"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







sábado, 26 de septiembre de 2009

El Invitado


Miguel Serrano

Extraido de su libro "Las Visitas de la Reina de Saba"

Esa figura completamente ilusoria es Ardhanarisvara, el andrógino, el de los dos aretes. Su forma es la de la sagrada sílaba OM, la cual se escribe AUM. A es Brahma, al amanecer; U es Visnu, a mediodía; M es Siva, en la oscura noche.

Esa figura ilusoria ha sido formada sobre el altar del sacrificio con la sangre de la mujer hariján, con la sangre del perro y con la mía propia. La han recreado las manos maravillosas de la Reina de Saba, sus dedos, en los cuales tiembla la locura de Dios, sus uñas, que han estado bajo arenas, arañando piedras ateridas, mármoles vetustos. También la Reina de Saba ha derramado su sangre para crear la suprema ilusión de Ardhanarisvara. Porque la Reina de Saba también ha muerto.

Las bodas se han cumplido. Pero para que hayan podido realizarse, ha debido venir un Invitado y es él en verdad quien crea la gran ilusión y el supremo sacrificio de tantos. El invitado se detiene junto al altar, cerca de la piedra de la Atlántida. Se apoya en una Cruz que está siendo devorada por una serpiente con cabeza de dragón y ora, aproximando las palmas de sus manos.

Esta es su oración:

La tierra está en los pies, hasta las rodillas; ahí

hincan las raíces del arroz.

El agua está en las rodillas, hasta el vientre; ahí

el perro lame las plantas de la mujer hariján.

El fuego está en el vientre, hasta la garganta; ahí

vive y sueña la Reina de Saba.

El aire está en la garganta, hasta el entrecejo; ahí

crece la piedra de luna.

Lo invisible está desde el entrecejo al tronco; ahí

estoy yo.

Y continúa, entre sollozos:

He juntado las manos. El pulgar es el fuego,

el índice es el aire, el del medio es la tierra, el anular

es el agua, el meñique es el cielo.

En verdad he juntado el fuego, el aire, la tierra,

el agua y el cielo.

iOh, Ardhanarisvara, yo te he creado, porque al

juntar mis manos, me he crucificado!

Todo se ha cumplido. Tú y yo somos de nuevo uno

solo!

¡El Padre y yo somos una misma persona!

Y después de las bodas, viene el festín. Y el Invitado es devorado por la serpiente, junto a la Cruz de la Atlántida. Porque el invitado se llamaba Jesucristo.

viernes, 18 de septiembre de 2009

La reina de la Tierra Verde


© Fernando Trujillo

La reina esta en su trono

Escucha las canciones de sus trovadores

Sus caballeros la conocen como el Cisne Blanco

Es la última heredera de la estirpe Sidhe

Gobierna sobre las sirenas

Gobierna sobre los lujuriosos sátiros

Los druidas la veneran por ser hija de los dioses

Las hadas peinan su bella cabellera dorada

Ella reina desde la sagrada ciudad de Tyr Na Nog

Esta tierra es su sagrado imperio

La tierra de los héroes

La luna nunca se pone sobre su imperio

Los hombres lobo son sus legionarios

Las Ondinas y los gnomos le cantan

Enemiga del Reino de las sombras

Opositora de todo lo que es cruel y villanesco

¡Salve la reina de la Tierra Verde!

¡Salve la hija del Rey Sagrado!

¡Gloria a la reina bella y compasiva de la Tierra Verde!



(11/10/07)

jueves, 10 de septiembre de 2009

El trovador de los Andes



A Don Miguel Serrano

©Fernando Trujillo

Ha muerto el trovador de ELELLA

El trovador de los Andes ha dejado de cantar

El Tibet guarda silencio como luto

En los Pirineos la Dama durmiente derrama una lágrima por su trovador

En los más negro del espacio el Demiurgo gruñe de ira, uno de sus prisioneros ha escapado a su ancestral cárcel

El trovador abre los ojos

El mundo material le parece un sueño

Desde Valhalla las voces de sus camaradas le dan la bienvenida

La Reina de Saba le dice palabras dulces al odio

Un platillo volador llega a su tumba

Se lleva al trovador fuera del mundo pestilente de la mentira y el odio

Su antigua divinidad regresa a el

Ahora el trovador se encuentra a su Dama sonriente

-Bienvenido—le dice con un beso con sabor a Hidromiel

Vio a los ojos a Dios y se hizo uno con el.

(10/03/09)

viernes, 4 de septiembre de 2009

La guerra y los guerreros


Friederich Nietszche

Extraido de Asi hablo Zaratustra

Nuestros mejores enemigos no deben tener consideraciones con nosotros; ni tampoco los auténticos amigos. De modo que voy a deciros la verdad. ¡Hermanos míos en la guerra! Os amo de corazón, pues soy uno de vosotros. Y también soy vuestro mejor enemigo. De modo que voy a deciros la verdad.
Sé el odio y la envidia que anidan en vuestros corazones. No tenéis la grandeza suficiente como para no saber de odios y de envidias. Tened entonces la grandeza de no avergonzaros de sentir estas cosas. Y ya que no sois capaces de ser santos del conocimiento, sed al menos sus guerreros, que son los precursores y los acompañantes de esa santidad.
Veo muchos soldados, ¡pero son guerreros los que yo quisiera ver! Lleváis puesto eso que llaman uniforme, pero, ¡ojalá que lo que encubra no sea una uniformidad! Habéis de ser de esos hombres que siempre van detrás de un enemigo, de vuestro enemigo. Y a algunos de vosotros no hay más que veros para saber que odiáis. Habéis de buscar a vuestro enemigo, guerrear y hacerlo por vuestras ideas. Y si vuestras ideas sucumben, vuestra honradez os debe hacer cantar victoria por ello. Debéis amar la paz como medio para nuevas guerras, y la paz breve, más que la duradera. No os exhorto a que trabajéis, sino a luchar. No os aconsejo la paz, sino la victoria. ¡Que la lucha sea vuestro trabajo y la victoria vuestra paz! Sólo se puede estar callado y tranquilo cuando se tiene a mano un arco y una flecha; de lo contrario, no se hace más que charlar y discutir. La victoria debe ser vuestra paz.
¿Decís que una causa justa santifica hasta la guerra? Pues yo os digo que la guerra justifica todas las causas. La guerra y el valor han conseguido cosas más importantes que el amor al prójimo. Lo que ha salvado a los que estaban en peligro no ha sido vuestra compasión, sino vuestro arrojo. ¿Preguntáis qué es bueno? Ser valiente es bueno. Que sean las niñas las que digan que bueno es lo bonito y lo que conmueve. Se dice que no tenéis corazón, pero vuestro corazón es auténtico y me encanta que os avergoncéis cuando obráis con cordialidad. Vosotros os avergonzáis de estar llenos, y otros se avergüenzan de estar vacíos. ¿Que sois feos? ¡Pues muy bien! ¡Envolveos entonces, hermanos, con lo sublime que es el manto de la fealdad! Cuando vuestra alma se engrandece, se vuelve también arrogante, y vuestra sublimidad aparece teñida de malicia. Os conozco. La malicia es algo que tienen en común el arrogante y el débil, aunque ninguno entiende al otro. Os conozco. Debéis tener enemigos a quienes odiar, no enemigos a quienes despreciar. Debéis enorgulleceros de vuestros enemigos; pues, de este modo, los éxitos de vuestros enemigos serán también vuestros éxitos. La rebeldía es la que caracteriza al esclavo. Vosotros debéis caracterizaros por la obediencia. Hasta cuando mandéis, habéis de estar obedeciendo. El buen guerrero debe preferir el «debes» al «quiero», y debéis hacer que os manden todo la que os es grato.
Que vuestro amor a la vida sea realmente amor a vuestra esperanza más alta y que vuestra esperanza más alta sea la idea más alta que tengáis de la vida. Dejad que os mande la idea más alta que debéis tener de la vida. Es ésta: que el hombre es algo que ha de ser superado. Llevad, pues, una vida hecha de obediencia y de guerra. ¿Qué importancia tiene vivir muchos años? ¿Qué guerrero puede pretender que le traten con contemplaciones? Yo no tengo consideraciones con vosotros porque os amo de corazón, hermanos míos en la guerra.
Así habló Zaratustra.