"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 28 de septiembre de 2010

Freudianismo




Por Francis Parker Yockey

Texto extraido de su libro Imperium

Igual que el darwinismo y el marxismo, el freudianismo no tiene ningún significado cultural, sino anti-cultural. Los tres son productos del aspecto negativo de la crisis de la civilización; el aspecto que arruina los viejos valores espirituales, sociales, éticos y filosóficos, y los substituye por un crudo Materialismo. El principio del criticismo fue el nuevo dios al que se ofrendaron todos los viejos valores de la cultura occidental. El espíritu del siglo XIX es el de la iconoclastía. Casi todos los pensadores relevantes tuvieron su centro de gravedad en la parte del nihilismo: Schopenhauer, Hebbel, Proudhon, Engels, Marx, Wagner, Darwin, Dühring, Strauss, Ibsen, Nietzsche, Strindberg, Shaw. Algunos de estos fueron también, por la otra parte de su ser, heraldos del futuro, del espíritu del siglo XX. La tendencia predominante fue, con todo, materialista, biológica, económica, científica, contra el alma del Hombre-cultura y el -hasta entonces- significado reconocido de su vida.
De un modo diferente, pero en la misma tradición, actúa el sistema del freudianismo. El alma del Hombre-cultura es atacada por él, pero no oblicuamente, a través de la economía o de la biología, sino de frente. La “ciencia” de la psicología es escogida como vehículo negativo de los más altos impulsos del alma. De la parte del creador del psicoanálisis, este asalto fue consciente. Freud habló de Copérnico, de Darwin y de sí mismo como de los tres grandes insultadores de la humanidad. Su doctrina acusó el hecho de su judaísmo, y en su ensayo sobre La resistencia al psicoanálisis, dijo que no fue accidental que un judío creara este sistema, y que los judíos fácilmente se “convertían” al mismo, pues conocían el sino del aislamiento en la oposición. Con respecto a la civilización occidental, Freud estaba espiritualmente aislado, y no le quedaba más recurso que la oposición.
El freudianismo es un producto más del racionalismo. Aplica el racionalismo al alma, y descubre que ésta es puramente mecánica. El alma puede ser comprendida y los fenómenos espirituales son todos manifestaciones del impulso sexual. Esa fue otra de esas maravillosas y grandiosas simplificaciones que garantizan la popularidad a cualquier doctrina en una época de periodismo masivo. El darwinismo fue la visión popular de que el significado de la vida del mundo era que todo tendía a devenir animal-hombre, y que el animal-hombre tendía a devenir darwinista. Marxismo: el significado de toda la vida humana es que lo más bajo debe convertirse en lo más alto. freudianismo: el significado de la vida humana es la sexualidad. Los tres son nihilistas. El Hombre-cultura es el enemigo espiritual. Debe ser eliminado animalizándolo, convirtiéndolo en algo puramente biológico, haciéndolo económico, sexualizándolo, satanizándolo.
Para el darwinismo, una catedral gótica es un producto de la evolución mecánica; para Marx, es una trampa de la burguesía para engañar al proletariado; para Freud es una prueba de helada sexualidad.
Refutar el freudianismo es una empresa tan innecesaria como imposible. Si todo es sexo, una refutación del freudianismo debería tener también un significado sexual. El siglo XX no considera los fenómenos históricos preguntándose si son verdaderos o falsos. Para su manera de pensar histórica, una catedral gótica es una expresión de la intensamente religiosa, joven cultura occidental que despierta. En su necesidad de autoexpresión, esta nueva perspectiva debe rechazar la tiranía materialista de la vieja perspectiva que la precedió. Debe liberarse también del freudianismo.
La última gran tentativa de animalizar al hombre usa también métodos crítico-racionalistas. El alma es mecánica: consiste en un simple impulso: el impulso sexual. Toda la vida del alma es el proceso de este instinto mal dirigido, distorsionado, vuelto hacía sí mismo. Porque es elemental para esa “ciencia” que el instinto no puede funcionar correctamente. Describir las funciones mecánicas del alma es describir enfermedades. Los diversos procesos son neurosis, inversión, complejos, represión, sublimación, transferencia, perversión. Todos son anormales, insanos, mal dirigidos, antinaturales. Una de las verdaderas dogmáticas del sistema pretende que cada persona es un neurótico, y cada neurótico un pervertido o un invertido. Esto se aplica no sólo al Hombre-cultura, sino también al hombre primitivo.
Aquí Freud va más lejos que Rousseau, quien al principio de la primera fase de civilización de occidente, afirmó la pureza, simplicidad y bondad del salvaje, en contraste con la maldad y perversión del Hombre-cultura. Freud amplió el ataque:
el enemigo es toda la especie humana. Incluso si no dedujéramos de todos los demás fenómenos que la primera fase de civilización del materialismo y el racionalismo ya ha pasado, podría deducirse de éste sistema únicamente, pues un nihilismo tan completo no puede, evidentemente, ser sobrepasado, al expresar un sentimiento anticultural hasta sus límites máximos.
El freudianismo, más que una psicología, debe ser calificado de pato-psicología, ya que todo su arsenal terminológico sólo describe aberraciones del instinto sexual. La noción de salud está completamente disociada de la vida del alma. El freudianismo es la misa negra de la ciencia occidental.
Una parte de la estructura del sistema es la interpretación de los sueños. Los trabajos puramente mecánicos de la “mente” (ya que el alma no existe) son descritos por los sueños. Pero no claramente descritos, pues se necesita un ritual elaborado para llegar al significado real. “Censura de la conciencia” -el nuevo nombre que se da a la razón moral de Kant- “simbolismo”, “repetición compulsión”... esas son las palabrejas cabalísticas que deben ser invocadas. La forma original de la doctrina especificaba que todos los sueños eran deseos.
El psicoanálisis explicaba que el sueño de la muerte de una persona amada estaba motivado por un odio latente hacia los padres, síntoma del casi universal complejo de Edipo. El dogma era rígido: si el sueño consistía en la muerte de un perro o gato doméstico, ese animal se convertía en foco del complejo de Edipo. Si el acto sueña que va a olvidar lo que debe recitar en público, ello se debe a que desea íntimamente hallarse en una situación comprometida. Con objeto de atraer a más conversos, incluyendo a los de fe más débil, se cambió ligeramente la doctrina, admitiéndose otras interpretaciones de los sueños, tales como la de la “repetición-compulsión”, cuando tal tipo de sueños-temor se repiten regularmente.
El mundo de los sueños, naturalmente, reflejaba la sexualidad universal del alma.
Cualquier objeto que apareciera en un sueño podía ser un símbolo sexual. El instinto sexual “reprimido” aparecía en los sueños, simbolizando, transfiriendo, sublimando, invirtiendo y dirigiendo toda la escala de la terminología mecánica.
Cada persona es un neurótico en su vida madura, y ello no es accidental, toda vez que la neurosis se produjo en su infancia. Las experiencias infantiles determinan -de manera mecánica, ya que todo el proceso es antiespiritual -cuáles son las neurosis particulares que acompañarán a la persona en cuestión en el curso de su vida. Nada puede hacerse para evitarlo, excepto ponerse en manos de un adepto al freudianismo. Uno de estos afirmó que el 98 por ciento de todos los seres humanos deberían hallarse sometidos al tratamiento de psiquiatras. Esto fue en la segunda fase del desarrollo del sistema, pues al principio hubieran sido el cien por cien, pero tal como ocurrió con la secta de los Mormones, la pureza original de la doctrina debía admitir ciertas excepciones por razones tácticas.
El hombre corriente que está realizando su trabajo representa una comedia ante los ojos de un curioso observador; parece que hace lo que efectivamente está haciendo. Pero, no obstante, el freudianismo nos dice que sólo lo está haciendo aparentemente, pues está pensando tranquilamente en asuntos sexuales, y todo lo que podemos ver son los resultados de su fantasía sexual manifestados a través de los filtros mecánicos de la censura de conciencia, sublimación, transferencia, y demás. Si uno anhela, teme, desea, sueña, piensa abstractamente, investiga, se siente inspirado, ambiciona, repugna, reverencia, no hace más que expresar sus instintos sexuales. El arte es, obviamente, sexo, así como la religión, la economía, el pensamiento abstracto, la técnica, la guerra, el Estado y la política.

III

Freud ganó de esta manera, junto con su primo Marx, la orden de la simplicidad. Era la condecoración ambicionada en la edad de las masas. Con la defunción de la época del criticismo, cayó en el descrédito, porque la nueva perspectiva se interesa, no en atiborrar todos los datos del conocimiento, la experiencia y la intuición en un molde prefabricado, sino en ver lo que era, lo que es, lo debe ser. Sobre el portal de la nueva perspectiva está el aforismo de Leibnitz. “El presente está cargado con el pasado, y preñado con el futuro “. El niño es el padre del hombre; esto es vieja sabiduría, y describe el desarrollo del organismo humano desde la infancia hasta la madurez, relacionándose cada etapa hacia adelante y hacia atrás porque la misma alma habla en cada momento. El freudianismo caricaturiza esta profunda visión orgánica con un artificio mecánico mediante el cual la infancia determina la forma de la madurez, y convierte todo el desarrollo orgánico en un proceso causal, y lo que es peor, un proceso diabólico, enfermo.
Hasta el punto en que pueda considerarse occidental, el freudianismo está sujeto a la predominante espiritualidad de occidente. Su mecanicismo y su materialismo reflejan la perspectiva del siglo XIX. Sus referencias al inconsciente, al instinto, al impulso y demás reflejan el hecho de que el freudianismo apareció en el punto de transición de la civilización occidental cuando el racionalismo ya había agotado sus posibilidades y lo Irracional emergía de nuevo como a tal. No fue en absoluto en la terminología o en el tratamiento de los nuevos e irracionales elementos en la doctrina que el freudianismo presagió el nuevo espíritu, sino simplemente en el hecho de que los elementos irracionales aparecieran. Sólo en esto la nueva estructura puede anticipar algo, proyectarse hacia el futuro; en todo lo demás, pertenece al Pasado Malthusiano-Darwinista-Marxista. El freudianismo no fue más que una ideología; una parte del ataque general racionalista-materialista contra el Hombre-cultura.
Los elementos irracionales que reconoce el sistema están estrictamente subordinados al más alto racionalismo del adepto, que puede desembarazarse de ellos, volviendo entonces el doliente neurótico a la luz del día. Están aún más enfermos que el resto del complejo mental. Podrán ser irracionales, pero tienen una explicación, un tratamiento y una curación racional.
El freudianismo, pues, aparece como la última de las religiones materialistas. El psicoanálisis, como el marxismo, es un secta: Tiene su confesión auricular, sus dogmas y símbolos, sus versiones doctrinales esotéricas y exotéricas, sus conversos y sus apostatas, sus sacerdotes y escolásticos, un completo ritual de exorcismo y una liturgia. Aparecen los cismas, que desembocan en la formación de nuevas sectas, cada una de las cuales pretende ser la portadora de la doctrina verdadera. Es oculto y pagado, con su interpretación de los sueños, demoníaco con su adoración del sexo. Su imagen del mundo es la de una humanidad neurótica, retorcida y pervertida en la camisa de fuerza de la civilización occidental, hacia la cual el nuevo sacerdote del psicoanálisis tiende la mano liberadora del evangelio anti-occidental de Freud.
El odio que era la esencia del marxismo está presente en esta nueva religión. En ambos casos es el odio del intruso hacia todo lo que le rodea, que le es completamente extraño, y que, al no poder cambiarlo, lo debe destruir.
La actitud del siglo XX hacia el sujeto del freudianismo es inherente al espíritu de esta época. Su centro se halla en la acción: tareas externas apelan al alma occidental. Los mejores oirán esta llamada, dejando a los que no tienen alma ocuparse en dibujar imágenes del alma al estilo de Freud.
Siempre ocurrió lo mismo con la psicología científica: nunca atrajo a las mejores mentes en ninguna Cultura. Todo se basa en la presunción de que es posible, mediante el pensamiento, establecer la forma de lo que piensa... una proposición extremadamente dudosa. Si fuera posible describir el alma en términos racionales
-requisito previo para una ciencia de la psicología- no habría necesidad de tal ciencia. La razón es una parte, o, mejor dicho, una función parcial, del alma. Toda imagen del alma describe solamente el alma del que la propone y de los que son como él. Un satanista ve las cosas al estilo de Freud, pero no puede comprender al que ve las cosas de otra manera. Esto explica la vileza de las tentativas freudianas para satanizar, sexualizar, mecanizar y destruir a todos los grandes hombres de Occidente. No podían comprender la grandeza al no poseer experiencia interna de la misma.
El alma no puede ser definida: es el elemento de los elementos. Cualquier imagen de ella, cualquier sistema psicológico, es un mero producto de éste, y no va más allá del autorretrato. ¡Cuán bien comprendemos ahora que la vida es más importante que los resultados de la vida!
En todas las civilizaciones los sistemas psicológicos usan la terminología de las ciencias materiales de la física y la mecánica. Reflejan, así, el espíritu de las ciencias naturales y toman rango entre ellas como producto de la época. Pero no pueden acceder al más alto rango al cual aspiraban, es decir, la sistematización del alma. Apenas si el freudianismo acababa de establecerse como la nueva Iglesia psicoanalítica, que ya el progresivo desarrollo de la civilización occidental lo había convertido en anticuado.
La psicología del siglo XX está adaptada a una vida de acción: Para esta época, la psicología, o es práctica, o no tiene valor alguno. La psicología de las multitudes, de los ejércitos, del mando, de la obediencia, de la lealtad: he aquí la psicología que tiene valor en esta época. A ella no se puede llegar con métodos “psicométricos” y abstrusa terminología, sino con la experiencia humana; la propia y la de los demás. El siglo XX considera a Montaigne como un psicólogo, pero a Freud, simplemente, como al representante de la obsesión por las brujas en el siglo XIX, en los días jóvenes de la cultura occidental, como forma disfrazada del culto al sexo.
La psicología humana se aprende viviendo y obrando, no controlando reacciones u observando perros y ratones. Las memorias de un hombre de acción, aventurero, explorador, soldado, estadista, contienen la psicología de la clase que interesa a esta época, tanto literalmente como entre líneas. Cada periodo es un compendio de psicología de la propaganda de masas, superior a cualquier tratado sobre la materia. Hay una psicología de las naciones, de las profesiones, de las culturas, de las sucesivas épocas de una cultura, desde la juventud hasta la senilidad. La psicología es uno de los aspectos del arte de lo posible, y como tal es un estudio favorito de la época.
El gran almacén de la psicología es la historia. No contiene modelos para nuestro uso, ya que la vida no se repite, sólo ocurre una vez, pero nos muestra con ejemplos cómo podemos desarrollar nuestras potencialidades siendo fieles a nosotros mismos, y no aceptando compromiso alguno con lo que es netamente extraño a nuestra manera de ser. Para este concepto de la psicología, ningún materialismo podría ser considerado psicológico. Ahí coinciden Rousseau, Darwin, Marx y Freud. Comprendieron otras cosas, tal vez, pero no comprendieron el alma humana, y en particular el alma del Hombre-cultura. Sus sistemas no son más que curiosidades históricas para el siglo XX, a menos que pretendan ser descripciones apropiadas de la realidad. Cualquiera que “crea en” esas anticuadas fantasías se define a sí mismo como ridículo, póstumo, inefectivo y superfluo. Ningún dirigente de las próximas décadas será darwinista, marxista o freudianista.

sábado, 18 de septiembre de 2010

La Hora de la Magia

Estimados amigos lectores les invito a descargar mi mas reciente libro "La Hora de la Magia" disponible para descarga gratuita en el mercado de Lulu. Aqui pueden leer la sinopsis:

Abel Ventura es un adolescente alienado que junto con su mejor amiga Zilla se dedican a leer comics, andar en bicicleta y robar paquetes de cigarros y botellas de whiskey de las tiendas. Un día cualquier ambos descubren horrorizados el cuerpo de un niño de su vecindario, a partir de este hecho se abre un nuevo mundo para Abel. Es el reino de la magia, un mundo de símbolos y sombras, de grandes milagros y grandes terrores. Abel tiene la oportunidad de convertirse en un gran mago y dejar su aburrida vida cotidiana pero las fuerzas del mal están sueltas en la ciudad y tienen al joven mago en la mira. Esta es la hora de entrar al reino de lo fantástico para aquellos que tienen el valor y la voluntad de tomar la llave y abrir sus puertas, esta es la hora de la magia.

http://www.lulu.com/product/tapa-blanda/la-hora-de-la-magia/12575415

Saludos y gracias por su apoyo

Fer

martes, 14 de septiembre de 2010

La moda del Bicentenario



Fernando Trujillo

Este año se celebra el Bicentenario de la independencia de México como todos ya saben, durante todo este tiempo nuestros gobernantes en conjunto con los medios masivos de comunicación nos han estado inflando de un patriotismo chabacano y despilfarrando el dinero del pueblo en un ostentoso festejo.
Es vomitivo y degradante el ver todo este circo que han convertido la gesta heroica de la Independencia, han explotado la historia para su propio beneficio usando un patriotismo de pacotilla que le recetan al pueblo a todas horas. Cuando pase esta moda todo este patriotismo será olvidado por el pueblo y sus gobernantes.
La pregunta es ¿Hay algo que festejar? México tiene una de las democracias más falsas y cínicas del mundo, mientras un millón de mexicanos no tienen para comer la elite plutocrática come langosta acompañada del vino más caro.
El narcotráfico está fuera de control, el norte del país se ha convertido en un campo de guerra y las ejecuciones incrementan sin que el gobierno la pueda parar, los secuestros y los asaltos no tienen freno pero nuestros gobernantes están más ocupados en asuntos triviales como los festejos del Bicentenario o aprobar los derechos de los degenerados sexuales.
Este festejo es una burla, una grotesca caricatura de las empresas televisivas afines al Sistema democrático, es una farsa cínica toda esta moda. Nos han presentado en la televisión a un México de cuento de hadas, el verdadero México es el que está sometido por el narcotráfico, la corrupción, la violencia y la pobreza.
La raza mexicana esta jodida, hundida en la mediocridad, el desempleo, la vulgaridad, la alienación y el miedo. La democracia liberal ha convertido a la raza mexicana en un pueblo dócil, sumiso y cobarde. Nos tragamos las mentiras del gobierno (y nos gusta hacerlo), preferimos ver un entretenimiento vulgar en tv en lugar de protestar y vivimos conformes con la mierda de democracia que tenemos.
Estamos orgullosos de toda esta mediocridad, le aplaudimos a nuestro gobierno por tres leyes insignificantes que aprueban, estamos conformes con ver a nuestros gobernantes en lujosos autos y ver por televisión los circos políticos que rayan en lo ridículo.
La burocracia tiene ahogado al pueblo, nuestro sistema burocrático es uno de los mas desorganizados y corruptos del mundo. ¿Alguien ha hecho algo para cambiarlo? Ninguno de nuestros políticos ha movido un dedo. Los políticos mexicanos están más interesados en pedir que se les suba su sueldo antes que en los intereses del pueblo.
La Historia Oficial nos asegura que somos un país libre, ¿Somos libres? Nos independizamos de España pero continuamos siendo una patria cautiva, somos un país cautivo por una elite neoliberal de masones que solo sirve a los intereses de las potencias extranjeras, nuestro gobierno es un títere del imperio yanqui. El trabajo de nuestra gente va para pagar los gastos de una deuda externa y los lujos de los plutócratas.
¿Algo que festejar? En el reciente Mundial mientras el país se enfrasca en una terrible ola de ejecuciones y violencia nuestro presidente se va a Sudáfrica a gritar “Viva México”, nuestros gobernantes son una partida de afeminados y pusilánimes que no sirven para nada.
El Bicentenario es una excusa para despilfarrar todo el dinero, así nuestro gobierno le da al pueblo la fiesta que quiere y continua manteniéndolo domesticado. Con desempleo y con el crimen organizado haciendo su voluntad pero aun así festejaremos pero lo que menos importa es la historia, lo importante es embrutecernos y fingir que somos libres.

Doscientos años atrás el pueblo liderado por la aristocracia criolla se enfrento y derroto a la burguesía española. Los héroes derramaron su sangre para forjar una patria y este sueño se logro cuando México se convirtió en un imperio bajo el mando de Iturbide.
Fuimos un imperio, nuestra tierra abarcaba Centro América hasta California pero la traición, la mezquindad y el egoísmo de unos cuantos destruyeron el ideal de imperio.
La masonería fiel a los intereses de los extranjeros destrono a Iturbide, fusilo a los héroes que lucharon por la independencia e impuso esta asquerosa republica democrática que tanto daño le ha hecho a México.
Pudimos haber sido un gran imperio pero ese sueño se esfumo, ahora somos esclavos de un sistema neoliberal que traiciona al pueblo en pos de sus propios intereses.
¿Libres? Tú puedes fingir que eres libre y seguir con esta moda del Bicentenario, yo no me trago ese cuento absurdo.
Una verdadera celebración será cuando nos libremos de esa ráela de traidores neoliberales, de la masonería y de este podrido sistema democrático.
Mientras tanto no hay nada que celebrar, aunque como siempre podemos fingir que somos libres y celebrar en esa farsa llamada Bicentenario.
Yo guardare luto por que todos los sueños e ideales de una gran patria están muertos, los ideales de Morelos, Guerrero e Iturbide han sido asesinados impunemente por una democracia de pacotilla y un patriotismo ilusorio. Ese es el México moderno donde no existen los ideales pero eso si tenemos democracia y derechos humanos.

¡Este Bicentenario no lo celebramos!

Agosto 2010

viernes, 10 de septiembre de 2010

Contra la psiquiatría moderna



Fernando Trujillo

Este artículo está dedicado a todos esos chicos y chicas que han sido víctimas de las terribles prácticas de la psiquiatría. Encerrados en psiquiátricos, electrocutados o drogados. Chicos si la sociedad les ha dado la espalda entonces únanse y arrasen con ella.

No hay ciencia más inhumana, vil y falsa que la psiquiatría una práctica médica represiva que destruye y degrada al ser humano. No es nada raro que esta sea una práctica alabada y promovida por el Sistema democrático-liberal para sus fines, catalogar y destruir cualquier rasgo de pensamiento diferente con peyorativos como “esquizofrenia” o “paranoia”. Vivimos en un Estado Terapéutico en donde el pensamiento libre y la disidencia han sido catalogados como síntomas de locura, donde la cordura radica en ser parte de la mayoría, vivir para consumir y ser una buena oveja.
Vivimos en una era de ironías, mientras nuestros gobiernos defienden a capa y espada los Derechos Humanos, estos son violados en los psiquiátricos con prácticas inhumanas como el internamiento contra la voluntad de un paciente o la terrible terapia de electroshocks. Mientras los gobiernos luchan contra las drogas, los onerosos psiquiatras obligan a sus pacientes a tomar estas drogas, queremos alejar a nuestros niños de las drogas pero los dejamos con un psiquiatra para que este envenene sus cerebros y sus cuerpos con esas nefastas sustancias, como ven un narcotráfico políticamente correcto.
A este último punto es bien conocida la relación que tienen la psiquiatría y la industria farmacéutica la cual tiene una enorme influencia sobre la investigación y el diagnostico de un paciente. Muchos psiquiatras manipulan los diagnósticos de sus pacientes para recetarles esas medicinas favoreciendo así a sus amigos de la industria farmacéutica. Como ven la psiquiátrica y las corporaciones medicas son un matrimonio que se beneficia mutuamente con la ingenuidad y dolor de un paciente.
Para el psiquiatra el paciente no es más que un objeto con el que se puede experimentar, un objeto sin voluntad y sin sentimientos con el que pueden hacer lo que quieran desde drogarlo, electrocutarlo y practicarle una lobotomía.
En la Unión Soviética la psiquiatría fue un arma política usada para diagnosticar como esquizofrénicos a los disidentes políticos, muchos de ellos fueron encerrados en psiquiátricos, forzados a una lobotomía y drogados para callar su voz.
Esto me recuerda a la novela 1984 de George Orwell en donde se ve como por medio de una tortura terapéutica se obliga a Winston Smith a amar al Gran Hermano (el Sistema), rehabilitado de su rebeldía Winston es reintegrado a la sociedad.
En el imperio de la “Razón” cualquier síntoma de rebeldía es reprimido, destruido, se uso antes y se usa ahora. La verdad es que vivimos en un mundo de locos, la única diferencia es que algunos tienen una bata medica y otros una camisa de fuerza.

El etiquetamiento de una persona como enfermo mental es una de las tácticas más repugnantes de la psiquiatría, destruye su autoestima, destruye su propia imagen y crea una imagen falsa de el mismo. Los niños son las victimas más trágicas de esta “ciencia médica”, un niño catalogado con enfermo sufrirá el doble de daño que un adulto en su autoestima, en palabras del doctor Thomas Szasz un destacado defensor de la anti psiquiatría "Etiquetar a un niño de enfermo mental es estigmatización, no un diagnóstico. Darle a un niño una droga psiquiátrica es envenenamiento, no un tratamiento". Irónico que suceda esto en una sociedad que dice defender los derechos de los niños.
Estos niños y adolescentes sufren de esta estigmatización en la escuela o incluso en sus mismas familias. La sociedad que tanto presume de ser caritativa y solidaria no es más que una máscara, en realidad esta cochina sociedad goza de discriminar y marginar a aquellos catalogados de enfermos mentales.
Luego se espantan de las balaceras en las escuelas, de los suicidios de adolescentes, de las fugas de casa o del resentimiento tan violento contra la familia y la sociedad en general.
A todos esos chicos que son obligados a tomar medicinas yo les daré unos consejos para sabotear la terapia medica, finjan que tomen los medicamentos pero ocúltenlos y arrójenlos en el inodoro o en una alcantarilla cuando salgan de casa. Si tus papas te obligan a tomarlos delante de ellos ve rápido al baño e indúcete el vomito para sacar el veneno de tu cuerpo. Finge delante de tu psiquiatra que todo está bien, si puedes halágalo para elevar su ego—los psiquiatras tienen uno muy grande—finge y hazle ver los normal que eres para que te quite el tratamiento o no te recete mas medicinas.
Regálale las recetas medicas a los yonkis de tu escuela ellos aman tomar esas cosas luego le dices a tu madre que se te perdió la receta, ella se enojara y te gritara pero todo estará bien, también puedes vender tus medicinas pero eso es contra la ley ten cuidado si decides tomar esto último.
Por último no dejes que un cerdo como lo es el psiquiatra destruya tu autoestima, se fuerte ante sus criticas, se orgulloso de ti mismo y no te dejes caer.

Un psiquiatra me recuerda al doctor Benway el diabólico doctor creado por William S. Burroguhs y que aparece en muchos de sus trabajos incluyendo su célebre novela Almuerzo Desnudo.
Petulantes tipos con batas blancas y un titulo en medicina que se creen dueños de tu voluntad, que se sienten con derecho a discriminar y menospreciar a un ser humano.
Fueron los mismos psiquiatras quienes catalogaron a Artaud, Pound y a otros genios de enfermos mentales por que estaban resentidos de su genio que prefirieron estigmatizarlos como locos.
Llegara un día en el que tener sentimientos, reír, llorar o tener ideales será considerado una forma de psicosis, porque lo que este Sistema quiere es un mundo de maquinas que lo único que hagan sea reproducirse, consumir y obedecer ciegamente lo que digan los periódicos y los políticos de turno.
Ese día el Estado Terapéutico se habrá impuesto a cualquier forma de rebelión y de crítica, las drogas que causan la felicidad serán tomadas de forma obligatoria por todos los ciudadanos suprimiendo cualquier forma de descontento, habrá lobotomías para todos los disidentes para convertirlos en buenos borregos sin voluntad y sin pensamiento. En el nombre de la Cordura y la Razón toda forma de pensamiento será destruida.
Mañana tu joven disidente será considerado un loco peligroso por la sociedad, te pondrán una camisa de fuerza y te llevaran a la sala de electroshockes donde miraras la sádica y odiosa sonrisa de un psiquiatra. La sonrisa burlona de la sociedad racional.

Febrero 2010


Este articulo fue publicado tambien en el quinto numero de la revista Frente Negro (descargala grtauitamente de la seccion de enlaces llamada Revista Frente Negro) y en el blog Antipodas-Cultura Disidente:

http://culturantipodas.blogspot.com/2010/02/contra-la-psiquiatria-moderna.html

viernes, 3 de septiembre de 2010

En las trincheras (nueva version)



Fernando Trujillo y Augusto Bleda

Tuve un sueño la otra noche
Vislumbrando las trincheras
Escuche el sonido de las balas
Escuche el sonido de las bombas

Los franceses disparaban sin piedad
Un robusto hombre me ordenó...
Tenía miedo.
Dispare igual.

Hombro con hombro los mios luchaban
El sacrificio las levas engrosaban
El olor a muerte penetraba mi nariz
La sangre florecía con el ruido

La ira me invadía al vernos caer
Con mi bayoneta corrí, me abalancé
Loco de furia aparecí en mi alcoba

Solo fue un recuerdo...
Un recuerdo de mi muerte.
Un recuerdo de mi muerte en Verdún.

La primera version de este poema aparecio por primera vez en Himnos al Individuo III, esta nueva version con ligeras modificaciones de Augusto Bleda aparecio en el quinto ejemplar de la revista Frente Negro, mi mas sincero agradecimiento para Augusto por esta nueva version, espero amigo lector que lo disfrutes de esta version tanto como yo.