"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







jueves, 22 de noviembre de 2012

Caricaturas antiguas y nuevas



Por Fernando Trujillo


El tema del siguiente artículo les puede parecer trivial pero es mucho más importante de lo que cualquiera pudiera pensar. Mi generación y la de aquellos que nacimos en los ochenta recordaran caricaturas como “Caballeros del Zodiaco”, “Mazinger Z”, “Dragón Ball”, “Thundercats”, “He-man” y un largo más a las que éramos aficionados.
Las niñas recordaran “Sailor Moon”, “Candy Candy” y “Remy”, caricaturas si bien enfocadas a un público femenino también veíamos los varones. Todas estas caricaturas tenían algo en común y era que trataban al niño como un ser inteligente, debo decir que mi generación fue afortunada al poder disfrutar de estas caricaturas, de sentirse identificado con sus personajes y de cierta manera ser parte de su mitología. Estas caricaturas presentaban personajes sólidos, altas dosis de violencia que podíamos disfrutar y lo más importante, estimulaba nuestros instintos al ofrecernos grandes peleas y secuencias de acción.
Al mismo tiempo estas caricaturas transmitían valores tales como la amistad, la lealtad, la camaradería en el campo de batalla, la redención y una dosis de drama que nos hacia sufrir pero que también despertaba nuestras emociones como personas.
Todos fuimos testigos de la lealtad de los caballeros de bronce hacia la diosa Atena, vimos la amistad fraternal entre Goku y Krilin, los niños nos sentíamos identificados con un guerrero como He-man mientras que las niñas se identificaban con la feminidad de las sailor scouts o de la dulce Candy. Recuerdo que en el recreo jugábamos a Dragon Ball o a los Caballeros del Zodiaco y nos agarrábamos a golpes simulando ser nuestros héroes favoritos mientras que las niñas se maquillaban y jugaban a ser como las sailor scouts.
No obstante fue esta violencia y derramamiento de sangre que disfrutábamos que atemorizo a una sociedad mojigata, padres de familia, psicólogos asustadizos, sacerdotes y medios de comunicación sin criterio y débiles de mente comenzaron a sentirse asustados por la violencia expuesta en las caricaturas. Así comenzaron a formarse sociedades padres de familia que salían a defender la “moral” y “buenas costumbres”, maestros y “especialistas” hablando de los efectos negativos de la violencia de las animaciones.
Sacerdotes y predicadores hablando de la “influencia satánica” de estas caricaturas. Todo u n grupo de payasos y sesudos seudo-intelectuales que no entienden los instintos humanos ni la naturaleza del hombre, dignos discípulos de la filosofía de la Ilustración pero que sin embargo terminaron por triunfar. Así las viejas caricaturas que amábamos fueron sustituidas por otras más acordes con la filosofía políticamente correcta de “alejar a los niños de la violencia” pero eso si haciendo de ellos seres cada vez mas estúpidos para una sociedad estúpida.

La violencia es un instinto natural, ninguna institución educativa o religiosa ha querido entender esto pero la naturaleza humana para bien o para mal esta inclinada hacia la violencia sin embargo el dogma de la educación moderna es suprimir este instinto por medio de la moral, la educación, las buenas costumbres, un concepto heredero de Rousseau pero que ha fracasado constantemente.
El ser humano es un ser salvaje, dado a pelear y a ser posesivo pero la sociedad moderna teme a la violencia, tiene miedo de su lado salvaje, creen haber superado esto y creen tontamente que la educación eliminara este instinto.
Actualmente existe la manía en el sistema educativo de alejar a los niños de todo lo que es violencia, se prohíbe que peleen entre ellos como una forma de juego, que se alejen de los deportes considerados violentos.
Esto se refleja en las caricaturas modernas cada vez más políticamente correctas y mas estúpidas en cuanto a sus argumentos. Tenemos a “Bob Esponja”, “Los Padrinos mágicos”, “El Chavo animado”, “Phineas y Ferb” y otras aberraciones de cuyo nombre prefiero no acordarme.
Vemos un patrón en estas nuevas animaciones y es que la violencia está en diminutas dosis, los personajes han pasado de ser fieros héroes a ser criaturas amigables, los argumentos se resumen en un humor absurdo y desenfrenado enfocándose más en lo “chistoso” que en algo que realmente haga pensar al niño.
Los padres permiten que sus hijos pudran su cerebro viendo esa basura horas y horas, al fin que están viendo unas caricaturas amigables, alejados de la violencia pero no se imaginan que lo que están viendo es un lavado de cerebro que duerme sus instintos.
Vemos también en estas nuevas caricaturas una tendencia a feminizar a los varones, la atmosfera de estas caricaturas está cargada de flores y arcoíris en cada capítulo, en algunos personajes sin sexo definido se mueven por este escenario en poses amaneradas. En las caricaturas antiguas los personajes principales eran héroes varoniles con los que el niño se podía identificar, tenemos claro ejemplo a Goku, He-man, los caballeros de bronce, a Fly o los Thundercats. Héroes musculosos, viriles y de un espíritu combativo.
Los personajes de ahora son demasiado amigables, se la pasan recogiendo flores y entregándoselas a sus enemigos, se la pasan saltando de forma femenina e incluso sus voces son de mujeres.
Bob Esponja es el caso por excelencia de estos nuevos personajes, una criatura aparentemente masculina pero que tiene rasgos notoriamente femeninos, en cada capítulo Bob aparece disfrazado como una flor o con un arcoíris en las manos y también esta su amistad con Patricio Estrella que a diferencia de la amistad entre los personajes de las caricaturas antiguas, la suya parece una relación de pareja.
Otro ejemplo esta en el personaje de Timmy Turner de los “Padrinos mágicos” que viste una playera y una gorra rosada, a diferencia de Bob, Timmy no tiene rasgos homosexuales pero si tiene una conducta claramente femenina.
Ahora si bien los personajes afeminados y andróginos ya estaban en las caricaturas antiguas estos siempre estaban del lado del mal (por ejemplo el Barón Ashler de “Mazinger Z” o Afrodita de Piscis de “Caballeros del Zodiaco”) y eran una minoría.
El patrón consiste en suprimir el instinto de masculinidad—un instinto claramente violento—por uno femenino, pacifico y amigable para una sociedad cada vez más débil y borreguil.
Si en los niños es una feminización, en las niñas es una masculinización, ahora en las caricaturas vemos a niñas musculosas, vistiendo ropa de hombre, machorras enfrentándose a la antagonista que irónicamente representa el modelo de feminidad (representado en su mayoría por una chica rubia), en las caricaturas antiguas habia mujeres guerreras como las sailor scouts, las guerreras mágicas y los casos de Marin y Sheena de los Caballeros del Zodiaco, todas ellas mujeres valientes, guerreras pero que siempre conservaban su feminidad, un modelo con el que las niñas podían identificarse.
Todos estos modelos positivos son cambiados por personajes sin sexo, sin forma, completamente idiotas, compartiendo flores y esto es lo que los niños ven en televisión.

Un patrón en estas nuevas caricaturas es la falta de valores éticos, en las caricaturas antiguas los personajes enfrentaban las consecuencias de sus actos aunque esto implicara una tragedia, en las caricaturas modernas los personajes hacen lo que quieren de forma irresponsable y mágicamente todo se resuelve para bien del protagonista.
Es decir los personajes no maduran y no enfrentan las consecuencias de sus actos, todo sigue igual en el capitulo siguiente, no hay aprendizaje solo la falsa noción de que se puede hacer lo que uno quiera sin consecuencias.
Tenemos niños cada vez más inmaduros, más caprichosos y más sobreprotegidos, faltos de carácter y de ética. Actualmente los modelos positivos en las caricaturas han sido eliminados en pos de una educación cada vez más políticamente correcta.
No creo que ningún niño se sienta identificado con Bob Esponja o con Timmy Turner pero si lo está entonces su cerebro ha sido lavado por completo.
Ser un hombre viril, aventurero, osado y con instintos sanos está prohibido, ese tipo de hombre era el “pasado”, el futuro es un hombre sensible, amistoso, que comparta flores en vez de puños y cuyo cerebro este anestesiado.
Los padres y maestros permiten que los niños vean esta basura creyendo que es entretenimiento “inofensivo” sin darse cuenta que están criando a una generación de pusilánimes. La historia nos enseña que las buenas maneras y la feminidad causan la caída de una civilización.
El peligro radica en debilitar mas la mente y el instinto de las nuevas generaciones, haciéndolos menos violentos y más dóciles, eso provocara nuestra destrucción.
El mundo es un terreno darwinista en el que sobrevive el más apto, la siguiente generación se hace cada vez más amable con los enemigos y les aseguro que estos no serán amables con nuestros hijos. Querer suprimir la violencia es anti-natural, querer hacer de los niños seres sin instintos los conducirá a la muerte. Prefiero ver a dos niños agarrándose a golpes en la calle que verlos jugar juegos de niñas, esto último es propio de una sociedad decadente.
Las caricaturas antiguas no provocan las violencia, solo estimulaban nuestros sentidos, la violencia es parte del código genético del hombre ¿Por qué no cultivarla? Dejar que los niños se lastimen de vez en cuando, que se den de puñetazos, que presuman sus moretones, eso es parte de una sociedad sana. Lo mejor es que se apagara la televisión de vez en cuando y se le diera al niño un buen libro para leer aunque claro con la educación cada vez mas políticamente correcto puede que el día de mañana los libros de Tolkien y Poe sean prohibidos por ser demasiado “violentos” para los niños.


Noviembre 2012

miércoles, 21 de noviembre de 2012

"Whisky en invierno" mi nueva antologia poetica

Amigos lectores los invito a descargar y leer mi mas reciente antologia poetia titulada "Whisky en invierno" disponible para descarga gratuita en el mercado de Lulu.com:


Un trago de whisky ayuda a sobrellevar la melancolía del invierno mientras evocamos los buenos recuerdos, estos poemas fueron escritos para que sean leídos acompañados de una botella de whisky en invierno.



  http://www.lulu.com/shop/fernando-trujillo-pe%C3%B1a/whisky-en-invierno/ebook/product-20525012.html



Gracias por su apoyo



F. Trujillo

domingo, 18 de noviembre de 2012

Primer capitulo de "Caballero de la Jerarquia"

Saludos amigos lectores les dejo lo que sera el primer capitulo de mi proxima novela "Caballeros de la Jerarquia" una secuela de "La conjura de los masones", proximamente estara en descarga gratuita a traves del sitio Lulu.com. Espero que lo disfruten


La campaña electoral se iba acercando paso a paso, en las calles se hablaba de rumores sobre que Creel sería el candidato del PAN, algunos jóvenes que pasaban por su negocio murmuraban su apoyo al Peje mientras que las mujeres que entraban a su negocio cuchicheaban sobre lo guapo que era Peña Nieto. Homero Madero era un hombre que a sus cuarenta y cinco años se enorgullecía de ser priista, su familia lo habia sido y él lo era. Con el PRI cosas como el incendio de ese casino en Monterrey o las continuas balaceras en el norte no ocurrían.
Estaba convencido de que después de once años el PAN era incapaz de tener un buen gobierno y no estaba dispuesto a entregar al país a los izquierdistas si no que regresara el antiguo gobierno. No le importaba lo que dijeran de Peña Nieto o del partido, estaba convencido de que su regreso a la presidencia era lo mejor para el país.
Estaba mirando el programa de Laura mientras se comía una Whopper con queso, el doctor le habia dicho que demasiadas grasas sería malo para su corazón pero le daba igual lo que dijeran los médicos, dos veces a la semana no hacían daño pensaba.
El programa de Laura trataba sobre una chica que se habia hecho miembro de una secta satánica y mientras la chica hablaba de Satanás como su señor, la madre iba lanzando oraciones y persignándose. Homero soltó una carcajada y pedacitos de queso cayeron sobre la pantalla.
Afuera de su negocio estaba lloviendo, Paco Pérez el chico que trabajaba para él en las tardes estaba acomodando unos libros usados en el librero.
No le interesaban los libros pero a veces pasaban alguno de esos estudiantes de filosofía—esos que apoyaban a López Obrador—y compraban algunos. Eran baratos. Despreciaba a los simpatizantes del Peje pero eran buenos clientes y su negocio no era únicamente de vender libros.
Tenía lámparas antiguas, joyas, muebles, de todo un poco y en la venta en general le iba bien.
-Termina de acomodar esos libros y luego te vas a comer—le dijo a Paco, bebió un largo sorbo de su coca. Los libros que el muchacho estaba acomodando eran de un estudiante de letras que necesitaba el dinero. Le dio cincuenta pesos por los tres, estaban en buen estado pero no iba a darles doscientos por cada uno.
Uno era de un tal Marcusse, otro era de un tal Erich Fromm y el último era de José Agustín a ese si lo conocía por su hermano. Oscar que también era propietario del negocio si era un ratón de biblioteca que tenía a José Agustín como ídolo, tal vez el si conociera a todos esos escritores, a sus cuarenta años Oscar era uno de esos intelectuales de izquierda que daban su apoyo a López Obrador y fumaba marihuana.
-Don Homero ya termine de ordenar los libros.
-Bien muchacho vete a comer pero no te tardes—le dijo y Paco se fue corriendo al puesto de quesadillas que estaba del otro lado. Homero se termino el ultimo bocado de su hamburguesa, se sentía lleno y el corazón le iba doliendo. Una molestia menor pero que por una whopper valía la pena, escucho en su cabeza la voz de Oscar diciéndole lo pésima que era esa comida.
Se termino las papas y el refresco de un sorbo, en el programa de Laura la chica satánica habia comenzado a bailar una especie de danza ritual, no sabía exactamente que era pero le daba risa.
Dos horas más y cerraba el negocio, Oscar abriría en la noche pero el ya estaba cansado para seguir ahí. Quería irse a su casa pero tenía que pasar al super a comprar la decoración para navidad, estaba en los últimos días del mes de noviembre, en tres días comenzaría el mes de diciembre y con ello las ofertas. Estaba pensando en cerrar temprano, en decirle a Paco que se fuera y cerrar de una vez, quería dejar lo de la decoración para otro día, estaba cansado y fastidiado, lo único que deseaba era estar acostado en su cama.
No habia tenido un cliente salvo en la mañana, una señora que compro un libero viejo por trescientos pesos, aunque se habia acabado la hamburguesa aun quería algo más para comer, tal vez una quesadilla de chorizo.
Sonó el teléfono, al contestar escucho la voz de su esposa que le dijo que quería la decoración de una vez, le dijo que la vecina tenía una decoración más bonita y ella la quería tener de una vez, le dijo lo que quería y Homero fue anotando en una libreta sin mucho interés.
El programa de Laura habia terminado y en su lugar comenzaba esa telenovela que tenia a Lucia Méndez y la cual no le interesaba.
Apago la televisión y se puso a buscar que hacer hasta que terminara su turno. La idea de cerrar temprano le parecía más tentadora al mismo tiempo que sentía un dolor en el pecho, debía ser el estrés se dijo así mismo para calmarse.
Respiro profundamente y el dolor seguía pero iba disminuyendo, junto con el dolor estaba también las ganas de vomitar.
Al alzar la cabeza vio a una niña frente al mostrador, no vio a ningún adulto junto a ella, algunas veces venían niños de la calle a pedir dinero pero esa niña no tenía pinta de ser de la calle.
Cabello castaño recogido con un prendedor rosa de Hello Kitty, ojos azules, tenía una camisa verde con un Santa en el centro y pantalones azules, una bufanda roja estaba alrededor de su cuello, una niña de ese aspecto no estaría en un vecindario como ese, no iba con el lugar.
-¿Dónde están tus padres?—aun sentía el dolor en su pecho.
-No se—respondió. No se veía asustada ni desorientada. ¿Qué padres irresponsables dejaban a su hija sola? Se pregunto.
-¿Se te ofrece algo?
-Quiero un dije.
La niña hurgo en su bolsillo y le mostro un dibujo de un dije de corazón con una S incrustada en medio, recordaba que tenia uno así pero faltaba la otra mitad.
 -¿Tienes para pagar?
La niña hurgo en su bolsillo y saco unos billetes, ahí debía de tener como dos mil pesos. En definitiva esa niña no pertenecía a ese lugar.
-Guarda eso, este es un barrio peligroso.
-Se cuidarme sola—dijo la niña con un tono jovial. Homero asintió levantándose a donde estaban los dijes. Se detuvo tocándose el pecho, esperaba que ese dolor pasara. Miro detrás donde estaba la niña y ella le enseño una sonrisa infantil. Su hijo más pequeño tenía una sonrisa como esa pero por alguna razón la sonrisa de la niña lo dejo inquieto.
-¿Tus papas saben que estas aquí?
-Quiero el dije—dijo la niña con un tono menos cordial, Homero asintió, tal vez un susto en este vecindario le darían una lección de humildad pensó mientras revisaba los dijes. Tenía muchos con la forma de un corazón, otros de oro y plata pero ahí estaba ese dije que se mostraba en el dibujo, recordaba que lo tenían desde hacia veinte años.
-¿Es este?
La niña asintió con un gesto.
-Falta la otra mitad espero que no te importe.
-No se preocupe la encontrare—dijo la niña, no sabía que quiso decir con eso pero lo ignoro.
Camino al mostrador y el dolor se iba intensificando, cuando la niña se fuera entonces cerraría, al diablo con la decoración, se iría directo a casa a dormir después de tomar una píldora.
-Esto es un diamante autentico así que te costara.
-Tengo más dinero en mis bolsillos señor.
-No déjalo así—le daría su regalo navideño con esa oferta, la verdad es que no quería hacer cuentas, solo irse a dormir. Le entrego el dije a la niña y se dispuso a guardar el dinero cuando sintió el corazón se le iba deteniendo.
Dio un paso hacia atrás soltando los billetes, lo que vio a su alrededor eran servilletas que no tenían ningún valor. No entendía lo que pasaba, su corazon estaba colapsando y todo iba dando vueltas a su alrededor. Cayo sobre un viejo jarrón, iba aferrándose a ponerse de pie pero era más doloroso, no podía moverse, no podía levantarse y frente a él estaba la niña con el dije.
-Rápido….llama a una ambulancia—pidió desde el piso, tenía la cara roja, se iba desabrochando la camisa, un intento por aferrarse a la vida.
La niña no se movía, solo lo miraba fijamente mientras sostenía el dije, Homero le repitió la petición pero ella ahí estaba parada viéndolo con una expresión que denotaba compasión.
-Es demasiado tarde Homero—dijo la niña, no recordaba haberle dicho su nombre, se iba arrastrando en busca de ayuda pero su corazón se iba deteniendo, gritaba ayuda, a quien pasara gritaba porque lo ayudaran. La niña se puso frente a él y con un dedo en sus labios le pidió que hiciera silencio, Homero intento gritar sin embargo ya no tenía voz, ya no se movía.
Solo veía a la niña que estaba a su lado, un minuto pero esa visión desapareció, escucho a Paco gritar pero después solo fue el silencio. Un largo silencio y oscuridad.


©Fernando Trujillo

lunes, 12 de noviembre de 2012

Un mundo de telenovela



Por Fernando Trujillo

Para entender la cultura de un pueblo en la actualidad hay que ver como es su televisión, este aparato para bien o para mal nos dice mucho de una nación, del nivel de cultura de su pueblo y de su ética humana. Entonces ¿Qué se puede esperar de un país que tiene como programas de mas raiting “Laura de Todos”, “La Familia P. Luche” y las sucesivas generaciones de la Academia?
La conocida filosofía de Azcarraga Milmo de hacer televisión para los jodidos y apartarlos de la realidad no es solo la misión de Televisa si no de la televisión mexicana en general, ofrecerle al pueblo un mundo de telenovela alejado de la cruda realidad, un mundo de finales felices y milagros guadalupanos a un pueblo apático e ignorante.
Desconozco como son las telenovelas en otros países y que fin tienen así que solo me enfocare en el caso de México y en el propósito de sus telenovelas que no es otro que darle un mundo de fantasía al mexicano. El mexicano siente una profunda fe por su televisión, no es una exageración, realmente de entre todos los pueblos es el mexicano quien siente una verdadera devoción por la televisión ya sea para ver el futbol o la telenovela.
Las familias se sientan a determinada hora a ver la telenovela, el programa de Laura Bozo o “La Rosa de Guadalupe”, los domingos se reúnen a ver el futbol y la Familia P. Luche, los domingos en la mañana ven a Chabelo mientras desayunan.
¿Qué hay de los libros? En un país donde leer es irrelevante (como dijo la “periodista” Adela Micha) los libros y la alta cultura no tienen cabida.
Es más fácil sentarse en el sofá a ver la tele, es más fácil estar en la cama todo el día viendo la programación de un determinado canal—a estas alturas Tv Azteca y Televisa son lo mismo—el mexicano promedio quiere apagar su cerebro, no quiere pensar, ni quiere cultura. Lo que quiere es su futbol, su telenovela y su reality show.
El mexicano es feliz mientras tenga un equipo al cual apoyar, una villana a la cual odiar y un chisme del cual hablar. Así es feliz aunque tenga deudas, desempleo, sufra de la inseguridad, tenga que pagar por la gasolina más cara del mundo, toda su nación este privatizada y su salario disminuya. Las telenovelas apartan al mexicano de esta realidad y lo sumen en una anestesia llamada entretenimiento, una nueva esclavitud que hace que el esclavo ame a su opresor.

La razón del gran triunfo de las telenovelas en México se debe a que las televisoras saben manipular la mente del mexicano, cumpliendo sus sueños en las pantallas.
La historia clásica de una telenovela es la de una joven pobre que trabaja de criada para una familia de clase alta. La muchacha se enamora del galán, estos son separados por las diferencias de clases, la villana, las ocurrencias del guionista y al final la joven humilde termina siendo una persona rica y exitosa, casada con el galán y todos los buenos viven felices para siempre.
Dentro de una telenovela todos los problemas sociales se resuelven de una manera fácil, todos superan sus adversidades de una manera casi mágica. La telenovela está destinada a un público de clase baja aunque no limitado a este estrato social.
Se pueden ver todos los clichés como el de los pobres son buenos y los ricos malvados, los pobres luchan contra las adversidades sociales y salen triunfantes, los personajes humildes terminan siendo millonarios gracias al trabajo honrado, los villanos—mayormente de clase alta—terminan en la ruina económica o en la cárcel. Todos estos clichés moralistas inspirados en la moral católica del pueblo mexicano son los elementos con los que se manipula al público.
El público que ve telenovelas se siente identificado con la protagonista, quieren ser como ella, quieren tener a un millonario—o millonaria—como esposo y ser de la alta sociedad, quiere salir de la pobreza y vivir en las zonas más “nice” de la capital.
Quiere todo eso y lo quiere sin esfuerzo, el público de las telenovelas sueña con ser de esa elitista clase social, quiere una mansión gigantesca, quiere piscina, quiere lo que sus personajes de telenovela tienen en la ficción.
Pero más que nada y ante una cruda realidad quiere milagros, no quiere luchar por cambiar la situación social, no quiere pelear por un mejor gobierno.
Quiere milagros de la Virgen de Guadalupe, quiere que toda la delincuencia, la corrupción y la inseguridad se resuelvan con una rosa blanca. Es ahí donde el programa “La Rosa de Guadalupe” cumple su cometido de entretener y dar una falsa esperanza a su público.
Este programa maneja de forma irresponsable temas como la trata de blancas, el narcotráfico, el secuestro, el embarazo no deseado y el bullyng de una manera poco realista, absurda y donde todo se resuelve gracias a los milagros de la rosa. Televisa usa a su favor la fe de los mexicanos para ganar mucho dinero, para tener los raitings más altos y vender figuritas de la Virgen.
El programa de “La Rosa de Guadalupe” no es una telenovela propiamente dicha pero tiene los mismos elementos entre los que destacan un sentimentalismo barato, valores morales y finales felices para un pueblo apático.

La temática de las telenovelas está claramente inspirada en el cine de Ismael Rodríguez y sus películas sobre “Pepe el Toro”, en ellas Rodríguez sentó las bases del melodrama mexicano: el mismo sentimentalismo, los valores cristianos y morales como símbolo del bien, la pobreza asociada al bien, el culto a la figura materna (propio de civilizaciones decadentes), la sociedad mexicana ha sido educada por el cine de Ismael Rodríguez por generaciones destruyendo cualquier espíritu de lucha. El público de las telenovelas es el mismo que veía las películas de Rodríguez y sufría con Pedro Infante, el mismo publico que se identifica con el protagonista pobre y de buen corazón que al final triunfa contra las adversidades.
Esta identificación de la pobreza con el bien es propia del judeo-cristianismo que enlaza al pobre y al humilde sobre los aristócratas y fuertes de espíritu. México al ser un país con mayoría católica se identifica con los personajes y sus dramas personales.
Esta historia del pobre que gracias a su esfuerzo y honestidad llega al triunfo económico se puede ver en las historias de los futbolistas más aplaudidos del país.
Hemos escuchado infinidad de veces en programas deportivos y revistas a los futbolistas hablar de su origen humilde, de su trabajo constante y de cómo son famosos gracias al trabajo duro.
Es la historia de Chicharito Hernández y de cientos de futbolistas que acaparan las revistas deportivas, los segmentos de noticieros y estas historias mueven los sentimientos de los mexicanos. Los futbolistas más famosos, guapos, cotizados eran personas como cualquier otro y han logrado el triunfo, esa es la consigna con la que se captura la atención de las masas.
Historias de telenovela para un país de telenovela. El amor del pueblo mexicano por las telenovelas y su televisión en general llevo al triunfo electoral de Enrique Peña Nieto.
Hombre atractivo, endiosado por Televisa, amado por centenares de mujeres histéricas y con una vida mediocre, casado con una reina de telenovelas como Angélica Rivera.
El triunfo de Peña Nieto habla mucho sobre el nivel de cultura del mexicano y lo mucho que idolatra su televisión.
Las masas se conmovieron viendo su “boda de telenovela” en el Vaticano, hicieron más caso a la propaganda de Televisa antes que a los setenta años de corrupción del PRI. México quiere un mundo de telenovela, que todos sus problemas se resuelvan con milagros, ser potencia mundial por puro milagro, los mexicanos quieren ser primer mundo pero su pensamiento es el de un ser mediocre.
Así mientras viven y mueren en la pobreza, en el desempleo, en la inseguridad seguirán teniendo una televisión que los saque de su triste realidad. Este primero de Julio México eligió la baja cultura, la mediocridad y un mundo de telenovela sobre la cultura.

Noviembre 2012

viernes, 2 de noviembre de 2012

El miedo a la muerte



Por Fernando Trujillo

Un sentimiento que ha dominado esta época llamada modernidad es el miedo a la muerte, el hombre de esta época busca escapar de la muerte, para ello ha recurrido a la medicina moderna y a la ciencia. Este miedo a la muerte es síntoma de una civilización sin espíritu, temerosa y materialista, una época marcada por el racionalismo y el avance de la ciencia.
  El hombre de la antigüedad (es decir pagano) veneraba a la muerte como parte de la naturaleza, la veía con una mezcla de temor y respeto, para el pagano la muerte no era el final, era la liberación de su espíritu, era ascender a un mundo superior a este.
La llegada del judeo-cristianismo cambio esto, la idea del miedo a la muerte fue introducida a occidente por la nueva religión. La muerte estaba asociada a la maldad y al pecado, algo a lo que temer y huir.
Este elemento es heredero directamente del judaísmo más ortodoxo en donde se cree que la muerte es un final definitivo, el espíritu no existe y después de la muerte desaparecemos.
Esta idea fue tomada por diversas filosofías racionalistas que dieron como resultado el miedo a la muerte por el hombre moderno.
De esta manera el hombre desarrollo ese miedo hacia la muerte, la ciencia y el racionalismo mataron la idea del espíritu y la eternidad convirtiendo al hombre en un ser patético, consumista, petulante y miedoso.
El judeo-cristianismo hizo su labor en satanizar a las deidades que representaban a la muerte con demonios e incluso con el diablo mismo. Un ejemplo seria a la deidad celtica Samhain asociada al diablo y la corrupción de la diosa nórdica Hel a la que posteriormente a la cristianización de los nórdicos se le agrego una “l” de mas dando origen a la palabra “Hell” (infierno en ingles), los pueblos indo-europeos ya tenían un diablo y un infierno.
Tanto Samhain como Hel representaban a la muerte como parte del ciclo de la vida en sus respectivas culturas.
Samhain era el último día del año celta y el comienzo del invierno, la muerte de un ciclo pero después de la cristianización paso a ser una fiesta “diabólica” asociada al satanismo.
Las festividades asociadas a la muerte fueron convertidas en algo morboso y aterrador, idea que aún persiste en nuestra civilización.
Para escapar de la muerte la medicina moderna ha creado costosas maquinas para preservar la vida, ha dado lugar a la industria del trasplante de órganos, ha creado píldoras y tratamientos para retrasar la vejez.
La obsesión es preservar la vida a como de lugar, un hombre en coma es dejado en ese estado, un hombre que sufrió un accidente y ha quedado cuadripléjico es conservado de esta manera, a un hombre o una mujer no les importa tener el corazón de un cerdo con tal de seguir viviendo.
Leí en una revista de ciencia hace mucho tiempo que en laboratorios se estaban desarrollando maquinas para hacer más longevos a los hombres ¿Cuál es el propósito? Es sencillo, llegar a cumplir más de cien años y continuar viendo televisión, tomando coca, comiendo comida transgénica y pagando deudas.
Un hombre cuadripléjico que dese morir se le debe dar una muerte piadosa ¿Cuál es su propósito de seguir vivo? Es mejor aplicarle una muerte honorable que obligarle a continuar una vida sin propósito. Sin embargo la obsesión por la vida ha llevado a la medicina y al hombre a tratar de crear métodos anti-naturales para escapar de ella. No importa cuánto traten de hacerlo al final la muerte llegara.


Para el pagano la muerte es una liberación, era superar la condición humana y liberar su espíritu, en busca de esta liberación el pagano se lanzaba a la batalla, la guerra para los paganos no tenía la concepción monstruosa que nosotros le damos si no que era ascender a un plano superior.
Los nórdicos le llamaban Valhalla por ejemplo y así varios pueblos indo-europeos tenían un plano superior al que iban los guerreros.
Esta idea fue recogida por el catolicismo medieval de corte gibelino (es decir paganizado) dando como origen a la idea de que los caballeros al morir en guerra santa alcanzaban la liberación y ascendían al Paraíso. En varias doctrinas budistas la muerte es una ilusión más y detrás de ella se encuentra el Nirvana.
El hombre moderno huye del combate, tantas ideas de corte pacifista lo han hecho ser una criatura sumisa y cobarde. Combate significa muerte y es mejor ser un hombre normal viviendo una vida común en lugar de querer aspirar a un nivel superior.
En nuestra cultura la muerte es vista como algo oscuro, algo que marca un final definitivo, esta idea está presente incluso en los cristianos más devotos que ven la muerte como producto del pecado original. Antes del supuesto pecado original la muerte ya existía como parte del ciclo cósmico, este universo en realidad es uno de los muchos que ha habido, el universo ha nacido y ha muerto por innumerables eones.
No puede haber vida si no hay muerte, incluso en la ciencia esta el concepto de Entropía, el caos que se va expandiendo por el universo hasta devorarlo.
Dentro de la tradición hindú esta Shiva el destructor quien como su nombre dice es quien destruirá este universo cuando llegue el momento, esta destrucción dará paso al renacimiento, a un nuevo ciclo. No puede hacer un renacimiento si no hay destrucción primero, de esta forma Shiva es parte del ciclo cósmico.
En la actualidad quien mejor retrata a la muerte es Neil Gaiman en sus novelas graficas “Sandman” y “Death: The High Cost of Living”, aquí la Muerte es una joven hermosa, simpática, compasiva y sabia que cumple su papel como parte del ciclo de la vida.
“La muerte es el alto costo de la vida” es la premisa de la segunda historia en donde ella toma un día de descanso (uno en cada cien años) se hace amiga de un adolescente suicida en medio de reflexiones sobre el sentido de la vida y la muerte.
Ese sentido como parte de un ciclo se ha perdido en nuestra era, todos quieren escapar a la muerte, todos quieren vivir más años una vida consumista y sin espíritu.
La verdadera muerte para los paganos era una muerte sin gloria, era el olvido de su pueblo, era que su estirpe y su sangre desaparecieran.
Para el hombre moderno estos conceptos no tienen valor, están “superados” desde su perspectiva racionalista.  Quizás por eso el hombre de la modernidad teme tanto a la muerte, porque sabe que su vida no vale nada, no ha hecho nada que merezca la pena y sabe que al morir será olvidado, tal vez por eso busque en la ciencia una forma de escapar.
El hombre moderno sin espíritu ni sangre está destinado a morir pero el hombre de raza no morirá jamás porque su espíritu es eterno.

Noviembre 2012