"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 1 de noviembre de 2011

Derechos de los animales




Por Fernando Trujillo


"Las mentes más profundas de todos los tiempos han sentido compasión por los animales."


Friedrich Nietzsche


Resulta irónico que nuestra civilización presuma de ser muy avanzada culturalmente y muy progresista, la tortura de los animales sea una práctica común. Seguramente amigo lector creerás que esta vergonzosa práctica ha quedado olvidada, que como una sociedad progresista ahora tenemos leyes que protegen a los animales pero te equivocas.
El maltrato, la vivisección, la tauromaquia y la experimentación con seres vivos son prácticas que aun continúan, muchas veces defendidas por el gobierno mismo.
En materia de derechos de los animales aun estamos en pañales, muchas de estas horribles prácticas aun son legales en muchos países.
Piensa en esto un perro o un gato son compañeros fieles, ellos demuestran sus sentimientos hacia sus amos ¿Y cuáles es su recompensa? En muchos casos estos compañeros fieles son maltratados u olvidados por sus dueños, aquí en México por ejemplo existe la insana costumbre de envenenar a los gatos, es común que cuando te despiertas encuentras gatos muertos en tu patio. En México torturar o matar a un perro no es un crimen, ha habido casos de jóvenes que asesinan a sus mascotas a palos y la justicia no lo considera un crimen. En Argentina en las zonas de clase alta se ha dado la costumbre de cortarles las cuerdas vocales a los perros para que no hagan escándalo.
¿Esta es la recompensa de las mascotas por su lealtad a los humanos? Sin embargo esto que menciono son los hechos cotidianos, grandes industrias medicas apoyan el uso de animales para sus experimentos.
La excusa de estas corporaciones es como siempre el progreso de la ciencia médica, se usan animales inocentes que son torturados física y psicológicamente para demostrar si un producto es útil para el hombre.
Los animales que son utilizados en estos experimentos son torturados en laboratorios de las maneras más atroces: mutilados, envenenados, sometidos a cambios de temperatura extremos, se les mata de hambre o se les extraen sus órganos aun estando vivos, muchas veces por una sádica curiosidad de estudiar sus reacciones.
A este crimen abominable se le llama vivisección, no solo es una práctica atroz si no que también se ha demostrado que es inútil ya que los productos que se prueban en un animal muchas veces pueden ser dañinos para los seres humanos.
¿Qué han dicho los gobiernos democráticos de la vivisección? Cobardemente guardan silencio, incluso se aprueba en su afán de progreso científico, los medios de comunicación por otra parte tampoco han dicho una palabra, como es costumbre siguen a quien les paga en este caso las grandes corporaciones medicas y científicas.
Los defensores de la vivisección afirman que los animales no sienten dolor, que no tienen ni inteligencia ni sensibilidad, esta absurda afirmación ha sido derribada incluso por los mismos vivisectores que dicen que estudian las reacciones de los animales, entonces sí según ellos carecen de inteligencia y no sufren dolor ¿Cómo estudian sus reacciones?
Grandes personalidades como Richard Wagner o Joaquín Bochaca han escrito textos que prueban que la vivisección es un crimen cruel y sin sentido.
La vivisección es producto de una ciencia médica sin escrúpulos, manejada por científicos sin moral y sin ética que se guían mas por el dinero que por algún sentimiento noble.


Pese a quien le pese pero el único gobierno que ha defendido los derechos de los animales ha sido la Alemania Nacional Socialista.
Im neuen Reich darf es keine Tierquálerei mehr geben» « (En el nuevo Reich no debe haber cabida para la crueldad con los animales») estas palabras pronunciadas por Adolf Hitler en uno de sus discursos pone en manifiesto la posición ecológica del Tercer Reich, en una época en la que nadie hablaba sobre la protección a la naturaleza e incluso la misma palabra ecología (hoy tan usada por la extrema izquierda) era desconocida.
En el Tercer Reich se prohibió la vivisección, el 24 de noviembre de 1933 se proclamo la ley de Protección de los animales (Tierscchutzgesetz). Se proclamaron leyes que limitaban la caza (Das Reichsjagdgesetz) y el 1 de julio de 1935 se promulgo la Ley sobre la Protección de la Naturaleza (Reichsnaturschutzgesetz) estas leyes en su tiempo fueron innovadoras, pruebas de una política real que se preocupaba por la cuestión ecológica.
Sin embargo en el Sistema actual todos estos avances en la ecología han sido ignorados, silenciados y negados, incluso los que se dicen ecologistas ignoran estos aportes.
La ley de Protección a los animales otorgaba similares derechos a los animales como a los seres humanos, no diferenciaba entre animales salvajes y domésticos como en otros países si no que los trataba como igual.
Con esta ley se prohibió la vivisección, el cebado de ocas y regulándose las condiciones en que las reces deben ser transportadas en ferrocarriles.
Todo este movimiento verde que era una verdadera política ecológica hundía sus raíces en lo espiritual y lo cultural, la naturaleza es una parte importante del alma del hombre, ninguno otro gobierno en la actualidad ha logrado los avances que tuvo el Nacional Soliacismo en tan solo doce años de régimen.
De esta manera la ecología Nacional Socialista se oponía al enemigo capitalista que trataba (y trata) a la tierra como un objeto de explotación.
Con el fin de la guerra y la caída del Tercer Reich todo este ecologismo fue desnazificado y el ecologismo pasó a ser propiedad de la izquierda, grupos pro-sistema que no dudan en vender sus ideales.
En la actualidad ningún gobierno hace una política real para defender los derechos de los animales, dicen apoyar medidas ecológicas para tener votos pero fuera de eso únicamente les interesa llenar sus propios bolsillos.


Una de las practicas más crueles es la tauromaquia o fiesta brava, espectáculo muy común sobre todo en los países de habla hispana.
La tauromaquia es una burla decadente, las masas observan alegres como se tortura a un animal antes de matarlo y a eso se le llama arte.
El tema de los toros ha dado lugar a debates televisivos entre aquellos que están a favor y aquellos que están en contra, en dichos debates nunca se llegan a una conclusión.
Durante una corrida de toros el animal es sometido a una brutal tortura brutal para satisfacer a las masas, es tanta la brutalidad que el animal queda exhausto, espantado y atontado, eso no es arte, eso es burla y abuso.
El torero para nada es un valiente, es un cobarde que primero necesita atormentar al animal antes de matarlo, eso no es honor eso es una canallada.
Entre más sufre el toro, entre mas asustado y desangrado este mas se divierte la masa, su atormentador le otorga todo suplicio para darle más espectáculo a la fiesta, las masas no van a ver arte, van a burlarse y abusar de un ser vivo.
Eso si antes de un enfrentamiento al toro se le suministran drogas para que no pueda luchar bien y el torero se pueda acercar con más facilidad. No hay valentía, no hay honor y sobre todo no hay humanidad.
La tauromaquia no es un arte, es un negocio que vive a costa del sufrimiento de un bello animal para satisfacer a una chusma sin sentimientos.
Los defensores de la fiesta brava alegan que el toro no siente dolor y que es una tradición ancestral. Acerca de esto último voy a despejar algunas dudas, la tauromaquia nació en la antigua Creta mil años antes de Cristo.
En los frescos de Miconos es retratado el enfrentamiento entre el toro animal bello y sagrado contra el hombre que representaba la valentía y la lucha.
Sin embargo en ninguno de estos frescos no se ven escenas de tortura o muerte, para los cretenses esto era jugar con el toro, demostrar agilidad y coraje a la hora de esquivar al animal. Quienes toreaban eran verdaderos atletas que usaban toda su agilidad para saltar sobre el toro, esto era una prueba de valentía y honor, en ninguna parte hay una representación de tortura o de sangre.
En la actualidad la fiesta brava (o farsa brava que es más adecuado) hay un festín de tortura, humillación y muerte que satisface el dinero de los empresarios y satisface a una humanidad decadente sin embargo la tauromaquia no es la única forma de tortura a un animal que se hace pasar por cultura.
Las peleas entre perros, gallos y otros animales aunque están prohibidas aun se continúan practicando clandestinamente.
¿Qué nos dice esto como sociedad? Que efectivamente somos una civilización en decadencia, nos entretenemos con el sufrimiento de animales para darle un poco de sentido a nuestras vidas.
Abandonamos a nuestras mascotas o ahogamos a sus crías para que no nos den molestias, somos una civilización cada vez más inhumana.
Recuerdo las palabras del filosofo Hobbes que decía “El hombre es el lobo del hombre”, se equivoco, los lobos son animales mucho más nobles y sensibles que los hombres.


El maltrato a los animales es un síntoma de decadencia espiritual, ningún gobierno se ha propuesto en contra y no existe una política real que proteja a los animales.
He visto niños que disfrutan ahorcando perros o gatos, incluso fui testigo en una ocasión de cómo unos chavos atropellaban a unos cachorros, estos mismos jóvenes iban a una peregrinación de la Virgen de Guadalupe.
Está demostrado que en los negocios de comida rápida se alimenta a los animales con alimentos transgénicos para engordarlos más rápido y para hacer su piel más suave, esta comida que se le proporciona no únicamente es dañina para el animal en cuestión si no también para el consumidor.
La carne de estos animales es contaminada por dichos alimentos y más tarde es comida por millones de personas.
Definimos la palabra “humano” para referirnos a todo lo que es sensible y bondadoso, mientras que la palabra “inhumano” se usa para referirse a todo lo que es vil y sádico.
Nosotros estamos alejados de esa humanidad, los seres humanos somos peores que bestias y cada vez vamos involucionando más.
Algunos me dirán que el maltrato animal es parte de la historia del hombre, que se sacrificaban animales en rituales religiosos.
Sobre esta parte déjenme decirles que era parte de un ritual sagrado y en este sentido el ser que iba a ser sacrificado—tanto si era humano como animal—era objeto de devoción y respeto. Hoy en día el asesinato de animales es algo vergonzoso en la historia humana, se sacrifican miles de animales en experimentos o en eventos que se dicen artísticos.
Defender los derechos de los animales es tarea de hombres y mujeres con ética, de gente con elevados sentimientos y una espiritualidad profunda.
La defensa de estos derechos no debe pertenecer a una rama política en especial, ni s debe usar para hacer campaña, es un deber que las almas sensibles deben hacer por amor a la Naturaleza. Grandes personalidades como Richard Wagner y San Francisco de Asís han sido hombres con almas elevadas han hablado a favor de los animales como seres vivos, que sienten y que sufren.
El amor por la Naturaleza es parte de una humanidad sensible, una humanidad que ha desparecido por completo del planeta.
La lucha por los derechos de los animales no solo debe de ser en un plano, debe de ser en todos los ámbitos desde el espiritual hasta el cultural y esa lucha debe de ser contra el enemigo de la Naturaleza y del mundo: el mundo moderno del capitalismo.


Octubre 2011

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