"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







viernes, 28 de junio de 2013

El verdadero Nelson Mandela



Por Fernando Trujillo

 La noticia de esta semana ha sido la salud del líder político Nelson Mandela, a sus 94 años Mandela está gravemente enfermo y conectado a un respirador artificial, pronto morirá y el mundo tendrá la imagen de un hombre con sonrisa que conquista corazones que fue mitificado por el Sistema.
El mundo nunca conocerá al verdadero Nelson Mandela y la justicia nunca caerá sobre este hombre que se encuentra en una cama de hospital con millones de personas que lloran por él. Mandela es un ídolo con pies de barro, detrás de esa sonrisa y esa imagen de pacifista se encuentra uno de los asesinos más despiadados de la historia. Hablar del verdadero Nelson Mandela es un asunto incomodo, el Sistema lo ha santificado de forma que no se admite ninguna crítica, ninguna alusión a su pasado ni nada que pudiera manchar esa limpia imagen que tiene.
Mandela forma parte de esos ídolos con pies de barro que forma el Sistema tales como Martin Luther King, Mahatma Gandhi, John Lennon, Benito Juárez, Anne Frank por solo mencionar a unos cuantos. Figuras incuestionables, ídolos en lo más alto del pedestal y cuya vida es una obligación admirar sin cuestionar.
 A sus 94 años Mandela ha sido elevado a la categoría de héroe de los pacifistas, antirracistas y una figura casi divina para las masas, se le hacen homenajes, músicos y políticos le rinden su admiración.
 La mass media es una creadora de mitos y una tergiversadora de la realidad, ellos pueden hacer de un terrorista un héroe y viceversa.
El verdadero Nelson Mandela está muy alejado de esa figura cálida que los medios nos pintan, sus crímenes del pasado han sido borrados, si investigas su vida solo encontraras una vida de casi milagros pero nada sobre su lado oscuro. Pero la verdad sale a la luz y el mito de Mandela se derrumbara.

 En 1961 Mandela fue el líder del brazo armado del Congreso Nacional Africano, llamado Unkhonto We Sizwe grupo responsable de asesinatos, bombas y robos en lugares publicos, Mandela fue hallado culpable de 156 actos de violencia publica y por esa razón por la que en 1963 fue encarcelado y sentenciado a 27 años de prisión.
 Es falso como dicen los medios y como se ha impuesto que Mandela fue encarcelado por oponerse al apartheid, otros activistas como el obispo Desmond Tutu se opusieron a este sistema públicamente sin ser censurados o encarcelados, si Mandela fue encarcelado fue por sus crímenes, incluso la organización Amnistía Internacional no le dio el apoyo ya que había considerado justa la sentencia.
Aun al salir de la cárcel y hasta nuestros días Mandela siempre apoyo el terrorismo y guardo un silencio vergonzoso ante la matanza de Boers en el continente africano.
 A pesar de ser considerado un “héroe de la libertad” Mandela ha apoyado descaradamente la dictadura comunista en Cuba a la que llama “un baluarte de la libertad y la justicia” claro no menciona la pobreza en la que está sumida la población ni la opresión del “santo” gobierno comunista. También ha apoyado el sangriento régimen de Robert Mugabe y el régimen chino.
Su esposa Winnie Mandela tampoco se queda atrás en su apoyo a la violencia, en los años ochenta realizo infames actividades contra sus opositores, todo aquel se le oponía era atado de pies y manos para luego ser quemados vivos con neumáticos, incluyendo a gente de su propia raza, una táctica de guerrilla propia del CNA. El Congreso Nacional Africano partido cuyo líder más notable ha sido Mandela, fue una organización terrorista culpable de actos terroristas y asesinatos contra la población civil, no solo contra la gente blanca si no contra los negros que se negaron a apoyarlos.
Mientras Mandela hacia su campaña, el CNA asesinaron y torturaron a campesinos blancos sin que los medios hablaran al respecto.
 Tras el triunfo de Mandela el CNA paso de organización terrorista a ser un partido legal eso si su política racista ha continuado.
Muchos dirán que Mandela abandono la violencia pero se equivocan, durante su tiempo en prisión el presidente Botha ofreció a Mandela su libertad a cambio de que renunciara a la violencia, su ofrecimiento fue rechazado, Mandela nunca renuncio a la violencia públicamente.

 Dejando a un lado su apoyo al terrorismo, el gobierno del “beato” Mandela fue catastrófico para Sudáfrica, siendo uno de los países más estables y prósperos del continente africano paso a ser un país sumido en la violencia y la ruina económica.
Actualmente Sudáfrica es uno de los países más inseguros y violentos del mundo, tiene la mayor cantidad de infectados de SIDA y la violencia racial es pan de todos los días.
Entre 20,000 y 25,000 personas mueren al año víctimas de la violencia en un país multicultural y “pacifico”. Durante el gobierno de Mandela y el CNA la economía prospera de la nación fue para abajo trayendo pobreza, desempleo, violencia y falta de oportunidades.
Mandela y el CNA trajeron también la decadencia moral del país, fueron ellos quienes legalizaron el aborto, el juego y la pornografía. Cosas típicas y legales en los regímenes democráticos.
 Las políticas racistas del CNA no solo son contra la gente blanca si no contra los negros como la gente de la etnia zulu, en el verano del 2008 el CNA cometió multitud de asesinatos contra inmigrantes procedentes de Mozambique, Malawi y Zimbaue.
La moneda sudafricana que en otros tiempos fue de alto valor pese al bloqueo de la extinta Unión Soviética hoy vale casi nada, en Sudáfrica el fracaso económico es evidente pese a que los medios pintan el país como un paraíso tolerante y multicultural.
En conclusión se puede decir que la revolución de Mandela dejo al país en la ruina y el caos pero eso si les trajo la democracia, el gobierno tan santificado y perfecto que nos pintan y que en realidad es una falacia que ha costado millones de vidas y la decadencia de la especie humana.
Mandela como político fue un fracasado que hizo colapsar una potencia económica, que fomento el odio y cuyo legado es una ola de muertes, violaciones y crímenes que aún perduran en el país.
 La ONU en el año 2009 declaro el día 18 de julio como “Día Internacional de Nelson Mandela”, una muestra de hasta qué grado el Sistema puede fabricar un ídolo para las masas en complicidad con los medios y una especie decadente habida de héroes.
 Actualmente y mientras el país está sumido en la pobreza, mientras miles de africanos enfrentan a diario la inseguridad y el desempleo, Mandela vivió en su mansión rodeado de seguridad y la comodidad que el pueblo no tiene.
Sabemos que morirá dentro de poco y que nunca pagara por sus crímenes, que el mundo lo seguirá admirando pero el verdadero Nelson Mandela no desaparecerá, el político inepto, el racista, el terrorista, la mentira fabricada por el Sistema.
Por más mentiras que los medios sigan manteniendo sobre este falso héroe algún día la verdad saldrá a la luz. Mandela morirá en su cama, las masas le van a llorar y hacer homenajes sin que el mundo sepa de su lado oscuro. Una verdad que saldrá a la luz y entonces el ídolo con pies de barro se derrumbara.

 Junio 2013

miércoles, 19 de junio de 2013

Ser antisionista



Por Fernando Trujillo

¿Qué significa ser antisionista? A últimas fechas el antisionismo y la causa Palestina se han vuelto una especie de moda entre las organizaciones de izquierda, en México algunos grupos de izquierda y defensores de los derechos humanos han abogado por Palestina y han manifestado su rechazo al estado israelí. Estos mismos grupos se han manifestado en contra de la ocupación israelí en territorio palestino y el exterminio llevado contra la población autóctona pero estos mismos grupos ignoran que el partido Movimiento Ciudadano—que irónicamente dice defender la libertad de expresión—ha puesto en marcha una ley para prohibir el revisionismo histórico y la crítica del Holocausto. 
 Organizaciones de los derechos humanos en occidente siguen la misma tendencia de apoyar la causa palestina contra la ocupación israelí. 
Vemos manifestaciones, muestras de solidaridad con el pueblo palestino, marchas pacíficas pero la pregunta sigue en pie ¿Esto es ser antisionista? Para estas organizaciones la respuesta es sí, para mí no. 
 La causa Palestina y declararse antisionista se han vuelto causas meramente superficiales, cualquiera se hace partidario del pueblo palestino, cualquiera se declara así mismo antisionista y cualquier grupo toma como suya estas causas. Ninguno entiende a fondo el sionismo ni la historia del pueblo palestino, en años recientes oportunistas como el cineasta Michael Moore se han declarado partidarios al pueblo de Palestina pero la gran mayoría lo hace por moda y sin entender lo que significa ser antisionista.
 Para ellos el antisionismo es mostrar su desacuerdo con el estado de Israel respecto a los palestinos sin ver que va más allá de esto. 
El antisionismo está visto desde una perspectiva muy superficial, “que si Israel mata palestinos”, “que si es un estado genocida”, eso lo sabemos todos, cualquiera lanza estas proclamas en una manifestación. 
Ser antisionista se ha vuelto una posición cómoda, un término conformista para gente con pretensiones de revolucionarios. Se ha vuelto una hipocresía tan descarada ¿A cuántos les importan los palestinos? ¿Cuántos les importa lo que sucede en medio oriente? La mayoría de los antisionistas tienen una perspectiva muy limitada, ninguno se atreve a ir mas allá ya sea por comodidad o miedo. 

 Ser antisionista primero que nada es oponerse al pensamiento judío, uno no puede llamarse antisionista cuando apoya invenciones judías tales como el comunismo, las ideas republicanas de la Ilustración, el feminismo, el pacifismo y el movimiento LGTB por mencionar a algunos.  Ser antisionista significa conocer que este mundo se encuentra bajo el supremacismo judío y oponerse a este. 
 A los antisionistas wannabe (mayormente de izquierda o intelectuales afines al establishment) los puedes identificar con los siguientes rasgos: comparan al estado de Israel con el Tercer Reich, se dicen amigos del pueblo judío al que separan de la ideología sionista, son conocidos y admirados entre los círculos de izquiersa, el Sistema les tiene cierta tolerancia mientras que a los verdaderos antisionistas (como Pedro Varela o David Duke) son perseguidos y censurados, usan la palabra antisionista en lugar de antijudío para no ser acusados de racistas. 
 La realidad es que el pueblo judío y el sionismo están homogenizados, son uno solo, no podría existir el estado de Israel sin un pueblo y una elite que lo respaldara. 
Quienes lo separan son en su mayoría activistas e intelectuales políticamente correctos que quieren evitar ser etiquetados de antisemitas. De la misma manera el judaísmo y el sionismo están íntimamente unidos, las ideas del Pueblo Elegido y el desprecio hacia los gentiles estaban en el Talmud mucho antes de que Theodor Herlz postulara los fundamentos del sionismo. 
A pesar de esto el ser antisionista no significa golpear a un rabino para lanzarle insultos antisemitas, ni maltratar a un judío, no es un vandalismo vulgar, muchos judíos no tienen la culpa de lo que haga la gran mayoría, un antisionista puede tener amigos judíos pero no por eso cambiara sus ideas o sus conceptos. 
 Ser antisionista no consiste en actos vandálicos, consiste en estudiar y leer para poder difundir la verdad en un mundo que no te va a escuchar. 
Ser antisionista no es solo denunciar los crímenes en Gaza si no también denunciar los crímenes de los regímenes bolcheviques, la masacre de Katyn y Holodomor, el genocidio blanco en Sudáfrica, los crímenes de odio y la trata de esclavos. 
Ser antisionista es conocer las características subversivas detrás de las grandes revoluciones culturales, el movimiento hippie, la revolución sexual, algunas de las actuales revoluciones globales tales como el “Occupy Wall Street” y la así llamada socialdemocracia. 
 Ser antisionista es conocer la influencia sionista en los grupos paramilitares de Hispano América como las Farcs, es también saber que el indigenismo es una creación sionista y parte de la estrategia de marxismo cultural. 
Ser antisionista es buscar la verdad detrás de la historia oficial, detrás de la propaganda de Hollywood, detrás de los mitos y engaños, es luchar por esta verdad y difundirla en un mundo tan saturado de estas mentiras. 
Ser antisionista es en conclusión luchar contra el mundo moderno, es mantener los ideales en pie dentro de un mundo que se cae a pedazos. 
 Finalmente ser antisionista es leer, estudiar, luchar y continuar luchando pero más que nada es no conformarse, no buscar la comodidad en un término, es luchar por una verdad en un mundo dominado por la ignorancia y la dictadura de lo políticamente correcto. 

 Junio 2013

La imagen es cortesia del Ministerio de propaganda

jueves, 13 de junio de 2013

¿Por qué no existe una cultura de «Derecha»?

Adriano Romualdi 

 Uno de los temas más recurrentes en nuestras publicaciones y en las conversaciones de nuestro ambiente es la condena del encuadramiento masivo a la izquierda de la cultura italiana. Esta condena se realiza en un tono en parte dolorido, en parte sorprendido, como si fuese algo contra natura que la cultura se encuentre actualmente encuadrada en aquel vector mientras a la derecha aparece un vacío casi completo. 

Habitualmente se intenta explicar este estado de cosas mediante explicaciones baratas, ese tipo de explicaciones que sirven para tranquilizarse a uno mismo y permiten mantenerse en el aspecto más superficial de las cosas. 

 Se dice, por ejemplo, que la cultura está a la izquierda porque es allí donde encuentra más dinero, de editoriales, de medios de propaganda. Y también se afirma que si el viento cambiase muchos «comprometidos con la izquierda» revisarían su engagément. 

 En todo esto hay parte de razón. Una cultura o, mejor, el punto de partida del que tiene necesidad una cultura son también organización, dinero y propaganda. Resulta indudable que el aplastante predominio de las ediciones de orientación marxista, del cine social‑comunísta, invita al engagément también a muchos que en un ambiente diferente habrían permanecido neutrales. 

Sin embargo, esto no debe hacer olvidar la verdadera causa del predominio de la hegemonía ideológica de la izquierda. Ésta reside en el hecho de que allí, en la izquierda, existen las condiciones para una cultura, existe una concepción unitaria de la vida, materialista, democrática, humanitaria, progresista. Esta visión del mundo y de la vida puede asumir diferentes matices, puede tornarse radicalismo y comunismo, neo‑iluminismo o «cientifismo» de carácter psicoanalítico, marxismo militante y cristianismo positivo de naturaleza «social». Pero siempre nos encontramos frente a una visión unitaria del mundo, de los fines de la historia y de la sociedad. 

 De esta concepción común surge una masiva producción ensayística, histórica y literaria que puede ser mezquina y decadente pero que posee una lógica y una íntima coherencia propias. Esta lógica, esta coherencia ejercen una fascinación creciente sobre las personas cultas. No es ningún misterio para nadie que un gran número de docentes medios y universitario es marxista y que el proceso de extensión del marxismo entre el cuerpo de profesionales de la enseñanza se verifica con una impresionante rapidez. Y entre los jóvenes que tienen el hábito de leer, las posiciones de izquierda ganan terreno de forma evidente. 

 En el ámbito de la derecha no se produce nada semejante. Aquí se vaga en una atmósfera deprimente, hecha de conservadurismo de andar por casa y respetabilidad burguesa. Se pueden leer artículos en los que se solicita que la cultura tenga más en cuenta los «valores patrióticos» o de la «moral», todo en medio de una pintoresca confusión de ideas y de lenguaje. 

 A la izquierda se sabe perfectamente qué es lo que se quiere. Ya se hable de la nacionalización del sector eléctrico o del urbanístico, de las historia de Italia o del psicoanálisis, siempre se trabaja para un fin determinado, para la difusión de una determinada mentalidad, de una cierta concepción de la vida. 

 A la derecha se anda a tientas en la incertidumbre y en la imprecisión ideológica. Se es «patriótico‑resurgimental» y se ignoran los aspectos oscuros, democráticos y masónicos que coexistieron en el Resurgimiento con la idea unitaria. O bien se apuesta por un «liberalismo nacional» y se olvida que el mercantilismo y el nacionalismo liberales han contribuido de manera importante a la destrucción del orden europeo. O, incluso, se habla de Estado nacional del trabajo y se olvida que, desdichadamente, ya tenemos una república italiana fundada sobre el «trabajo» y que reducir a estos términos nuestra alternativa significa simplemente rebajarnos al nivel de socialdemócratas accesorios. 

 Quizás las personas cultas no sean menos en número a derecha que a izquierda. Si se considera que la mayor parte de electorado de derecha es burgués, se debería deducir que entre ellos son abundantes las personas que hayan realizado estudios superiores y deberían haber contraído un cierto «hábito de lectura». 

Sin embargo, mientras el hombre de izquierda dispone también de los elementos de una cultura de izquierda y lee a Marx, Freud, Salvemini, el hombre de derecha difícilmente posee una conciencia cultural de «Derecha». No sospecha la importancia de un Nietzsche en la crítica a la civilización, jamás ha leído una novela de Jünger o de Drieu la Rochelle, desconoce la Decadencia de Occidente de Spengler y no duda en absoluto que la Revolución francesa haya constituido una página insigne en la historia del progreso humano. Mientras se mantiene en el ámbito de la cultura es un bravo liberal, sólo, tal vez, un poco nacionalista y patriota. 

 Únicamente cuando empieza a hablar de política se diferencia: opina que Mussolini era un hombre honesto y no quería la guerra y que las películas de Pasolini son «obscenas». 

 No hace falta demasiado para darse cuenta de que a la derecha no existe una cultura porque no existe una verdadera idea de la «Derecha», una visión del mundo cualitativa, aristocrática, agonística, antidemocrática; una visión coherente por encima de ciertos intereses, de ciertas nostalgias y de ciertas oleografías políticas.

domingo, 9 de junio de 2013

La Prostitucion Sagrada



 Julius Evola 

 Todo culto tradicional apunta esencialmente a la actualización de la presencia real de cierta entidad suprasensible en un medio dado, o bien a la transmisión participativa, a un individuo o a un grupo, de la influencia espiritual que corresponde a esa entidad. Los principales medios empleados a tal objeto son los ritos, los sacrificios y los sacramentos. Ahora bien, en varias culturas, también la sexualidad se empleó con tal fin. 

 Uno de los casos más típicos puede observarse en el ámbito de los Misterios de la Gran Diosa, a través de las prácticas eróticas precisamente destinadas a evocar el principio de ésta y a reavivar su presencia en cierto lugar y en una comunidad determinada. Ese, entre otros, era particularmente el verdadero objeto de la prostitución sagrada practicada en los templos de muchas divinidades femeninas de tipo afrodítico pertenecientes al Mediterráneo: Ishtar, Mylitta, Anaitis, Afrodita, Innini y Athagatia. 
Hay que distinguir aquí dos aspectos. Por una parte, estaba la costumbre de que toda muchacha llegada a la pubertad no podía contraer posibles nupcias antes de haber ofrecido su virginidad, y ello no en un contexto de amor profano, sino de Sacralidad: debía entregarse, en el recinto sagrado del templo, a un extranjero que hiciese una ofrenda simbólica e invocase, a través de ella, a la diosa.
 Por otro lado, había templos con un cuerpo fijo de hierodulas, es decir, de mujeres consagradas a la diosa, sacerdotisas cuyo culto consistía en el acto que los modernos no saben designar de otro modo que con el verbo “prostituirse”.
 Celebraban el misterio del amor carnal, en el sentido, no de un rito formalista y simbólico, sino de un rito mágico operativo: para alimentar la corriente de psiquismo que daba cuerpo a la presencia de la diosa y, al propio tiempo, para transmitir a los que se unían a ellas, como en un sacramento eficaz, la influencia o virtud de esta diosa. Estas jóvenes llevaban también el nombre de “vírgenes” (Parthónoj hierai), se consideraba que encarnaban en cierta forma a la diosa, que eran las “portadoras” de la diosa, de la que tomaban, en su función erótica específica, su denominación genérica ishtaritu. 
Aquí, el acto sexual desempeñaba por una parte la función general propia de los sacrificios evocatorios o capaces de reavivar presencias divinas y por otra desempeñaba un papel estructuralmente idéntico al de la presencia eucarística era, para el hombre, el medio de participar en el sacrum, llevado y administrado por la mujer en este caso; era una técnica para obtener un contacto experimental con la divinidad, para abrirse a ella, pues el trauma del acto sexual, con la interrupción de la conciencia individual que trae consigo, constituye una condición particularmente propicia para ello. Todo esto, como principio. 

 Este empleo de la mujer no estaba restringido a los Misterios de la Gran Diosa del antiguo mundo mediterráneo; se sabe que se practicó también en Oriente. La ofrenda ritual de las vírgenes se encuentra igualmente en la India, en los templos de Jaggernaut, para “alimentar” a la divinidad, es decir, para activar eficazmente su presencia. En muchos casos, las danzarinas de los templos cumplían la misma función sacerdotal que las hierodulas de Ishtar y de Mylitta, y sus danzas consteladas de mudras, o sea de gestos simbólico-evocadores presentaba generalmente carácter sagrado. También su “prostitución” era sagrada. Por eso incluso familias muy destacadas consideraban un honor, y no una vergüenza, que sus hijas fuesen consagradas desde la mas tierna edad a este servicio en los templos. Con el nombre de devadási, a estas mujeres se las consideraba a veces las esposas de un dios. En tal caso, más que portadoras del sacrum femenino, iniciadoras de los hombres en los Misterios de la Diosa, eran las mujeres destinadas a servir genéricamente de fuego en la unión sexual, que, como hemos visto, en textos tradicionales hindúes es comparada con el sacrificio en el fuego.

 Además, como ya hemos señalado, hay que considerar que, incluso cuando estaba fuera de tales marcos culturales e institucionales, el hetairismo (la actividad de hetaira) antiguo y oriental tenía aspectos no sólo profanos, pues las mujeres estaban calificadas para darle al acto del amor unas dimensiones y un desenlace que hoy en día se ignoran. Entre las hetairas de Extremo Oriente, que solían estar agrupadas en hermandades que tenían sus “armas”, sus insignias simbólicas y una antigua tradición propia, está comprobada la existencia de conocimientos de lo que podría denominarla fisiología suprabiológica y sutil. Hay razones para pensar que, en algunos casos, la ars amatoria profana nació por degradación de elementos externos de una ciencia sui generis basada en un saber sacerdotal y tradicional; no está excluido que, entre posturas indicadas en obras como las cuarenta y ocho Figurae Veneris de Forberg haya algunas que en su origen tuviesen valor de mudra, o sea de posturas mágico-rituales aplicadas al acto sexual, dado que, como señalaremos en su momento, hay significados de este tipo que han subsistido incluso en prácticas de magia sexual de algunos círculos modernos. 

 Ya hemos hablado de los filtros de amor, de los que también se ha perdido el sentido completo, puesto que ya sólo se conocen sus usos degradados, en la forma de mistificaciones supersticiosas populares propias de brujas. Aquí, en realidad, lo que podría entrar en juego, más que el arte de hacer nacer anormalmente una pasión común es el arte de dar a la experiencia sexual unas dimensiones distintas de las eros corriente.
 Se sabe que Demóstenes hizo condenar a una amante de Sófocles que tenía fama de confeccionar filtros de amor; pero en el proceso resultó que había recibido una iniciación y que frecuentaba ambientes cercanos a los Misterios. Por lo general, a muchas hetairas, o figuras de tipo hetérico, incluso en las sagas y las leyendas, se las describe como magas; a causa de la fascinación que ejercían, por supuesto pero también a causa de sus conocimientos específicos en el ámbito de la magia. Por lo que se refiere al Kâma Sutra (1, l), la lista de las habilidades que debía poseer una ganika, o hetaira de clase alta, resulta bastante prolija y barroca, pero es significativo que entre ellas figuren las artes mágicas, el arte de trazar diagramas místico-evocatorios (mandala) y la de preparar ensalmos De la famosa Frine se cuenta que se mostró desnuda no sólo en el contexto del conocido episodio de su proceso (donde por demás sus valedores destacan, más que el aspecto estético de su belleza profana. elaspecto sacral-afrodítico; por eso refiere Ateneo: “Los jueces quedaron embargados del sagrado temor de la divinidad: no osaron condenar a la profetisa y sacerdotisa de Afrodita”), sino también a los iniciados de Eleusis y luego en la gran fiesta de Poseidón, o sea en relación con las “Aguas”, de las que Poseidón es dios: ahí probablemente estaba en primer plano el lado profundo, mágico-abismal, de la desnudez femenina, de la que ya hemos hablado. En conjunto, debemos retener que, en el origen a la mujer-hetaira no le era ajena la función de administradora del Misterio femenino, según posibilidades que podían ser naturales o tradicionalmente cultivadas, abiertas a la mujer en la misma medida en que en ella se active un lado fundamental del principio del que ella, como ser humano, es encarnación, individuación, símbolo vivo. 

 Precisamente es esta posibilidad la que hay que considerar a la hora de examinar otros complejos rituales antiguos: una posible sexuación trascendente, o sea la incorporación efectiva, o momentánea o casi duradera, en determinados seres humanos femeninos, de las divinidades o arquetipos de su sexo: en los mismos términos con los que en el catolicismo se habla de la presencia real de la divinidad en las hostias, establecida por el rito. En muchos monumentos egeos, a menudo las representaciones de las sacerdotisas se confunden prácticamente con las de la Gran Diosa y permite suponer que las primeras eran el objeto concreto del culto rendido a la segunda, mientras que son bien conocidas las figuras, incluso históricas, de soberanas del Mediterráneo oriental en las que se veía la imagen viva de Ishtar. Isis y otras divinidades del mismo tipo. Pero además hay que considerar el caso de encarnaciones momentáneas de estas divinidades en un ser dado, determinadas por un clima mágico-ritual del mismo tipo del que en principio debería efectuarse el misterio “el mvsterium transformationis” de la propia misa cristiana. 

 Un orden de ideas análogo entra en cuestión en el caso del hieros gamos en sentido estricto, o sea de teogamias, de uniones rituales y culturales de un hombre con una mujer, destinadas entonces a celebrar y renovar el Misterio del Ternario, esa unión del eterno masculino con el eterno femenino, del Cielo con la Tierra, de donde procede la corriente central de la creación. 
En las personas de los que cumplían estos ritos era, pues, como si se encarnasen y actuasen los correspondientes principios, y su unión momentánea física se convertía en una reproducción evocativa de la unión divina mas allá del tiempo y del espacio. 
El fin de tales ritos, pues, era distinto del de los otros que ya hemos recordado y explicado como ritos de participación en la sustancia o influencia de una u otra divinidad. Era el Tres, el Ternario más allá del estado dual, el que era evocado a través de la acción nupcial de los dos, para activar periódicamente en una comunidad determinada una influencia correspondiente, pero en el mareo del ritualismo, y no de las experiencias individuales iniciáticas de las que hablaremos más adelante.

 De este tipo de ritos podrían recordarse numerosos ejemplos procedentes de tradiciones culturales de civilizaciones muy diversas. 
De todos ellos, citaremos el ejemplo de los misterios antiguos en los cuales una vez al año la sacerdotisa principal que personificaba a la diosa se unía al hombre, que representaba el principio masculino, en el lugar sagrado. Consumado el rito, las demás sacerdotisas llevaban el nuevo fuego sagrado, que se consideraba generado por tal unión, y con su llama se encendía el fuego de los hogares de las distintas gentes. 
Algunos han señalado con razón la analogía de este rito con el que todavía se celebra el sábado santo en Jerusalén. Por lo demás, el propio rito pascual de consagración del agua, sobre todo tal como se celebra en la Iglesia ortodoxa, conserva huellas visibles del simbolismo sexual: el cirio, que tiene un significado fálico evidente, se sumerge por tres veces en la fuente, símbolo del principio femenino de las Aguas; se toca el agua, se sopla por tres veces sobre ella marcando la letra griega P, y la fórmula de consagración pronunciada durante este acto de unión incluye estas palabras: “Que la virtud del Espíritu Santo descienda en toda la profundidad de esta fuente.., y fecunde toda la sustancia de esta agua, para la regeneración”. En oriente, la difundidísima iconografía del lingam (el Phallus) puesto dentro del loto (padma) o dentro del triángulo invertido que es signo del yoni femenino y símbolo de la Diosa o Shakti, obedece al mismo significado; y este simbolismo como veremos más adelante, puede aludir también a Operaciones Sexuales concretas. 

 En efecto, a menudo el rito original de la hierogamia solo subsistió en formas en las que un rito simbólico o una unión simulada ocuparon el lugar de la unión sexual real de un hombre con una mujer. En materia de aplicaciones, esto nos permite pasar a una consideración sobre los ritos sexuales estacionales de fertilidad, que son uno de los caballos de batalla de las escuelas etnológicas actuales, que tras haberse fijado en un primer momento en el “mito solar”, tras haber pasado a continuación al “totemismo” y ver entonces totemismo por todas partes, se inclinan ahora por las interpretaciones “agrarias”, y recurren a ellas a cada instante.

 En realidad, en estos ritos hay que considerar una de las posibles aplicaciones mágicas operativas del contexto que hemos examinado hace poco. Hablando de las orgías, ya hemos dicho que éstas pueden propiciar el contacto experimental con lo primigenio y lo preformal en el espíritu de quienes participan en ellas. Por su propia naturaleza, por el cambio de nivel existencial que implica, ese estado hace posible. llegado el caso, una eficaz inserción extranormal de la fuerza del hombre en la trama cósmica, en el orden de los fenómenos naturales y en general en todo ciclo de fecundidad: como intervención, en la dirección fundamental del proceso natural, de un poder superior que intensifica y galvaniza. Así, en esencia, es exacto lo que dice Eliade a este respecto: “Generalmente, la orgía corresponde a la hierogamia. A la union de la pareja divina ha de corresponder, en la tierra, el frenesí genesíaco ilimitado.. Los excesos cumplen una función precisa y saludable en la economía de lo sagrado Rompen las barreras entre el hombre, la sociedad, la naturaleza y los dioses; ayudan a hacer circular la fuerza, la vida, los gérmenes, de un nivel a otro, de una zona de la realidad a todas las demás”. Es, efectivamente, uno de los significados posibles de una parte del vasto acervo de ritos “agrarios” recogidos por Frazer. 
Sin embargo. cuando no se trata de pueblos salvajes, sino de tradiciones históricas en las que unas formas aisladas y bien circunscritas de hierogamia ritual sustituyen en principio a los fenómenos orgiásticos colectivos, es importante no generalizar, distinguir entre el contenido del rito mágico -naturalista en cierto modo- puesto unilateralmente de relieve por las escuelas etnológicas, y un contenido superior, misteriosófico, que se refiere esencialmente a la obra de regeneración interna: y ello aunque en ciertos casos un mismo complejo hierogámico, basándose en relaciones de correspondencia analogica, puede haber integrado los dos contenidos. Tal parece haber sido el caso de 1os Misterios de Eleusis, en los que el rito de arar se asoció al hieros gamos como rito iniciático. 
El descuidar esta bivalencia es un rasgo característico de una investigación que, sin darse cuenta, obedece a la tendencia general de las disciplinas profanas modernas, que consiste en reducir constantemente lo superior a lo inferior, o bien en poner de relieve únicamente lo inferior cada vez que es posible hacerlo. 

 Según los casos, en el sistema de las participaciones rituales realizadas por medio de la sexualidad, la fuente de lo sagrado puede ser ya el hombre, ya la mujer. Por eso pueden encontrarse hierogamias parciales y no bilaterales, o sea uniones, en las que sólo una de las partes se transforma en su naturaleza y reviste carácter no humano sino divino, mientras que la otra conserva rasgos puramente humanos, y entonces la unión puede orientarse no a la participación mística, sino incluso a la procreación. Los relatos legendarios en los que aparece este tema “mujeres poseídas por un “dios”, hombres que poseen a una diosa” son demasiado conocidos para que haga falta recordarlos. Bastará aludir a algunos casos en los que tales conexiones se presentan dentro de marcos institucionales regulares. Así, en el antiguo Egipto, no era el soberano como hombre, sino como encarnación de Horus, quien se unía a la esposa y la fecundaba para continuar la línea de la “realeza divina”. En la fiesta helénica de las Antesterias, la acción más importante era el sacrificio privado que la mujer del arconte-rey hacía a Dioniso en su templo del Leneo, y su unión con el dios, así como en Babilonia se conocía la hierogamia de una joven escogida que, ascendidos ritualmente los siete planos de la torre sagrada aterrazada, el zikurrat, de noche, en una estancia nupcial situada por encima de estos niveles (“más allá de los siete”) esperaba la unión sexual con el dios. Igualmente se consideraba que la sacerdotisa de Apolo en Patara pasaba la noche unida con el dios en el “lecho sagrado”. 

 El hecho de que el dios (y por tanto también uno de sus representantes) pudiese algunas veces tener por simbolismo un animal determinado, a causa de una tosca interpretación literal, dio paso más tarde a la variante constituida por aparentes acoplamientos de seres humanos con animales sagrados. Así Herodoto (II, 46) habla del carnero sagrado de Mendes, llamado “el señor de las jóvenes”, al que se entregaban las mujeres para tener descendencia “divina”; y en las propias tradiciones romanas subsiste un eco de temas relacionados: lo que dice Ovidio (Fast., II, 438-442) de la voz divina que había mandado a las esposas sabinas de los romanos que se dejasen fecundar por el sacer hircus. 

 De nuevo el fundamento doctrinal de todo esto es la idea de que pueda suprimirse el límite humano e individual, que en el individuo “hombre o mujer” por transubstanciación, en determinados casos pueda encarnarse, aflorar o atisbarse la “presencia real”. Esta idea le parecía natural a la humanidad tradicional a causa de la concepción del mundo que le era inherente; no ocurre lo mismo con el hombre moderno, que tiene que considerarla pura fantasía y que puede tomársela en serio, como máximo, en la forma desrealizada y psicologizada de irrupción de los arquetipos del inconsciente. Todavía más difícil le resultará, por tanto, entender el contenido de realidad presente en las tradiciones que hablan de integraciones a través del principio femenino, en las que no figura en modo alguno ninguna mujer real, y en cambio interviene esencialmente una “mujer invisible”, una influencia que no pertenece al mundo fenoménico, sino que es una manifestación no individual, e indirecta, del poder que representan las distintas imágenes de la mitología del sexo.

jueves, 6 de junio de 2013

El mito de la sangre



 Fernando Trujillo

 La sangre es el tesoro más valioso de un pueblo, en ella se encuentra su destino, su pasado, su presente y su futuro. Para los antiguos la sangre era de vital importancia, la sangre era lo que engrandecía el espíritu de un pueblo. Para el capitalismo y el bolchevismo la sangre pierde su significado sagrado pasando a ser meramente un liquido, los científicos modernos alegan que todo lo antiguamente relacionado con el mito de la sangre ha quedado superado por la ciencia moderna. La sangre ha perdido todo su valor espiritual convirtiéndose en algo meramente bilógico, en el occidente moderno la sangre no tiene ningún valor salvo lo material. La ciencia y las presuntuosas ideologías modernas creen haber terminado con el mito de la sangre pero se equivocan.
El Sistema democrático-capitalista-burgués ha querido exterminar el mito de la sangre en sus propias palabras para acabar con los llamados “prejuicios de sangre” pero en realidad es para así mutilar el destino de un pueblo, su pasado y su futuro. Antes de continuar me gustaría aclarar el titulo, mito se refiere a un estado superior al plano material, es algo que supera el tiempo y espacio.
No es algo inexistente si no que ha superado las barreras del tiempo, que estuvo antes y está presente aun ahora. Aclarado esto puedo continuar con el tema.
 La sangre no es solamente un concepto biológico si no espiritual también, el espíritu de un pueblo radica en su sangre. Las hazañas de los héroes, la sabiduría de nuestros ancestros radica en nuestra sangre, pasa de generación en generación, pasa de los padres a los hijos como un legado sagrado, esa es la idea que nuestros ancestros tenían de la inmortalidad.
 El marxismo asegura que el mito de la sangre es un invento las clases acomodadas para oprimir al proletariado, mismo pensamiento tiene el capitalismo, el mismo pensamiento pero dicho de diferente forma al decir que la sangre es un mito creado por la aristocracia y la iglesia para oprimir al pueblo.
 Ambas doctrinas con su racionalismo estéril, progreso lineal y su materialismo científico combatieron la Cosmovisión de los antiguos hasta imponer su propia visión del mundo.
 Nos dicen que todos somos iguales, que la sangre no tienen ninguna importancia, que las ideas sobre la sangre vienen de la ignorancia. Para los progresistas solo somos un grupo de bestias sin pasado, sin memoria y sin identidad que viven para consumir y venerar al poderoso dinero.
 Para los sistemas capitalista y marxista no tenemos pasado, la visión del mundo de los pueblos antiguos ha quedado superada por las nuevas ideas, esa es la mirada del progreso lineal que vamos caminando hacia una evolución positiva en donde la “superstición” de nuestros antepasados ha quedado atrás para dar paso a un mundo racional donde todos somos iguales.
Toda lo anterior expuesto es la Cosmovisión de los idiotas y los resentidos, aquellos que mas predican la igualdad son en realidad los más intolerantes e ignorantes. Aquellos que no saben que hay algo más elevado que lo material: la sangre.

 La democracia trajo confort, igualdad y un gobierno que eligen las mayorías pero el precio fue muy alto. Aportó la apatía, la pérdida del pasado, la carencia de objetivos y la falta de acción. Vivimos fingiendo que “todos somos amigos”, que todos los pueblos son “hermanos”, hemos olvidado nuestra sangre pero eso no lo tomamos en cuenta, lo único para que existimos es para ir al centro comercial y combatir al aburrimiento. Décadas bajo los gobiernos capitalistas y marxista han debilitado la sangre de los pueblos, los han convertido en apáticos esclavos.
La calidad de la gente de occidente ha bajado en décadas, han crecido en un ambiente sin memoria, sin un orgullo por el pasado y sin voluntad.
 La sangre de occidente es débil, la raza de los fuertes ha desaparecido en este mundo de igualdad. El legado de nuestros antepasados se ha perdido, lo que le debemos a la democracia es una sangre débil y una raza afeminada. Los pueblos de sangre vigorosa son los que triunfan sobre los pueblos de sangre débil, así como el lobo desgarra al cordero y el águila atrapa a la libre así los pueblos de sangre fuerte someten a los pueblos de sangre débil. El fuerte triunfa sobre el débil.
Es la ley natural a la que también están sometidos los seres humanos. Todos los grandes imperios de la humanidad fueron forjados por hombres de sangre fuerte, hombres pertenecientes a la Raza de los Genios, ellos han triunfado sobre los pueblos débiles e impuesto su ley por medio de la espada. Julio Cesar, Alejandro Magno, Gengis Khan, Carlomagno, el zar Pedro el Grande, don Sebastián I, todos ellos miembros de la raza de los fuertes, guerreros audaces que se enfrentaron al mundo hasta tenerlo bajo su voluntad. Ellos forjaron poderosos imperios pero con el paso de los años el poder se fue haciendo hereditario, los nuevos monarcas ya no eran aristócratas-guerreros si no herederos despreocupados, interesados en el lujo de su corte.
La aristocracia que nació por medio de la sangre y la guerra se fue haciendo débil, los monarcas modernos dejaron el poder a funcionarios corruptos y a mercaderes oportunistas.
 Roma la Grande cayo cuando la sangre de su raza se debilito, cuando sus gobernantes se volvieron corruptos y tontos, fueron derrotados por los barbaros paganos quienes portaban una sangre joven y fuerte a la par de una religión viril y solar.
 Los barbaros que arrasaron con Roma eran hombres que no conocían el miedo, de una voluntad fuerte y sobre todos guerreros audaces que se lanzaron a la conquista del imperio más poderoso que la humanidad conoció. Caso opuesto fue el de la Rusia zarista, la sangre débil del linaje de los Romanov fue derrocada por la parte baja del pueblo, ellos no tuvieron el privilegio de caer contra un enemigo noble y audaz si no traicionados por su propio pueblo.
El pueblo ruso engañado por los bolcheviques y la dinastía Romanov seducida por el intrigoso Rasputín fueron los factores del desplome de la Rusia de los zares.
Así cayo el zar Nicolás, triste destino para él y su familia al ser acribillados por su mismo pueblo al que tanto amaron. La única superviviente fue la legendaria Anastasia Romanov, quien en sus venas porta la sangre sagrada de su familia, quienes creemos en la legenda de Anastasia sabemos que ella y sus descendientes son el grial que guarda el recuerdo de la Rusia imperial.
 Ese es el destino de los pueblos de sangre débil el ser conquistados por pueblos de sangre fuerte o el de ser devorados por su propio pueblo en una guerra fratricida. La historia se repite y el occidente moderno tendrá el mismo final de Roma y Rusia.

 No hay que ser un gran investigador para saber que estamos viviendo en la ignorancia, según los progresistas todo lo relacionado con la sangre está superado, solo son prejuicios que están obsoletos en esta época moderna.
 Las pruebas de que la sangre de nuestra tierra está debilitada la podemos ver con solo salir a la calle. Por ejemplo los mayas quienes fueron una civilización de grandes sabios y matemáticos, sus descendientes con trabajo saben leer y escribir, la mayor parte de la población maya viven en la miseria ¿Qué fue lo que sucedió? ¿Cómo una civilización de genios quedo reducida a la ignorancia? Muchos culparan a la conquista española pero el problema es mucho más profundo.
La sangre de su gente se fue debilitando con el paso de los años, aun después de la independencia su falta de identidad y apatía fueron debilitando más su sangre.
Otro ejemplo, Grecia que fuera cuna de los grandes sabios de la humanidad, patria de guerreros y de genios ahora están en la ruina económica, su gente ya no son los grandes hombres del pasado, son un país del tercer mundo con un crecimiento pobre en la calidad de sus individuos.
España que fuera la cuna de la cultura del Siglo de Oro y la raza de los visigodos están hundidos en la miseria tanto moral como económica.
 Así puedo citar ejemplos en Japón, Egipto y tantos más que podría mencionar en donde la sangre es débil. ¿Esto es evolución? ¿Esto es el progreso indefinido? Son patrañas, la sangre de las sociedades humanas esta moribunda y esa es la verdad.
Pueblos que miles de años antes fueron civilizaciones elevadas ahora están sometidos a una deuda externa, con una población sin espíritu y sin la sangre guerrera de sus antepasados.
Todas las ideas modernas han contaminado la sangre de nuestra gente, los así llamados “amigos del hombre” con sus absurdos humanistas han matado a la sangre fuerte de la juventud contemporánea.
 Hay algo que es inmortal y eso es la sangre, hay algo que la democracia no puede borrar y es nuestro enlace con el pasado.
Es en la sangre en donde se encuentra la clave para construir un nuevo occidente cuando este colapse. Los nuevos barbaros se alzaran, portadores de una sangre joven y viril, arrasaran con todo para con su misma sangre edificar una nueva edad solar. El espíritu guerrero y la voluntad indomable no se han perdido aun, por lo menos eso quiero creer.

 Julio 2010

Publicado en Biosocialismo Aztlan

martes, 4 de junio de 2013

En defensa de la eugenesia (I): Introducción



Por Fernando Trujillo 

“Yo creo que el mundo humano futuro pertenece a la eugenesia.”

 Jack London

Vivimos en una época de tabúes, una época que presume de ser de mentalidad abierta y de progreso pero que a pesar de toda la tecnología y avance material aún seguimos estancados en un pensamiento estrecho y limitado.
No hemos superado el oscurantismo, al contrario hemos entrado a una nueva Edad Oscura en donde surgen nuevos tabúes y donde la ciencia aún sigue limitada.
La ciencia está estancada, a pesar de los aparentes progresos sigue estancada por prejuicios tontos, moralismos, mentiras y por un grupo de cretinos de mente cerrada que están bajo las órdenes del Sistema actual. Los científicos de ahora solo les interés el dinero pero ninguno de ellos tiene la visión ni la imaginación para ir mas allá de su limitada percepción del mundo.
Les interesa crear un motor más veloz, justificar en los medios perversiones como la zoofilia y la pedofilia llamándolas “parte de la naturaleza”, trabajar en la robótica y en formas de hacer la vida más fácil al ser humano promedio.
Los científicos del establishment están más preocupados en crear medios de hacer más longeva la vida humana, medios para que el hombre gordo de este siglo pueda transportarse sin tener que caminar, nuevas drogas para incrementar el deseo sexual en hombres y mujeres más impotentes pero ninguno de ellos está interesado en el mejoramiento del ser humano, más bien en hacerle la vida más cómoda y fácil.
La ciencia médica está llena de tabúes y estos tabúes tienen por nombre revisionismo histórico, racismo y el que nos ocupa: eugenesia.
 ¿Qué es la eugenesia? Es la ciencia que se dedica al mejoramiento de la raza humana, viene del griego y quiere decir “buen origen” o “buen nacimiento”.
Hablar de la eugenesia hoy en día es demasiado delicado, es un tema saturado de malos entendidos, medias verdades y propaganda negativa por parte del Sistema.
Conforme avancemos iremos analizando cada uno de estos mitos sin fundamento y estas mentiras que rondan a esta ciencia.

 Vivimos en un mundo sin eugenesia en el que la calidad humana ha bajado, gobernado por idiotas y gente sin valores, vivimos en un mundo en el que la calidad genética del ser humano está cada vez más atrofiada. Los científicos de esta época están más interesados en crear medios de vida mejor para el ser humano pero ninguno de ellos está interesado en el mejoramiento de la raza humana, todo lo contrario su objetivo es atrofiar y devaluar cada vez más la genética humana.
En un mundo sin eugenesia el ser humano es una criatura enfermiza, desequilibrada emocionalmente y atrofiado genéticamente.
 Es en este mundo sin eugenesia en el que ha habido un incremento de personas sin ética, de criminales, de pederastas, asesinos en serie, degenerados sexuales, personas con desórdenes alimenticios, neurológicos, psicóticos y compulsivos.
Cada vez se descubren nuevas patologías, nuevos trastornos y esto incrementa con el paso de los años. Definitivamente vivimos en un mundo sin eugenesia.
El mundo moderno ha traicionado las leyes de la biología, le ha dado la espalda a la naturaleza y el precio es un mundo caótico regido por leyes antinaturales y en donde la calidad genética ha caído.
El Sistema no quiere un mejoramiento de la raza humana, quiere una civilización de idiotas, genéticamente deficientes y dóciles a los cuales dominar.
He decidido escribir una serie de artículos de dicados a este tema, a la importancia de la eugenesia en nuestro entorno, por qué esta ciencia debe revivir si el ser humano quiere sobrevivir a esta Edad Oscura.
 A lo largo de estos artículos vamos a ver la importancia de la eugenesia en el mundo actual, veremos que las sociedades que han implementado la eugenesia han sido las más elevadas tanto espiritualmente como materialmente, desmembraremos algunas mentiras del Sistema y veremos como la eugenesia es una ciencia de vida y no de muerte.
El objetivo de esta serie de artículos es crear una conciencia sobre la importancia de la eugenesia, ni crear una verdad absoluta o decir algo nuevo respecto a la eugenesia.
Mi objetivo es romper un tabú y que la gente vaya acercándose a esta ciencia sin miedos o prejuicios.
Por ultimo quisiera decir que esto no es una defensa a la superioridad de unos sobre otros ni un manifiesto en apoyo al exterminio de aquellos considerados indeseados. Este largo ensayo es una defensa de la vida.

 Junio 2013