"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







jueves, 5 de septiembre de 2013

Contra la tolerancia



Por Fernando Trujillo

Hace un mes aproximadamente la atleta rusa Yelena Isinbayeva condeno públicamente la propaganda homosexual y se mostró a favor de las leyes antigays recientemente aprobadas en Rusia sin embargo en estas mismas declaraciones aclaro que ella no estaba en contra de la libre elección de una persona a escoger su orientación sexual si no de su promoción.
Estas declaraciones las hizo en respuesta a las provocaciones que hizo la atleta sueca Emma Green a favor del lobby gay durante los juegos realizados en Rusia.
Este acto de patriotismo y lealtad a su gobierno le ha valido el odio de la comunidad gay y la persecución mediática.
Unos días después el beso de dos atletas rusas fue manipulado por los medios para hacerlo ver como un acto de protesta, dicho beso solo fue una expresión de amistad y no tenia ningún matice sexual. Las atletas en cuestión se mostraron molestas y asqueadas por la manera en la que el lobby gay distorsiono las cosas.
En Estados Unidos el actor homosexual Rupert Evert se mostró en desacuerdo con el matrimonio gay y la adopción de niños por parejas del mismo sexo, lo que le ha valido el linchamiento mediático, se calificado de homofóbico y recibir amenazas de muerte.
En estos casos se puede ver como los “amigos de la tolerancia”  persiguen mediáticamente y atacan a aquellos que no piensen como ellos.
Intolerante, racista, homofóbico, antisemita, fanático, fascista, nazi, machista se han vuelto el vocablo que los “amigos de la tolerancia” usan para poder descalificar, agredir y perseguir a aquellos que piensen distinto a sus intereses.
“Intolerancia contra los intolerantes” bajo esta frase se excusan antifascistas y demás de los autoproclamados “amigos de la tolerancia” para poder violentar y censurar a aquellos que se atrevan a poner en duda esa farsa llamada tolerancia.
Dentro de la sociedad tolerante si usted se opone al matrimonio gay entonces será llamado homofóbico, si usted es cristiano será llamado fundamentalista, si se opone a la inmigración masiva será llamado racista, en conclusión si usted disiente del pensamiento de este sistema entonces usted es un intolerante.
La tolerancia como concepto político se usa para poder reprimir las voces disidentes, en este sistema no puedes opinar distinto al pensamiento oficial. La tolerancia es la dictadura de los idiotas, de los mediocres y resentidos en la cual se da una falsa idea de libertad y democracia pero que impide el debate, la opinión diferente y la libertad de expresión.
¿Usted está a favor del matrimonio gay? ¡Bien! es un amigo de la tolerancia ¿Está a favor de los derechos humanos? ¡Fantástico! Es usted un buen amigo de la tolerancia ¿Está a favor del aborto? ¿No? Entonces usted es un enemigo de la tolerancia, un intolerante y un machista que debe ser segregado y su opinión invalidad (por más coherente y bien fundamentada que este), es así como funciona la sociedad tolerante.

La tolerancia es la gran dictadura en nuestro tiempo, todo debe ser permitido, todos los absurdos y conceptos deben coexistir siempre y cuando no afecten al Sistema, la sociedad tolerante ha dado a luz a un Pensamiento Único que no admite oposición.
Si la sociedad tolerante está a favor de legalizar la prostitución, usted no debe oponerse o será llamado intolerante y machista, si usted está en contra de la legalización de las drogas entonces será llamado además de intolerante, conservador o reaccionario por más buenos argumentos que dé a su favor.
El concepto político de tolerancia nos da una falsa idea de libertad de expresión, dentro de la sociedad tolerante no convergen multitud de opiniones si no un Pensamiento Único que no se puede cuestionar sin ser calificado de intolerante.
Este concepto de tolerancia ha llevado a la civilización occidental a su ruina, por la tolerancia hemos permitido inmigraciones masivas, formaciones de pandillas y que la criminalidad se haya apoderado de las calles: grupos delictivos como la Mara salvatrucha y los Latin Kings son mostrados como sociedades culturales y gente “incomprendida”.
Por la tolerancia hemos permitido que la prostitución, la pedofilia, las peores aberraciones sexuales sean ahora vistas como algo normal: los amigos de la tolerancia dicen que hay que entender a estos enfermos mentales, incluso hay muchos que se atreven a defender la pedofilia como una forma de vida.
Por la tolerancia hemos permitido la destrucción de la familia, el divorcio, el que parejas del mismo sexo puedan adoptar niños desestabilizando el modelo de familia tradicional y de paso perjudicando al menor.
Hemos tolerado que la inmigración masiva se apodere de las grandes ciudades, que se construyan mezquitas en nuestras ciudades y que estos mismos inmigrantes se burlen de nuestras costumbres.
Hemos permitido que las pandillas cometan crímenes brutales y que sean vistos como “chicos confundidos”, hemos permitido el nacimiento de monstruos genéticos y morales.
Es por la tolerancia que occidente ha perdido su instinto de lucha y supervivencia, que hemos sacrificado lo mejor de nuestra civilización en pos de un falso progreso.
La tolerancia impide el libre intercambio de opiniones, impide el debate y el intercambio de ideas y más que nada impide una libertad de pensamiento.
Los así llamados intolerantes debemos ir atacando a este sistema, a esta sociedad tolerante, ir derrumbando sus muros y sus mentiras, atacar sus pilares e ir construyendo una verdadera diversidad política en nuestra sociedad.
Contra la tolerancia hay que quemar la bandera del arcoíris, romper fotos de Martin Luther King, Anna Frank y otros héroes de este sistema, se debe cuestionar las ideas personales y ajenas para poder lograr un libre debate, el intolerante debe ser un iconoclasta para el que ningún dogma sea sagrado y lograr que se cuestione nuestro entorno, nuestro pasado, presente y nuestro futuro.
La sociedad tolerante no quiere esto, ellos quieren continuar en su zona de confort, pensando de una forma políticamente correcta y cómoda, es aquí cuando debe de entrar la intolerancia, cuestionar sus principios, sus ideales, cuestionar este Pensamiento Único y las bases de este sistema.
Cuando la idea de tolerancia haya sido derrumbada podrá hablarse libremente del Holocausto sin temor a la represión, se hablara libremente de la inmigración y de la sexualidad sin temor a ser detenido, de la eugenesia y de ciencia sin ningún tabú, se podrán derribar mitos, se tiraran ídolos de pies de barro, se cuestionara la historia y la política pero todo eso no se lograra mientras la idea de tolerancia siga siendo el dogma imperante en la civilización occidental.

Septiembre 2013


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