"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







domingo, 20 de febrero de 2011

Tolkien y el mundo de los arquetipos



Por Fernando Trujillo

El mundo de los arquetipos es un mundo que permanece cerrado a los ojos de las masas humanas, solo el soñador y el poeta pueden ver este mundo, este mundo está aquí entre nosotros, en una realidad paralela a la nuestras. Estos arquetipos nunca mueren, permanecen dormidos esperando el momento de despertar en el inconsciente colectivo.
En el siglo XX en pleno siglo del arte basura y la cultura del consumo el mundo de los arquetipos vuelve a resurgir en el inconsciente humano de la mano de un viejo profesor sudafricano de nombre John Ronald Reuel Tolkien.
Tolkien profesor de Oxford, fumador de pipa, católico devoto y amante de la naturaleza forjo una mitología compleja en donde resurgen los mitos, las tradiciones y en donde imperan valores como el Honor y el Coraje, valores perdidos por el occidente moderno.
La Tierra Media el mundo creado por Tolkien era su universo interior proyectado en sus libros, un lugar donde existían valientes caballeros, pacíficos hobbits, sabios elfos y en donde se levantaban grandes reinos que coexistían con la majestad de la naturaleza pero también era un lugar peligroso poblado de dragones y orcos. La magia, la jerarquía, la fuerza y la caballería eran valores imperantes en la Tierra Media, un mundo ajeno al mundo moderno cuyos valores se diluyen en la oscuridad de la industrialización y el racionalismo.
La mitología de Tolkien es junto a la mitología del escritor americano Lovecraft, una de las cosmovisiones más complejas y fascinantes en la literatura fantástica. Una mitología que ha causado admiración, ha despertado los sueños y ha causado también el rechazo de ciertos círculos de literatos “serios” que no dejan de tachar a Tolkien como un escritor “para niños”. Tolkien siempre defendió la idea de que el hombre es un sub-creador, un ser capaz de crear un propio universo por medio de la imaginación.
Tal vez la palabra “crear” no sea la apropiada para hablar de la obra literaria del Tolkien, es posible que el nacimiento de la Tierra Media se haya dado al mismo tiempo que el de su autor, oculta en su inconsciente. En este contexto entonces Tokien fue un explorador del mundo de los arquetipos, viajando por la parte oculta de nuestro cerebro (esa que es reprimida cuando somos niños) y descubriendo un mundo de hadas, duendes, magos y héroes.

Los escritos de Tolkien reflejan todo un mundo heroico al que pobló de mitos, entrego un lenguaje y forjo una Cosmovisión fantástica de espadas y magia para un mundo que agoniza en los abismos de la tecnología y la ciencia. Comenzó escribiendo el Hobbit su primer libro como unas historia para niños pero pronto se dio cuenta de que había creado algo mucho más grande de lo que imagino y que culminaría en su posterior obra El Señor de los Anillos una epopeya épica de heroísmo, fe y sacrificio.
El Señor de los Anillos novela dividida en tres partes y publicada entre 1954 y 1955 narra la mítica lucha entre el bien y el mal. Esta obra por la complejidad de su lenguaje, por su narrativa vigorosa y heroica esta a la altura de las obras de Homero, Dante y Cervantes. Se podría decir que El Señor de los Anillos es la obra más grande del siglo XX (aunque a muchos de los sesudos intelectuales serios les moleste) es una obra que está por encima de su tiempo, que ha superado todo lo que conocemos como literatura moderna y que continuara siendo leída en mil años cuando la mayor parte de la literatura del siglo XX sea carcomida por las polillas y olvidada. Dentro de su obra Tolkien deja ver su pensamiento religioso y social opuesto a la podredumbre moderna. El catolicismo de Tolkien era un catolicismo medieval, aristocrático y tradicional, se oponía a la modernidad, a la pérdida de valores y a la destrucción de la naturaleza en pos del progreso material.
Las convicciones políticas y religiosas de Tolkien eran conservadoras lo que hace de Tolkien una personalidad incomoda para muchos intelectuales asociados al establishment. Como ejemplo durante la guerra civil española, Tolkien apoyaba al general Francisco Franco en su lucha contra los rojos puesto que ellos estaban destruyendo templos religiosos, asesinando sacerdotes, violando monjas y masacrando a la población civil. Esto refleja sus firmes creencias religiosas.
Lo que más amaba era fumar pipa en compañía de sus amigos, hablar de literatura inglesa y pasear en bicicleta en los campos de su amada Inglaterra. Aborrecía como se destruían los bosques para forjar carreteras y se oponía a conducir un automóvil prefiriendo usar su bicicleta así como también le llenaba de repugnancia como las fábricas y el progreso material hacía trizas la naturaleza de su país. También veía con horror como la ciencia estaba acercando al mundo a su destrucción, como los nefastos casos de la bomba atómica y expreso en su poema “Mitopoeia” su idea de que los mitos acercaban al hombre con lo divino. En definitiva el pensamiento de Tolkien se oponía al mundo moderno.

La historia del Señor de los Anillos narra cómo los pueblos de la Tierra Media se unen contra las hordas del mal y narra el viaje de un hobbit por destruir el Anillo Único del Señor Oscuro en medio del conflicto.
El elegido para destruir el anillo es Frodo un hobbit quien viene a representar el arquetipo del héroe, la misión de Frodo será la de ir a los Montes del Destino a destruir el Anillo pero en todo momento deberá resistir a las tentaciones que este le ofrece y pondrá a prueba toda su resistencia espiritual para no sucumbir a la maldad del Anillo.
A lo largo de la saga varios personajes son tentados por el Anillo algunos resistirán al mal pero otros caerán bajo su poder y esto los llevara a su ruina.
El Anillo viene a representar la usura internacional, su poder maligno es tan fuerte que incluso tienta a seres poderosos como Gandalf o Galadriel. El Anillo es en síntesis todo lo que Tolkien odiaba: opresión, maldad, avaricia, traición y esclavitud.
Entonces se podría decir que El Señor de los Anillos visto desde una perspectiva sociopolítica es la historia de los pueblos libres contra la usura internacional.
En la historia se oponen el bien contra el mal, la Tradición contra la Modernidad, la defensa de la naturaleza contra el progreso industrial.
Las fuerzas del bien son representadas por los hombres, los hobbits, los enanos y los elfos, todos ellos viven en sociedades feudales donde gobierna una jerarquía medieval de reyes y caballeros regidos por un estricto código de honor.
De todos las criaturas que pueblan Tierra Media son los elfos los seres más elevados y los únicos que no pueden envejecer siendo una especie de semidioses (o ángeles) de la Tierra Media, conocidos como los Primeros Nacidos son seres de gran belleza física y espiritual, amantes de las artes y la belleza son también poseedores de una enorme sabiduría. Su contraparte vienen siendo los orcos criaturas oscuras provenientes de Mordor y servidores de Sauron el Señor Oscuro. Su lenguaje hosco, su fealdad física y espiritual los hace una parodia grotesca de los elfos. Según el Silmarillon los orcos fueron una tribu elfica que fue tentada y degenerada por Morgoth –el primer Señor Oscuro—convirtiéndose en seres malignos y hostiles que sirven con temor y odio a su amo.
Los orcos vienen a ser un reflejo de la sociedad moderna, seres monstruosos sin alma y sin sentimientos, afectos a la brutalidad y a la suciedad.
Las fuerzas del mal son representadas por los antes mencionados orcos y su oscuro amo Sauron quien busca el Anillo para que la oscuridad domine sobre la Tierra Media. En su búsqueda de conquista la gente de Mordor destruye los bosques, arrasa y esclaviza ferozmente los pueblos con los que se topa en el camino.
Para encontrar a los hobbits Sauron ha enviado a los Nazgul antiguos reyes esclavos del Amo Oscuro (los gobernantes esclavos de la usura) y también detrás del Anillo esta el siniestro Gollum un hobbit degradado física y espiritualmente por el poder del Anillo (el hombre degenerado por el poder de la usura).
Entre los personajes buenos que hacen frente a las fuerzas de la oscuridad nos encontramos con toda clase de héroes inspirados en el folklor medieval: el hobbit Frodo (el héroe) en conjunto con sus amigos Sam, Merryn y Pipin, el mago Gandalf el Gris (el arquetipo del mago), Aragorn (el emperador, el guerrero), el enano Gimli y el elfo Legolas quienes harán una peculiar amistad. Los acompañara también Boromir quien será tentado por el Anillo lo que lo llevara a su perdición.
Estos héroes comenzaran su camino juntos pero a la larga se separaran, mientras Frodo y Sam van a los montes del destino, los otros se encargaran de reunir a todos los aliados posibles, se unirán los pueblos libres en la lucha por la libertad contra las hordas del mal.
A esta lucha épica se le llamara la Guerra del Anillo en donde todos los pueblos se unirán para enfrentar a la usura internacional. El Orden, la Belleza, la Jerarquía, la Bondad, la Aristocracia y la Caballería se enfrentaran a la Decadencia, la Oscuridad, el Caos, la Fealdad y la Usura. Habrá muchas muertes, muchos pesares pero los que queden con vida seguirán siempre fieles en la lucha.

Las historias de Tolkien han cautivado a generaciones, cada una de ellas mas oprimidas por la asfixiante sociedad mecanizada, estas jóvenes generaciones encuentran en Tolkien un salvavidas en un mar de podredumbre.
Los arquetipos resurgen en la memoria cada vez que leemos sobre las hazañas de los héroes de la Tierra Media. Después de su publicación el Señor de los Anillos ha causado que millones de lectores se acerquen al mundo de los arquetipos.
Se hizo una película animada y Kubrick tenía la intención de hacer una adaptación musical con los Beatles que—gracias a Illuvarta— Tolkien se negó a que se llevara a cabo.
Finalmente en el año 2001 el director Peter Jackson dirigió la primera parte de la saga la cual culminaría en el 2003. Si bien la adaptación dio a conocer a las masas la obra de Tolkien también la perjudico enormemente, fue mucho más el daño que el beneficio lo que le causo.
Antes de las películas “El Señor de los Anillos” era una obra iniciática, accesible únicamente a una minoría de soñadores y aficionados a la literatura fantástica. Con su adaptación al cine, Jackson convirtió a Tolkien y su obra en un objeto más de consumo.
Entonces el mundo secreto de Tokien es invadido por las masas que todo lo consumen y la altura de la obra es bajada al nivel de la horda de consumidores para que la entiendan. La gran mayoría no le importaba Tolkien solo querían una moda que seguir, querían un personaje del cual disfrazarse en Halloween, querían algo épico en sus vidas sin siquiera leerlo.
Ahora todo mundo se refiere al “Señor de los Anillos”, se hacen parodias de sus personajes en programas de comedia, en las franquicias de comida rápida puedes ver afiches y juguetes basados en los personajes. Encuentras referencias en las caricaturas, en chistes y en cualquier programa de televisión, con su adaptación al cine se convirtió en un entretenimiento mas, perdiendo su sentido y significado.
Es más fácil sentarse en el cine comiendo palomitas de maíz, consumiendo una coca viendo una adaptación fílmica en una oscura y fría sala de cine, es más fácil que sentarte a leer y recrear en tu mente una gran historia.
Personalmente he escuchado comentarios que dicen “prefiero ver la película que leer el libro” y “la película es mejor que el libro” no sé cuál de estos dos comentarios me da más nauseas o peor aun escuchar al señor Peter Jackson hablar con pedantería de lo orgulloso que esta de “su trilogía” (sic).
Ahora cuando lees algún libro del “Señor de los Anillos” no puedes dejar de imaginar la cara de Ian McKellen en Gandalf. La película corto la imaginación de los lectores al leer la épica del Anillo.
Los valores presentados en las obras de Tolkien son valores eternos, el heroísmo, la jerarquía, la aristocracia está por encima de las masas, estas no entienden nada de estos altos valores si no quieren ver luchas de espadas pero sin entender el significado.
En el mundo de la Tierra Media los ejércitos del bien triunfaron sin embargo el mundo real está bajo el dominio de Mordor.
Tolkien no vivió para ver el mundo sumido en la decadencia, la lección más importante que nos dejo aquel profesor de Oxford que se convirtió en un forjador de mitos es que la imaginación es la totalidad de la existencia humana, para crear, para soñar y para luchar en un mundo en ruinas. La imaginación abre las puertas al mundo de los arquetipos aquel que está por encima de la putrefacta sociedad mordoriana de la actualidad.

Enero 2011

1 comentario:

  1. hola me gusta lo que escribes en este blog soy de argentina y esta es la primera ves que participo escribiendo a un blog.

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