescente y escuchaba a los adultos a mí alrededor hablar de la juventud desperdiciada pensé que tenían una mentalidad retrograda, es posible que los padres de nuestros padres digan lo mismo de ellos pero en esa época de mi vida solo tome ese comentario como una mera exageración propia de los adultos.
Actualmente las palabras “juventud desperdiciada” adquieren un nuevo significado para mí, antes un joven de quince años era un adulto, iba a la guerra, se casaba, en caso de ser noble heredaba y protegía las tierras de sus padres, antes un joven tenía aventuras, se iba de la casa, escribía poemas y relatos tal como hicieron Jack London, Arthur Rimbaud y hasta Jack Keruack que viajo por las carreteras norteamericanas y esos viajes inspiraron su novela “En el camino”.
Antes los jóvenes se enlistaban en batallones para la guerra, buscaban un ideal pero actualmente ser joven significa estar encerrado jugando videojuegos, buscar pokemones con una aplicación de celular, holgazanear, estudiar una carrera, salir uno o dos días al antro con los amigos, salir con tu novia, etc.
Aprovechar la juventud se ha vuelto un eslogan del mundo moderno para ser todo lo contrario, desperdiciarla, desperdiciar fuerza, vitalidad en actividades sin propósito que dan la apariencia de aprovechar ser joven.
Los jóvenes están encerrados en sus cuartos jugando videojuegos que cumplen sus fantasías heroicas, están viviendo en ciudades aburridas, con entretenimiento vacío desperdiciando su fuerza vital, pensando en vivir una vida burguesa.
Tan solo hace dos meses en Europa hubo una gran marcha en homenaje a Dominique Venner en la que organizaciones nacionalistas salieron a tomar las calles, jóvenes de Hogar Social Madrid, Amanecer Dorado, CasaPound y Alternativ Europa agitaron las banderas, emprendieron la marcha, enfrentaron la oposición antifascista, hordas de jóvenes vigorosos tomaron las calles frente a la vista perpleja de los medios, de los inmigrantes ilegales y por supuesto de los progres.
Fue un brote de acción juvenil, de aventura, de luchar y de vivir que sin embargo los medios han llamado “muestra de odio” porque para ellos el significado de disfrutar la vida es cazar pokemones y salir al antro cada viernes
La sociedad posmoderna ha anulado el instinto de heroísmo en pos de un bienestar artificial, descargamos nuestras fantasías y anhelos heroicos en comics, videojuegos y películas de acción mientras engordamos y desperdiciamos nuestra juventud.
Hemos de preguntarnos ¿Hemos vivido? Llegamos a la mediana edad frustrados, con crisis existenciales, neuróticos sabiendo que hemos desperdiciados nuestras vidas, sacrificados por una sensación de bienestar.
Se nos ha impuesto un pacifismo, se nos ha ido prohibiendo el heroísmo de forma inconsciente, la violencia heroica es vista como psicosis por la prensa, se busca que los ciudadanos no puedan portar armas y cuando un hombre honesto armado logra salvar a una multitud de un ataque los medios lo ocultan cobardemente.
Porque para los medios un loco armado disparando contra cientos es noticia, es primera plana y sirve a la agenda anti-armas, en Florida un joven de dieciséis años que previno por medio de la violencia un tiroteo en un autobús escolar fue suspendido ¡Por la misma escuela! El heroísmo es un acto de virilidad, los medios y las escuelas no quieren héroes, no quieren hombres libres sino autómatas sumisos.
A los jóvenes que marcharon el mes pasado la prensa los catalogo de “peligrosos”, “neonazis”, “extremistas”, misma prensa que defiende a los terroristas “refugiados” y que llama a los latin kings “asociación cultural”.
En esta época se prohíbe a los héroes, a los hombres fuertes, a los barbaros reemplazándolo por las “nuevas masculinidades”, por el mangina y por el nerd.
Estos pequeños actos demuestran que el heroísmo y la virilidad aún no están muertos, sino latentes en cada hombre.

Creo que si alguien representa el espíritu del heroísmo y aventura en el siglo pasado ese fue Gabriele D’ Annunzio, una figura tan fascinante y contradictoria bastante chocante para el posmodernismo de hoy.
Poeta, aventurero, guerrero, mujeriego, dandy, aviador, loco y el padre espiritual del Fascismo, D’Annunzio fue un hombre que vivio, que mantuvo un espíritu joven, tanto que pasados los cincuenta se enlisto en el ejército italiano durante la Primera Guerra Mundial, aun cuando vio la carnicería de la guerra continuo predicando la virtud de la batalla, la acción frente al conformismo.
Después del conflicto el poeta junto con los Arditi jóvenes aventureros, soldados, locos y soñadores se aventuraron en la magnífica Empresa de Fiume, en la que tomaron la ciudad de Fiume para anexarla al Reino de Italia pero después de que el rey lo considero un acto de locura, formaron su propio gobierno, una TAZ o Zona Temporalmente Autóctona (como la llamaría después el anarquista Hakim Bey) desde donde crearon todo un nuevo sistema de gobierno en oposición al modelo occidental.
En Fiume la música era el principio fundamental del estado, el comandante D’ Annunzio recitaba poesía desde los balcones, se hacían lluvia de flores desde el techo, la constitución estaba bajo la advocación de la “Décima Musa”, la que llevara a las naciones a la imaginación al poder (término acuñado por el poeta y más tarde tomado por los movimientos de mayo del 68).
La revolución sexual, la poesía, la ecología, el nudismo, el amor libre todos esos elementos los aplico D’ Annunzio antes que los hippies pero a diferencia de ellos, el no predicaba la paz sino la guerra.
Hacer el amor y la guerra era su lema y era el lema de todo joven vigoroso, todo Arditi y esa es la lección del poeta guerrero.
Todos los elementos fascistas como los uniformes negros, los cráneos como insignias, el culto a la virilidad, a la juventud y el brazo en alto estaban ahí, todos aportados por el genio D’ Annunzio y también que las ideas de amor libre, la poesía y la ecología son compatibles desde una Cosmovisión aristocrática y varonil.
Los hippies y los beatniks tomaron todos esos elementos de la Empresa de Fiume pero tergiversados desde un americanismo vulgar, cambiaron la guerra por una paz conformista que los término devorando por el sistema burgués.
Otro autor que podía mencionar hace énfasis en la revuelta y la aventura es Yukio Mishima, poeta, samurái, hombre de palabra y acción, en su novela Caballos desbocados se centra en un grupo de jóvenes nacionalistas que buscan eliminar a los políticos corruptos que han traicionado a Japón y al emperador.
Mishima formo su propio grupo paramilitar llamado Tatenokai (Sociedad de los Escudos) formado por jóvenes idealistas en busca de heroísmo y hartos de la modernidad.
Tanto Mishima como D’Annunzio resultan figuras chocantes al pensamiento actual, ambos predicaban la acción y el peligro frente a la vida cómoda.
En ambos autores se hace énfasis en el binomio juventud-heroísmo, en la búsqueda por vivir y trascender.
Así los Arditi de D’Annunzio y los nacionalistas de la novela de Mishima se personifican en los actuales movimientos nacionalistas que con banderas y espíritu inconforme salen a tomar las calles.
La apología al heroísmo debe de ser un acto revolucionario frente a un mundo conformista, ir, vivir, hacer el amor, luchar y ser un héroe. Los jóvenes de CasaPound y de Hogar Social Madrid han tomado ese espíritu de rebeldía.
Muchos jóvenes quieren un mundo mejor y creen que votando, estudiando, adentrarse en el Sistema para “cambiarlo desde adentro” (algo que nunca va a funcionar) va a hacer un mundo más justo y pacífico.
Pero yo no quiero un mundo mejor, no quiero el mismo Sistema pero mejorado, quiero un segundo Fiume, quiero que mis textos inspiren a los jóvenes a la aventura.
Creo que los movimientos nacionalistas actuales están inspirando a la juventud a salir de un letargo y empezar a sentir la locura por vivir.
Hacer el amor y la guerra debe ser el lema de todo joven que busque en la acción, la poesía y el heroísmo en su propia vida.


Agosto 2016

sábado, 23 de julio de 2016

Utopismo vs realidad



Por Fernando Trujillo

Una masacre en un antro gay de Orlando causa cincuenta muertos en lo que es el atentado más sangriento después del once de septiembre, en Francia de nueva cuenta ocurre un atentado jihadista, esta vez durante la celebración del Día de la Bastilla en el que 85 personas perdieron la vida, en Alemania y en Sucia mujeres son violadas por inmigrantes, el último fue durante un concierto antirracista ¿Me siguen? Al momento de escribir esto hubo un atentado en un centro comercial de Alemania donde el tirador fue identificado—hasta el momento—como de origen iraní.
Desde la matanza en las oficinas de la revista Charlie Hebdo los ataques jihadistas se han incrementado y son cada vez más sangrientos, la prensa mediática no deja de denominarlos como “casos aislados”.
¿Cuál es la reacción del hombre blanco ante esto? ¿Cómo reaccionan los gobiernos y los pueblos occidentales? Bueno con cada atentado, cambian su foto de perfil por los colores de la bandera del país afectado, ponen #Prayfor (inserte nombre de un país, ciudad, etc.) y se dedican a culpar a la ultraderecha, el racismo, la portación legal (y CONSTITUCIONAL) de armas de fuego, Donald Trump, el cristianismo, todo menos a la muy “pacifica” sociedad musulmana en Occidente.
Los pueblos modernos están sumidos en un utopismo que los tiene ciegos, creen que viven en una sociedad más tolerante, que vamos camino a un mundo mejor donde gobernaran la igualdad, el amor entre los hombres y la convivencia pacífica entre razas pero con cada atentado la realidad se impone.
Esta concepción utópica de la historia lineal es propio de la mentalidad neoliberal del mundo capitalista, se cree que gracias al progreso, la democracia, las ideas liberales el mundo deja atrás comportamientos “retrogradas”, ideas conservadoras y va camino a una utopía liberal, multirracial donde se vivirá en un paraíso tecnológico de felicidad, amor y fraternidad ¿Cuántas veces nos han vendido esa estúpida idea?
Cuando acabo la Segunda Guerra dijeron que era la última guerra, la guerra para acabar con todas las guerras—otra idea que nos han vendido por años—si el imperio americano impuso su doctrina liberal en la devastada Europa y en pocos años un utopismo se apodero de la juventud post-Segunda Guerra.
Llegaron los beatniks con su poesía, amor libre y vida bohemia en los cincuenta, llegaron los años sesenta y con eso la revolución de las flores, jóvenes que querían cambiar el mundo con el lema “amor y paz”, la música de los Beatles y mientras se vivía en ese utopismo detrás los ejércitos yanquis arrojaban bombas napalm sobre los campesinos vietnamitas. Resulta totalmente simbólico como termino la década de los sesenta, una década en donde los principios de amor, paz, flores en lugar de armas, idealismo finalizo de manera cruda cuando la Familia Manson cometió una serie de crímenes que involucraban el asesinato de una joven embarazada Sharon Tate.
La realidad se impuso sobre las flores y el idealismo, la violencia y el caos son crudas verdades que Charles Manson revelo a los hijos de las flores.
Actualmente se vive una época similar a los sesenta, mientras jóvenes idealistas celebran el multiculturalismo, el mundo sin fronteras con el lema “Refugees welcome” en Medio Oriente los ejércitos americanos y de la Unión Europea bombardean ciudades masacrando cientos de inocentes, se saquean ciudades, se matan niños en ataques sangrientos y ninguno de ellos tiene un hastag, ninguno es mencionado por los SWJ de occidente, ni en ninguno periódico progre.
Claro el utopismo en el que viven los pueblos occidentales no les deja ver que se viven en un choque de civilizaciones, ignoran que hay una guerra en el Medio Oriente y que la amenaza jihadista sobre ellos es latente.
En la prensa se usan términos impersonales para hablar de una tragedia causada por el terrorismo, como si fuera solo un desastre natural, en todo momento se minimiza la etnia y religión de los perpetradores, los progres lo justificaran para decir que no se quiere una “persecución social”. En la matanza de Niza uno de esos refugiados arrollo mujeres y niños y aun así los franceses se niegan a mirar más allá de su utopismo.
Y claro en esas matanzas los medios prefieren culpar al racismo de los europeos, a la ultraderecha, a Donald Trump, son los chivos expiatorios de siempre para negar que existe una guerra de civilizaciones, si se aceptara tal verdad se caería el mito del multiculturalismo, el “Refugees welcome”, la idea de aldea global donde todas las razas conviven cantando Imagine.
El ministro francés Manuel Valls señalo de manera cínica: “Los tiempos han cambiado y debemos aprender a vivir con el terrorismo. Tenemos que mostrar solidaridad y calma colectiva”.
Toda una declaración de cobardía, de falta de virilidad y de total sumisión a la agenda PC, lo que muestra que los gobiernos occidentales no van a defender a sus pueblos, cualquier gobierno fuerte ante un atentado terrorista empezaría por deportaciones masivas, encarcelamientos y ejecuciones de los traidores pero el gobierno francés no es un gobierno fuerte sino un heredero de la revolución burguesa y liberal que vela por los derechos humanos en lugar de su pueblo.
La imagen más representativa del horror en Niza es la de una niña muerta al lado de su muñeca, una imagen que tiene paralelismo con la imagen de un niño kurdo ahogado hace más de un año y que se culpó a Europa de esto (en realidad murió ahogado en un desastre natural), esta imagen fue el disparador de toda esta campaña de refugiados y de toda la actual invasión. Contrariamente la imagen de la niña muerta no genera ninguna campaña viral, es eliminada de las redes sociales y no mueve los sentimientos de toda esa chusma posmoderna de Internet.
La imagen de esa niña víctima del terrorismo jihadista es la realidad que rompe con el utopismo en el que occidente esta embriagado y por eso es ignorada.

La prensa, los medios de Internet y la masa progre inventan teorías conspirativas, acusan a todo de ser una operación de la CIA, el Mossad, neonazis, tómese cualquier chivo expiatorio para armar historias absurdas alrededor de estas tragedias y negar la realidad. Es algo que se viene haciendo desde el once de septiembre pero que en los últimos años ha adquirido mayor fuerza y en la que grupos de izquierda y de derecha concuerdan. Cualquiera tiene la culpa de los atentados excepto la “pacifica” sociedad musulmana en Europa. Se habla que los ciudadanos no puedan portar armas, los medios inventan héroes musulmanes, se habla de censurar la “islamofobia” en Internet y todo en harás de continuar conservando el utopismo.
Existe un choque de civilizaciones entre oriente y occidente, esa es la realidad, existe un Estado Islámico y un jihadismo que no se solucionara bombardeando gente inocente, existe una invasión al mundo occidental y se continua negando.
Los progres celebran que las iglesias estén cerrando sus puertas, que se conviertan en bibliotecas o en lugares para practicar skate pensando que el mundo avanza hacia un lugar más racional pero no mencionan, niegan que se abren mezquitas en su propio suelo. Los jihadistas son guerreros devotos, creyentes de su fe y de la Yihad contra los infieles.
Se debe entender que el Estado Islámico no es un grupo terrorista que se acabara con incesantes bombardeos, no es para nada una invención de la CIA y el Mossad, el Estado Islámico es un Califato, son hombres devotos, guerreros al servicio del Califa (el representante de Ala en la tierra) en la guerra contra Occidente.
La historia se repite y estamos ante un periodo similar al medieval, tenemos un Califato armado con la tecnología moderna y tácticas de guerrilla modernas dispuesto a pelear hasta el final en el nombre de Ala pero en Occidente no tenemos a un Charles Martell, a un Don Pelayo, a un Cid Campeador, lo que tenemos es a un Hollande, a una Merkel y a miles de progres dándoles la bienvenida a los invasores.
La realidad es que los odiados teóricos racistas como el doctor William Pierce al final tenían razón, hay una guerra étnica en Occidente pero el utopismo no permite verlo.
Las ciudades de Europa occidental se llena de presencia militar, la gente tiene miedo, se prohíben los festejos cristianos para no ofender a las comunidades inmigrantes, se tienen toques de queda y los ciudadanos autóctonos se quedan resguardados en sus hogares.
La guerra racial tan negada por años ya está aquí, lo que las comunidades occidentales deben hacer es rechazar la idea de estado-nación impuesta desde la Revolución Francesa, reunirse en comunidades apartadas, tribus, clanes y proteger a los suyos porque se vienen ataques más sangrientos.
Por ultimo mencionar la dolorosa ironía del ataque a Niza, en plena celebración de una revolución que llevo al poder a la burguesía y que representa todo ese utopismo de igualdad, fraternidad, derechos humanos y multiculturalismo, la Torre Eiffel en llamas es un simbolismo de que la realidad con toda su crudeza triunfa sobre la utópica visión de una aldea global.

Julio 2016


jueves, 14 de julio de 2016

Pedro Varela, una breve reflexión



Por Fernando Trujillo


El fin de semana pasado un hombre llamado Pedro Varela le fue dada una orden de aprensión, la Librería Europa fue cerrada y algunos empleados encarcelados. Se preguntaran cual fue el delito de este hombre ¿Era un violador? ¿Era un secuestrador? ¿Era un mafioso? No, Pedro Varela solo cometió un crimen y ese fue vender libros que contaban una visión disidente de la historia oficial.
Los liberales se jactan de la libertad de expresión, critican al Tercer Reich por quemar libros, hablan de la importancia de la lectura pero han ignorado de manera cobarde la injusticia de Pedro Varela y Librerías Europa.
Los círculos literarios con pomposos escritores, ganadores de premios literarios, supuestos transgresores y denominados “rebeldes de las letras” que se codean con políticos en fiestas, que critican al gobierno pero al mismo tiempo se rodean de la clase política por sus intereses han guardado silencio.
En España mientras que políticos corruptos, terroristas del ETA y banqueros pasean libremente por las calles, donde la pandilla de los latin kings es considerada asociación cultural y los cientos de inmigrantes ilegales causan violaciones, destrozos, robos e imponen su propia cultura sin respetar a los nativos, un hombre es encarcelado por vender libros y su librería cerrada.
¿Por qué debe de interesarte el caso de Pedro Varela? Tal vez no concuerdes con sus ideas, tal vez tu forma de pensar sea completamente distinta, tal vez ni siquiera conozcas su nombre o el de su librería pero te diré porque debes de apoyarlo: porque tú o cualquiera de nosotros puede ser el siguiente.
Estamos en la dictadura del Pensamiento Único, créelo o no pero estamos viviendo bajo un dominio mundial que no acepta el pensamiento disidente, donde puedes ser encarcelado por decir una palabra incorrecta, por escribir una opinión en tu Facebook o en tu Twitter, por tener en tu casa un libro prohibido por este sistema. No es una novela de ciencia ficción, no es una teoría de conspiranoia, esto es real.
En Alemania los perfiles de redes sociales son vigilados y si pones algo considerado dentro de la categoría de “crimen de odio” entonces vas a la cárcel, en la “tierra de la libertad” Estados Unidos el luchador e icono pop Hulk Hogan fue linchado mediáticamente por decir la palabra “negro” en televisión, una pareja cristiana le fue cerrada su pastelería por negarle el servicio a una pareja gay. Tal vez alguno de estos hechos te parezcan incluso “justos”, posiblemente tú seas antirracista, le des la bienvenida a los refugiados desde tu perfil de red social, seas pro-feminista, pro-gay y pienses que Pedro Varela merezca estar encerrado por ser un “nazi” pero déjame decirte que no estas a salvo. Cualquiera puede ser víctima de un linchamiento mediático, puede ser multado e ir a la cárcel por una opinión contraria al Pensamiento Único. Estamos viviendo bajo la peor dictadura, la más cínica y tiene por nombre democracia, incluso las dictaduras comunistas de Corea del norte y Vietnam son más benévolas con su pueblo que la democracia occidental.
Tu Internet está vigilado y no necesitan de una Ley SOPA, una Ley Fayad o cualquiera de esas propuestas totalitarias que sacan los noticiarios cada cierto tiempo para asustar a la población, están vigilados y tú por cualquier motivo, por cualquier meme que postees u opinión que hagas puedes ser acusado de “crimen de odio”.
Por eso se deben de solidarizar con Pedro Varela, porque todos somos el, todos podemos pasar por la misma situación y porque ese hombre es un símbolo que rompe la ilusión de mundo libre y democracia que los medios tanto les gusta parlotear.
Pedro Varela es perseguido por sus ideas, tal como lo fueron los cristeros en México, tal como lo fue en su tiempo José Antonio Primo de Rivera, como lo han sido científicos, intelectuales y artistas que proclaman verdades frente a un régimen injusto a lo largo de la historia. Pedro Varela se encuentra preso por vender libros, su material ha sido confiscado, los que siempre proclaman que “destruir libros es un acto de barbarie” ahora se encuentran callados.
Los buenos libros son armas poderosas, pueden abrir tu mente, pueden enloquecerte incluso, un libro es como nacer de nuevo y ahí radica el material de Librerías Europa, ellos no quieren que un pueblo piense, quieren que continúe su mentalidad PC, su adoctrinamiento mediante la televisión, las redes sociales, canales de Youtube, medios “alternativos” de Internet, películas basura y sumergido en toda la cultura de la basura pensando que viven en el mejor sistema político de la historia y así los políticos les siguen robando, los criminales siguen libres y los hombres buenos tras las rejas.
Es por eso que debes solidarizarte con Pedro Varela, si pese a todo lo expuesto no lo haces bien entonces, otros lo haremos y tú no te quejes cuando la policía del pensamiento llegue por ti debido a que compartiste un meme burlándote de las mujeres o de un miembro de la familia real española. Nosotros estamos con Pedro Varela, con Librerías Europa, con los presos políticos, con los buenos libros y con la libertad de expresión. Por eso proclamo fuerte: ¡LIBERTAD PARA PEDRO VARELA!


Julio 2016

domingo, 10 de julio de 2016

¿Porque casi no hay poetas ni guerreros?



Por Juan Pablo Vitali

A los niños de fuego y de ceniza
A las ciudades arrasadas desde el aire

La poesía y la guerra nacieron juntas. Cuando el hombre tantea la muerte, siente indefectiblemente la necesidad de vincularse a algo más elevado que él mismo, superándola. Los pueblos indoeuropeos nos han dejado extensos testimonios de ese intento. El Bhagavad Gita, la Ilíada, las Sagas, el Ciclo del Grial, los Cantares de Gesta. Todo forma parte de un intento de superación de la muerte mediante símbolos estéticos, que son también símbolos sagrados.

En el instante extremo del combate es muy poco lo que puede considerarse esencial. Los antepasados y los dioses se convierten entonces en parte del guerrero. Viven ya en un mismo mundo, definitivamente, aunque el guerrero se mantenga todavía con vida.

Por eso van juntas la poesía y la guerra, porque los valores del último instante son de algún modo absolutos, y porque la muerte material debe ser superada por un alma inmortal que se lo ha ganado en la batalla.

No hay nada más poético que la muerte de un guerrero. Esa muerte implica un cambio en el universo mismo, en la sucesión de la sangre, en la comunidad que lo ha engendrado y seguramente también en los mundos invisibles donde viven los guerreros que lo han precedido.

No hay guerra sin poesía. La muerte convierte al caído, ipso facto, en un superhombre. No importa que un poeta no cante esa muerte en particular. Podría decirse que no hay muertes particulares cuando se ha ingresado como ciudadano en esa república aristocrática de la muerte con honor.

Existe, sin duda, una gloria común a todos los leales. Y dos veces benditos son los que además de pelear sinceramente, lo hacen por una causa justa. Los sinceramente equivocados tendrán también su paraíso, pero los sinceros de justas causas se elevarán sin duda a la categoría de semidioses.

En la entrega de la sangre está seguramente la estética absoluta de un espíritu poético, porque la sensibilidad del poeta y del guerrero son similares. Sólo es diferente su forma de atravesar la realidad, en un viaje hacia una realidad superior y pura, luminosa y fatal. Sobrehumana, en el sentido nietzscheano.

A medida que la edad oscura avanza, resulta más extraño encontrar una expresión o una acción heroica. Ya casi no hay poetas ni guerreros. Se han convertido en parte de una realidad extemporánea. Los hombres de esta época se mueren de forma intrascendente.

La degradación torna difícil la poesía, que desaparece como va desapareciendo la guerra en el sentido antiguo. Muy pocos hombres comprenden hoy el sentido primordial y sagrado de la poesía y de la guerra.

Algún día, pasados milenios de milenios, ese sentido sacro de las cosas volverá, para expresarse nuevamente en su real dimensión. Mientras tanto, siempre hay un pequeño espacio y un breve instante donde la estética y el pensamiento atraviesan la oscuridad. Es un punto a veces mínimo, pero a través de él podemos atravesar la eternidad, como nuestras abuelas enhebraban el hilo de coser en una aguja.

viernes, 24 de junio de 2016

Pedagogía para destruir



Por Fernando Trujillo

Introducción

La educación ya no es como antes, he escuchado esa frase muchas veces, muchos creen que esto es un cambio positivo, que con todas esas reformas y esos expertos hablando de una nueva pedagogía se llevaran a cabo cambios para mejorar como sociedad. Nuevo no significa mejor, eso es algo que muchos no entienden.
La educación ya no es como antes, antes por lo menos se educaba, con todas las deficiencias que pudo haber tenido el viejo sistema educativo por lo menos cumplía el propósito de educar, ahora todo eso se ha perdido. Esta nueva pedagogía tiene un propósito y no es educar, sino destruir.
La educación puede ser un arma muy poderosa, estoy de acuerdo con eso, puede cambiar el mundo para bien o para mal, pero la educación no solo sirve para mejorar sino también es un arma para destruir y eso se está llevando a cabo en la moribunda civilización occidental.
La pedagogía ha ido evolucionando pero contrario a lo que piensan muchos no para bien sino para cada vez más crear generaciones de niños y jóvenes mansos, apáticos y neuróticos, sin carácter para enfrentarse al mundo real.
Antes en una escuela se enseñaban valores, se era firme con el menor en el momento en que este cometía una mala acción, se creía en la disciplina, ahora con esta nueva pedagogía y este ejercito de expertos de “mente abierta” las cosas han cambiado, ahora a los niños no hay que exigirles nada, deben de formar su personalidad como se les dé la gana, alzarles la voz es un acto de violencia infantil que puede destruir su autoestima y convertirlos en seres humanos acomplejados y frustrados, ya no se puede aplicar un castigo sin que al profesor le acusen de maltrato infantil y se le despida de su puesto, tampoco se puede reprobar a un alumno (en el caso de México) por ser considerado un trauma para ellos.
En los colegios de Estados Unidos durante la década de los cincuenta se enseñaba a los niños el uso de armas, ahora en esta nueva pedagogía los niños no deben usar armas de juguete, se deben prohibir los juegos violentos en un histérico afán de prohibir cualquier cosa que sea considerada violenta.
Toda esta pedagogía para destruir tiene sus raíces en las teorías del pediatra Benjamín Spock quien en sus libros habla sobre como los padres no deben corregir a los hijos para no traumarlos, sus ideas han sido una fuerte influencia en esta pedagogía insana que organismos internacionales han estado implantando en las naciones occidentales.
Le siguieron las nuevas corrientes pedagógicas de la mano Paulo Freire y su pedagogía critica, Peter McLaren y su pedagogía influenciada por el marxismo. Cabe preguntarse ¿Qué rumbo va tomando la educación? Todas estas corrientes pedagógicas y psicológicas solo han llevado la pedagogía a la autodestrucción.







Una agenda políticamente correcta

Acorde con los tiempos en los que vivimos dentro de las aulas se ha implantado nuevas corrientes pedagógicas influenciadas por una agenda políticamente correcta: igualdad forzada en el aula, pacifismo, un rechazo a la disciplina y a los valores éticos considerados ahora retrógrados.
En la búsqueda de igualdad ahora se premia por igual a todos los niños, a los que estudian como a los que no se esfuerzan, en las competencias se dan medallas iguales para todos aun si uno llego de último lugar en una competencia, porque dar un primer lugar seria traumático para aquellos que no se esforzaron y podría destruir su autoestima. En esta igualdad forzada se premia por igual a todos y como siempre el talento, el genio y los que mejor estudian quedan relegados.
El mensaje es da igual si te esfuerzas o no, al final serás reconocido como ganador porque dentro del paradigma educativo actual todos son ganadores, todos tienen premio, nadie puede sobresalir.
Dentro de esta agenda está la supresión de los instintos masculinos, a los varones ya no se les permite comportarse de acuerdo a su género, las actividades consideradas violentas están poco a poco siendo estigmatizadas.
Se busca que todos sean amigos, se busca anular las rivalidades entre niños, se busca anular sus instintos. Por más que los pedagogos lo nieguen pero tanto varones como niñas siempre se van a sentir identificados con sus géneros, los niños les va a atraer más una pistola o una espada de juguete mientras que las niñas se sentirán atraídas por muñecas y juegos de té, no se puede cambiar esta naturaleza.
Ahora se busca que los niños jueguen con muñecas, que las niñas jueguen futbol al lado de los varones, se niega totalmente los instintos en la búsqueda de la corrección política.
Antes en el recreo se jugaba a policías y ladrones con armas nerf y pistolas de juguete, ahora esto es considerado retrogrado, algo que debe ser cambiado para no hacer apología de la violencia.
Regañar a los hijos es considerado un acto de violencia porque podría arruinar su autoestima, que dos niños se hablen con insultos aunque sea de forma amistosa es visto como actos de violencia, los pedagogos quieren que todo se resuelva con diálogos y palabras bonitas pero al final la realidad es otra.
En algunas escuelas de Estados Unidos se busca prohibir el futbol americano debido a los casos de lesiones cerebrales sin embargo esta es una excusa y detrás se encuentra esta agenda que busca la desvirilizacion del hombre.
Ahora los expertos se escandalizan si un niño dibuja un personaje de algún videojuego violento, si juegan videojuegos, si juegan con soldaditos, todas estas actividades alarman a los psicólogos y a la escuela, se llama a los padres y se busca que el varón vaya a terapia a anular esos instintos “retrógrados”.
Se busca una total anulación de los instintos violentos pero reprimirlos ha causado un daño mucho peor, la violencia gratuita entre alumnos y los tiroteos en escuelas norteamericanas muestran que reprimir la violencia lleva a resultados nefastos.
“¿Qué sitio queda hoy para los chicos, y más generalmente, para los hombres? Cuando todo es juzgado, pensado y pesado con la mediada de la compasión y del sentimiento, cuando el principio de precaución se ha convertido en norma y que se tiene el riesgo cero por toda ambición, cuando las mujeres quieren ser idénticas a los hombres y que las madres llevan al Estado ante un juzgado porque sus hijos han caído en combate, en resumen, en una sociedad feminizada y castradora, se puede entender que los hombres se sientan de más y se refugien, unos en la homosexualidad, otros en la afirmación de si por la violencia gratuita o incluso en la fascinación de un Islam viril y dominante.” (Gatellier, 2015). La violencia al final siempre sale, nunca se va por más teorías pedagógicas que intenten negarlo, los varones de forma consciente o inconsciente siempre van a buscar la violencia, lo masculino y mientras más se reprima la buscaran en las tendencias más retorcidas.

El maestro sin autoridad

Dentro de esta pedagogía crítica la figura del docente es la más perjudicada, el maestro antes era una figura a la que se le debía respeto, obediencia, un transmisor de conocimientos y una figura de autoridad.
En la actualidad el papel del maestro esta reducido de ser una figura de autoridad a ser solo un mero guía, porque en la nueva pedagogía los estudiantes crean su propio aprendizaje, el profesor solo está ahí para guiarlos porque son los mismos estudiantes quienes aprenden como se les dé la gana.
¿Suena ridículo no es así? Un grupo de niños no pueden aprender por si mismos así como un ejército no puede regirse a sí mismo o una comunidad no puede gobernarse por ellos mismos.
La figura del maestro queda anulada en esta nueva pedagogía, es un elemento anticuado para el pensamiento posmoderno.
Al docente se le ha despojado de autoridad, un estudiante puede agredir a un profesor y únicamente se le llamara la atención sin consecuencia real alguna, un padre de familia descontento puede menospreciarlo y pobre del maestro que responda porque puede ser denunciado ante la secretaria de educación.
El docente ya no puede aplicar un castigo porque perderá su trabajo, a los niños no se les debe castigar para no herir sus sentimientos, no se les puede alzar la voz, en estos tiempos el maestro ya ha perdido su autoridad y el respeto de la comunidad.
¿Por qué es importante la figura del maestro? Dejemos algo en claro, en la enseñanza no existe una igualdad, el concepto del docente como amigo del estudiante es un absurdo, existe una jerarquía, el maestro es la autoridad, es quien transmite los conocimientos, el alumno por otra parte es quien recibe este conocimiento, es el “sujeto receptivo”.
En esta relación maestro-alumno debe de existir una relación de respeto mutuo y amor a la educación, no importa si el profesor está por encima jerárquicamente del alumno o los deberes y obligaciones de cada uno, debe de existir una relación de respeto mutuo.
Por desgracia en la actualidad de las aulas esto no es de esa manera, los alumnos pueden grabar al maestro sin su consentimiento, subirlo a las redes sociales a manera de burla, pueden desafiar al maestro de forma grosera y el docente no puede actuar como se debe porque cualquier acción que toma será considerada como “violencia hacia el alumno”.
Autoridad, jerarquía, disciplina son ideas enemigas en la pedagogía critica, forman parte de un vocabulario “fascista” a ojos de los autodenominados expertos que son ellos principalmente quienes han creado la situación actual en la que el docente es una figura de mofa frente a padres y alumno.
“Si no hay voluntad política, la comunidad escolar debe reaccionar. Su reacción será insuficiente, pero es posible, que, al menos sirva para evitar la parálisis del poder político y le induzca a tomar medidas. Mientras los principios que rijan la enseñanza estén derivados de la mitología anti autoritaria progresista, no habrá solución al problema. Así pues, de lo que se trata, por encima de todo, es de “cambiar el chip”, desandar lo andado por la vía muerta de lo “progre” y reimplantar el realismo y el sentido común en la enseñanza.” (Mila, 2010).

Lógica e instinto

Nos han bombardeado por años con frases acerca de la educación, como es importante tener más educación y cultura, las frases de Mandela y Einstein sobre la importancia de la educación para cambiar el mundo.
La famosa línea de una canción de Calle 13 donde dice “cuando se lee mucho se dispara poco” es repetida y tomada como filosofía entre círculos progresistas.
Lo cierto es que la educación y la cultura solo son ideas artificiales, las corrientes pedagógicas ignoran la naturaleza pone límites, que existen personas con más potencial que otros, que por encima de la cultura y la educación está la genética.
Actualmente toda la educación en las primarias y secundarias está orientada hacia la lógica, a triturar las mentes de los estudiantes con operaciones lógicas y matemáticas, datos inútiles que al final solo forman un tipo de ser humano sedentario y manso.
En este sistema educativo se ignora el instinto humano, ya hemos visto como la agenda política busca anular los instintos masculinos, en este sistema los alumnos deben permanecer encerrados en cuatro paredes memorizando datos inútiles, realizando tareas tediosas y mecanizadas, desperdiciando el potencial intelectual y físico.
La creatividad, el ímpetu de la juventud, el ansia de aventura es aplastado en las escuelas, todo ese potencial genético está encerrado en las aulas aprendiendo operaciones lógicas y realizando tareas sin sentido.
Antes de las matemáticas y las operaciones lógicas se debe buscar cultivar el instinto, formar niños con carácter, con liderazgo, claridad mental y no una horda de borregos sedentarios. La pedagogía ha tomado el camino de la lógica y ha buscado borrar el instinto, deshumanizar al ser humano y volverlo una máquina con un pensamiento limitado, un trabajador más sin alma y sin espíritu.
En China, en Rusia, en Corea del Norte, en Ucrania y en el Estado Islámico se educa a los niños en las armas, se les entrena para combatir, se les enseña a pelear, a sobrevivir en terrenos hostiles, ellos han orientado su propia pedagogía hacia el instinto.
Nos horrorizamos por estas noticias, al ver estos videos nos sentimos indignados pero nuestros niños son verdaderos monstruos, son caprichosos, prefieren un Ipod sobre un animal, son sedentarios, tiránicos con los adultos, capaces de cometer un asesinato si no tiene la consola de videojuegos bajo el árbol de navidad.
Lo que nuestros “expertos” jamás han entendido es que la cultura y la educación son ideas artificiales, son entidades efímeras que irán cambiando y desapareciendo con el pasar de los años pero lo único que perdura es el material genético, el instinto y el espíritu humano, son estos elementos los que se deben cultivar para la supervivencia de un pueblo, para hacer mejor a una nación, el poder humano no la repetida memorización de datos inútiles. 


Conclusión: ideas y alternativas contra esta pedagogía de la destrucción.
-Ante el deterioro del sistema educativo hay más familias optando por el sistema homeschooling para educar a sus hijos en sus creencias y no que el sistema político inculque las suyas. En México este sistema aún está en una fase de desarrollo pero en Estados Unidos más familias y parejas disidentes (nacionalistas, tribalistas, paganos y cristianos conservadores por citar unos) buscan educar a sus hijos en sus principios y no recibir las ideas del liberalismo cultural.
-Anulación de los colegios mixtos, varones y niñas tienen que ser educados en colegios diferentes, ser educados de acuerdo a su propia naturaleza para desarrollar sus propias habilidades y capacidades.
-Regresar al docente su autoridad perdida, el maestro debe volver a ser la figura de respeto y firmeza entre los estudiantes. Sancionar y castigar severamente a quienes le falten al respeto al profesor.
-Los niños deben ser separados de su familia a cierta edad para ser educados en academias tal como se hacía en sociedades como Esparta. De esta manera no estarán atados a la figura materna y podrán madurar junto con otros estudiantes de su edad, eliminando la dependencia hacia los padres.
-Brion Gysin y William S. Burroughs propusieron que a los estudiantes se les pagara por estudiar desde muy temprana edad, mientras más avancen en sus estudios más dinero obtendrán y de esta manera romper la dependencia económica con la familia.
-Enseñar boxeo, artes marciales, técnicas de supervivencia, lucha para poder controlar el instinto violento y no dejarlo a la deriva. De esta forma podrán entender esta violencia sin reprimirla, conviviendo con ella y así evitando esos funestos arranques de ira (como disparar en las escuelas).
-Inculcar en los niños el espíritu de aventura, cazar un animal salvaje, cabalgar en una pradera, atacar un colegio enemigo y robar la bandera, inculcar un amor por la vida y no un amor por el sedentarismo.
Estas son algunas ideas contra esta pedagogía de la destrucción, algunas pueden ser contradictorias y otras complementarias pero es necesaria una pedagogía disidente contra la pedagogía política que actualmente domina.
El camino que la enseñanza ha tomado solo nos está conduciendo a un mundo futuro con adultos caprichosos, insanos y frustrados, sin sueños y sin carácter. Este es el camino de esta nueva pedagogía, crear una civilización de adultos mansos ante el Sistema, una generación sin instintos y endeble con miedo a la aventura, al riesgo, a la disidencia. La situación de las escuelas está empeorando y el futuro no promete cambiar en algo, algunos docentes valientes se mantienen en pie, otros aceptan esta pedagogía y muchos han decidido no tomar este camino o renunciar ante las políticas contra su profesión. Mientras esta enseñanza progresista persista solo tendremos una generación vacía, acostumbrada a sus caprichos e indefensa ante un mundo en el que solo sobrevive el más apto.
Diciembre 2015

Referencias

Pavón, Ana (2015). Pedagogos demagogos. El Cadenazo [En red] Recuperado de http://elcadenazo.com/?p=6506
De Gatellier, Claire (2015). La educación en un mundo feminizado. El Manifiesto: periódico político y socialmente incorrecto. [En red] Recuperado de http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5079
Mila, Ernesto (2010). A por ellos: la catástrofe de la enseñanza. [En red] Recuperado de http://infokrisis.blogia.com/2010/090802-a-por-ellos-la-catastrofe-de-la-ensenanza....php
Europa soberana (2013). Heartland el corazón de tierra firme. Recuperado de http://europasoberana.blogspot.com.es/2013/08/heartland-el-corazon-de-tierra-firme.html



martes, 14 de junio de 2016

La Decima Musa



Por Gabriele D’ Annunzio

¿Cuál es esta Musa? En el curso de un viaje a Grecia, al oráculo de Apolo en Delfos, el poeta se había quedado extasíado ante la estatua de una mujer joven en cuyo basamento se leía: ENERGEIA. D´Annunzio narraba así a Benoist-Mechin la impresión que aquello le produjo:

“Era una Musa, me dije con una iluminación súbita; la Décima Musa, ¡la Musa Energía! La Antigüedad no la había reconocido porque aquella época estuvo limitada y como cerrada en sí misma. La Antigüedad no cantaba alabanzas más que de las obras acabadas. La Décima Musa es la de los tiempos modernos, la del futuro, la del porvenir. Sus hermanas son estáticas, sólo ella es dinámica. Sin ella Clío se inmovilizaría y Melpómene estaría muda. Ella inspira las revoluciones y los “coups de force” victoriosos, todo lo que no existe aún y aspira a nacer.

Es la Musa del esfuerzo, del dinamismo creador, la Musa de las comunidades emergentes y de los pueblos en génesis. Inspira las fuerzas misteriosas que yacen en el fondo de las colectividades humanas y actúa en ellas como la levadura, asegurando su ascensión. Es lírica, porque todo lo que en el mundo hay vivo es poesía: el canto, la danza, el trabajo, el combate.

En fin, esta Musa es la Imaginación, es decir, la percepción consciente de lo que podría ser. Sin ella las multitudes no serían sino tristes agregados de individuos, aplastados por la opresión y la mentira. Ella infunde a los Estados la fuerza necesaria para hacer que los pueblos que gobiernan alcancen a ser lo que realmente deben: una plenitud ascendente. Hasta aquí el mundo no ha conocido más que nueve."

Pintura: Charles Emile Auguste Durand