"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







miércoles, 8 de julio de 2015

Sobrepoblacion y tercermundismo




Por Fernando Trujillo

“Para estabilizar a la población mundial, debemos eliminar a 350.000 personas por día. Es horrible decirlo, pero igual de malo es no decirlo”
Jacques Coustea, 1991

Un problema que la sociedad del siglo XXI se niega a ver es el problema de la sobrepoblación, tal vez las personas lo ven pero no les importa o tal vez es una realidad que se niegan a ver.
El termino sobrepoblación se aplica cuando una especie ha excedido su número de seres vivos en un espacio vital, este término no solo se aplica a la especie humana sino a cualquier especie animal.   
Como especie hemos llegado a un punto en el que hemos excedido el número de habitantes, las grandes ciudades acaparan a millones de seres humanos viviendo en diminutos departamentos, encerrados en complejos edificios, viviendo en la miseria en callejones, encerrados en guetos donde la criminalidad y la prostitución son una forma de vida.
Ciudades como Nueva York, Ciudad de México, Berlín, Londres, Paris albergan millones de vidas humanas y cada año nacen más humanos que trabajaran encerrados en oficinas, que procrearan irresponsablemente, cada año vienen masas de inmigrantes a Europa a vivir en las grandes metrópolis de ese continente, viviendo en barrios cada vez más peligrosos, desplazando a la población autóctona a otras áreas, cada vez hay menos empleos, menos cupo en las universidades y más criminalidad como una forma de vida.
El fenómeno de la sobrepoblación viene acompañado del tercermundismo, son precisamente los países del tercer mundo los que sufren del problema de sobrepoblación, países como Brasil, Haití, Republica Dominicana, Nicaragua, México son ejemplos de países hundidos en el tercermundismo y con un grado cada vez más alto de sobrepoblación.
En el caso de Brasil las favelas albergan grupos humanos en pobreza extrema que recurren al tráfico de drogas, al asalto, a la violación, al secuestro—como es retratado en esa magnífica película Ciudad de Dios—dando rienda a sus instintos más viles y bajos, siendo una masa deshumanizada y que cometería los actos más crueles por dinero.
Otro ejemplo de país sobrepoblado es India, una nación que fue milenios atrás bajo el sistema de castas una de las más grandes civilizaciones de la historia. Es hoy un país con millones de habitantes viviendo en chabolas hechas a base de desperdicios, mendigando en calles sucias, bebiendo agua sucia, el rio Éufrates se encuentra lleno de basura, de heces fecales, de cadáveres descompuestos.
Esta horrible realidad no es nada lejana a la realidad de Haití o a las zonas más pobres de la Ciudad de México. No estamos lejos de un tipo de vida como el de India o algún país de África aunque la gran mayoría de los mexicanos no lo acepten.
En México tenemos la falsa noción de que somos un país que progresa, creemos que todo el Distrito Federal es únicamente la Calle Reforma o Polanco, creemos lo que vemos en las guías turísticas de Guadalajara y Monterrey como ejemplos de ciudades modernas y a la vanguardia, modernas y de “mente abierta”.
Casas hechas a base de basura, pobreza, el crimen como forma de vida, violaciones de mujeres y niños, todo eso ocurre en las zonas más marginales de México pero sobre todo existe un problema de sobrepoblación en estas zonas. Cada vez hay más embarazos de adolescentes de clase baja, mujeres solteras que viven en los guetos, familias numerosas que no tienen como sostenerse económicamente y este no es solo un problema de educación, culpa del estado, es una total falta de conciencia.
A mayor sobrepoblación viene una mayor urbanización, deforestación de áreas verdes, mayor necesidad de alimentos, mayor criminalidad y por supuesto una mayor tercermundizacion. Simplemente estamos llegando a un punto en el que (parafraseando al ecologista radical Pentti Linkola) el exceso de vida nos va a matar a todos.
¿Por qué los países de occidente se niegan a ver esto? Tal vez demasiada propaganda políticamente correcta en sus cabezas pero también porque tienen miedo, porque ven en países como Haití y la India un reflejo de su futuro.

¿Cuál es esta propaganda políticamente correcta? En la televisión, en medios electrónicos e impresos se muestra el estilo de vida de los habitantes de las zonas más pobres del mundo como festivo, alegre, colorido, más bello—básicamente lo que están haciendo es acostumbrar al hombre a un futuro tercermundismo global—mientras los reporteros o presentadores expresan su admiración por este estilo de vida.
Porque expresar horror o hacer una crítica sería considerada “insensible” y “racista” por la agenda política que gobierna el mundo occidental ya que a ellos no les conviene que veamos el lado crudo (y verídico) de estas zonas.
Las elites financieras de occidente quieren una sobrepoblación hundida en el tercermundismo, sin identidad racial, social, una masa entregada a los bajos instintos que consuma y que viva sin propósito, solo esclavos idóneos para trabajar en corporaciones con sueldos míseros.
Estas elites traen masas de inmigrantes del tercer mundo a Europa como una especie de “tierra prometida”, no lo hacen por bondad sino porque los inmigrantes tienen salarios más bajos, trabajan más horas, básicamente una masa esclava del capital, esta inmigración masiva genera choques raciales, violencia cultural, perdida de una identidad y por supuesto una tercermundizacion del mundo occidental.
En las grandes ciudades europeas ha aumentado la violencia entre grupos raciales, la pobreza y marginación de vecindarios enteros mientras que los lemmings (blancos) viven en una zona de confort ignorando la cruda realidad que le acecha.
A mayor sobrepoblación también baja la calidad humana, millones de habitantes y ninguno vive sin propósito, el genio y el talento se van perdiendo, van siendo marginados mientras que la mediocridad, la ignorancia y la maldad van aumentando.
Volviendo a México existe un alto índice de madres solteras en las zonas más pobres del país, zonas habitadas por niños con padres ausentes que se divierten torturando animales, jugando a ser secuestradores y en algunos casos llegando a asesinar a niños más pequeños (como el infame caso de Chihuahua).
Hijos de madres solteras que nacen sin propósito, condenados al abandono de la figura paterna y la desunión familiar, niños abandonados en las grandes urbes orillados a la delincuencia, a mendigar y a la prostitución. Tal es el futuro de nuestro país.
Tenemos en el país 120 millones de habitantes y el número va aumentado, ciudades como el Distrito Federal y Monterrey van creciendo ocupando áreas verdes, urbanizando bosques y terrenos naturales, desplazando a especies animales todo en nombre de la creciente marea humana. El alimento, el trabajo, el estudio, la zona urbana simplemente ya no da para más habitantes, existe en nuestro país un alto índice de desempleo y de desnutrición al que el incompetente gobierno no sabe cómo contrarrestar.
La filosofía humanista y de derechos humanos a nivel mundial han hecho un tabú la eugenesia, la eutanasia, la esterilización humana, el control de natalidad forzado como métodos “nazis”. En nuestra sociedad es impensable hablar de ellos, es impensable hacer una apología de ellos sin que se te acuse de “fascista”.
Porque en nuestra sociedad bienpensante es totalmente “fascista” emplear un estricto control de natalidad en el ser humano aunque sea para combatir el problema de la sobrepoblación a nivel mundial.
Si estos métodos “incorrectos” no comienzan a aplicarse de manera efectiva entonces tendremos un futuro tercermundismo global pero ninguno de los gobiernos democráticos-capitalistas las aplicaría.
Lo que hombres como Costea, Linkola, ecologistas, científicos y sociólogos han advertido se está haciendo realidad. El exceso de vida nos está matando.
México tiene una seria crisis de inseguridad, de pobreza que se agrava con el fenómeno de la sobrepoblación, ciudades pequeñas como Mérida y Chetumal comienzan a ser metrópolis con una mayor urbanización y por supuesto una mayor concentración humana con todos los problemas que eso conlleva.
En nuestro país la educación sexual ha sido un fracaso que en lugar de prevenir embarazos no deseados los ha aumentado, como dije no todo es culpa del gobierno o la falta de educación sino una total falta de conciencia, de control natal que ha dado como resultado una generación de niños de padres adolescentes sin futuro.
Si en México no se resuelve esta crisis entonces nuestro porvenir será el de aquellos barrios marginados que nos negamos a ver y en muchos años el futuro de la humanidad será una aldea global tercermundista y sobrepoblada.


Julio 2015

3 comentarios:

  1. vale, este blog es demasiado interesante :)

    ResponderEliminar
  2. en mi pais (colombia) es igual, cada vez el numero de natalidad es alto y más aún por que les ¨premian¨con subsidios pagos a las madres dependiendo del numero de hijos.

    Siempre he estado de acuerdo (y cada dia trato de mantener la esperanza de que sucederá o tal vez no) que el gobierno debe aterrizar su cabeza y que en vez de darle dinero (y de estar robando el impuesto con cada cosa que quieren hacer para sacarle tajada para sus ricos y opulentes bolsillos) deberian crear politicas que ayuden a la baja natalidad como esterilizar o que el numero de hijos solo sea de uno.

    pero como dijiste en tu articulo:

    el exceso de vida nos va a matar a todos.

    tan cierto...pero tan horrible

    ResponderEliminar