"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 29 de abril de 2014

Día de los inocentes



Noche en la feria
Carrusel
Payasos decapitados
Niños tristes
Horror
El arlequín baila
Mascaras
Casa de los espejos
Risas
El arlequín se quita la mascara
Es una doncella
Es un asesino en serie
Es un rey
Es Dios y el diablo
Risas
Una princesa muerta
Globos
Un tiroteo en la feria

©Fernando Trujillo


1-04-13

jueves, 17 de abril de 2014

El Poder del Patriarcado (II): Orígenes y espiritualidad



Por Fernando Trujillo

Los orígenes de los pueblos patriarcales los podemos rastrear en el último periodo glacial, un eterno invierno en donde el entorno era hostil y en donde solo los más aptos, los más fuertes pudieron sobrevivir, en donde cazar era vital para poder comer y vivir un días más.
El habitante de los hielos se alimentaba de carne, cazaba para poder sobrevivir, comenzó a volverse ingenioso, cuidadoso y sobre todo un superviviente nato, comenzó a forjar armas y a diseñar estrategias para cazar a su presa.
Era un terreno en el que no cabía el descanso, la compasión, la ociosidad sino la acción, el constante movimiento, la cacería, era la voluntad de vivir ante un clima hostil. Los climas fríos templan el espíritu, forjan un tipo de ser humano  de carácter fuerte, en contraste con los climas cálidos que forman un tipo de hombre egoísta, hedonista y sin carácter.
Las primeras migraciones de los pueblos indo-europeos comienzan con el comienzo del deshielo siguiendo las manadas de renos hacia el Norte, Adriano Romualdi señala que las primeras migraciones de indo-europeos empiezan a inicios del Neolítico y tienen su maduración en su identidad en la Edad de Bronce.
Las migraciones indo-europeas sucedieron en distintos periodos, las primeras las podemos ubicar entre el 2,200 y el 2000 A.C, de ellas provienen las civilizaciones de Irán, la India-Védica y el imperio hitita.
Posteriormente en esta oleada de migraciones dieron nacimiento a los pueblos griegos, latinos, celtas e iberios.
En todas estas migraciones los pueblos indo-europeos tuvieron que encontrarse y enfrentarse a otros pueblos de  origen matriarcal como los danubios, los pelasgos, etruscos y dravídicos a los que posteriormente exterminaron o sometieron.   
¿Cuál es la psicología de estos pueblos? Un fuerte sentido del honor, una estricta jerarquía, un sentido por la aventura y la conquista. El sistema social es fundamentalmente patriarcal y en donde se encuentran los valores de sangre, herencia y selección.
El jefe del clan, el padre, el líder elegido por sus iguales era el que gobernaba en la tribu, el hombre fuerte, cazador, disciplinado y ascético. Ese tipo de hombre al que el matriarcado moderno tanto repudia.
Un rasgo fundamental es la inventiva que les permitió el uso de la metalurgia, la doma del caballo y la construcción de caballos de combate para la conquista del mundo.
Eran hordas guerreras y cazadoras unidas por lazos de sangre y una fuerte disciplina militar que fueron invadiendo y conquistando a civilizaciones decadentes regidas por el matriarcado. Este barbarismo fue el origen de la aristocracia europea, fue la espada y la sangre lo que forjaron los posteriores imperios.
Los arios sobre los dravídicos, los itálicos sobre los etruscos, los helenos sobre los pelasgos, fue el triunfo del patriarcado sobre el matriarcado.

La espiritualidad patriarcal se caracteriza por el culto a lo ascendente, el sol, el cielo y la creencia en un reino superior al que acceden los que luchan. Por contrapartida la espiritualidad matriarcal existe el culto a la tierra, mientras que en el patriarcado el hombre es un hijo del cielo al que vuelve cuando es incinerado, en el matriarcado es un hijo de la tierra, “de la tierra eres y a la tierra regresas” es la premisa en el que los ritos funerarios son enterrar a los muertos regresándolos y atándolos a la madre tierra sin posibilidad de ascender a lo alto.
En la espiritualidad patriarcal existe el culto al dios padre, al rey de los dioses, este es representado como un guerrero, alguna vez un rebelde que derroco a los primeros dioses para posicionarse como gobernante. Su símbolo de poder es el rayo y la lanza. Odin-Wotan, Zeus-Jupiter, Indra y Perun todos ellos dioses celestes, patriarcas, padres de dioses y héroes. El culto a la guerra y el heroísmo forma parte de esta visión del mundo.
En todas las religiones indo-europeas hay una lucha entre el poder patriarcal y el poder matriarcal, mitos de héroes que se enfrentaron demonios y monstruos con formas femeninas como un reflejo de las conquistas indo-europeas sobre los pueblos matriarcales. Tenemos como ejemplo a Hércules enfrentándose a Hera, Perseo a Medusa, Beowulf a Grendel y su maligna madre, al rey Arturo contra su hermana Morgana.
En los mitos hebreos encontramos la historia de Jacob el favorito de la madre y Esau el favorito del padre. Esau era un cazador, un hombre barbudo, un arquetipo del patriarcado mientras que Jacob era un hombre astuto, dado a quedarse en su tienda y un agricultor, podemos ver como Jacob con los consejos de su madre logra engañar a Esau para robarle su herencia. Esta es una de las más grandes debilidades de los pueblos patriarcales, su ingenuidad, el guerrero tiene un código de honor que sigue sin ver la malicia de otros mientras que la astucia está asociada al arquetipo femenino.
El conflicto entre el patriarcado y el matriarcado inicio con las invasiones indo-europeas a Europa y Asia. Los indo-europeos traían una fe solar, basada en la guerra, la alegría y el honor mientras que los pueblos matriarcales tenían una fe en la tierra, la oscuridad y la promiscuidad.
Los dioses del patriarcado son viriles, sabios, de temperamento violento, justos mientras que las diosas del matriarcado representan la magia—en su forma oscura—la sexualidad desbordada, la esclavitud y el miedo.
Robert Graves en sus mitos griegos habla de que antes de la llegada de los pueblos patriarcales, existía en Europa el culto a la Gran Diosa a la cual el hombre temía y la paternidad no tenía ningún honor. La matriarca tenía varios amantes no para un embarazo sino por placer y los hijos nacían producto de estas orgias no conocían al padre.
En el sistema matriarcal las cuevas y las chozas—representaciones del útero—eran lugares de veneración a la diosa en donde la matriarca se reunía con sus hijos y amantes.
El sacrificio de varones a esta Gran Diosa era algo habitual en las culturas matriarcales, reyes y adolescentes eran sacrificados a la diosa, su carne se comía y su sangre se regaba en los campos como una enfermiza forma de culto.
Graves señala que con las invasiones helénicas a comienzos del segundo milenio A.C, hordas de pastores que adoraban a la trinidad aria formada por Indra, Mitra y Varuna se asentaron pacíficamente en la Grecia central en donde fueron aceptados como hijos de la diosa. De esta manera la aristocracia masculina se reconcilio con la aristocracia femenina de Grecia y Creta.
Esto difiere con la mayoría de las versiones en la que los helenos arrasaban con los habitantes originarios, los pelasgos sin embargo Graves tiene razón al señalar que la conquista indo-europea fue una reconcilian entre el poder masculino y el femenino.
Los helenos incluyeron a las diosas propias del matriarcado en su propia Cosmovisión del mundo. Graves acerca de esta reconciliación menciona que hubo matrimonios entre caudillos helenos y sacerdotisas de la diosa llegando a mezclar aspectos de ambos cultos.
A pesar de incluir a las diosas hubo una primacía del culto solar y patriarcal de los dioses olímpicos. No obstante estas conquistas y esta influencia matriarcal a la larga termino por contaminar la visión aristocrática de los indo-europeos.
Sin embargo en Esparta prevaleció siempre el patriarcado en su forma más indo-europea, una civilización guerrera, con un culto a la acción que le permitió ser la potencia militar más poderosa de la heliade.  
Cuando los griegos sucumbieron a la influencia de oriente—propiamente matriarcal—entonces entraron en una decadencia que llego a su fin con la conquista de los romanos.
La llegada del patriarcado fue la primera gran revolución contra la paz perpetua del matriarcado, la llegada del culto a la acción, a la aventura contra el hedonismo y promiscuidad que imperaba en el mundo matriarcal.
Las civilizaciones matriarcales eran sociedades envejecidas, entregadas al hedonismo y a la pasividad, de no haber llegado el patriarcado estas civilizaciones hubieran perecido lentamente. El patriarcado trajo vida, trajo una nueva cultura basada en la sangre y el honor que formo los cimientos de Europa y del mundo occidental.


Abril 2014

martes, 15 de abril de 2014

Semana Santa



Jesús murió por nuestros pecados
Oscuridad
Jóvenes en la playa
Jóvenes desnudos
Cangrejos muertos
Latas de cerveza en la arena
Bikinis en la piscina
Resurrección
Cristo y el diablo
Caminan por la playa
Noches en el antro
Una tacha
Cancún
Es el Valle de la Muerte
Huevos de pascua
Adolescentes haciendo el amor
Muerte y resurrección

© Fernando Trujillo


          21-03-13

domingo, 6 de abril de 2014

La esclavitud blanca



Por Fernando Trujillo

Unánimemente en los colegios, en la televisión, en el cine y en los libros de historia se habla de la esclavitud negra pero jamás se ha mencionado la esclavitud blanca. 
Dejemos algo en claro, la esclavitud es una de las cosas más repugnantes que ha podido ingeniar la mente humana, el comercio con otros seres humanos es un acto por demás atroz y que es una parte vergonzosa en la historia humana.
No obstante el querer adjudicar el negocio de la esclavitud a un solo grupo étnico resulta por demás difamatorio y parte fundamental de la campaña del marxismo cultural contra occidente. Como veremos en este texto los europeos han sido víctimas de la esclavitud tanto como los negros y otros pueblos.
Antes de continuar voy a aclarar que este artículo no es una alabanza de los europeos ni victimizar a los pueblos blancos,  ni se trata de justificar la esclavitud europea alegando que “los otros fueron peores”,  son hechos históricos, cosas que realmente sucedieron, atrocidades que no pueden quedar impunes. 
Cuando vemos o leemos sobre la esclavitud nos imaginamos al europeo con cruz en mano y látigo en la otra torturando a prisioneros negros, riendo sádicamente, imponiendo el cristianismo sobre las creencias de su esclavo. No pongo en duda de que hayan existido este tipo de personas pero jamás en ninguna película ni en ningún medio se ha hablado de que los principales tratantes de esclavos fueron árabes, judíos y otros negros.
Pondré como ejemplo al famoso Cinque protagonista de la película Amistad de Steven Spielberg, después de alcanzar su libertad Cinque se dedicó a la trata de esclavos de sus hermanos de sangre pero por obvias razones eso no se mostró en la película.
Muchos asocian la trata de esclavos negros solo a los europeos, lo cierto es que los árabes llevaron esta indignante actividad de los siglos VII a XVI por cerca de mil años con la esclavitud de 10,000 hombres todos ellos latigueados, castrados y asesinados.
Las naciones europeas han reconocido su participación en la trata de esclavos negros pero hasta la fecha las naciones árabes no la han reconocido.
La caza del hombre negro no fue el único objetivo de los tratantes árabes, sino una esclavitud silenciada y para nada conocida: la esclavitud de mujeres blancas.

La región europea más marcada por la esclavitud fueron los eslavos, las incursiones de tratantes musulmanes en estos territorios plagiaban niños y mujeres en su mayoría, los niños eran adoctrinados en el fundamentalismo islámico mientras que las mujeres—niñas en su mayoría—eran vendidas como prostitutas.
El imaginario colectivo tiene a la mujer rubia semidesnuda para un sultán gordo rodeado de lujos, de esa manera jóvenes eslavas eran vendidas a poderosos comerciantes para saciar su lujuria. Las mujeres eran la presa más fácil de atrapar, los hombres en cambio—adolescentes en su mayoría—fueron menos numerosos, estos eran llevados a trabajos forzados o en algunos casos forzados a la prostitución homosexual.
La palabra slav (eslavo) viene a significar esclavo en varias lenguas europeas y árabes, de ahí deriva la palabra inglesa “slave”. Los eslavos fueron la presa favorita de los tratantes musulmanes, estas mujeres fueron robadas de sus hogares, tomadas como botín en las incursiones turcas a los Balcanes, vendidas a comerciantes, hombres ricos e incluso sultanes y reyes como parte de su harem. Forzadas a la prostitución, violadas y tomadas como trofeo.
Uno de los intelectuales más brillantes y respetados de Estados Unidos el profesor Thomas Sowell ha afirmado en un artículo que la esclavitud de blancos fue mayor que la de negros, un crítico de la tendencia conocida como discriminación positiva Sowell ha escrito sobre el tema de la esclavitud blanca por parte de los tratantes musulmanes y africanos, práctica que persistió aun después de que en Estados Unidos fuera abolida la esclavitud. Sowell además declara –en un argumento políticamente incorrecto e iconoclasta—que el racismo nunca tuvo que ver con la esclavitud, por años los intelectuales del Sistema, los historiadores progresistas y dominados por el pensamiento políticamente correcto han relacionado ambos pero Sowell en sus propias palabras dijo “la gente era esclavizada por ser vulnerable no por su aspecto”.
Los españoles fueron otras víctimas de los esclavistas musulmanes, los piratas atacaban las costas llevándose presas para poder comerciar. El más brutal ataque de los esclavistas sucedió en Granada en 1556 en donde más de 4,000 hombres, mujeres y niños fueron robados de su hogar. Otro ataque fue por parte de esclavistas argelinos a la Bahía de Nápoles en 1544 logrando raptar a 7000 personas.
El comercio de esclavos blancos fue mucho más brutal y prolífico que el comercio de esclavos negros. No solo eran esclavos también eran infieles y por lo tanto la crueldad de los musulmanes era más extrema, el castigo favorito eran los azotes, un hombre podía recibir hasta 200 azotes que lo dejaban lisiado.
Fue principalmente en Medio oriente y en el Norte de África donde fructífero el comercio de esclavos blancos, la mayoría de estos eran humillados públicamente, vendidos a regiones del interior de África en donde les era imposible escapar.
Todo esto los puedes encontrar en el libro “Esclavos cristianos, amos musulmanes” del profesor norteamericano Robert Davies.
En la actualidad el negocio de la esclavitud blanca continua, jóvenes de Europa del Este son engañadas y vendidas por la mafia rusa, son llevadas a Israel y forzadas a la prostitución. A más de 100 años desde que en Estados Unidos se abolió la esclavitud esta práctica aun continua y está siendo ignorada de forma vergonzosa.
¿Por qué no se estudia esta parte? A la esclavitud de africanos se le dedican películas, libros, discursos, artículos peor jamás se hace mención de la esclavitud blanca, porque el tema de la esclavitud negra es redituable, es políticamente correcta, es parte de la culpa blanca.
Los europeos tienen miedo de estudiar este tema a fondo ya sea por esta culpa, por no ofender a los inmigrantes musulmanes, para no ser tachados de racistas.
El sentimiento de culpa en una raza es una patología, ninguna raza en ningún periodo de la historia ha tenido ese sentimiento, es síntoma de una sociedad enferma.
Mientras se siga santificando al hombre negro, al inmigrante musulmán y se siga teniendo esta culpa no se podrá investigar la historia libremente ni se podrá salir adelante, se seguirá estancado en una decadencia sin fin.
La trata de esclavos blancos es algo que sucedió, se puede ocultar pero no se puede negar que fue un hecho en el que todavía hay mucho que investigar. Para una libre investigación de este tema se deben de quitar la culpa y el pensamiento políticamente correcto.


Abril 2014