"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 13 de enero de 2015

Barbarie y civilización





Por Fernando Trujillo

“La barbarie es el estado natural de la humanidad. La civilización es antinatural; un capricho de las circunstancias. ¡Y al final, la barbarie siempre triunfara!”

Robert E. Howard


En la cultura occidental siempre ha existido una concepción dualista, dos polos o dos fuerzas que se complementan y al mismo tiempo se enfrentan, esta concepción se ha manifestado en el conflicto patriarcado-matriarcado, aristocracia-democracia, paganismo-cristianismo y por supuesto barbarie-civilización.
Este conflicto es uno de los más antiguos sobre la tierra, en el caso de occidente se ha venido dando desde los tiempos anteriores a la cristiandad y continua en la actualidad aunque la gran mayoría no lo quiere ver.
El hombre occidental moderno (el burgués, el lemming) cree que la barbarie es cosa del pasado, cree en la civilización como un progreso lineal hacia el paraíso en la tierra donde los avances tecnológicos y científicos le harán la vida más fácil.
Esta mentalidad es la que rige la civilización occidental moderna, que vamos superando el pasado, las religiones, que si legalizamos la hierba, el aborto, el matrimonio homosexual vamos a ir evolucionando hacia una utopía científica y pacifista.
Si crees todo esto déjame decirte que estas muy equivocado, estás viviendo en un sueño y tu despertar va a ser muy duro.
Nunca hemos superado el conflicto entre barbarie y civilización, continua muy presente en nuestros días y si no puedes verlo es que estas ciego.
Antes de continuar debemos responder a dos preguntas ¿Qué es la barbarie? ¿Qué es la civilización? Nuestro pensamiento asocia la palabra “barbarie” a una época salvaje, retrograda, sangrienta que está superada mientras que asocia la palabra “civilización” con bienestar, progreso, conformidad y derechos humanos.
Para el occidental moderno el Medievo, el imperio español y Roma son tiempos barbaros ya superados.
No obstante la mentalidad occidental moderna ignora que tanto la barbarie como la civilización son procesos orgánicos en la historia. La civilización surge de la barbarie y retorna a ella.

En los mitos de diversos pueblos en un principio existía el caos, un océano oscuro que no tenía forma ni vacío, entonces surgió un dios-diosa-dioses que dieron forma a este caos, el proceso de creación, la separación del mar y la tierra. En todos esos mitos siempre hay una batalla cósmica que antecede a la Creación, por ejemplo en el mito griego Zeus enfrentándose a su padre Cronos, en el mito cristiano con la caída de Lucifer y sus ángeles rebeldes y así podíamos continuar.
Estos mitos están presentes en el inconsciente colectivo de varios pueblos, el caos antecede a la creación, del caos surge la creación y en el mundo de lo real es similar, la barbarie antecede a la civilización y esta surge de la barbarie.
Los pueblos se ven reflejados en sus mitos y van repitiendo sus patrones, sus formas, el caos primordial es un reflejo del hombre primordial, el cazador, el asesino, el ser que iba arrastrándose del estado de primate a la condición humana.
En un principio el hombre era un cavernícola, sin lenguaje, solo vivía por la violencia como forma de sobrevivir un día más. Fue conociendo a otros de los suyos, matándose entre ellos pero también forjando alianzas, compañerismos, tribus.
Entonces se formaron las tribus, los clanes, los colectivos humanos unidos por intereses en común, por protegerse mutuamente. Esto no fue un indicio de civilización sino un comportamiento propio en las especies animales, el hombre como animal busca a los suyos, a los de su propia raza para formar manadas, un grupo con el cual se siente afín, con los suyos para viajar, cazar o enfrentarse a una tribu enemiga.
Fue esta la concepción de los pueblos barbaros, pueblos aventureros, errantes que se enfrentaron entre ellos, que enfrentaron a otros pueblos ya civilizados y arrasaron con ellos, fueron los barbaros quienes dieron forma e identidad a las naciones de occidente.
A través de la violencia, de dejar a su paso cadáveres tras cadáveres apilados, fueron el derramamiento de sangre y la rapiña con las que se forjaron los imperios, los estados, fue el nacimiento de las civilizaciones.
Los clanes itálicos fundaron la civilización romana, los vikingos varangios fueron los padres del estado ruso, los barbaros germanos cimentaron los reinos medievales.
Fue la barbarie la que engendro la civilización mediante la destrucción de un pueblo decadente y son estas civilizaciones las que en un determinado tiempo las que sucumben a esta barbarie. No es algo bueno, no es algo malo, es un proceso orgánico.
Esto fue lo que paso con la Roma imperial, ya envejecida, con su sangre agotada, entregada a sus vicios y depravaciones, ya no tenia la fuerza viril con la que se forjo, los clanes ítalos habían ya desaparecidos y solo quedaba una aristocracia enferma.
Fue entonces que llegaron los barbaros germanos, sangre nueva, hombres y mujeres con los instintos intactos que saquearon y finalmente destruyeron al decadente imperio. Roma surgió de la barbarie y cayo de nuevo en ella.
Los vikingos, los germanos, los visigodos, los vándalos fueron dejando atrás la barbarie para fundar los reinos europeos, el nacimiento de España, de Francia, del Sacro imperio romano germánico tuvieron su génesis en la barbarie.
Toda civilización tiene un ciclo de nacimiento, grandeza, decadencia y muerte que da pasó a un nuevo periodo de barbarie.
Esto también se puede ver en la sociedad de castas como las colonias europeas en América, en los Virreinatos de México y el Perú en los que la demagogia y el populismo incitaron al pueblo alzarse contra las castas más altas y generando la destrucción de la civilización.
Pocos recuerdan en México que Hidalgo (el mal llamado “Padre de la patria”) incito a una horda de indígenas, mestizos y zambos a asesinar a familias criollas y españolas provocando una barbarie que duraría once años y estancaría el progreso del país.
Esto sucedió en Haití donde la casta esclava de africanos se rebeló masacrando a la casta blanca, en las sociedades de castas llega un momento en el que las castas más bajas se rebelan contra las más altas destruyendo la civilización.
La barbarie siempre llega cuando una civilización está agotada, es un proceso orgánico, como si la vida misma engendrara esta barbarie para destruir aquello que esta moribundo.
En la actualidad se vive bajo una falsa ilusión de progreso y multiculturalismo, una visión irreal de los tiempos actuales en los que se cree superada la barbarie pero esto es solo la superficie. Occidente está en el mismo proceso de destrucción en el que se encontraron Roma y Grecia en su decadencia.
Los estallidos de violencia racial que suceden en Europa y América, la inmigración masiva, el yihadismo y terrorismo en las fronteras, una elite gobernante corrupto y decadente que controla occidente. Es claro que estamos en una civilización moribunda.
Spengler predijo lo que es la revuelta de los pueblos de color y actualmente lo vemos con la inmigración masiva a Europa, la tolerancia hacia la violencia y criminalidad, el debilitamiento tanto físico como espiritual del hombre occidental y el crecimiento en poder de los pueblos del tercer mundo.
En esta visión apocalíptica vemos una civilización desgastada, decadente, una sombra de lo que fue. Los conservadores y los críticos de la civilización nos advirtieron de esto, pero nos encontramos ya en un proceso irreversible.
Oponerse al matrimonio homosexual y a la legalización de la hierba no servirá de nada, la ruina de esta civilización no va a llegar, ya está aquí.
Los conservadores pelean por los escombros, por un pasado nostálgico, por recuperarlo en un acto de optimismo trágico, me imagino que en Roma hubo hombres que se opusieron a la decadencia pero eso no evito el asedio de los barbaros.
Sinceramente no sabemos qué va a pasar en un futuro pero ante el inminente avance de la barbarie lo único que queda es formar clanes, tribus, ya lo están haciendo en Estados Unidos con grupos de preppers, sociedades aisladas, motociclistas, ningún mesías ni ningún milagro salvaran lo que queda de occidente.   
Podemos especular, escribir, pensar en lo que sucederá, eso nadie lo sabe pero no se puede negar una verdad fundamental: la barbarie siempre ha estado presente, esperando el momento de despertar.


Enero 2015

1 comentario:

  1. El conservadurismo que lucha por negar la realidad de nuestra decadencia tiene en Argentina dos corrientes. La que se muere de ganas de regresar al modelo agro-exportador que se implemento en la decada de 1880 y la de la Argentina industrial, de corte ideologico nacionalista. Es la Argentina de Peron. Ambos cadaveres. Y cada señal de decadencia que describis, es el pan de cada dia en mi pais. Los blancos estamos teriblemente envegecidos y la negrada de aca y la que proviene de paises limitrofes; tiene sangre joven de sobra.... Soy militante de Proyecto Segunda Republica, el movimeinto politico fundado por Adrian Salbuchi. Y la unica diferencia que tengo con El, es que yo por mi parte, sostengo que hay que llevar el mensaje del nacionalismo y la concientizacion de la decadencia que ya llego a pequeñas y medianas ciudades. Como asi tambien a pueblos relativamente aislados de las lues parpadeantes y las banalidades ¨cosmo¨ de las grandes ciudades. Solo alli podremos formar grupos pequños y organizados que puedan plantarse frente al avance de ¨globalistan¨. Muy buen blog. Cada tanto entro a leer algun articulo tuyo. Un abrazo grande.

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