"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 31 de mayo de 2011

Nuestra Tierra Huele a Muerte



Por Paola Klug

Nuestra tierra huele a muerte, con balas, con machetes, con cuchillos, con metrallas…
Muerte encapuchada, muerte cobarde.
Y la carne es secuestrada, torturada, mutilada en silencio, en la oscuridad.

La muerte que elige al azar en los camiones del norte,
Que vomita casquillos en la cabeza de inocentes,
Que desangra en las carreteras y en los malecones…

Nuestra tierra huele a sangre,
A dolor, a ira, a incomprensión.
Y la muerte nos vigila cerca,
Nos hace cómplices temerosos, pusilánimes egoístas…

Y corremos, nos hincamos, nos callamos y huimos.

Nuestra tierra huele a muerte,
De retenes, revisiones, violaciones, e interrogatorios.
Huele a muerte de fosas, de cabezas, de amenazas, de terror.

La muerte llamada gobierno, instituciones, violencia, apatía, bancos, dinero, mentira, televisión, periódicos, radio, democracia…
¿Cuánto vale nuestra dignidad? ¿Un plasma de 20 pulgadas? ¿Un carro del año? ¿Un contrato, una planta, un certificado, unos gramos de silicón? ¿El cuerpo inerte de un hermano? ¿Padre, madre, hijo?

Nuestra tierra huele a miedo, a balazos, partidos, alianzas, poder…
Y miramos por la ventana tímidamente después de oír los gritos, después salimos al llegar las sirenas y caminamos por la acera ensangrentada donde yace muerto nuestro vecino.
Entramos a casa, ponemos doble cerrojo y dormimos como animales irresolutos, incompletos…

Nuestra tierra huele a indiferencia,
Mañana le pagaremos tributo a esa muerte, con los impuestos, el banco, el súper, la hipoteca y rogaremos por un día más en esta patética subyugación, que huele a huérfanos, a diesel, a debates de circo, a niños quemados, a llanto de madre, a gritos de hermano, a sueños rotos, a vidas quebradas, aviones caídos, cascos con sangre, piernas rotas, caras desfiguradas, miembros castrados…

Nuestra tierra huele a tortura, ambición, a sicarios, a corruptos, a políticos, a desinterés, a insensibilidad a manos atadas, y nosotros hemos vendido a esa muerte nuestro sentido del olfato…

jueves, 26 de mayo de 2011

Brujería



Por Hakim Bey


EL UNIVERSO QUIERE JUGAR. Aquellos que por reseca avaricia espiritual lo rehusan y eligen la pura contemplación desperdician su humanidad; aquellos que por tonta angustia lo rehusan, aquellos que dudan, pierden su oportunidad y su divinidad; aquellos que se moldean ciegas máscaras de Ideas y siembran cizaña buscando alguna prueba de su propia solidez acaban viendo a través de los ojos de un muerto.

Brujería: el cultivo sistemático de la conciencia dilatada o de la percepción no ordinaria y su despliegue en el mundo de los hechos y los objetos para convocar los resultados deseados.

El ensanchamiento de aperturas en la percepción destierra gradualmente los falsos yos, nuestros cacofónicos fantasmas; la “magia negra” de la envidia y la venganza se dispara por la culata porque el deseo no sabe ser forzado. Allí donde nuestro conocimiento de la belleza armoniza con el ludus naturae, empieza la magia.

No, ni doblar cucharas, ni horoscopia, ni Amanecer Dorado, ni chamanismo de pega, ni proyección astral, ni misa satánica; si se trata de chismografía hay que ir al meollo, a la banca, a la política, a las ciencias sociales; y no a esa enclenque basura blavatskiana.

La brujería funciona creando a su alrededor espacios físico/psíquicos o aperturas a un espacio de expresión sin límites - la metaformosis del lugar cotidiano hacia una esfera angélica. Esto implica la manipulación de los símbolos (que también son cosas) y de la gente (que también es simbólica); los arquetipos facilitan un vocabulario en este proceso y por tanto se tratan como si fueran a un tiempo reales e irreales, como palabras. Yoga imaginario.

El brujo es un Simple Realista: el mundo es real - así la conciencia tiene que ser pues real dados sus tan tangibles efectos -. Para el zoquete hasta el vino resulta insípido pero el mago puede intoxicarse con sólo mirar el agua. La calidad de la percepción define el mundo de la intoxicación; pero sostenerla y expandirla para incluir a otros exige una actividad de un cierto tipo - brujería.

La brujería no rompe ley de la naturaleza alguna porque no hay tal Ley Natural, sólo la espontaneidad de la natura naturans, el tao. La brujería viola leyes que buscan encadenar este flujo; sacerdotes, reyes, jerofantes, místicos, científicos y tenderos todos califican al brujo de enemigo por amenazar el poder de su charada, la fuerza tensora de su trama ilusoria.

Un poema puede actuar como un conjuro y viceversa; pero la brujería rehusa ser metáfora de la mera literatura; insiste en que los símbolos deben provocar tanto sucesos como epifanías privadas. No es una crítica sino una reconstrucción. Rechaza toda escatología y toda metafísica de la mudanza, toda nebulosa nostalgia y todo futurismo estridente, en favor de un paroxismo o posesión de la presencia.

Incienso y cristal, daga y espada, varita, túnica, ron, habanos, velas, hierbas como sueños secos - el muchacho virgen contemplando la vasija de tinta - vino y ganja, carne, yantras y pases - rituales de placer, el jardín de houris y sakis - el brujo trepa por estas serpientes y escaleras a un momento que está enteramente saturado de su propio color, donde las montañas son montañas y los árboles son árboles, donde el cuerpo se convierte todo en tiempo, el amado todo en espacio.

Las tácticas del anarquismo ontológico están enrraizadas en este arte secreto; los objetivos del anarquismo ontológico aparecen en su floración. CAOS conjura a sus enemigos y recompensa a sus devotos… este extraño panfleto amarilleante, este seudónimo polvoriento lo revela todo… escribe pidiendo un microsegundo de eternidad.

Extraido de Zona Caos: http://zonadecaos.com/Articulos/BeyBrujeria.htm

sábado, 21 de mayo de 2011

Putrefacción



©Fernando Trujillo

Extraido de Versos de la podredumbre

Este mundo está podrido
Esta sociedad apesta a mierda
Violaciones en los callejones
Niñas prostituidas en las esquinas
Los bosques son arrasados
Para construir una nueva zona residencial
Hay cadáveres en los cuerpos de basura
Asaltos en la calle
Homicidios en la acera
Niños secuestrados en los parques
Usura
Trata de personas
Aborto
¿Aun crees en el progreso?
Esta putrefacción es la herencia de nuestros padres
Toda esta usura
Toda esta depravación
Es nuestro legado

17-08-10

lunes, 16 de mayo de 2011

El símbolo sagrado de la Esvástica



Por Fernando Trujillo

Famoso, difamado, perseguido y odiado, uno de los símbolos más famosos de la actualidad es la Esvástica. A pesar de tener milenios de antigüedad la Esvástica cobro fama en la cultura popular tras ser utilizada como emblema del Tercer Reich durante el siglo XX.
Tras la caída del régimen nacional socialista en 1945, la Esvástica paso a ser considera un símbolo de maldad por la sociedad moderna.
En la actualidad la Esvástica está asociada al nazismo, a los movimientos neo-nazis alrededor del mundo y ha sido prohibido su uso en Alemania. En cualquier parte este símbolo ha sido perseguido y odiado acusándolo de ser un símbolo de odio, racismo y genocidio. En cualquier escuela los jóvenes dibujas Esvásticas en su libreta sin entender su verdadero significado, en las manifestaciones izquierdistas podemos ver la bandera americana con una Esvástica acompañada de imágenes de Bush con un bigote de Hitler.
En un parque de mi ciudad vi escritas sobre una pared las palabras “fuera nazis de Mérida” y estaban acompañadas de una Esvástica tachada.
La Esvástica al igual que los epítetos “fascista” y “nazi” son tan usados hoy por la izquierda. En cualquier afiche podemos ver la cara de Zapatero, Calderón, Menem o al mencionado Bush acompañado de una Esvástica y con el epíteto “fascista”.
Algunas bandas de metal usan la Esvástica para referirse al gobierno o a la iglesia católica mientras que la mayoría de las bandas de ska o punk la usan para referirse al Sistema.
Con estos ejemplos podemos ver que la Esvástica es considerada un símbolo de maldad y opresión. Asociada al nazismo, al régimen americano y a cualquier gobierno dictatorial incluyendo a los gobiernos comunistas.
La Esvástica es un símbolo muy usado pero la gran mayoría ignora su verdadero significado. No significa genocidio, odio, crueldad o racismo es todo lo contrario y eso veremos en este ensayo.

Hace algún tiempo leí en una revista sobre ocultismo el comentario de un columnista imbécil que afirmaba que la Esvástica era una parodia de la cruz cristiana y la asociaba a rituales satánicos. Por supuesto el columnista era un pseudo-esoterista “New age” afín al Sistema. Este comentario está cargado de ignorancia pero evidencia el temor y la ignorancia alrededor del símbolo de la Esvástica.
Podemos comenzar por decir que la palabra Esvástica deriva del idioma sanscrito y podría traducirse como “Ello es bueno” y es una antiquísima forma de deseos de felicidad y bendiciones. En la India la Esvástica es un símbolo que representa al bien, es una palabra para desearle el bien a otros y también está asociada a Ganesha dios del conocimiento y removedor de los obstáculos.
A Ganesha se le reza antes de cualquier proyecto para tener bendiciones y harmonía evidenciando su carácter de bondad, es también dentro de la religión védica las Esvásticas son espíritus celestiales del paraíso de Brahma.
La Esvástica es también uno de los 108 símbolos del dios Vinshu y representan los rayos del sol. Al igual que Ganesha y Vinshu, numerosas deidades del panteón hindú tienen la Esvástica como su símbolo de poder.
El escritor Rudyard Kipling sabiendo su significado lo utilizo en varios de sus libros pero para no ser confundido con un simpatizante de la Alemania nazi en sus posteriores ediciones lo elimino.
En la antigüedad encontramos este símbolo no solo en la India si no también en Europa, Japón, e incluso en las civilizaciones prehispánicas y entre los indios americanos. Así la Esvástica deja de ser un símbolo oriental para convertirse en un símbolo de una Tradición Primordial presente en cada pueblo y cultura de la tierra.
La Esvástica como símbolo representa al sol en movimiento, representa el tiempo cíclico e infinito. Representa los buenos deseos, bienestar y felicidad. Representa todo lo que es superior y divino. No es de extrañar que todos los cultos solares tengan presente a la Esvástica.
Por ejemplo en la India los Brahmanes la utilizaban en la ceremonia del Fuego Sagrado, en Tíbet es llamada gyun-drung y es considerado un amuleto mágico y puedes encontrarla inscrita en cualquier templo, los lamas lo consideran un símbolo muy importante dentro de su fe.
Dentro de la fe budista la Esvástica representa la "rueda de la Ley" (Dharmacharka) mientras que en China es el número diez mil lo que viene a representar la totalidad de los seres y su manifestación. Durante el reinado de la dinastía Tang se decreto que fuera usada para representar al sol.
En Japón la Esvástica tiene por nombre Manji y fue usada como escudo de armas por varios clanes seguidores del clan Tokugawa.
El conquistador y fundador del imperio mongol Gengis Khan uso la Esvástica como símbolo de su imperio e incluso llevaba un anillo con la cruz gamada como emblema.
En el cristianismo primitivo representa al poder de Cristo y su presencia estaba en las catacumbas, durante el Medievo sus cuatro partes representaban a cada uno de los cuatro evangelistas mientras que en el centro estaba Cristo.
No nos debe impresionar que diversas catedrales de arquitectura gótica tengan Esvásticas inscritas en ella.
Dentro de la antigua religión nórdica es una de las runas sagradas más importantes, está inscrita en el martillo de Thor y según la antigua tradición cuando Odín una vez que paso la prueba del árbol descubrió la magia de las runas y bajo el signo de la Esvástica guio a los Ases en el Éxodo hasta el Mar del Norte donde fundó la mítica ciudad de Asgard.
La presencia de la Esvástica en América ha generado muchas teorías, una de las más aceptadas ha sido que fue traída durante las migraciones orientales en el Estrecho de Bering. Según el antropólogo francés Jacque Marie de Mahieu la Esvástica pudo haber sido traída por los vikingos y los caballeros templarios.
En todo caso el símbolo de la Esvástica ha tenido una poderosa influencia en los pueblos de América. Debido a su culto solar los aztecas, toltecas, mayas e incas inscribían en sus templos este símbolo.
Hoy en día en Chichen Itza puedes encontrar artesanías con este símbolo, replicas de cráneos humanos con dibujos de Esvásticas prehispánicas. Varias artesanías de los pueblos de México tienen una Esvástica inscrita si no me creen puedes echar un vistazo a cualquier sitio de interés en la web o visitar el Museo Antropológico del Distrito Federal donde encontraras figuras de cerámica con la Esvástica.
Los indios Hopi de Arizona creían que la Esvástica era el símbolo de las migraciones de los hombres a este mundo.
A principios del siglo XX en Oklahoma en la escuela de agricultura para nativos americanos “Chilocco Indian School” su equipo de basketball usaba una Esvástica como símbolo.
Para los navajo la Esvástica fue un símbolo muy importante dentro de sus rituales, para los Kunas de Panamá simboliza al pulpo creador del mundo, sus cuatro partes representan a cada uno de sus tentáculos. En 1925 se inicio la revolución Kuna contra el gobierno debido a la supresión de su cultura, la Esvástica fue el símbolo adoptado por la revolución y usado como bandera de su propia comarca. Esta bandera persiste hoy en día en la región de Kuna Yala.
Un caso similar paso en Tayikistan que en 1991 tras su independencia de la Unión Soviética adopto la Esvástica como el emblema de su nación. En el año 2006 2Año de la cultura Aria” el presidente Imomali Rakhmonov declaro: estudiar y popularizar la contribución Aria a la historia de la civilización mundial; inculcar en los jóvenes Tajiks el espíritu de tomar sus propias resoluciones; y de desarrollar mayores lazos con otras etnias y culturas.
Creo que con todos estos ejemplos que acabo de dar podemos ver que lejos de representar a la “maldad”, la Esvástica representa a todo lo que es bueno y noble.
La universalidad de la Esvástica representa un hilo místico que une a cada pueblo con un camino hacia una evolución espiritual.

La Esvástica resurge, en el siglo XX estuvo en los uniformes militares de distintas naciones, Badden-Powell fundador de los Boys scouts la uso en una de las medallas más importantes pero con el auge y posterior caída del nazismo la Esvástica paso a perder todo su significado y fue estigmatizado como un símbolo maligno.
Debemos de hacernos la pregunta ¿Por qué el Sistema le teme a la Esvástica? No es únicamente por representar a un régimen que se opuso a los sistemas capitalistas y comunistas. Es porque quiere borrar cualquier arquetipo o símbolo místico de la memoria humana para que seamos seres sin identidad y sin pasado, para olvidar que hubo una era que fuimos algo más grande que los esclavos de las corporaciones de la modernidad.
El Sistema para eso se ha encargado de inventar toda clase de teorías disparatadas sobre el origen de la Esvástica.
Una de estas teorías es que existen dos tipos de Esvásticas, las Esvásticas levógiras (las que giran a la izquierda) que juegan el papel de “Esvásticas buenas" y las dextrógiras (las que giran a la derecha) que juegan el papel de “Esvásticas malas".
Nunca hubo tal distinción en la antigüedad, esto comenzó poco después de la caída del nazismo, los vencedores al darse cuenta de que las religiones orientales se rehusaban a abandonar el símbolo que habían usado por siglos se inventaron tal disparate para justificar su uso. La Esvástica siempre represento a la bondad no importa para que lado iba, representaba el movimiento continuo, el cambio y todo lo que es noble. No tiene cabida ningún moralismo meramente políticamente correcto cuando se trata de algo perteneciente a la Tradición Primordial.
Otra teoría muy “ad hoc” con el Sistema es que la Esvástica fue creada por los pueblos germánicos para representar su “superioridad”, puesto que la Esvástica es un símbolo milenario y su uso estaba centurias antes del nacimiento del pueblo germánico esta teoría carece de cualquier significado tanto histórico como científico.
Teorías absurdas abundan en cualquier sitio de internet, libro pseudo-historico o en cualquier documento creado por el Sistema. Desgraciadamente estas teorías han sido ampliamente difundidas y aceptadas por la mayoría de la población.
Confundir la Esvástica con algo meramente político es una muestra total de ignorancia y de la peor censura. Es reprobable y un acto de estupidez el prohibir un símbolo por cuestiones políticas y eso habla de cómo nuestra sociedad vive hundida en la ignorancia.
A pesar de todo la Esvástica ha resurgido con fuerza desde movimientos políticos, ocultistas, paganos, esotéricos y en la cultura popular. Prueba de esto último es el manga “La Espada del inmortal” donde la Esvástica tiene un papel primario.
El Sistema quiere borrar nuestro enlace con nuestras tradiciones ancestrales ¿Vamos a permitirlo? Si un judío usa la Estrella de David, un cristiano usa la cruz ¿Por qué nosotros no podemos usar una Esvástica? Tal como hicieron nuestros antepasados ya sean estos nórdicos, aztecas, árabes, arios, indígenas u orientales.
Estamos en un tiempo en el que los símbolos y arquetipos resurgen en nuestra memoria, desde lo más profundo de nuestros cerebros vuelven con más fuerza a este mundo de maquinas, entonces retomemos el símbolo sagrado de la Esvástica y con ello su significado original: Belleza, Bondad, Santidad y Alegría.

Mayo 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

La caída del imperio americano



Por Fernando Trujillo

Bret Easton Ellis es sin duda uno de los mejores escritores de nuestro tiempo, nacido en 1964 en la ciudad de Los Ángeles ha sido un fiel retratista de la decadencia del imperio americano. Ha sido llamado por la crítica como el sucesor de Hemingway mientras que otros lo han despedazado al acusarlo de ser repetitivo, misógino y mediocre. Lo cierto es que su obra literaria no deja indiferente a nadie. Personalmente como escritor tengo una gran deuda con Ellis y sus libros han sido una gran influencia sobre mi propia obra literaria pero no voy a hablar de mi admiración personal si no del trasfondo del trabajo de Ellis.
Para entender su trabajo primero tenemos que entender el entorno en el que nos movemos, vivimos en una era de prosperidad y confort, admiramos a las personalidades del espectáculo y estamos al pendiente de sus vidas a través de revistas, del internet y la televisión. Estamos en la época del lujo, del consumismo, donde buscamos tener lo mejor para ser “felices”. Estamos en una búsqueda de todo lo que es caro, bonito y de moda para así llenar nuestro vacio.
Nuestra existencia es estar sentado en un sofá viendo la tele después del trabajo, educar a nuestros hijos en base a valores morales hipócritas, futbol y consumismo. Nuestra vida es trabajar, consumir y pagar impuestos.
El así llamado American Way Life se ha convertido en un modelo a seguir en el resto del mundo. Tener una carrera, trabajar toda tu vida para otros, tener un gran televisor, casarte y formar una familia. Tener hijos malcriados a los cuales educar en base a la televisión y al dinero. Tu única lectura son los periódicos, las revistas de espectáculo. Esto es lo que se llama una “buena vida”.
En una época de tanto derroche y opulencia surge la duda ¿Realmente somos felices?
Se nos ha educado y al mismo tiempo educamos a nuestros hijos al decirles que para ser felices deben tener lo mejor.
En sus novelas Easton Ellis pone el dedo en la yaga y nos da una respuesta que podría considerarse un golpe contra la falsedad en la que vivimos. Con sus libros Ellis profetiza la caída del imperio americano.

La primera novela de Easton Ellis en aparecer fue la aclamada Menos que Cero una crónica desalentadora sobre un grupo de jóvenes ricos de Los Ángeles.
La historia es narrada con un estilo glacial, alienado en donde se esconde una gran angustia, Clay el personaje principal narra cada acontecimiento del libro sin alegría, indiferente a lo que pasa. Así va describiendo la vida de sus amigos un grupillo de chicos sin motivación que pasan sus días teniendo sexo o esnifando cocaína.
Podría describir el libro como la historia oculta de los años ochenta, mayormente vemos la década de los ochenta como una década alegre, con grandes logros en el campo del cine o de la música, como una época de cambio y de apertura en el terreno de lo sexual.
“Menos que cero” nos dice lo contrario a la creencia popular, hubo una gran prosperidad material pero en lo emocional solo un gran vacío que se hizo más grande. Los protagonistas de la novela tratan de llenar ese vacío por medio de las drogas, la promiscuidad e incluso viendo películas snuff.
En una parte de la novela uno de los personajes dice que se tiene que hacer cualquier cosa para conseguir lo que quieres, una línea que resume la ideología del americanismo.
Dos años después llego su novela Las leyes de la atracción novela narrada por diferentes personajes con ese mismo estilo cínico, amargado y glacial. Los personajes son jóvenes universitarios que pasan sus días fumando marihuana y entregándose los unos a los otros en relaciones sin futuro.
Todos se desean entre todos, todos se entregan sin sentir algo por esa persona, juegan con los sentimientos de los demás solo para sentir el calor de un cuerpo.
Los personajes vuelven a ser un grupo de chicos ricos sin motivaciones, vacios por dentro, indiferentes a los sentimientos ajenos y autodestructivos. Una crónica de la juventud de hoy en día.
La violencia física característica del autor es ausente pero por otro lado la violencia psicológica y la indiferencia se encuentran presentes. Los engaños, las traiciones y la desolación son parte de la prosa de esta novela.
Una particularidad en los personajes de Ellis es que nadie conoce a nadie, todo mundo confunde a unos con otros, creen haber visto a alguien quien no es, todos creen haber conocido a otro pero nada es así. No recuerdan nombres de amigos e incluso familiares, aquí podemos ver que la gente no se conoce verdaderamente, solo se conocen las apariencias pero después de eso nada. Todos nos parecen conocidos o iguales pero en verdad no sabemos de nadie.
Unos años después Ellis escribió la que sería su novela más conocida y polémica American Psycho la historia gira en torno a Patrick Bateman un yuppie que narra día a día de su vida entre reuniones con sus amigos, su trabajo en Wall street y su rutina de ejercicios. La primera mitad del libro es la narración de esta rutina pero a medida que avanza vemos su vida como un despiadado asesino en serie.
Bateman va narrando con lujo de detalles cada uno de sus homicidios entre los que se encuentran un asesinato de un vagabundo, las torturas que realiza a unas prostitutas, como partica el canibalismo y la necrofilia con sus víctimas e incluso el asesinato de un niño.
En un capitulo narra con vejo y asesino a una mujer para el siguiente capítulo narrar la trayectoria de su banda favorita, con ese mismo tono de indiferencia ante la vida.
La novela es una crítica feroz al americanismo, al consumismo desbordado y a la misma época de los ochenta. El mensaje es claro, tenemos prosperidad, tenemos una mansión, tenemos lo mejor pero no hemos pasado de ser unos seres salvajes, sanguinarios homicidas y mezquinos. El yuppie de los ochenta y el cavernícola de la prehistoria no se diferencian en ese aspecto. Vestimos bien, olemos bien pero en el fondo somos criaturas despreciables.
American Psycho podría definirse como un abrupto cierre de la época de los ochenta, en eso termina todo, toda la prosperidad económica, todo el lujo ahí termina en nada, en un inmenso vacío y en el asesinato como una forma de llenar ese vacío.
Patrick Bateman es el símbolo de una época marcada por el materialismo, u “hombre sin límites” como el mismo se define. Un ser sin sentimientos, capaz de las peores atrocidades para tener satisfacción personal como el hombre moderno. Patrick es la representación de toda la hipocresía, frialdad y monstruosidad del americanismo.
A diferencia de los monstruos de la cultura popular Patrick no es un ser deforme, no es una criatura sobrenatural. Es el hombre exitoso que es ejemplo en la sociedad moderna, es el ejemplo a seguir para triunfar en la vida pero detrás de todo ese éxito se esconde la maldad, la falsedad y la sed de sangre. La llegada de Patrick Bateman es el preludio a la caída del imperio americano.
En 1998 apareció la novela Glamorama una sátira que combina la crítica a la sociedad del espectáculo con una rocambolesca trama de espionaje.
En ella el protagonista Víctor Ward—personaje secundario en Las leyes de la atracción—se presenta como un exitoso modelo con una novia a la que engaña con otra modelo, viviendo en un mundo superficial en donde la apariencia es lo más importante.
Llega un punto en el que Víctor se ve involucrado en el mundo del espionaje donde aparece un grupo de modelos terroristas y psicópatas que ponen bombas en sitios públicos y en donde el autor nos narra con lujo de detalles los cuerpos destrozados de hombres, niños, secuestros de personajes de importancia internacional los cuales son torturados de maneras escalofriantes.
A mitad de la novela Víctor ya no sabe si esta todo pasando en realidad o se trata de una película de espías, en este momento narra la acción como si de una película se tratara, habla de cámaras, libretos y actores haciendo ver que tanto él como nosotros los lectores estamos perdiendo noción de la realidad.
Los libros de Ellis son una profecía de la caída de una sociedad alienada, sin destino y cuyo único propósito es combatir el aburrimiento. Una sociedad aficionada a los deportes, a las luchas y a la vida de las celebridades.
Se podía ver a Easton Ellis como un profeta de la decadencia, estamos en un camino acelerado hacia el final de todo y aun así continuamos disfrutando de nuestra opulencia fingiendo que todo va bien. Ese es el mensaje de su obra.

En una parte de “American psycho” Patrick define su persona pública como una “mascara de cordura” atreves de la cual oculta su maldad.
Esta “mascara de cordura” es la sociedad moderna, la superficialidad y la hipocresía de la que hace gala en los medios. Esta cordura es una ilusión para ocultar el caos en el que vivimos y del cual nos negamos a ver qué sucede.
Mientras vivimos en el consumismo el mundo se hace pedazos, el siglo pasado fue uno de los más sangrientos y este promete ser el doble. Crisis económicas, guerras sin sentido, banqueros arrojándose de los rascacielos, adolescentes suicidándose y un vacio emocional que va creciendo. ¿Esto es felicidad? No somos felices, creemos serlo pero es una máscara que usamos.
La literatura de Ellis nos muestra a esa América sin mascara, con toda su degradación y hundida en un pantano de miseria moral.
Ellis nos muestra a los supuestos “winners” del sueño americano, a los guapos y exitosos sin su máscara para exponerlos como son. Con miedos, con complejos, atormentados, narcisistas y desalmados.
Toda esta bibliografía nos muestra el futuro colapso del imperio americano, toda esa decadencia que está matando a una nación.
Leer a este autor es una experiencia perturbadora, desoladora, porque al leerlo estamos leyendo sobre nuestro propio vacio. El hueco en el alma de sus personajes es el nuestro.
Los personajes de Easton Ellis no tienen un futuro, no van a ningún lado, solo quieren pasar el rato, es ahí donde va dirigido el futuro de la sociedad moderna hacia ningún lugar y hacia ningún futuro.
Como le diría Blair a Clay al principio de “Menos que cero” A la gente le da miedo mezclarse nos da miedo involucrarnos, mostrarnos sin mascara, ver que nuestra sociedad se va hasta el abismo y no hay manera de detenerlo.


Abril 2011

miércoles, 4 de mayo de 2011

La Cultura de la Mierda



Por Fernando Trujillo

La cultura es el alma de una civilización, una gran civilización no es grande por sus logros tecnológicos o por el valor de su moneda, es grande por la belleza de su cultura, por la fuerza de voluntad de su raza y por los logros de sus héroes.
¿Qué se puede decir entonces de la civilización occidental del siglo XXI? Una civilización cuya cultura es un mar pestilente de inmundicia y mediocridad.
En la actualidad lo que entendemos por cultura es lo que dice la televisión, las revistas de espectáculos, los “best sellers”, youtube, las discotecas y Hollywood. Nuestra cultura es el reino de los ratings, de las ventas, de que es y que no es “cool” en la moda, de los oscares y de los grammies.
Nuestra cultura es un mercado, lo que mejor vende es cultura y lo que no es condenado al olvido, el libro más vendido o la película más taquillera son parte de la cultura de este siglo decadente.
En otros ensayos he criticado a la cultura moderna (Mtv, el hip hop o Hollywood) pero en este texto me dedicare a hablar de varios aspectos a destacar de lo que llamo Cultura de la Mierda y que tristemente es la cultura que rige este siglo.
Podemos comenzar por decir que esta cultura se empezó a manifestar a mediados del siglo XX y que tiene el signo del dinero como portaestandarte. Es la cultura en donde la cantidad supera a la cualidad, donde los más bajos valores son presentados como virtudes y donde los personajes más nefastos son modelos a seguir. Esta cultura es el alma de una civilización que ha muerto.

Un aspecto que caracteriza a la sífilis cultural es el de la popularidad, todos quieren ser conocidos, populares, todos quieren ser (y vivir) como super-estrellas. Para eso participan en reality shows donde exponen su vida personal y en donde muchas veces venden su dignidad, graban sus propios videos en youtube y se involucran en escándalos del mundo de la farándula para su propio beneficio.
Así vemos a menores de edad que se acuestan con “artistas” para conseguir fama momentánea hasta realitys shows donde se promueven las conductas más insanas y anti-éticas. Esta búsqueda por la popularidad es un síntoma de una cultura que se ha vulgarizado, donde las cosas más bellas y elevadas están en las manos de las masas.
Algo a destacar de esta obsesión por la popularidad es que va de la mano del elemento sexual. La mujer que se ha acostado con mas hombres es la más popular, misma situación con el hombre que se acuesta con más mujeres es el más famoso entre los de su género.
Hemos escuchado frases como “ser virgen ya no está de moda” o “tener sexo es algo normal”, entre los adolescentes de hoy tener relaciones es sinónimo de popularidad, mientras más sexo tengan más populares serán entre los demás.
La cuestión de la castidad es algo que quedado relegado como anticuado, la chica o el chico que aun es virgen es el más impopular. La chica que decide conservarse virgen es degradada en su colegio cómo objeto de burlas por parte de sus compañeros.
La virginidad es una decisión personal y no es algo de lo que avergonzarse sin embargo en esta cultura el concepto de virginidad es repudiado, en su lugar el concepto de promiscuidad es una ley que todos deben de seguir.
El sistema de educación sexual que impera en las escuelas te dice que debes tener relaciones (de una manera subliminal), la televisión te dice que tengas sexo, las revistas y las películas te dicen que debes hacerlo. Esta es una cultura donde ser virgen es vergonzoso y ser promiscuo es lo mejor.
Esto se lo debemos a toda la basura que viene de Hollywood con sus películas tipo “American pie”, “Superbad” o “Virgen a los cuarenta” todas estas producciones destinadas al público adolescente para hacerles ver que la moda esta en tener sexo sin compromiso.
Vamos a otro concepto muy ligado a la popularidad y que es más fuerte en las mujeres y es el de la llamada diva adolescente. Se trata de niñas ricas, frívolas y que tienen los artículos a la moda.
La diva adolescente es aquella muchacha de la burguesía que se comporta como una “superstar”, es visualmente atractiva, viste con la ropa más cara y generalmente intenta ser cantante o actriz.
Chicas como estas se encuentran en las redes sociales, en las fotos de las revistas de la clase alta. Estas divas están acompañadas de su sequito de seguidores, de paparazzis y de un perro pequeño entre sus brazos.
La iniciadora de esta moda y diosa de las divas adolescentes es Paris Hilton, una mujer que pese a su belleza física es un remedo social envuelto en escándalos de sexo y drogas. Las “aventuras” de la niña rica Paris son la delicia de una prensa amarillista, corriente más interesada en escándalos de famosos que en investigar y ofrecer un reportaje con ética.
Este concepto de diva adolescente ha sido explotado también por dos programas por demás basura de la patética cadena televisiva Mtv, se trata de “Mis Super Dulces Dieciséis” y “Niñas mal”. El primero es un reality show donde vemos los detalles de una fiesta para una niña rica y ahí podemos ver una serie de caprichos, actitudes desagradables y la construcción de un evento que garantiza la popularidad en la susodicha chica. En la segunda es una telenovela de chicas mimadas que visten como putas, que viven en un mundo superficial de moda, sexo fácil, lujos y drogas. La telenovela Niñas mal implanta en la televidente que ser un ser superficial y vacio es lo que toda mujer debería ser, andar por la vida tirándose al primer hombre y mujer con el que uno se encuentra es algo que debe ser imitado.
La cultura de la popularidad es explotada por los medios masivos, por los periódicos y por las redes sociales hasta la saciedad. Es un síntoma de un mundo donde todos quieren ser alguien y son nada.

La verdadera cultura no es para las masas, estas no entienden lo que es el arte, la poesía o la música en sus formas más nobles. Lo que las masas quieren es escándalo, morbo, todo lo que sea fácil de entender y mediocre.
No cualquiera puede entender una escultura de Breker o una ópera de Wagner porque es representan un ideal más elevado de las aspiraciones de la muchedumbre.
Las revistas y programas de chismes, los programas de concursos, las películas complacientes y la lectura del Selecciones todo esto ha sido denominada como cultura democrática, una cultura al alcance de las masas. Mas que una cultura es una anti-cultura, representan el ideal burgués de conformismo.
En esta cultura democrática (hasta el nombre es risible) la gente ya no lee y si lee es pura publicación basura. Los chismes de los artistas, sus escándalos, las nuevas tendencias en la moda o la opinión de supuestos intelectuales que no disienten, no tienen una opinión propia y son perros falderos del Sistema.
Los intelectuales de este siglo están más interesados en ganar premios, tener una buena imagen pública o escribir sobre algún tema que este de boga.
Nuestra cultura padece de una ausencia de literatos rebeldes y provocadores, en su lugar hay toda una fauna de oportunistas y farsantes. Se han acabado las vanguardias, los poetas malditos, los iconoclastas y los movimientos. Se ha terminado la época en la que los intelectuales criticaban, rompían moldes y creaban.
Estamos en una época en la que el arte no tiene trascendencia y el poeta no crea, donde la imaginación ha dejado de florecer y es el dinero lo que motiva al artista.
La literatura que está en las librerías obedece a las demandas del mercado, tenemos en los estantes cientos de copias del “Código Da Vince” y otros cientos de copias de “Crepúsculo”, en el otro estante están los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez al que se ha llamado el más importante escritor de Latinoamérica.
Esto es lo que se lee, lo que se consume, lo que vende y lo que las editoriales quieren. Esto es lo que llaman literatura.
Los periódicos y las revistas son la literatura de la modernidad, la gente se cree todo lo que estos dicen como si fuera el evangelio.
Si en el periódico dicen que Kalimba fue culpable de violación entonces lo es, si dice que fue inocente entonces lo sé, si dice que Putin es el demonio entonces es una verdad incuestionable.
Los periodistas son la voz del Sistema, ellos dicen que está bien y que está mal, quien es inocente o culpable. Ellos son jueces y verdugos. Los periodistas antes criticaban el Sistema pero fueron domesticados y ahora son sus putas.
Nuestra civilización se ha vuelto más complaciente, esta mas al pendiente de los escándalos de la farándula y de la entrega de los premios Oscar que pensar por sí mismos, que luchar por cambiar un gobierno o una sociedad. Nos interesa saber cuál será el nuevo romance de Shakira que pensar en el aumento de impuestos.
La cultura de hoy está diseñada para mantener en letargo al hombre, para mantenerlo esclavo de los medios de comunicación. Los seres humanos son esclavos del Sistema y su cadena es esta denominada cultura democrática.

Vamos a ver uno de los síntomas más presentes en la cultura moderna y es la despersonalización del individuo en el arte.
Hubo un tiempo en el que el arte representaba los mal altos ideales de un pueblo, el arte de este siglo no representa a nadie si no a los valores de dinero y consumo.
El arte del movimiento abstracto, el cubismo o el expresionismo abstracto son el ejemplo de un arte masificador, en el que no hay vida, ni ideales solo confusión y caos.
La tendencia en el arte moderno es crear sin sentido, sin objetivos, la escultura no tiene forma, es una deformación que no expresa nada. Este es el arte del siglo de la muchedumbre, un arte que representa a las masas humanas. Todas iguales, todas homogenizadas donde no hay diferencias que marquen individualidad. Ver una pintura de Pollock en un museo es ver el reflejo de la sociedad moderna: caótica, sin personalidad, sin aspiraciones, sin un destino.
Las galerías de arte pagan millones de dólares por una lata de sopa, por pura basura fácil de hacer y fácil de vender.
El artista moderno es un cretino portador de un ego gigantesco, un amanerado que vive por el negocio que el arte representa. Es un ser que está obsesionado con la fama, el dinero, la heroína y con acostar con hombre y mujeres. Estos artistas modernos que gozan de la fama que el Sistema les otorga osan compararse con Dalí y Van Gogh cuando ellos en realidad fueron unos inconformes. Estas personas envenenan el arte al crear obras con una fama temporal pero que no trascenderán al paso del tiempo.
El arte verdadero es un trabajo que lleva tiempo, que se construye con sueños y trabajo, que cuesta sacrificio tanto emocional como físico.
Solo basta ver la catedral de la “Sagrada Familia” de Gaudí para comprobarlo, es una obra de arte que representa lo más hermoso y noble del ser humano. Es un logro arquitectónico que perduraba por siglos. La opus magna de Gaudí se diferencia tanto de la arquitectura más moderna que representa el vacio y el conformismo del mundo moderno.
Sería un insulto comparar las obras de Breker, Rodin y Juan de Avalos con la porquería que es la escultura moderna.
Los nuevos artistas ya no sueñan, ya no están interesados por crear, ellos están guiados por el Patrón Oro. Este les dice que tendencia deben de seguir, que deben de esculpir. El resultado son esculturas de nula calidad, que reflejan la pobreza del alma del artista moderno.

Hemos visto lo que es la sífilis cultural del occidente contemporáneo, una anti-cultura donde imperan los más bajos valores y donde el arte nace muerto.
La cultura es el tesoro de un pueblo pero a esta mierda no se le puede llamar cultura, lo que conocemos por cultura es solo la anti-cultura de los barbaros y los parias.
En manos de la muchedumbre el arte se convierte en algo vulgar, bajo, las masas que todo lo destruyen han hecho de la cultura un basurero de chismes y escándalos.
El mundo de la modernidad está en vías de desintegración, desintegración de un pueblo, de los valores y de la identidad del ser humano. El arte de nuestro tiempo es un arte deshumano donde no hay genio, ni héroe ni artista.
Esta desintegración se consuma en este siglo donde la charlatanería y la degradación han llegado al máximo.
¿Cuál es el legado cultural a la juventud? El legado es la obsesión por la popularidad, la adoración por la mass-media, la conformidad que el cine de Hollywood ofrece, el arte del momento.
La cultura democrática es la vieja idea mercantil y burguesa de que el dinero está por encima de todo incluyendo al arte. De que la inspiración es movida por el dinero y de que sin oro no se puede hacer nada.
Urge una nueva generación de poetas, de escultores y de intelectuales que revivan las vanguardias, que le escupan al Sistema y que forjen una nueva cultura.
De este basurero cultural no nos interesa salvar nada, todo se encuentra podrido y corrompido. Nos debe interesar crear una nueva cultura que se enfrente a los anti-valores de dinero, traición, materialismo y mediocridad.
Creo que ha llegado el tiempo de que surja una nueva cultura, ya ha sido suficiente de la Cultura de la Mierda, de la degradación y el arte basura. Creo que es hora de levantarse, escribir poesía de guerra, esculpir la idea del Hombre Nuevo y filmar en una cámara la muerte de una era de mediocridad y el nacimiento de una nueva cultura occidental.

Marzo 2011