"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







viernes, 2 de noviembre de 2012

El miedo a la muerte



Por Fernando Trujillo

Un sentimiento que ha dominado esta época llamada modernidad es el miedo a la muerte, el hombre de esta época busca escapar de la muerte, para ello ha recurrido a la medicina moderna y a la ciencia. Este miedo a la muerte es síntoma de una civilización sin espíritu, temerosa y materialista, una época marcada por el racionalismo y el avance de la ciencia.
  El hombre de la antigüedad (es decir pagano) veneraba a la muerte como parte de la naturaleza, la veía con una mezcla de temor y respeto, para el pagano la muerte no era el final, era la liberación de su espíritu, era ascender a un mundo superior a este.
La llegada del judeo-cristianismo cambio esto, la idea del miedo a la muerte fue introducida a occidente por la nueva religión. La muerte estaba asociada a la maldad y al pecado, algo a lo que temer y huir.
Este elemento es heredero directamente del judaísmo más ortodoxo en donde se cree que la muerte es un final definitivo, el espíritu no existe y después de la muerte desaparecemos.
Esta idea fue tomada por diversas filosofías racionalistas que dieron como resultado el miedo a la muerte por el hombre moderno.
De esta manera el hombre desarrollo ese miedo hacia la muerte, la ciencia y el racionalismo mataron la idea del espíritu y la eternidad convirtiendo al hombre en un ser patético, consumista, petulante y miedoso.
El judeo-cristianismo hizo su labor en satanizar a las deidades que representaban a la muerte con demonios e incluso con el diablo mismo. Un ejemplo seria a la deidad celtica Samhain asociada al diablo y la corrupción de la diosa nórdica Hel a la que posteriormente a la cristianización de los nórdicos se le agrego una “l” de mas dando origen a la palabra “Hell” (infierno en ingles), los pueblos indo-europeos ya tenían un diablo y un infierno.
Tanto Samhain como Hel representaban a la muerte como parte del ciclo de la vida en sus respectivas culturas.
Samhain era el último día del año celta y el comienzo del invierno, la muerte de un ciclo pero después de la cristianización paso a ser una fiesta “diabólica” asociada al satanismo.
Las festividades asociadas a la muerte fueron convertidas en algo morboso y aterrador, idea que aún persiste en nuestra civilización.
Para escapar de la muerte la medicina moderna ha creado costosas maquinas para preservar la vida, ha dado lugar a la industria del trasplante de órganos, ha creado píldoras y tratamientos para retrasar la vejez.
La obsesión es preservar la vida a como de lugar, un hombre en coma es dejado en ese estado, un hombre que sufrió un accidente y ha quedado cuadripléjico es conservado de esta manera, a un hombre o una mujer no les importa tener el corazón de un cerdo con tal de seguir viviendo.
Leí en una revista de ciencia hace mucho tiempo que en laboratorios se estaban desarrollando maquinas para hacer más longevos a los hombres ¿Cuál es el propósito? Es sencillo, llegar a cumplir más de cien años y continuar viendo televisión, tomando coca, comiendo comida transgénica y pagando deudas.
Un hombre cuadripléjico que dese morir se le debe dar una muerte piadosa ¿Cuál es su propósito de seguir vivo? Es mejor aplicarle una muerte honorable que obligarle a continuar una vida sin propósito. Sin embargo la obsesión por la vida ha llevado a la medicina y al hombre a tratar de crear métodos anti-naturales para escapar de ella. No importa cuánto traten de hacerlo al final la muerte llegara.


Para el pagano la muerte es una liberación, era superar la condición humana y liberar su espíritu, en busca de esta liberación el pagano se lanzaba a la batalla, la guerra para los paganos no tenía la concepción monstruosa que nosotros le damos si no que era ascender a un plano superior.
Los nórdicos le llamaban Valhalla por ejemplo y así varios pueblos indo-europeos tenían un plano superior al que iban los guerreros.
Esta idea fue recogida por el catolicismo medieval de corte gibelino (es decir paganizado) dando como origen a la idea de que los caballeros al morir en guerra santa alcanzaban la liberación y ascendían al Paraíso. En varias doctrinas budistas la muerte es una ilusión más y detrás de ella se encuentra el Nirvana.
El hombre moderno huye del combate, tantas ideas de corte pacifista lo han hecho ser una criatura sumisa y cobarde. Combate significa muerte y es mejor ser un hombre normal viviendo una vida común en lugar de querer aspirar a un nivel superior.
En nuestra cultura la muerte es vista como algo oscuro, algo que marca un final definitivo, esta idea está presente incluso en los cristianos más devotos que ven la muerte como producto del pecado original. Antes del supuesto pecado original la muerte ya existía como parte del ciclo cósmico, este universo en realidad es uno de los muchos que ha habido, el universo ha nacido y ha muerto por innumerables eones.
No puede haber vida si no hay muerte, incluso en la ciencia esta el concepto de Entropía, el caos que se va expandiendo por el universo hasta devorarlo.
Dentro de la tradición hindú esta Shiva el destructor quien como su nombre dice es quien destruirá este universo cuando llegue el momento, esta destrucción dará paso al renacimiento, a un nuevo ciclo. No puede hacer un renacimiento si no hay destrucción primero, de esta forma Shiva es parte del ciclo cósmico.
En la actualidad quien mejor retrata a la muerte es Neil Gaiman en sus novelas graficas “Sandman” y “Death: The High Cost of Living”, aquí la Muerte es una joven hermosa, simpática, compasiva y sabia que cumple su papel como parte del ciclo de la vida.
“La muerte es el alto costo de la vida” es la premisa de la segunda historia en donde ella toma un día de descanso (uno en cada cien años) se hace amiga de un adolescente suicida en medio de reflexiones sobre el sentido de la vida y la muerte.
Ese sentido como parte de un ciclo se ha perdido en nuestra era, todos quieren escapar a la muerte, todos quieren vivir más años una vida consumista y sin espíritu.
La verdadera muerte para los paganos era una muerte sin gloria, era el olvido de su pueblo, era que su estirpe y su sangre desaparecieran.
Para el hombre moderno estos conceptos no tienen valor, están “superados” desde su perspectiva racionalista.  Quizás por eso el hombre de la modernidad teme tanto a la muerte, porque sabe que su vida no vale nada, no ha hecho nada que merezca la pena y sabe que al morir será olvidado, tal vez por eso busque en la ciencia una forma de escapar.
El hombre moderno sin espíritu ni sangre está destinado a morir pero el hombre de raza no morirá jamás porque su espíritu es eterno.

Noviembre 2012

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