"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







jueves, 28 de noviembre de 2013

En defensa de la eugenesia (IX): La eugenesia y su aplicación en México



Por Fernando Trujillo

Hace unos meses surgió una discusión con una persona—cuyo nombre no voy a mencionar—sobre uno de mis artículos sobre eugenesia, esta persona me hizo la siguiente cuestión “¿Cómo aplicarías la eugenesia en México?”, no voy a dar más detalles de la discusión en sí pero tome la decisión de escribir este capítulo para hablar de la eugenesia, su historia y su aplicación en México.
Al igual que en Europa y Estados Unidos, quienes más impulsaron las políticas eugenésicas en México fueron los intelectuales pertenecientes a la burguesía. Uno de sus primeros defensores fue el destacado intelectual Justo Sierra quien tenía una gran influencia de las teorías darwinistas, Sierra clasifico a la población en tres grupos raciales: indígenas, criollos y mestizos.
Al primer grupo lo veía como inferior debido a sus problemas de educación y desnutrición, veía en el mestizaje una forma para superar esta condición de inferioridad. Esta tesis la expresa con estas palabras:

“Nos falta devolver la vida a la tierra, la madre de las razas fuertes que han sabido fecundarla, por medio de la irrigación; nos falta (…) atraer al inmigrante de sangre europea, que es el único con quien debemos procurar un cruzamiento de nuestros grupos indígenas, si no queremos pasar del medio de la civilización, en que nuestra nacionalidad ha crecido, a otro medio inferior, lo que no sería una evolución, sino una regresión”

Sin embargo esta idea del mestizaje como un medio de mejoramiento contrastan con la higiene racial practicada en Estados Unidos y Europa, la idea de Sierra parece haber influido en Vasconcelos y su concepción de una raza cósmica.
Antes de que Justo Sierra hablara de estas ideas estas ya existían antes, las primeras publicaciones mexicanas que sostienen la importancia de la mejora de la raza se encuentran en la Gaceta Médica de México, órgano de la Academia Nacional de Medicina de México, a mitad del siglo XIX y a principios del siglo pasado ya existían folletos médicos sobre higiene de la especie.
En el año de 1929 se fundó la Sociedad Mexicana de Puericultura con una sección de eugenesia dedicada a la herencia, enfermedades asociadas a la reproducción, educación sexual y control de natalidad y en el año de 1931 se fundó la Sociedad Mexicana de Eugenesia para el Mejoramiento de la Raza con ciento treinta miembros entre científicos y médicos, algunos de sus miembros más conocidos fueron Fernando Ocaranza director de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y José Rulfo genetista en la enseñanza universitaria.
Varias figuras prominentes de la ciencia en México como el antropólogo Manuel Gambio, los científicos Adrián Correa y Alfredo Saavedra director de la revista Eugenesia fueron destacados miembros de esta sociedad.
En el año de 1932 en el estado de Veracruz se aprobó la única ley de esterilización con fines eugenésicos, el artículo sexto de esta ley dice así:

“Podrá aplicarse en el Estado la esterilización de los seres humanos siempre que concurran las siguientes circunstancias:
I. Que se trate de enajenados, idiotas, degenerados o dementes en grado tal que a juicio de la Sección de Eugenesia e Higiene Mental la lacra del individuo se considere incurable y transmisible por herencia;
II. Que un Consejo de tres peritos médicos por mayoría de votos, cuando menos, dictamine por medio de procedimientos científicos la incapacidad mental o deficiencia psicológica incurable del sujeto;
III. Que la Sección de Eugenesia e Higiene Mental en vista del dictamen anterior y del suyo propio, ordene la esterilización;
IV. Que la operación quirúrgica o el procedimiento técnico en virtud del cual se realice la esterilización, no cause al sujeto más que la incapacidad genésica, pero le conserve en cambio todas las demás funciones sexuales;
V. Que el procedimiento técnico por medio del que se obtenga la esterilización, no implique mutilación ni deformación anatómica visible, ni traiga consigo la pérdida de las aptitudes psíquicas o fisiológicas que sean necesarias para la educación del sujeto para que pueda bastarse a sí mismo social y económicamente.”

Como pueden ver México tiene una rica tradición eugenésica que ha sido ignorada y enterrada por la historia oficial pero que al igual que en la mayor parte del mundo, esta tradición termino al final de la Segunda Guerra.

¿Es necesaria la aplicación de la eugenesia en México? Estamos comenzando la segunda década del siglo XXI y hemos visto a la raza mexicana degenerar a niveles grotescos, esta degeneración es tanto ética como espiritual nos hemos vuelto una raza cada vez es más conformista, más inclinada a la corrupción y a la crueldad.
Secuestros, violaciones entre familiares, masacres entre sicarios, trata de personas, policías corruptos, políticos corruptos, obesidad mórbida, crueldad hacia los animales. No se trata solo de un problema de educación, son síntomas de una raza corrompida, degenerada por años de democracia liberal.
La genética de nuestra gente va más encaminada a la apatía y a la corrupción, a conformarse con que todo le sea regalado sin trabajar, los mexicanos quieren un mejor país pero no luchan para conseguirlo, se tiran al sofá a ver la programación de Televisa esperando a que el gobierno y la Rosa de Guadalupe les resuelva la vida.
En las calles de las grandes urbes de nuestro país vemos a mujeres y hombres explotando menores de edad para conseguir dinero, vemos a hombres y mujeres en edad de trabajar pidiendo limosna (claro porque trabajar implica un esfuerzo), ladrones de refacciones desvalijan autos para vender estas mismas refacciones más baratas, policías corruptos y prepotentes, muchachas embarazándose y abortando, niños maltratando animales. Lo peor es que el mexicano ve todo esto como normal y no mueve un dedo para cambiarlo.
El país está gobernado por criminales, gordos diputados que duermen en el senado, ineptos, corruptos, holgazanes, ignorantes, prepotentes. Una oligarquía ineficaz que ha llevado al país a su ruina moral. Tenemos a gente que vende su voto, vende su lealtad hasta a sus propios familiares por un puñado de pesos. Tenemos una burguesía corrupta y arraigada a viejos clasicismos, un pueblo corrompido, flojo, sin ganas de salir adelante y todo esto lo vemos como algo cotidiano.
La obesidad ha incrementado en la población, tenemos gente gorda que ya hasta les parece cansado caminar media cuadra, niños gordos que sufren problemas cardiacos y mujeres gordas que se la pasan todo el día en la casa mirando la televisión.
En el otro lado de la moneda tenemos a la desnutrición en los pueblos indígenas, gente mal alimentada, marginada pero que al mismo tiempo la mayoría no quiere salir adelante, esperan a que el gobierno y la sociedad les resuelva la vida, lo quieren todo de forma gratuita y usan el victimismo político como una forma de conseguirlo.
Tenemos la mentalidad del perdedor inculcada por el sistema educativo y de gobierno, tenemos una forma de pensar derrotista que nos impide salir adelante como nación, estamos divididos en una patética guerra entre izquierdas y derechas.
Es en este panorama tan desolador que se requiere una política eugenésica, una ideología que redefina la manera de pensar del mexicano y que se enfoque en regenerar a toda una raza. Es necesaria una nueva política anti-democratica que forme a nuevos mexicanos sanos de mente y espíritu.
Superar primero que nada el concepto de eugenesia del siglo pasado, estar a la vanguardia en los adelantos e innovaciones que ha tenido esta ciencia a lo largo de los años. No quedarse atrás con conceptos que han caducado, sino seguir adelante.
Es momento de aplicar políticas de reproducción, de una nueva visión de la educación sexual, que los mejores genéticamente se emparejen con los mejores, los jóvenes más sanos deben unirse para engendrar hijos sanos.
Aplicar una nueva visión del mundo que vaya acorde con las nuevas investigaciones en el genoma humano.
Aplicando métodos eugenésicos de selección y de una ingeniería genética bien enfocada podemos crear un nuevo tipo de mexicano más inclinado a la honestidad, al trabajo duro y a ser un mejor ser humano.
En lo físico podemos tener a hombres y mujeres más altas, más resistentes a la fatiga y al dolor, con coeficientes intelectuales más altos, más sanos.
Para aplicar una efectiva política eugenésica es necesario romper prejuicios judeo-cristianos, dejar atrás tabús moralistas, el mejoramiento de nuestra gente vendrá cuando dejemos atrás todos estos conceptos arcaicos.
Tenemos científicos capaces y tenemos la capacidad para poder llevar a cabo una política eugenésica que esté acorde con nuestra nación, tenemos hombres y mujeres capaces de poder llevar a cabo una exhaustiva selección y educación de los mejores elementos de nuestro país.
Es necesario un nuevo estado, un nuevo gobierno manejado por los mejores elementos biológicamente hablando que puedan ser capaces de dar un nuevo rumbo a nuestro país, que puedan aplicar medidas para la reproducción de los mejores.
Es vital la aplicación de la eugenesia para el renacimiento de México como nación, no podemos seguir con el rumbo que hemos tomado, la situación actual es de un desastre total y como van las cosas empeorara aún más.  
Cada país tiene derecho a llevar su propio método de eugenesia y México no debe quedarse atrás, creo que tenemos el potencial para poder llevar una buena política eugenésica pero aún estamos encerrados en conceptos políticamente correctos y en un estado ineficaz que lleva a cabo una atroz disgenesia.
Creo que la eugenesia podrá sacar a nuestro país de esta época de tinieblas en las que nos encontramos, podría dar nacimiento a un nuevo tipo de mexicano que pueda ver el futuro como un conquistador. La ciencia avanza, la eugenesia evoluciona y México debe ponerse a la vanguardia si no quiere quedarse en el pasado.


Noviembre 2013

Nota: Para saber mas de la eugenesia en Mexico pueden leer el libro "Eugenesia y racismo en Mexico" de Laura Suarez y Lopez Guazo del cual proviene parte de la informacion de este texto.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

En defensa de la eugenesia (VIII): La disgenesia




Por Fernando Trujillo

La disgenesia es el opuesto a la eugenesia, si esta última es el nacimiento de los mejores, la primera es entonces el aumento sin control de los genes deficientes, es obvio que el mundo en el que vivimos es un sistema disgenesico que ha dado como resultado el incremento de las enfermedades, de las mutaciones genéticas y de un tipo de hombre insano.
En el tercer apartado (Locos, enfermos y degenerados sexuales) vimos como el sistema disgenesico ha permitido la aparición de una criatura insensible y enferma, un tipo de hombre que se ha multiplicado en una civilización sobrepoblada de seres disgenesicos.
Nos debemos de preguntar ¿En qué momento comenzó la decadencia del hombre? Muchos culpan a la radiación, la comida basura, la televisión, el modo de vida moderno pero todos estos males tienen su origen seis milenios atrás cuando el hombre cambio la lanza por el grano. El sistema disgenesico tuvo su origen en la agricultura, cuando el hombre primitivo se volvió sedentario, cuando comenzó a talar los árboles para sembrar sus campos, cuando el cazador y el luchador se hicieron siervos del agricultor.
La historia bíblica de Esaú (el cazador) y Jacob (el agricultor) es una metáfora entre el conflicto entre el mundo eugenésico, cazador y libre contra el mundo disgenesico, agricultor y esclavo.
El hombre cambio su dieta basada en la carne por los cereales y los almidones que terminaron por hacerlo una criatura obesa, sedentaria y comenzaron a provocarle daños a la salud con los cuales hoy en día carga.
El ascenso de los almidones, los cereales y los granos son el origen de la comida basura de hoy en día y son la base alimenticia de la civilización moderna.
En las últimas décadas el Sistema ha organizado una campaña negativa contra la industria de la carne, hasta la década de los años cincuenta la dieta del hombre occidental se basaba en la carne, un desayuno tradicional eran unos huevos estrellados con tocino y jugo de naranja, una comida completa eran unas chuletas de cerdo, una carne asada con cerveza, salchicha asada con puré de papa. En la actualidad el consumo de carne y cerveza esta satanizado por la industria alimenticia y los medios, en cambio la industria agraria ha adquirido un ascenso a costa de la salud humana.
El desayuno de hoy en día es un plato de cereal dietético, con un pedazo de pan y yogurt bajo en grasas, el almuerzo son las ultimas recetas “saludables” de las revistas de moda que consumen mujeres histéricas obsesionadas con su figura.
El otro lado es la comida rápida de lugares como Burger King o McDonalds con una carne mal procesada, caducada que hace una combinación entre féculas y proteínas que acompañan con coca-cola light (para cuidar la figura eso sí) o cualquier refresco en dulcificante producen un malestar en el estómago dando así como resultado enfermedades como el cáncer, provocando náuseas y vómitos. En definitiva la civilización de este siglo no sabe comer bien.
La mala fermentación de las féculas produce alergias, hinchazones, retención de líquidos, acné, gases entre muchos otros males, en el hombre de esta época estos males se han multiplicado enormemente, son males de esta sociedad mecanizada que los médicos no han podido encontrar un origen cierto pero que tienen origen en el consumo excesivo de los cereales y azucares.
El consumo excesivo de cereales es producto de una sociedad sobrepoblada, en donde la obesidad es una norma y enferma, el consumo de almidones y féculas ha provocado enfermedades como el cáncer y la osteoporosis, huesos frágiles, daños a la salud y deformaciones físicas.
El libro de John Reid “El tao de la salud, el sexo y la vida larga” señala en un capitulo que la degeneración de la dieta humana vino con la agricultura y el consumo de cereales. No se equivocaba.
Claro que la industria de los cereales no quieren un beneficio a la salud, sino un beneficio para sus bolsillos.
El resultado de esta mala alimentación ha sido la esterilidad, la baja calidad del semen, la obesidad y los infartos. El mundo de la disgenesia.

Una revolución eugenésica vendría complementado de una revolución alimenticia, todos los males de la salud humana de los que he hablado en estos artículos vienen por una mala alimentación. Sería volver a la dieta basada en la carne, en las frutas y vegetales, en la mantequilla y en la miel pero desgraciadamente implementar esta dieta en este siglo sobrepoblado sería una catástrofe ecológica.
El sistema disgenesico ha logrado un mundo sobrepoblado por seres insalubres, débiles física y mentalmente. El aumento de una masa humana con una calidad genética nula es un hecho que se sigue multiplicando sin cesar.
Actualmente con la pésima alimentación que tiene el hombre occidental ha desarrollado una baja en la calidad de su semen, no tiene hijos de buena calidad genética y en muchos casos ha crecido su infertilidad.
La mujer occidental ha desarrollado infertilidad, abortos espontáneos y las mujeres fértiles están sometidas día y noche a una campaña mediática para hacerse abortos.
Los niños que nacen ahora en este mundo disgenesico padecen deformidades físicas, debilidades en los huesos, atrofias musculares y enfermedades tanto genéticas como mentales sin que los médicos encuentren un origen en común.
En las escuelas y en los parques los niños han desarrollado una insensibilidad ante los animales, tenemos niños obesos y mimados, enfermizos ante un simple resfriado y con problemas del corazón a temprana edad. Claro niños sentados en el sofá todo el día viendo televisión y jugando videojuegos con un plato de papas desarrollaran estas enfermedades, es más que obvio.
Esta insensibilidad ante los animales no se debe a ver anime o a jugar con pistolas de juguete si no a deficiencias genéticas, a desequilibrios emocionales y mutaciones genéticas producto de padres con una mala alimentación y una mala calidad genética.
La pésima alimentación junto con una vida sin propósito son las claves para entender la disgenesia y baja calidad genética de la especie humana.
No me extraña entonces que la eugenesia sea una ciencia estigmatizada y perseguida en este mundo, la eugenesia es una oposición al estilo de vida moderno, a la disgenesia y a la mala alimentación. El propósito de la eugenesia es una mejor especie, mientras que el de la disgenesia es una especie insana creyente de una falsa libertad.
Creo que el principio de una revolución eugenésica es empezar por nuestros estómagos, comer un buen pedazo de carne con vino tinto, enseñarles a nuestros hijos a tener una buena alimentación y difundir las ideas de una dieta basada en los principios naturales y no en principios artificiales. Tal vez de esa manera encontrar el camino hacia la regeneración de nuestra especie
¿Podrá la humanidad sobrevivir a la disgenesia? La humanidad siempre ha encontrado la manera de sobrevivir, esa es una de sus grandes cualidades, esperemos que así sea y que el consumo indiscriminado de cereales quede como un error del pasado.


Noviembre 2013

jueves, 14 de noviembre de 2013

La montaña como Walhalla

La palabra Walhalla (Walholl) es notoria a través de todas las obras de Ricardo Wagner, en las cuales, no obstante, en muchos puntos se deforman y se "literalizan" los antiguos conceptos nórdico-escandinavos de los Edas, de los que Wagner nutre especialmente su inspiración y que son susceptibles de significados más profundos. Walhalla quería literalmente decir "el palacio de los caídos", del cual Odin era el rey y el jefe. Se trata del concepto de un lugar privilegiado de inmortalidad (aquí, como en las tradiciones helénicas, para los seres vulgares no hay, tras la muerte, más que la existencia oscura y mediocre en el Niflheim, el Ade nórdico), reservado a los nobles y esencialmente a los héroes caídos en el campo de batalla. Casi como el dicho según el cual "la sangre de los héroes está más cerca de Dios que la tinta de los sabios y las plegarias de los devotos", en estas antiguas tradiciones el culto y el sacrifico más grato a la divinidad máxima -Odin-Wotan o Tiuz- y más fecundo de frutos supramundanos consistía en morir en la guerra. Los caídos por Odin quedaban transformados en sus "hijos" e inmortalizados junto a los reyes divinizados, en el Walhalla, lugar que frecuentemente se asimilaba al Asgard, a la ciudad de los Asen, es decir, de las luminosas naturalezas divinas en perenne lucha contra los Elementarwessen, contra las criaturas tenebrosas de la tierra.
   Ahora bien, los mismos conceptos del Walhalla y del Asgard originariamente se presentan en una relación inmediata -de nuevo- con la montaña, hasta el punto que Walhalla aparece como nombre de cumbres suecas y escandinavas y en montes antiguos, como el Helgafell, el Krossholar y el Hlidskjalf fue concebida la sede de los héroes y de los príncipes divinizados. El Asgard aparece a menudo en Edda como el Glitmirbjorg, la "montaña resplandeciente" o el Himinbjorg, donde la idea de monte y la de cielo luminoso, de calidad luminosa celeste, se confunden. Queda pues el tema central del Asgard como un monte altísimo, sobre cuya cumbre helada, por encima de las nubes y de las nieves, brilla una claridad eterna.
   Así, el "monte" como Walhalla es también el lugar donde prorrumpe tempestuosamente y sobre el cual vuelve a posarse el sedicente Wildes Heer. Aquí se trata de un antiguo concepto popular nórdico, expresado en la forma superior de un ejército mandado por Odin e integrado por los héroes caídos. Según esta tradición, el sacrificio heroíco de la sangre (lo que en nuestras tradiciones romanas se llamaba la mors triunphalis, y por la cual el iniciado victorioso sobre la muerte venía asimilado a la figura de los héroes y de los vencedores) sirve también para acrecentar con nuevas fuerzas aquel ejército espiritual irresistible -el Wildes Heer- del cual Odin, dios de las batallas, tiene necesidad para alcanzar un objetivo último y trascendente; para luchar contra el ragna rokkr, es decir, contra el destino del "obscurecimiento" de lo divino que corresponde al mundo de las edades lejanas.
   A través de estas tradiciones, unidas en su significado íntimo y no en su forma exterior mitológica, llegarnos pues al concepto más elevado del ciclo de los mitos sobre la divinidad de la montaña; y afirmaremos encontrar personalmente, en nuestros recuerdos nostálgicos de la guerra en la alta montaña, casi un eco de esta lejana realidad. Sede del amanecer, del heroísmo, y, si es necesario, de la muerte heroíca transfigurante, lugar de un "entusiasmo" que tiende hacia estadios trascendentes, de un ascenso desnudo y de una fuerza solar triunfal opuesta a las fuerzas paralizantes, que oscurecen y bestializan la vida... así resulta ser, pues, la sensación simbólica de la montaña entre los antiguos, cual resulta de un círculo de leyendas y de mitos provistos de grandes caracteres de uniformidad, de los cuales los citados no son más que algunos de los escogidos en una lista muy amplia.
   Naturalmente, no se trata de detenerse en reevocaciones anacrónicas.. . pero tampoco se trata de curiosas búsquedas de una simple erudición histórica. Detrás del mito y detrás del símbolo condicionado por el tiempo existe un "espíritu", que puede siempre revivir y tomar expresión eficaz en nuevas formas y en nuevas acciones. Esto, precisaente, es lo que importa.
   Que el alpinismo no equivalga a profanación de la montaña; que los que, oscuramente empujados por un instinto de superación de las limitaciones que nos ahogan en la vida mecanizada, aburguesada e intelectualizada de las "llanuras", se van hacia lo alto en valeroso esfuerzo físico, en lúcida tensión y en lúcido control de sus fuerzas internas y externas, por sobre las rocas, crestas y paredes en la inminencia del cielo y del abismo, hacia la helada claridad... que los que siempre en mayor medida puedan volver a encenderse hoy y obrar luminosamente según aquellas sensaciones profundas que permanecen en las raíces de las antiguas divinizaciones mitológicas de la montaña: éste es el mejor augurio que puede hacerse a nuestras jóvenes generaciones.
Julius Evola
Meditaciones en las Cumbres