"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







domingo, 4 de marzo de 2012

Algunas reflexiones sobre el movimiento gay




Por Fernando Trujillo


Dejare en claro tres cosas antes de comenzar y es mi visión de la sexualidad, creo que la sexualidad es polimorfa y existen muchas formas de vivirla, una de estas formas es la opción homosexual.
Creo también que cada quien es libre de vivir su sexualidad sin temor a ser juzgado y creo por ultimo que tanto el movimiento gay como el conservadurismo cristiano-burgués son dos caras de la misma moneda como veremos más adelante.
En este artículo se hablara del movimiento gay no de la homosexualidad, este tema es demasiado delicado en los medios, uno no puede dar una opinión lógica o parcial sin que se le acuse de homofóbico, puedo decir sin temor a equivocarme que hoy en día el movimiento gay es el totalitarismo de la sexualidad.
Hoy en día el lobby gay de los Estados Unidos es uno de los más poderosos del país, contando con una enorme influencia en la política americana y al igual que en los Estados Unidos en casi la totalidad de los países de occidente los lobbies gay tienen una gran influencia sobre los medios y la sociedad.
El movimiento gay pide y reclama a la sociedad tolerancia y respeto, sus voceros aparecen en la televisión y en los periódicos exigiendo sus derechos como seres humanos y usando la libertad de expresión como bandera. Sin embargo ellos no practican esta tolerancia que predican ya que persiguen judicialmente y mediáticamente a todo aquel que discrepa con sus ideas sea homosexual o heterosexual.
Esta libertad de expresión a la que tanto dicen defender se la niegan a quienes no están de acuerdo con ellos, cualquier persona que no se muestre de acuerdo con sus ideas y que las debata, no importa cuán lógicos sean estos razonamientos será acusado de homofóbico y será víctima del linchamiento moral en los medios.
Caso del conductor mexicano Esteban Arce quien al hacer unos comentarios irónicos sobre el matrimonio homosexual fue víctima de un linchamiento mediático, en numerosos programas pedían su despido a la empresa Televisa, el movimiento gay exigía una disculpa por parte del conductor, en internet y en diversos medios se le coloco la etiqueta de homofóbico e incluso una revista musical lo señalo como “peor que nazi”.
Sin afán de defender a Arce (sus comentarios son muchas veces estúpidos e incongruentes) toda esta persecución y todo este boycott a su persona solo puede ser definida como parte de una inquisición mediática heterofoba.
La etiqueta de “homofobia” actualmente es idéntica a la etiqueta de “antisemita”, a cualquier ciudadano que le aplique será objeto de persecución y desprestigio en la sociedad. Para el lobby gay o eres un partidario de su causa y sus principios (por más absurdos que puedan ser) o eres un “homofobo”, “intolerante” y “fascista”, no hay medias tintas ni intento de debatir.
En algunos países como Francia han prohibido los chistes que pudieran ser ofensivos con la comunidad gay, la acusación de homofobia es equiparable a la acusación de antisemita que usan los lobbies sionistas contra quienes los critiquen.
Esto es una pequeña muestra del poder e influencia del lobby gay el cual censura, persigue y criminaliza todo lo que le parezca homofóbico.

Cada 28 de junio se realiza en diversas ciudades del orbe la “Marcha del Orgullo Gay”, en esta fecha se conmemora los disturbios de Stonewall un bar gay de Nueva York donde 200 homosexuales se resistieron a una redada policial.
Supuestamente estas marchas tienen como objetivo principal concientizar a la sociedad sobre los derechos homosexuales pero lejos de reivindicar estos derechos las marchas se han vuelto una parodia grotesca de la homosexualidad, las consecuencias son que el publico heterosexual tenga una idea falsa de lo que es la opción gay—y por lo tanto incremente su rechazo a dicha opción—y un total desinterés.
Les guste o no la mayoría de la población sigue siendo heterosexual y a ellos no les interesa las marchas, en todo caso lo tomaran como una excentricidad o un atractivo turístico pero definitivamente no lo verán con seriedad.
¿Cuál es el objetivo entonces? Estos festivales generan buenas ganancias para el lobby gay, no se trata de reivindicar derechos o de libertad de expresión si no de dinero, de atraer turistas y de disfrazarse de mujer.
Tal parece que el objetivo es verse más de acuerdo con el estereotipo que los hetero tienen de los gays, verse más ridículos y grotescos. Las marchas se han vuelto una parodia del movimiento mismo. Durante las marchas todos los estereotipos salen a la luz, todos los clichés gays desfilan, cada vez mas anti-estético, mas paródico, parece ser que quieren burlarse de ellos mismos.
En el espectador heterosexual—al que están dirigidas las marchas—esto lejos de concientizar, causa risa, rechazo y una reafirmación de las ideas que los hetero tienen de la cultura gay.
Los homosexuales serios, con criterio verán estos desfiles con tristeza, como una burda parodia de lo que son. Por otro lado en las entrevistas que hacen a los organizadores de los desfiles estos dicen “que esto es lo que realmente son”, uno de los principales ingredientes de la marcha es el toque de carnaval y en un carnaval todo esta invertido—esa es su primera ley—todo es un desorden y nadie es lo que es, hay mascaras y es un día en el que todo se invierte. Entonces esta afirmación queda descartada y expuesta como absurda.
En estas marchas nunca faltan los políticos e intelectuales oportunistas, los primeros con tal de ganar el voto de la comunidad LGBT se pondrán a favor para así verse “open mind” con la opinión pública (aunque dudo que su apoyo sea genuino) mientras que los intelectuales “disidentes” hablaran de los derechos humanos y de su apoyo a la comunidad homosexual aunque este apoyo no sea genuino.
Así vemos un desfile carente de estética, repetitivo, con intelectuales y periodistas “antisistema” usando pancartas y playeras del Che Guevara y Fidel Castro (pese a que ambos fueron dos acérrimos homofóbicos, incluso el Che mando a fusilar homosexuales), si usted sea heterosexual o un homosexual serio se atreve a denunciar esta farsa entonces será estigmatizado como “homofóbico” y “enemigo de la libertad de expresión”.
Las marchas continúan si estamos a favor entonces podemos hablar pero si queremos decir una crítica, entonces estamos obligados a callar y mirar.

El movimiento gay se ha vuelto un movimiento tiránico, no le interesa defender los derechos ni lo que piensen heteros y gays por igual. Solo le interesa mantener su poder, imponiendo su voluntad a la sociedad.
Ellos dicen que está bien y que homofóbico, ellos pueden reescribir la historia y nadie puede debatirles. Si ellos dicen que figuras como Alejandro Magno o Julio Cesar fueron homosexuales entonces esto es palabra santa.
La libertad de expresión es solo para los partidarios del movimiento, sus críticos deben de ser perseguidos, encerrados, callados. Esta actitud es la cima de la hipocresía, entonces si yo no estoy de acuerdo con algo ¿Soy enemigo? Soy una persona que dice lo que piensa y aunque a los activistas del movimiento les moleste pero nuestra opinión tienen tanta importancia como la de ellos.
Por si no lo saben la libertad de expresión es nuestro derecho básico como seres humanos, este movimiento no tiene el derecho de arrebatárnosla.
Los más radicales activistas gay tienen un odio irracional hacia los heterosexuales, este odio se deja ver en sus afirmaciones, en la manera en la que persiguen al que discrepa con sus ideas, ellos culpan a los heterosexuales de las vejaciones que sufrieron en el pasado.
Entre los activistas más radicales se encuentran los ateos militantes, son los que culpan a las religiones—sobre todo el cristianismo—de siglos de persecución, su odio se vuelca contra cualquier vestigio de espiritualidad.
En las marchas o en cualquiera de sus actividades estos activistas se dedican a denigrar las figuras religiosas, en ridiculizar la espiritualidad de los otros, en profanar los símbolos religiosos para burlarse de la fe de los heteros por que según ellos solo los heterosexuales son cristianos, musulmanes o hindúes.
Las creencias religiosas no están peleadas con la orientación sexual, un ejemplo es el escritor británico Clive Baker quien es homosexual y un profundo creyente de Cristo.
El movimiento gay quiere reescribir la historia y el arte, nos venden la idea de que todos los grandes líderes de la historia, todos los pintores, intelectuales, personajes de la mitología e incluso los santos mismos fueron homosexuales en potencia.
Nos dicen que Miguel Ángel fue gay por haber hecho esculturas de desnudos, que Leonardo Da Vince fue homosexual, que Aquiles y Patroclo tenían una relación homosexual en la Ilíada y todo para acomodar las cosas a su visión.
Aunque a los activistas gay les resulte difícil creerlo existe un universo más allá de su limitada visión de la vida, existe algo más allá del simplismo con el que ven la vida. El mundo no se divide únicamente entre homofobos y partidarios, ni entre heteros y homos, eso es ver la vida desde un dualismo ridículo. Más ridículo aun es que en este simplismo se basa toda la ideología del movimiento gay.

La sexualidad es multiforme, no existe una única forma que pueda considerarse natural, el instinto de placer y el instinto reproductivo son parte de la sexualidad, una no puede estar sin la otra, es una dualidad que vive en el ser humano.
Ciertos grupos de cristianos pertenecientes a la ultra-derecha consideran a la homosexualidad un pecado y consideran cualquier instinto de placer otro pecado, ellos no entienden la dualidad y lo poliforme de la sexualidad.
La derecha cristiana en la Biblia y en el estereotipo gay creado por el movimiento para poder juzgar, criminalizar y odiar. Tanto el cristianismo-burgués como el movimiento gay son dos caras de la misma moneda, un monstruo de dos caras.
Ambos son intolerantes, ambos odian la libertad de expresión (y la usan a su convenencia), ambos son bestias fundamentalistas, avariciosas, hipócritas y ambas son producto de esta época decadente.
El lobby gay y la derecha cristiana quieren imponer sus ideas sobre nosotros, este dualismo es sin dudas una tiranía para los derechos de un individuo.
Ni apoyamos las distorsiones del movimiento gay ni las ideas retrogradas de la derecha cristiana, creo que con una nueva guerra en medio oriente y una crisis económica sin solución, hay cosas más importantes que debatir si algo es bueno o malo.
Hoy en día para ser “cool” frente a la opinión pública hay que apoyar al movimiento gay, personalidades como Marcelo Ebrard, Regina Orozco, Horacio Villalobos, Alex Kaffie, Christian Chávez, Steven Spielberg y Michael Moore alardean de sus ideas liberales, de lo progres que son y de su oportunismo.
Ellos gozan de popularidad por sus ideas liberales, se las dan de benefactores de la humanidad, presumen en los medios de su tolerancia mientras que la oposición solo tiene derecho a gozar del silencio.
Mi oposición no se basa en la intolerancia si no en acabar con la tiranía del lobby gay, que dejen de lucrar con la libertad de expresión, que dejen esa mascara de tolerancia y se muestren como los hipócritas que son.
Creo que no existe una vía correcta o incorrecta para elegir la sexualidad, lo incorrecto es tratar de reprimir la libertad de expresión y someterla a los intereses de una elite.

Marzo 2012

1 comentario:

  1. Es muy interesante e importante que se deje dela do la discriminación hacia nosotros los gay,y que me encuentro muy feliz con mi pareja
    y vivimos excelentemente y cada fin de semana vamos a Hotel Gay
    de Melgar donde la privacidad, la discreción y el respeto por tu identidad sexual es la mayor preocupación.

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