"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







jueves, 9 de febrero de 2012

En defensa del revisionismo




Por Fernando Trujillo


“Toda verdad pasa por tres etapas. Primero es ridiculizada. Segundo es combatida. Tercero es aceptada como evidente.”


Arthur Shopenhauer


La mayor parte de la población de occidente cree que los tiempos de la censura han acabado aquí en los países democráticos occidentales, creen que pueden decir lo que piensa en televisión, en un medio escrito, creen que pueden expresarse libremente en conclusión, al mismo tiempo tienen la creencia de que la censura y la represión existen en tierras lejanas como lo son China, Sudan o Corea del Norte.
Sin embargo están en un error, nuestra sociedad está muy lejos de ese ideal de libertad de expresión que muchos creen tener. Si bien muchos dogmas y tabúes han caído estos han sido sustituidos por unos nuevos. Tenemos una nueva inquisición (el Sistema, la prensa, los medios), tenemos nuevos dogmas (el multiculturalismo, la igualdad, la democracia) y tenemos nuevos tabúes, verdades absolutas e incuestionables como lo es el holocausto.
Al igual que la brujería y el satanismo en la Edad Media el revisionismo histórico se ha convertido en una ciencia perseguida, sus principales exponentes son quemados en la nueva hoguera de los medios como lo son la calumnia, el desacredito, el despido de sus trabajos, las amenazas y la agresión física.
Es vergonzoso como en una civilización que tiene la libertad de expresión como estandarte se ha perseguido a los revisionistas, se las ha despedido de las universidades, se les ha humillado públicamente e incluso se les ha encarcelado.
Esta persecución se debe al estudio del holocausto, a descubrir la verdad detrás de la historia oficial impuesta por los vencedores. Sus libros han sido retirados de las bibliotecas y librerías, sus investigaciones son ignoradas por la prensa, son multados con cifras exorbitantes y son calumniados con las etiquetas de “antisemitismo” una palabra que en nuestra sociedad es peor que ser etiquetado como pedófilo.
La libertad de expresión en nuestra sociedad es para los mediocres, para los periodistas lambiscones, para las personas más ruines, para los mentirosos y en general para la escoria de la sociedad mientras que los intelectuales, los pensadores y los que luchan por la verdad solo tienen el silencio y la calumnia.
En este ensayo no voy a discutir si el holocausto fue real o no, cada quien puede pensar lo que quiera sobre este tema. Este ensayo es una defensa a la libertad de expresión, contra la censura y a favor de la libre investigación. Decirle a otros verdades que no quieren oír en eso consiste la libertad de expresión.

David Irving, Paul Rassinier, Jurgen Graf, Ernst Zundel, Gerard Honsik ¿Te suenan alguno de estos nombres? Sus nombres y sus obras han sido condenadas por el Sistema, sus investigaciones han sido hábilmente ignoradas por la prensa “libre” por el único delito que la democracia no perdona: investigar el holocausto.
En nuestra sociedad puedes negar a Cristo, puedes criticar y burlarte del Islam, puedes dibujar a la Virgen María en una pose obscena pero un puedes negar el holocausto o decir que no fue verdaderamente como te lo contaron porque entonces sufrirás la persecución de esta inquisición políticamente correcta que domina occidente.
Como le sucedió a Fred A. Leuchter conocido investigador que redacto el Informe Leuchter una extraordinaria investigación pericial realizada en 1988 una pieza clave para los revisionistas del holocausto, por este informe la carrera de Luchter fue llevada a la ruina debido en gran parte a la campaña de calumnias en su contra.
Otro caso aun más dramático que este es el de Pedro Varela editor de la Librería Europa que se especializa en distribuir libros revisionistas y de historia desde el punto de vista de los vencidos. La Librería Europa ha sido atacada por vándalos que se dicen antifascistas, ha sido objeto de calumnias por parte de la prensa que la acusan de “promover el odio”, ha sido objeto de numerosas redadas policiacas en las cuales han decomisado los libros como si se tratara de droga. Pedro Varela fue encarcelado en el año 2010 por el delito de difundir literatura que (en palabras de la prensa) “promueven el odio” y “promueven el racismo” siendo estos libros una investigación histórica libre, al Sistema no le gusta que la gente piense por sí misma, quiere esclavos estúpidos a los cuales poder controlar.
David Irving historiador británico reconocido como una autoridad en la historia militar de la Segunda Guerra Mundial y autor de más de treinta libros sobre el tema ha sido detenido, enjuiciado y calumniado por obras como “La Guerra de Hitler” en el que plantea la hipótesis de que Hitler no sabía del holocausto y por lo tanto es inocente de este.
Autores como Jurgen Graf y su libro “El holocausto bajo la lupa” y Ernst Zundel con su obra “¿Murieron realmente seis millones?” han sido condenados por el Sistema, sus obras de un gran valor histórico retiradas de las librerías, ellos son herejes, paganos que no creen en la verdad absoluta.
Todas las obras revisionistas han sido prohibidas, la investigación histórica ha sido perseguida. En ninguna librería encontraras estos libros pero por el contrario podrás encontrar en las calles revistas de contenido pornográfico, revistas hentai (pornografía japonesa en formato comic que muestra escenas de abuso a menores y sadomasoquismo), revistas de chismes y toda literatura que promueva la baja cultura. Estos es lo que el Sistema llama “libertad de pensamiento” y toda esa basura circula libremente para enajenar las mentes.
En vez del dialogo abierto y de la libertad de investigar se usan las técnicas más ruines tales como la intimidación o la agresión física. David Irving fue brutalmente golpeado por unos antifascistas que solo entienden de violencia, el profesor francés Robert Faurisson además de ser despedido de su puesto como profesor de literatura francesa, fue abordado y atacado por tres judíos pertenecientes a la organización extremista “Hijos de la memoria judía”, otro caso más trágico aun fue el del historiador Francois Duprat quien murió a causa de un autobomba, no se encontraron a los culpables.
El norteamericano Arthur Butz líder del pensamiento revisionista fue despedido de su puesto como catedrático universitario.
Agresiones, atentados, intimidación, amenazas de muerte y en la televisión nos dicen que somos una democracia. Nuestra realidad es que la libertad de expresión es una ilusión, una sociedad que censura la investigación histórica en lugar de dialogar es una sociedad incapaz de progresar, intolerante y primitiva.
Sin embargo la persecución del revisionismo histórico es algo que no aparece en los medios, ellos quieren que sigas creyendo que eres libre, esta represión no sale a la luz de forma tan evidente. ¿Sabe usted a donde llevan los libros que decomisan? Todos estos libros y panfletos revisionistas se encuentran en el index moderno de libros prohibidos, una vez que los decomisan (eufemismo para decir secuestrar) son transportados a unas hogueras secretas que tienen el FBI y la CIA en donde los queman. La historia oficial acusa a la Alemania nazi de quemar libros pero la democracia practica esta infame tarea solo que en secreto, alejada de las cámaras.
Por otro lado los extermicionistas (historiadores a favor del holocausto) gozan de una buena reputación, tienen un puesto de renombre en las universidades, son catedráticos respetados que cada cuando van a una televisora a hablar del holocausto.
Resulta también comiquísimo como aquí en occidente las películas “La Vida es Bella” y “La Lista de Schlinder” sean consideradas filmes de un gran valor histórico por parte de la prensa y de instituciones históricas que presumen de ser serias. Cualquier estudiante de historia del primer semestre podrá ver que ambas películas tienen una gran cantidad de errores históricos sin omitir claro su fin propagandístico.
Queda claro que si apoyas la historia oficial tendrás dinero, serás respetado y admirado por la prensa pero si investigas la verdad entonces solo tendrás la censura de la democracia moderna.

Los días once y doce de diciembre del año 2006 se dio en Irán la Conferencia Internacional de Teherán organizada por el presidente Mahmoud Ahmadinejad con el objetivo de debatir y hablar libremente del holocausto.
Asistieron a este evento sesenta y siete conferenciantes de treinta países entre los que se encontraban el activista político David Duke, los investigadores Robert Faurisson y Fredrick Toben, el judío antisionista Moshe Aryeh Friedman, miembros de organizaciones judías opuestas al sionismo.
Este evento fue duramente criticado por la prensa bienpensante de occidente, varias personalidades de la política condenaron abiertamente el evento.
Resulta irónico como en un país calificado por la prensa como dictadura se organice un evento de esta magnitud y con una mentalidad abierta para debatir tan polémico tema sin temor a la represión propia del mundo occidental.
Esta conferencia es un ejemplo de la victoria del revisionismo sobre la historia oficial que cuentan en las escuelas, en Hollywood y en los medios.
Los revisionistas han desafiado a los historiadores oficiales a un debate, algo que estos historiadores pro-sistema se han negado rotundamente.
Los historiadores ortodoxos declaran injurias, acusan a sus contrincantes de antisemitas o de apoyar el nazismo, hasta afirmar que es un tema incuestionable.
En 1979 el historiador que presumía ser experto del holocausto Wolfang Scheffler acepto un debate público con Robert Faurisson dicho debate era transmitido por televisión desde Tesino, Suiza. Scheffler no pudo contra los argumentos del historiador francés y fue derrotado públicamente. Desde entonces ningún historiador oficial quiere exponerse al ridículo. Las victorias del revisionismo son aplastantes.
Un triunfo del revisionismo ha sido el mito del jabón hecho con cadáveres humanos utilizado por la propaganda aliada, hoy incluso historiadores judíos como Yehuda Bauer de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Israel han aceptado esto como un mito creado por la propaganda, la historiadora judía Deborah Lipstad declara rotundamente: Es un hecho que los Nazis nunca usaron los cuerpos de Judíos, y el de ningún otro, para la producción de jabón."[
Ridiculizar y combatir las ideas es propio de una sociedad primitiva, la historia es algo que nunca se podrá cambiar, es tal como es, se podrá ocultar o utilizar pero no se podrá destruir la verdad.
El estudio del revisionismo es un derecho que todo historiador tiene para investigar y debatir sin temor a ser perseguido, la dictadura democrática ha calificado al revisionismo como un “Crimen de pensamiento” bajo la bandera de lo políticamente correcto se ha perseguido a los revisionistas y se ha violado el derecho a pensar libremente.
Nuestra sociedad no está preparada para el revisionismo, las mentes están demasiado enajenadas por lo que cuentan las películas de Hollywood, la historia oficial y la prensa, nuestra sociedad no está acostumbrada a pensar y eso se lo dejan al Sistema y sus instituciones intolerantes.
El revisionismo será libre, por el momento solo podemos defenderlo y apoyar a los revisionistas pero mientras tanto seguiremos peleando contra el oscurantismo de esta sociedad democrática.

Febrero 2012

1 comentario:

  1. Buen ensayo... no he visto muchas opiniones sobre el revisionismo hsitorico,en nuestra lengua...solo un detally: Arthur Butz no fue despedido de Northwestern U, donde sigue enseñando " Computer Sciences" ..es condenado por sus colegas y ha sido sacudo por el peso politico de su adversarios , pero es de los poco aque ha logrado mantener su trabajo...saludos

    ResponderEliminar