"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







miércoles, 4 de mayo de 2011

La Cultura de la Mierda



Por Fernando Trujillo

La cultura es el alma de una civilización, una gran civilización no es grande por sus logros tecnológicos o por el valor de su moneda, es grande por la belleza de su cultura, por la fuerza de voluntad de su raza y por los logros de sus héroes.
¿Qué se puede decir entonces de la civilización occidental del siglo XXI? Una civilización cuya cultura es un mar pestilente de inmundicia y mediocridad.
En la actualidad lo que entendemos por cultura es lo que dice la televisión, las revistas de espectáculos, los “best sellers”, youtube, las discotecas y Hollywood. Nuestra cultura es el reino de los ratings, de las ventas, de que es y que no es “cool” en la moda, de los oscares y de los grammies.
Nuestra cultura es un mercado, lo que mejor vende es cultura y lo que no es condenado al olvido, el libro más vendido o la película más taquillera son parte de la cultura de este siglo decadente.
En otros ensayos he criticado a la cultura moderna (Mtv, el hip hop o Hollywood) pero en este texto me dedicare a hablar de varios aspectos a destacar de lo que llamo Cultura de la Mierda y que tristemente es la cultura que rige este siglo.
Podemos comenzar por decir que esta cultura se empezó a manifestar a mediados del siglo XX y que tiene el signo del dinero como portaestandarte. Es la cultura en donde la cantidad supera a la cualidad, donde los más bajos valores son presentados como virtudes y donde los personajes más nefastos son modelos a seguir. Esta cultura es el alma de una civilización que ha muerto.

Un aspecto que caracteriza a la sífilis cultural es el de la popularidad, todos quieren ser conocidos, populares, todos quieren ser (y vivir) como super-estrellas. Para eso participan en reality shows donde exponen su vida personal y en donde muchas veces venden su dignidad, graban sus propios videos en youtube y se involucran en escándalos del mundo de la farándula para su propio beneficio.
Así vemos a menores de edad que se acuestan con “artistas” para conseguir fama momentánea hasta realitys shows donde se promueven las conductas más insanas y anti-éticas. Esta búsqueda por la popularidad es un síntoma de una cultura que se ha vulgarizado, donde las cosas más bellas y elevadas están en las manos de las masas.
Algo a destacar de esta obsesión por la popularidad es que va de la mano del elemento sexual. La mujer que se ha acostado con mas hombres es la más popular, misma situación con el hombre que se acuesta con más mujeres es el más famoso entre los de su género.
Hemos escuchado frases como “ser virgen ya no está de moda” o “tener sexo es algo normal”, entre los adolescentes de hoy tener relaciones es sinónimo de popularidad, mientras más sexo tengan más populares serán entre los demás.
La cuestión de la castidad es algo que quedado relegado como anticuado, la chica o el chico que aun es virgen es el más impopular. La chica que decide conservarse virgen es degradada en su colegio cómo objeto de burlas por parte de sus compañeros.
La virginidad es una decisión personal y no es algo de lo que avergonzarse sin embargo en esta cultura el concepto de virginidad es repudiado, en su lugar el concepto de promiscuidad es una ley que todos deben de seguir.
El sistema de educación sexual que impera en las escuelas te dice que debes tener relaciones (de una manera subliminal), la televisión te dice que tengas sexo, las revistas y las películas te dicen que debes hacerlo. Esta es una cultura donde ser virgen es vergonzoso y ser promiscuo es lo mejor.
Esto se lo debemos a toda la basura que viene de Hollywood con sus películas tipo “American pie”, “Superbad” o “Virgen a los cuarenta” todas estas producciones destinadas al público adolescente para hacerles ver que la moda esta en tener sexo sin compromiso.
Vamos a otro concepto muy ligado a la popularidad y que es más fuerte en las mujeres y es el de la llamada diva adolescente. Se trata de niñas ricas, frívolas y que tienen los artículos a la moda.
La diva adolescente es aquella muchacha de la burguesía que se comporta como una “superstar”, es visualmente atractiva, viste con la ropa más cara y generalmente intenta ser cantante o actriz.
Chicas como estas se encuentran en las redes sociales, en las fotos de las revistas de la clase alta. Estas divas están acompañadas de su sequito de seguidores, de paparazzis y de un perro pequeño entre sus brazos.
La iniciadora de esta moda y diosa de las divas adolescentes es Paris Hilton, una mujer que pese a su belleza física es un remedo social envuelto en escándalos de sexo y drogas. Las “aventuras” de la niña rica Paris son la delicia de una prensa amarillista, corriente más interesada en escándalos de famosos que en investigar y ofrecer un reportaje con ética.
Este concepto de diva adolescente ha sido explotado también por dos programas por demás basura de la patética cadena televisiva Mtv, se trata de “Mis Super Dulces Dieciséis” y “Niñas mal”. El primero es un reality show donde vemos los detalles de una fiesta para una niña rica y ahí podemos ver una serie de caprichos, actitudes desagradables y la construcción de un evento que garantiza la popularidad en la susodicha chica. En la segunda es una telenovela de chicas mimadas que visten como putas, que viven en un mundo superficial de moda, sexo fácil, lujos y drogas. La telenovela Niñas mal implanta en la televidente que ser un ser superficial y vacio es lo que toda mujer debería ser, andar por la vida tirándose al primer hombre y mujer con el que uno se encuentra es algo que debe ser imitado.
La cultura de la popularidad es explotada por los medios masivos, por los periódicos y por las redes sociales hasta la saciedad. Es un síntoma de un mundo donde todos quieren ser alguien y son nada.

La verdadera cultura no es para las masas, estas no entienden lo que es el arte, la poesía o la música en sus formas más nobles. Lo que las masas quieren es escándalo, morbo, todo lo que sea fácil de entender y mediocre.
No cualquiera puede entender una escultura de Breker o una ópera de Wagner porque es representan un ideal más elevado de las aspiraciones de la muchedumbre.
Las revistas y programas de chismes, los programas de concursos, las películas complacientes y la lectura del Selecciones todo esto ha sido denominada como cultura democrática, una cultura al alcance de las masas. Mas que una cultura es una anti-cultura, representan el ideal burgués de conformismo.
En esta cultura democrática (hasta el nombre es risible) la gente ya no lee y si lee es pura publicación basura. Los chismes de los artistas, sus escándalos, las nuevas tendencias en la moda o la opinión de supuestos intelectuales que no disienten, no tienen una opinión propia y son perros falderos del Sistema.
Los intelectuales de este siglo están más interesados en ganar premios, tener una buena imagen pública o escribir sobre algún tema que este de boga.
Nuestra cultura padece de una ausencia de literatos rebeldes y provocadores, en su lugar hay toda una fauna de oportunistas y farsantes. Se han acabado las vanguardias, los poetas malditos, los iconoclastas y los movimientos. Se ha terminado la época en la que los intelectuales criticaban, rompían moldes y creaban.
Estamos en una época en la que el arte no tiene trascendencia y el poeta no crea, donde la imaginación ha dejado de florecer y es el dinero lo que motiva al artista.
La literatura que está en las librerías obedece a las demandas del mercado, tenemos en los estantes cientos de copias del “Código Da Vince” y otros cientos de copias de “Crepúsculo”, en el otro estante están los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez al que se ha llamado el más importante escritor de Latinoamérica.
Esto es lo que se lee, lo que se consume, lo que vende y lo que las editoriales quieren. Esto es lo que llaman literatura.
Los periódicos y las revistas son la literatura de la modernidad, la gente se cree todo lo que estos dicen como si fuera el evangelio.
Si en el periódico dicen que Kalimba fue culpable de violación entonces lo es, si dice que fue inocente entonces lo sé, si dice que Putin es el demonio entonces es una verdad incuestionable.
Los periodistas son la voz del Sistema, ellos dicen que está bien y que está mal, quien es inocente o culpable. Ellos son jueces y verdugos. Los periodistas antes criticaban el Sistema pero fueron domesticados y ahora son sus putas.
Nuestra civilización se ha vuelto más complaciente, esta mas al pendiente de los escándalos de la farándula y de la entrega de los premios Oscar que pensar por sí mismos, que luchar por cambiar un gobierno o una sociedad. Nos interesa saber cuál será el nuevo romance de Shakira que pensar en el aumento de impuestos.
La cultura de hoy está diseñada para mantener en letargo al hombre, para mantenerlo esclavo de los medios de comunicación. Los seres humanos son esclavos del Sistema y su cadena es esta denominada cultura democrática.

Vamos a ver uno de los síntomas más presentes en la cultura moderna y es la despersonalización del individuo en el arte.
Hubo un tiempo en el que el arte representaba los mal altos ideales de un pueblo, el arte de este siglo no representa a nadie si no a los valores de dinero y consumo.
El arte del movimiento abstracto, el cubismo o el expresionismo abstracto son el ejemplo de un arte masificador, en el que no hay vida, ni ideales solo confusión y caos.
La tendencia en el arte moderno es crear sin sentido, sin objetivos, la escultura no tiene forma, es una deformación que no expresa nada. Este es el arte del siglo de la muchedumbre, un arte que representa a las masas humanas. Todas iguales, todas homogenizadas donde no hay diferencias que marquen individualidad. Ver una pintura de Pollock en un museo es ver el reflejo de la sociedad moderna: caótica, sin personalidad, sin aspiraciones, sin un destino.
Las galerías de arte pagan millones de dólares por una lata de sopa, por pura basura fácil de hacer y fácil de vender.
El artista moderno es un cretino portador de un ego gigantesco, un amanerado que vive por el negocio que el arte representa. Es un ser que está obsesionado con la fama, el dinero, la heroína y con acostar con hombre y mujeres. Estos artistas modernos que gozan de la fama que el Sistema les otorga osan compararse con Dalí y Van Gogh cuando ellos en realidad fueron unos inconformes. Estas personas envenenan el arte al crear obras con una fama temporal pero que no trascenderán al paso del tiempo.
El arte verdadero es un trabajo que lleva tiempo, que se construye con sueños y trabajo, que cuesta sacrificio tanto emocional como físico.
Solo basta ver la catedral de la “Sagrada Familia” de Gaudí para comprobarlo, es una obra de arte que representa lo más hermoso y noble del ser humano. Es un logro arquitectónico que perduraba por siglos. La opus magna de Gaudí se diferencia tanto de la arquitectura más moderna que representa el vacio y el conformismo del mundo moderno.
Sería un insulto comparar las obras de Breker, Rodin y Juan de Avalos con la porquería que es la escultura moderna.
Los nuevos artistas ya no sueñan, ya no están interesados por crear, ellos están guiados por el Patrón Oro. Este les dice que tendencia deben de seguir, que deben de esculpir. El resultado son esculturas de nula calidad, que reflejan la pobreza del alma del artista moderno.

Hemos visto lo que es la sífilis cultural del occidente contemporáneo, una anti-cultura donde imperan los más bajos valores y donde el arte nace muerto.
La cultura es el tesoro de un pueblo pero a esta mierda no se le puede llamar cultura, lo que conocemos por cultura es solo la anti-cultura de los barbaros y los parias.
En manos de la muchedumbre el arte se convierte en algo vulgar, bajo, las masas que todo lo destruyen han hecho de la cultura un basurero de chismes y escándalos.
El mundo de la modernidad está en vías de desintegración, desintegración de un pueblo, de los valores y de la identidad del ser humano. El arte de nuestro tiempo es un arte deshumano donde no hay genio, ni héroe ni artista.
Esta desintegración se consuma en este siglo donde la charlatanería y la degradación han llegado al máximo.
¿Cuál es el legado cultural a la juventud? El legado es la obsesión por la popularidad, la adoración por la mass-media, la conformidad que el cine de Hollywood ofrece, el arte del momento.
La cultura democrática es la vieja idea mercantil y burguesa de que el dinero está por encima de todo incluyendo al arte. De que la inspiración es movida por el dinero y de que sin oro no se puede hacer nada.
Urge una nueva generación de poetas, de escultores y de intelectuales que revivan las vanguardias, que le escupan al Sistema y que forjen una nueva cultura.
De este basurero cultural no nos interesa salvar nada, todo se encuentra podrido y corrompido. Nos debe interesar crear una nueva cultura que se enfrente a los anti-valores de dinero, traición, materialismo y mediocridad.
Creo que ha llegado el tiempo de que surja una nueva cultura, ya ha sido suficiente de la Cultura de la Mierda, de la degradación y el arte basura. Creo que es hora de levantarse, escribir poesía de guerra, esculpir la idea del Hombre Nuevo y filmar en una cámara la muerte de una era de mediocridad y el nacimiento de una nueva cultura occidental.

Marzo 2011

1 comentario:

  1. Ya todas las estructuras cayeron.Y los hombres todavía no quieren darse cuenta.La política ya son resabios.Las religiones ya no existen,solo son intereses propios,sin mística y han enseñado lo contrario a Cristo.Jesús nunca pidió diezmos. Y nunca se casó.Jesús nunca mandó a casarse ni ha unirse en matrimonio con nadie.Analice que los curas no se casan.La creación de Dios es por generación. "YA ESTA HECHO TODO" El Hombre es quién creó a la mujer,por sexo.Quién es mi madre y mi Padre."El que hace su Santa Voluntad y adora a Dios.La ciencia no quiere decir la verdad.de que ha estado enseñando mal.Con la fuerza de la fé,puedes conseguir todo,Y dios lo concede.Y no hay que pagar un centavo.Dios y El Hijo Jesucristo,y su hijo El Hombre son UNO.El que conoce esta verdad ,aplíquela.

    ResponderEliminar