"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







miércoles, 30 de julio de 2014

El Poder del Patriarcado (V): Occidente es un matriarcado





Por Fernando Trujillo

Uno de los pilares base del lobby gay y feminista es el que vivimos dentro de un “patriarcado opresor” pero este supuesto régimen que odia a mujeres y gays es una ficción, un enemigo imaginario sobre el cual basar su poder por medio del miedo y la unión incuestionable. En realidad este “sistema patriarcal” no existe, la realidad de occidente es que hace mucho dejo de ser un patriarcado para pasar a ser un matriarcado.
En los primeros cuatro capítulos hemos visto lo que es un patriarcado, su espiritualidad, sus características y una breve historia peor la noción que tienen de patriarcado el lobby gay y feminista es una distorsión grotesca, una invención que han creado para tener dominados a los suyos y a la sociedad en general.
Hasta hace unos sesenta años la sociedad occidental tenía un concepto de los roles de género perfectamente definidos, los hombres eran hombres y las mujeres tenían sus roles femeninos. La imagen cinematográfica del hombre rudo, viril, protector, con un cigarro en la mano era el prototipo de virilidad.
En las escuelas se formaban a los niños a seguir sus roles, a jugar futbol, a usar armas mientras que a las niñas se les enseñaba a cocinar, a jugar con muñecas, la educación no estaba tan mal en comparación con ahora.
A partir de los años sesenta comienzan los movimientos por los derechos civiles, los movimientos estudiantiles y comienza a surgir el movimiento feminista y el gay.
Mientras que las feministas llevaban años pidiendo derechos, fue a partir de los sesenta que comienzan a tener una relevancia y un apoyo masivo en los medios mientras que el movimiento gay con los disturbios de Stonewall y las teorías de Kinsey comenzaba a cobrar fuerza. Cabe destacar que estos dos movimientos ya existían desde finales de los siglos XIX, los primeros estudios de género, las revistas homosexuales en la República de Weimar, pero es hasta esta década cuando cobran fuerza y forma.
Estas dos fuerzas fueron una revuelta contra la naturaleza del hombre, un choque en común por destruir la concepción ancestral de la virilidad.

¿Qué es el matriarcado? Su nombre es una conjugación entre el latín mater “madre” y el griego cracia “gobierno”. Lo que vendría a ser “gobierno de la madre”.
Estamos hablando de un tipo de civilización igualatoria, moribunda espiritualmente en el que prima el culto religioso a la figura de la madre—la Madre Tierra, la Gran Madre, etc. —y en los que se le rinde culto al gozo material, al hedonismo y a la promiscuidad.
La religiosidad va hacia el gozo, todo lo que se debe hacer es “gozar la vida”, es la máxima de la sociedad capitalista, el gozo es nuestro objetivo principal, el gozar es la misión del hombre-masa y todo lo que vaya contra este objetivo casi sagrado entonces es un “loco”, “amargado” y un hereje del Sistema.
En la sociedad matriarcal se mima a los débiles, la mujer tiene una influencia desproporcionada en la sociedad gracias a la sugestión sexual y al acaparamiento de la educación de los hijos.
Se disuelven las jerarquías, la autoridad paterna, los roles de género, surge el hombre afeminado, el mandilón, el mangina, las mujeres corrompidas, chismosas, manipuladoras y frívolas.
La civilización matriarcal trae una ideología del tipo marxista pero en lugar de predicar una lucha de clases, lo que predica es una “lucha de géneros” en el que la mujer y el gay son las clases oprimidas mientras que el hombre heterosexual es la clase opresora.
Aun si la mujer tiene un estatus de poder, si es millonaria y exitosa sigue siendo una “oprimida” mientras que un hombre pobre, que trabaja más de ocho horas para ganar un sueldo bajo sigue siendo un “opresor patriarcal”.
No obstante esta crítica únicamente es dirigida a la cultura occidental, no se habla de la opresión y maltrato que sufre la mujer en países africanos o islámicos sino que va dirigida contra el hombre occidental.
El lobby feminista ha predicado su misandria—escondida bajo la forma de derechos humanos—en el que ha atacado la idea de masculinidad, la idea de matrimonio, de hijos y ha perseguido mediáticamente cualquier forma de crítica a su movimiento.
Mismo actuar del lobby gay que persigue a quienes difieren de ellos, destruyen mediáticamente la reputación de quien se oponga a su torcida manera de ver el mundo mientras que—igual que las feministas—se hacen llamar “victimas del patriarcado”.
En realidad el lobby gay tiene una guerra contra la idea de heterosexualidad, la aborrece y por ese patológico odio busca distorsionar las ideas ancestrales de matrimonio y familia.
Ahora ni el lobby feminista ni el lobby gay luchan por los derechos de quienes dicen representar ni lucha por una “apertura de la sociedad” sino por una agenda política, no es cuestión de derechos sino de poder.
Les importa mantener su influencia, poderío y supremacía en la sociedad de hoy, atacan a sus contrincantes con epítetos como “machista”, “fascista”, “homofóbico” e imponen sus patologías a la sociedad.
La cosmovisión matriarcal ha ejercido una influencia cultural y espiritual dominante en la civilización occidental, los valores patriarcales se han ido perdiendo en pos de una dictadura políticamente correcta dominada por el Culto a la Madre.

¿Están oprimidas las mujeres? Una mujer puede acusarte de violación—sea falsa o no—y enviarte a la cárcel, puede quitarte la mitad de tu salario y la custodia de tus hijos durante un juicio de divorcio.
Las leyes del estado dan prioridad a las mujeres, a la figura materna sobre la figura paterna, así si una mujer decide que el padre no debe ver a sus hijos entonces el estado estará a su favor y muchas veces las divorciadas ya sea por rencor o por crueldad deciden destruir la familia. Una mujer puede quitarte todos tus vienes durante un juicio y los medios, el estado, las leyes estarán siempre de su parte.
Si una mujer asesina a un hombre entonces no habrá represalias, los medios dirán que fue por que el hombre “se lo merecía”, dirán que fue en defensa propia—sea cierto o no—pero si un hombre asesina a una mujer entonces de inmediato los medios harán un circo amarillista, vociferaran la palabra feminicidio, las asociaciones feministas utilizaran la ocasión para exigir leyes represivas y acusar al “patriarcado opresor”.
Las mujeres son más agresivas, más crueles, más violentas y más homicidas que los hombres pero claro la sociedad siempre acusara a los hombres, si un hombre se defiende del ataque de una mujer será llamado machista o agresor, ira  a la cárcel pero si una mujer agrede a un hombre en publico será cosa de risa en redes sociales.
¿Crees que las mujeres siguen oprimidas? Vivimos en un matriarcado moderno en donde la masculinidad y se ha vuelto un tabú.
El matriarcado moderno tiene una aversión por los valores patriarcales sobre todo el valor de la herencia, los antiguos pueblos patriarcales veían la paternidad como una vergüenza y la desconocían, en el matriarcado gay-feminista los hijos se convierten en una aversión, algo que impide el goce sagrado. Por eso el aborto, la máxima de abstenerse de no tener hijos para “gozar la vida”,  lo que convierte al matriarcado en una ideología de muerte.
Los hijos en la cultura patriarcal son la herencia de los padres, de los ancestros, en la cultura matriarcal moderna son un concepto retrograda que impide el goce. La herencia es negada y solo queda el “vivir el momento”.
No queda dudas que lo que vivimos es un matriarcado, pero el lobby feminista y el lobby gay siguen insistiendo en el tema del patriarcado porque temen un resurgir con fuerza y ferocidad.
Esa es la razón inconsciente por la que se busca prohibir a los niños las armas de juguete, los juegos varoniles, porque se les adoctrina en temas como la homosexualidad y el feminismo desde temprana edad. Porque se busca destruir sus instintos desde niños.
La misantropía matriarcal es una ideología de muerte y como tal sucumbirá ante el vitalismo y virilidad de un nuevo patriarcado.


Julio 2014


Fuentes


Nordic Thunder, Matriarcado vs Patriarcado 

lunes, 14 de julio de 2014

Sábado



Al sexto día Dios descanso
Sábado
Los niños juegan
Los jóvenes van de fiesta
Un partido de fútbol
Un parque vacío
Un vecindario deshabitado
Silencio
La noche
Un fantasma
Un bebe grita
El Creador durmió
Y los demonios tomaron el mundo


© Fernando Trujillo



19-05-13

martes, 8 de julio de 2014

A Pan




En una boscosa hondonada 
Por un riachuelo surcada, 
Meditaba pensativo y sosegado 
Cuando por el 
Sueño fui arrullado.
Del arroyo una sombra surgió,
Medio cabra medio hombre se reveló:
En vez de pies, pezuñas mostraba,
Y de su mentón una barba colgaba.
Entre juncos y cañas escondido,
Tocó dulcemente el híbrido ser;
Mas nada tenía que temer
Pues de Pan venía aquel silbido.
Las ninfas y sátiros se juntaron alrededor
Para disfrutar del mágico clamor.
Demasiado pronto del sueño desperté,
Y a los reinos del hombre retomé;
Pero en ocultos valles aún puedo escuchar
Las mágicas notas de la flauta de Pan.

H.P. Lovecraft