"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







viernes, 20 de julio de 2012

Reflexiones acerca del espíritu y la materia




Por Fernando Trujillo

En todo hombre hay una lucha constante entre dos opuestos, las masas no están consientes de esta lucha en su interior pero unos pocos han despertado de este letargo llamado conformidad y se han percatado de esta verdad oculta. Estos dos opuestos son la materia y el espíritu.
Nuestra existencia transcurre plácidamente en nuestras actividades, el trabajo, la escuela, nuestras actividades recreativas, mirando la televisión, sentados en misa.
Así se desarrolla nuestra vida cotidiana pero en esta placida vida cotidiana se esconde un velo que muy pocos han logrado pasar. Somos víctimas de nuestro tiempo, estamos obligados a creer en el progreso, en la ciencia y en esta civilización, a creer en sus dogmas y en la promesa bíblica del “paraíso en la tierra” que este sistema persigue.
Tenemos comodidad, tenemos grandes televisiones, tenemos seguro medico y tenemos sobre todo tecnología. Internet, sillones reclinables, aire acondicionado, automóviles y grandes piscinas.
Estudiamos y trabajamos siguiendo el sueño utópico del “paraíso en la tierra” una invención puramente judeo-cristiana que las civilizaciones capitalista y comunista han adoptado de diferentes maneras.
Para el capitalismo este sueño es tener más, consumir más, tener lo mejor, comprar lo que está de moda. Para el comunismo este sueño es la igualdad, un mundo sin clases sociales, sin religión y unidas bajo la fe de Marx y Lenin.
Ambos sueños se han tornado pesadillas, el comunismo provoco la muerte de cien millones de vidas inocentes, un sistema represor y el colapso económico de las naciones en las que fue implantado. El sistema capitalista ha causado crisis económicas, pobreza, inflación y la destrucción de la naturaleza.
Actualmente el comunismo es considerado un fracaso como sistema político pero muchos aun creen en el capitalismo y en la promesa abrahamica del “paraíso en la tierra”. Si esta civilización es tan perfecta y este sistema es el mejor como se nos quiere hacer creer ¿Por qué existe la melancolía? ¿Por qué la depresión es el mal de esta época? ¿Por qué a pesar de todo estamos insatisfechos? En esta época de materialismo es cuando el espíritu se rebela contra la materia, en donde una parte de nuestro ser ha despertado pero no completamente, la mayoría mantiene adormilado esta parte de nuestro cerebro con antidepresivos o con altas dosis de televisión.
Nuestra vida es solo una ilusión, estamos condicionados a creer que somos libres por nacer en el llamado “mundo libre”.
Nacer, vivir, ir a la escuela, tener un trabajo, ir a la iglesia los domingos, ver televisión, casarte, tener hijos, tener nietos, morirte, tu vida ha sido planeada desde tu nacimiento. Nuestros espíritus son prisioneros de la materia, estamos atados a esta ilusión que tiene por nombre Maya el mundo de la materia.


He reflexionado largo tiempo sobre la relación entre la materia y el espíritu, durante mis reflexiones he pensando si existe alguna manera de romper esta ilusión, de poder liberar mi espíritu de las cadenas del mundo de la materia.
Pienso que el camino de la literatura es una forma de romper esta ilusión, la poesía es una vía para poder encontrar la liberación, cuando escribo puedo sentir que por un momento mi espíritu se libera de esta prisión llamada carne.
He reflexionado sobre el concepto de religión que se tiene aquí en la sociedad occidental, cuando somos unos niños no se nos da a escoger una religión, se nos impone la religión de nuestros padres, en este caso el cristianismo. Se nos educa en base a los dogmas y códigos morales escritos en la Biblia, bajo la creencia de que si somos buenos iremos al cielo y bajo la creencia de buscar la felicidad en la tierra, nuevamente la idea del “paraíso terrenal”.
La mayoría escoge una religión para poder sentir un contacto espiritual con la idea de Dios, esto pasa más a menudo en las sociedades occidentales en donde sus habitantes han escogido el cristianismo. Ir a misa los domingos es un ritual en donde se busca sentir un contacto con Dios pero la misa se ha vuelto un acto tan repetitivo que se ha vuelto una costumbre más que una tradición mas aun en los últimos tiempos el rito de la misa se ha racionalizado perdiendo su parte mística.  
Las personas van a misa no pare ser parte de una ceremonia o sentir la presencia de Cristo, van por que es ya una costumbre que pasa de generación en generación y esa hora en misa es para sentir que tienen una vida espiritual.
Otro gran porcentaje en las naciones occidentales es la vía del ateísmo sin embargo esta cambia la fe en lo sobrenatural por la fe en lo racional. Estos pretenden callar su espíritu con ideas racionales y la fe en la ciencia.
Todas estas ideas como lo son la ciencia, la religión, la educación, el capitalismo, el comunismo, el entretenimiento son creaciones demiurgicas para mantenernos atados al mundo de la materia. La lucha es una forma de conseguir la liberación espiritual, a través del combate bélico el guerrero puede alcanzar la libertad de su espíritu, luchar contra la materia, contra las ideas que nos atan a este mundo y morir en batalla. Los antiguos paganos al luchar aspiraban a alcanzar esta liberación, para ellos morir en la guerra era una forma de conquistar la eternidad.
Por eso los pueblos antiguos se arrojaban con tanto furor en el campo de batalla esperando encontrar la muerte y con eso la libertad espiritual.
Esta eternidad tenia por nombre Valhalla para los nórdicos, Eliseo para los pueblos greco-latinos y en el Medievo se le llamo Paraíso, en todas estas tradiciones existe la figura de la Dama, un espíritu femenino representado mayormente como una mujer de cabellos dorados que conduce al héroe a la eternidad. Esta Dama mística era la valquiria de la antigua religión nórdica, para los cataros era el espíritu santo que era representado por una mujer desnuda y para las ordenes de caballería medieval era una representación de la Amada Inalcanzable. En cualquier caso esta mujer conduce al guerrero al mundo del espíritu.
El suicidio seria otra forma de escapar de este mundo ilusorio, los antiguos paganos no consideraban al suicidio como algo negativo sino como un rito sagrado para conservar—o restaurar en caso de haber cometido un acto vergonzoso—el honor. El suicidio por ahorcamiento entre los antiguos nórdicos era una manera de poder alcanzar el Valhalla mientras que para los samurái era una forma de preservar el honor, también entre los kamikazes el suicidio ritual era una forma de alcanzar la eternidad. En nuestra época se ha instaurado el miedo a la muerte, una idea para mantenernos atados a esta ilusión. Nuestra civilización teme a la muerte, busca escapar de ella mediante costosos tratamientos médicos para preservar su vida, trasplantes de órganos y un pacifismo servil. Solo los pueblos sin alma temen a la muerte pues cuando esta llegue se extinguirán, solo aquellas religiones que pretendan atar al espíritu al mundo de la materia condenan el suicidio. El espíritu es eterno y seguirá existiendo después de la muerte.
Los gnósticos consideraban que habia tres tipos de personas: los materiales que eran seres consumidos por la materia y que abundan en nuestra época, los psíquicos que eran personas con un gran intelecto pero a los que les faltaba la parte espiritual y los pneumaticos que eran personas en las que dominaba mas el espíritu sobre la materia. Los pneumaticos son seres consientes de que están atrapados en esta gran ilusión, sus espíritus chocan con esta época y por lo tanto son espíritus pesimistas. Para los espíritus pesimistas el mundo es una aberración, esta era moribunda nos es ajena, somos extranjeros en un mundo corrompido como es el mundo de este siglo. Nuestro espíritu añora el pasado, tiempos mejores, los años de la infancia, épocas pasadas, lejanas a nuestro siglo. Algunos añoramos el Medievo, los tiempos paganos pero siempre existe este amor por lo lejano. Existió una época en la que éramos libres pero fuimos arrancados de ella y aprisionados en Maya, añoramos esta época y la disfrazamos como un tiempo pasado. El mundo del espíritu, un mundo primordial del que fuimos arrancados por esa entidad a la que llamamos Demiurgo.
Ese mundo tiene por nombre Hiperbórea, el Jardín del Edén y en varios cuentos de hadas se le llama Nuncajamas y la tierra de Oz. En cualquier caso es el mundo del espíritu cuando el hombre estaba conectado con lo divino, al añorar un tiempo pasado añoramos este mundo. Pienso que la práctica de la magia es una forma de alcanzar esta libertad espiritual, no una escuela mágica establecida si no la magia del caos, usar una fuerza destructiva y anárquica libre de cualquier dogma o moral impuesto. La magia del caos es la única vía con la fuerza para poder destruir este velo, para poder despertar de un letargo se necesita esa vitalidad que solo el caos puede proporcionar.
Sea la magia o el combate un espíritu despierto lucha contra el mundo de la materia y contra las cárceles mentales que el Sistema nos impone. Este mundo se llama Maya que en la religión budista es la gran ilusión en la que estamos atrapados. Aquellos que hemos despertado buscamos una manera de escapar, algunos optan por el suicidio mientras que otros por el combate a través de la guerra o la palabra, a través de la magia o del arte. El espíritu pneumatico busca la liberación tal vez como escribió Emil Cioran en su libro “El aciago demiurgo”: “Concebir un pensamiento, un solo y único pensamiento, pero que hiciese pedazos el universo”
Un pensamiento que sea concebido uniendo la espada y la pluma logremos una resurrección mística, un resurgimiento pagano que abra las puertas del mundo del espíritu y destruya la gran mentira del demiurgo.


Julio 2012

1 comentario:

  1. EXCELENTE!!!! comparto tu sentir, tu filosofía y tu pensar. Has leído la Novela Mágica, supongo, de Nimrod del Rosario?? Los Fundamentos de la Sabiduría Hiperbórea? Un gran saludo y abrazo fraternal, Fer!!!

    ResponderEliminar