"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







domingo, 10 de marzo de 2013

El odio contra Europa



Por Fernando Trujillo

Después de la Segunda Guerra comenzó una propaganda contra Europa, propaganda que hasta nuestros días continua más fuerte que nunca.
Esta campaña de odio viene realizándose desde hace más de setenta años, no hay indicios de ella desde antes de la Segunda Guerra, a través de una monstruosa propaganda mediática, cultural y comercial para esclavizar y posteriormente destruir la identidad de los pueblos europeos.
Al finalizar la Segunda Guerra y quedar Europa devastada se vino una campaña de adoctrinamiento que hasta nuestros días continua.
Esta campaña consiste principalmente en aleccionar al europeo autóctono a que se sienta avergonzado de su herencia—a través de la “culpa blanca”—de su historia, de sus tradiciones y abrazar el materialismo americano.
La Europa moderna es ahora una copia de Estados Unidos, negocios como Starbucks o McDonalds están al lado de monumentos históricos, el estilo de vida vacio y basado en el conformismo es una forma de vida, la destrucción de los valores tradicionales y la imposición de este estilo de vida moderno. La ideología políticamente correcta es más intolerante, ahora al europeo autóctono se le estigmatiza si usa sus trajes folklóricos, si celebra sus tradiciones ancestrales, incluso el derecho a defender su espacio vital ya le es negado.
Todo debe ser multicultural porque en la Europa moderna todas las culturas deben coexistir en paz menos el europeo.
Europa está devastada por el politicismo correcto, por el multiculturalismo impuesto por la fuerza, por el capitalismo y el consumismo.
Pero cualquier crítica, cualquier denuncia a esta campaña de odio es rápidamente atacada y denunciada como “racista” o “nazi”, esta campaña de odio incluso es negada, ocultada por el mismo Sistema que la creo.
Si tú hablas de la destrucción de Europa nadie te creerá y te tacharan de “nazi”, ha pasado demasiado tiempo desde que esta propaganda comenzó que este odio contra Europa ya es normal. El objetivo de esta campaña es sencillo, poner a la sociedad occidental y al europeo como enemigos, ridiculizarlos y destruirlos.

El movimiento conocido como Escuela de Frankfurt desarrollo la asa llamada Teoría critica de la civilización occidental que dio origen al marxismo cultural.
A esta escuela pertenecieron los grandes burladores de la cultura europea como Marcusse, Horkheimeir, Fromm, Habermas, Pollock, Reich y Franz Leopold Neumann por citar a los más importantes. Pensadores, activistas e intelectuales que generaron el así llamado marxismo cultural con el que generaron la destrucción de los valores europeos.
Actualmente estos escritores son leídos y estudiados en las universidades, su obra se burla y destruye las bases de la civilización occidental, fue esta obra la que comenzó la propaganda de odio contra Europa. La cultura europea es objeto de una crítica feroz, sus valores y tradiciones son violentamente combatidas, a través de esta propaganda vemos estos valores y tradiciones como obsoletos y racistas. Una joven noruega usando su atuendo típico es “racista”, caso contrario si una joven africana usa un vestido típico de su región ahí es llamado tradición.
Como el caso que acabo de poner existen muchos ejemplos de cómo la cultura europea es atacada. El ataque más directo contra la identidad europea se da a través del cine y la televisión donde presentan a la civilización occidental como retrograda, anticuada, racista y opresiva.
En la película Amistad de Steven Spilberg que toca el tema de la esclavitud se muestra intencionalmente a los esclavistas blancos con símbolos cristianos, asociando de esta manera el cristianismo y a occidente con la esclavitud.
La película está cargada de simbología cristiana, símbolo de la identidad europea y relacionada con la esclavitud. De esta manera se establece en el espectador una relación entre la cultura europea y la maldad. Un dato interesante sobre esta película –y que Spielberg oculta intencionalmente—es que el personaje de Joseph Cinque el líder de los esclavos negros, realmente existió y fue un comerciante de esclavos.
En la tercera película de la saga fílmica Harry Potter se muestra una escuela de magos de Bulgaria (el nombre no lo recuerdo), los jóvenes de este instituto son fuertes, viriles y están ataviados con atuendos típicos de los pueblos eslavos y nórdicos. Usan símbolos indo-europeos, realizan una danza utilizando el fuego y la espada sin embargo su director—un mago con la apariencia del monje Rasputin—es un aliado en secreto de Lord Voldemort el villano de la saga.
De esta manera se les adoctrina a los niños y jóvenes para que vean los arquetipos indo-europeos como algo maligno y repudiable.
La que quizás es la película más anti-europea de los últimos años es sin duda Bastardos sin gloria de Quentin Tarantino. En la película un grupo de soldados judíos torturan y asesinan a soldados alemanes durante la Segunda Guerra.
El mensaje es claro, torturar y asesinar a europeos es divertido, es genial y es aceptable, los alemanes y otros pueblos europeos son “malvados” y merecen lo peor.
Tarantino continua su ataque a la identidad europea con su película Django desencadenado nuevamente mostrando que matar gente blanca es “cool”, algo que reafirmo el actor Jamie Foxx en un monologo racista para el programa Saturday Night Live.
Con esta propaganda el Sistema ha conseguido que el joven europeo se sienta avergonzado de su propia identidad, que se sienta culpable de crímenes reales o imaginarios.
Actualmente el más grande odiador de Europa él es joven blanco, adoctrinado por la escuela, la televisión, el cine y el gobierno siente aversión por su propia identidad, por su cultura y por su historia. Se siente avergonzado de esa cultura “racista”, “esclavista”, “machista” y “represiva”, abraza los ideales subversivos de democracia e igualdad mientras celebra la destrucción de su cultura. El caso más trágico de un europeo que odia su propia identidad ha sido el de Anders Breivik, un supremacista sionista (calificado erróneamente de nazi) que perpetro la sangrienta masacre de Noruega. El Sistema ha triunfado en este aspecto al destruir el orgullo del alma europea.


Europa ha dado al mundo la filosofía, el helenismo, el derecho romano, el feudalismo y el Renacimiento. Todo lo que es hermoso y elevado viene de Europa y todos esos grandes aportes se ganan el odio de sus enemigos.
Las culturas greco-latinas son presentadas como amaneradas, la civilización medieval es mostrada como intolerante y opresiva mientras que al arte del Renacimiento es presentado como viejo y anticuado. La propaganda de odio contra Europa no tiene límites y ataca sobre todo a la herencia hispana en América.
En los países que conforman Latinoamérica se puede hablar del orgullo indígena, se hacen festivales y eventos para celebrar “nuestras raíces”, se construyen museos solo para la historia de una determinada etnia.
¿Y la historia hispana? Según nuestro Sistema no existe, no existen raíces hispanas ni sangre española en nuestro continente, esa parte de nuestra historia está vetada por el Sistema e investigar un poco sobre ella es poco menos que un acto de traición.
Aquí en México se usa el termino malinchista—referencia a la Malinche una mujer indígena que fue amante de Cortes y traducía para los españoles—para referirse a alguien que prefiere lo extranjero y este término aplica a quienes estudian sobre su herencia hispana.
 Estamos obligados a venerar una determinada cultura indígena que ni siquiera es la autentica, es una idealización que tiene el gobierno sobre dicha cultura pero se nos obliga a venerarla y a sentirse orgulloso de esta aunque no se pertenezca por sangre.
Mientras que la cultura hispana es repudiada, ignorada, considerada una invasión, ajena a nuestro continente. Sentirse orgulloso de la herencia hispana es poco menos que un acto de traición, a los hispano-americanos se les ha negado el derecho a estudiar y sentirse orgullosos de una parte vital de su historia. Muchos progresistas justifican el odio contra Europa y sus descendientes en América con hechos del pasado, como explique más arriba sean reales o imaginarios pero nada justifica esta terrible propaganda de odio.
¿Por qué no sentirse orgullosos de nuestra herencia europea? No hay nada de malo en ello pero para nuestro Sistema sí, no hay nada de malo en estudiar nuestra historia ni en sentirnos orgullosa de ella. El multiculturalismo vino en calidad de ruina, actualmente Europa es un caos multicultural idéntico al de Estados Unidos, la identidad europea está desapareciendo y esta extinción es celebrada llamándole progreso.
Si el espíritu europeo llegase a desaparecer entonces se extinguirá esa voluntad creadora y propiamente pagana, hundiendo al mundo en la barbarie.
La campaña de odio contra Europa no es contra un continente ni contra una raza, si no contra lo que esta representa: orden y belleza.

Marzo 2013

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