"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







lunes, 31 de agosto de 2015

Hijos de la anarquía, una epopeya de nuestro tiempo





Por Fernando Trujillo

La fascinación por las bandas de motociclistas ha estado presente en la cultura pop americana desde los años sesenta, Hunter S. Thompson escribió sobre ellos, sobre una en particular llamada Ángeles del Infierno a los que describió de esta forma “Rodaban con una arrogancia sucia y elegante, seguros de su reputación como la pandilla de motoristas más abominable de toda la historia de la Cristiandad”.
Se hicieron películas de serie B sobre la violencia entre estas pandillas, sus líos con la ley como aquel trágico evento de 1969 durante un concierto de los Rolling Stones cuando los Ángeles de Infierno golpearon y apuñalaron a alguien del público.
La serie televisiva Hijos de la anarquía creada por Kurt Sutter continúa con esta fascinación por los clubes de motociclistas pero mucho mejor, la serie combina elementos del drama criminal, la acción con la tragedia griega y el drama shakespereano, superando el drama televisivo y convirtiéndose en una epopeya de nuestro tiempo.
Porque Hijos de la anarquía crea su propio universo, su propia mitología con bandas de motociclistas, mafias, pactos de hermandad, violencia y un destino implacable que afecta a todos los personajes.
La televisión norteamericana en los últimos años se ha visto envuelta en una corrección política donde predomina la agenda gay y feminista, hemos visto programas protagonizados por hombres emasculados, sumisos ante esposas frívolas, romances juveniles, manginas, en una televisión sobrepoblada por el feminismo y homosexualismo entonces un programa como Hijos de la anarquía es un Grial donde predominan elementos masculinos.
Vamos a comenzar por decir que Hijos de la anarquía recoge muchos elementos del tribalismo postulados por Jack Donovan, tenemos a los Hijos como un auténtico Mannerbund con rituales de iniciación, hermandad entre hombres, pactos de sangre, una manada que se rige por principios de lealtad y quien falte a estos principios tiene el destierro (con un humillante ritual en el que se eliminan a base de fuego los tatuajes) o la muerte. La manada tiene como jefe a Clay Morrow uno de los nueve fundadores (y más adelante lo tiene Jax Teller) pero todas las decisiones del club se someten a una votación, porque tal como en las antiguas tribus indo-europeas en el grupo el jefe esta con sus iguales, sus hermanos de armas y con ellos se toman las decisiones.
Las tribus están conformadas por hombres con afinidades tanto raciales como por intereses compartidos, en el caso de los Hijos la mayoría son blancos y buscan un camino de acción diferente al conformismo de la civilización actual. Los clubes de motociclistas están compuestos por personas que buscan la libertad frente a un estado corrupto en el que predominan leyes injustas y tiránicas, en la serie los Hijos aplicando su propia justicia con vendedores de drogas y pedófilos. Dentro de un gobierno corrupto y un país dominado por una agenda políticamente correcta entonces los clubes de motociclistas se convierten en tribus que mantienen sus propios valores—honor, familia, patriotismo por la verdadera América—frente al estado decadente y globalizador. Tan solo en 2013 una marcha de más de dos millones de motociclistas se manifestó contra el islam superando a otra marcha que promovía la integración islámica y el pacifismo. Los fundadores de los Hijos fueron veteranos de Vietnam y son en su mayoría patriotas americanos.
Dentro de este mannerbund las mujeres cumplen su función como apoyo de los hombres, ellas están a su lado aconsejando, siendo el apoyo emocional y el motivador de los miembros del grupo, no vemos a las mujeres metiéndose en la acción, vendiendo armas con sus hombres, en una votación del club o cabalgando con ellos rumbo a una pelea.
Así Gemma, Tara y Lyla son mujeres de carácter fuerte, quienes sirven como principal apoyo de sus respectivos hombres pero manteniendo su feminidad.
En la serie vemos también una lucha entre la América rural, de los pioneros y hombres libres frente a la América industrial, progresista y tecnócrata. Clay Morrow líder del grupo en las primeras temporadas mantiene alejados de Charming a avariciosos hombres de negocios que quieren modernizar su pueblo, los Hijos quieren conservar el viejo Charming frente a la industrialización implacable.

La historia gira en torno a Jax Teller, en el primer capítulo Jax descubre las memorias que escribió su padre sobre como los Hijos de la anarquía tuvieron su corrupción, pasando de un club de motociclistas a una banda criminal.
Este descubrimiento abrirá los ojos de Jax, el primer peldaño del camino del héroe en el que este sale de su burbuja y descubre el mundo, hasta ese momento Jax conocía el mundo criminal pero a partir de esa revelación vera el mundo de otra manera.
A partir de esta revelación el fantasma de su padre le habla a través de sus memorias, Jax comienza un camino por enderezar el rumbo que ha tomado el club, alejarlo de su vida criminal y retornar a las raíces.
Jax es el héroe trágico con reminiscencias al héroe griego y al Hamlet de Shakespeare, quien busca honrar el legado de su padre pero como en toda tragedia el destino traza caminos e ironías que llevaran al héroe a transitar un camino sangriento de dolor y traición.
Opuesto a Jax esta Clay Morrow su padre adoptivo y un moderno rey Claudio, Clay es un hombre sin escrúpulos pero también leal a su club, a su ciudad, manteniendo alejados de Charming a violadores, traficantes de drogas y hombres de negocios avaros.
Pero Clay está envejeciendo, la artritis de sus manos está incrementando costándole manejar la moto—y según las costumbres de los motociclistas quien no pueda cabalgar no puede ser jefe—mientras que Jax demuestra liderazgo, ideas novedosas, poco a poco Clay llevado por la avaricia traiciona sus principios y los del club llevándolo a su posterior caída.
El conflicto entre Jax y Clay puede verse entre el rey usurpador y el rey legitimo—Jax es llamado a lo largo de la serie como príncipe y posteriormente rey—entre Hamlet y Claudio, entre un patriarcado joven, idealista y ascendente (Jax) frente a un patriarcado viejo y corrupto (Clay) pero detrás de todo se encuentra la que es considerada como la verdadera antagonista de la serie: Gemma Teller.
Gemma es una representación del matriarcado primigenio, una figura sobreprotectora, corrupta, que busca atar a su familia al mundo criminal y sobre todo ocultar sus secretos más oscuros, Gemma es la principal detonante de muchos acontecimientos y tragedias en la vida del héroe, como una Lady Macbeth moderna Gemma es conspiradora y manipuladora con todos a su alrededor.
Si Jax es el opuesto de Clay, entonces el reverso de Gemma es la doctora Tara Knowles, quien sigue a Jax en su ideal de cambiar el rumbo del club y de tener una nueva vida.
Tenemos a otros personajes que encarnan algún arquetipo de una u otra manera como Opie quien es el mejor amigo del héroe—como el Iolaus de Hércules y el Horacio de Hamlet—tenemos a la mujer indigente una figura misteriosa y benevolente (tal vez el único elemento sobrenatural en el programa) que aparece cuando Jax o Gemma tienen que tomar una decisión importante, tenemos al viejo sabio encarnado en Piney quien aconseja a Jax, tenemos al traidor encarnado en un miembro del grupo.
Con el avance de la serie vemos como los ideales de Jax son desviados, como el destino y los acontecimientos de forma inevitable vuelcan a una espiral de violencia, sangre y de traición, los personajes son peones de un destino que no comprenden y los arrastra hacia un camino trágico.
Jax va transformando su idealismo en alguien frió y despiadado que llegado a un punto busca la supervivencia de su familia y la venganza pero en el que también encontrara la redención y el sacrificio.
En Hijos de la anarquía se puede ver al héroe de las muchas caras postulado por Campbell en una historia ubicada en el mundo criminal del siglo XXI, el camino del héroe trágico de los mitos griegos resurge en la América moderna como un mito que se niega a morir en el mundo de lo racional.
En una televisión saturada de basura encontrar Hijos de la anarquía es una experiencia única, llena de adrenalina y violencia, un programa de televisión diferente que puede ser considerado una obra maestra.
La fascinación con los motociclistas continuara pero difícilmente saldrá en televisión algo que supere a la epopeya violenta y dramática de Hijos de la anarquía.


Agosto 2015

domingo, 23 de agosto de 2015

Acabemos con la prensa




Por Fernando Trujillo

La información es un arma poderosa, quien controle la información puede controlar a un pueblo, lo más terrorífico es que puede distorsionarla para sus propios fines y esa es la labor de la prensa.
Ingenuamente muchos piensan que con el Internet y las redes sociales tenemos un flujo de información libre, al contrario estamos en una época de control total, la prensa ya no solo se reduce a periódicos ahora abarca medios de Internet como redes sociales, youtube, medios electrónicos desde la cual ejerce su control sobre la población.
A finales de los años sesenta William Burroughs había profetizado el uso de los medios electrónicos como forma de control en textos como La revolución electrónica y en sus conversaciones con Daniel Odier. Fotos trucadas con Photoshop, hoaxes, Youtube, todo se ha vuelto una aterradora realidad.
Estamos como población más controlados que antes solo que ahora el ser humano cree ingenuamente que por leer noticias de Internet de los llamados “medios alternativos” ya es librepensador, en realidad este tipo de personas están bajo control.
Vamos a dejar algo en claro y es que el término “prensa libre” es un absurdo total, no existe ni remotamente algo como la prensa libre. Toda prensa se mueve por intereses políticos, ideológicos que distorsionan la información según sus intereses.
Todos los gobiernos desde los más totalitarios hasta los más liberales tiene una línea periodística a seguir, una línea que sus periodistas de una u otra manera se ajustan y desviarse de esta línea amerita una sanción desde ser despedido de tu trabajo, multado o encarcelado y esto no sucede solo en países como Corea del Norte sino que va en mayor aumento dentro de las naciones de occidente.
Existen buenos periodistas, existen hombres comprometidos con la verdad, personas objetivas que trabajan en la prensa pero mayormente estos quedan al margen, quienes son reconocidos, ganadores de premios, quienes aparecen en televisión y radio son mayormente quienes están afiliados a una determinada ideología política o social.
Esta clase de periodistas son los más deshonestos, charlatanes, buscadores de popularidad, los más desinformadores, de una u otra forma contribuyen al Sistema, en realidad la así llamada “prensa libre” no es más que una oposición controlada, un teatro para hacerle creer al pueblo que tiene libertad de expresión.
Toda prensa de alguna forma está controlada, pondré unos breves ejemplos: la prensa de izquierda esta manejada por capitalistas, la prensa estudiantil de carácter político está manipulada por demagogos, la prensa anti-islamica esta manejada por sionistas y de igual manera no dudo que la prensa antisionista esté controlada por sionistas ¿Vamos entendiendo? Todo está bajo algún tipo de control, la información se va a presentar nunca de una manera veraz u objetiva sino manipulada de acuerdo a los intereses de algún grupo de poder, ya sea de izquierda o de derecha.
Tanto los “medios libres” como los “medios controlados” tienen por prioridad una doctrina del shock presentando imágenes crudas en sus noticieros, noticias cada vez más violentas, alertando a la población con un nuevo virus, medias verdades y mentiras totales.
Este tipo de noticias mantienen a la población asustada y de una u otra forma justifican el aparato de control del Sistema.

La era del Internet es una era en el que la información se maneja de manera irresponsable, se manipula a través de memes, de noticias falsas, de noticias manipuladas y hay una mayoría de personas que se creen librepensadores por leer Actualidad RT y la edición electrónica de Proceso, parte de la oposición controlada.
Esta disidencia controlada está representada en México por figuras como Carmen Aristegui y Denise Dresser ambas presentándose como figuras críticas al gobierno pero que tienen su propia agenda política.
En el caso de Aristegui ha tenido un culto ciego por parte de sus seguidores para quienes ella tiene la verdad absoluta, pero su agenda ideología se va por la izquierda (el otro lado de la moneda del Sistema), es una mujer inteligente eso nadie lo duda, es hábil para poder manipular la información de acuerdo a sus intereses y que trabaja para CNN—un medio de la izquierda americana, irónicamente acusado de ser parte de la derecha por los grupos de izquierda en Iberoamérica—Aristegui es uno de esos ídolos de barro que el Sistema presenta como “oposición”.
Entre la “prensa libre” y la “prensa controlada” entonces si he de elegir, lo que elijo es acabar con este monstruo llamado prensa.
Para acabar con la prensa primero se debe conocer que todos los medios mienten, de alguna u otra forma miente, que los periodistas honestos son pocos y muy poco conocidos. Segundo terminar con esa tontería que dicta “que el hombre que lee más periódicos y ve más noticieros esta mejor informado” eso no es más que otra mentira.
Acabar con el gran aparato de mentiras no va a ser una lucha fácil, ni se va a lograr a corto plazo, posiblemente nunca se logre pero si acabar con su poder mediático.
En el mundo de Internet donde la información fluye de forma irresponsable uno tiene que recordar que “nada es real”, todo de una forma u otra esta manipulado.
Para acabar con la prensa se necesita una nueva visión, una nueva idea que haga frente al monstruo mediático, se necesita contraatacar de algún modo.
El hombre libre no necesita de la prensa, no necesita de la opinión de columnistas, “expertos”, analistas políticos ni de charlatanes que se dicen periodistas, tiene su propio pensamiento, lo forma en la verdadera cultura y no en las encuestas mediáticas.
Si queremos una sociedad de hombres libres entonces se tiene que acabar con el poder mediático de la prensa, liberarse de esta forma de control, porque en este momento (y siempre) han sido los mentirosos, los enemigos de la libertad quienes tienen el control de la prensa, del cuarto y quinto poder con el que someten el pensamiento humano.
Acabar con la prensa debe ser el objetivo de los disidentes, de los que luchan por la libertad y de las personas con ética.


Agosto 2015

viernes, 14 de agosto de 2015

La literatura fantástica frente al posmodernismo



Por Fernando Trujillo

Recientemente ha sido publicado un texto en línea con el título “Juegos basados en la Edad Media son racistas”, los liberales en su eterna búsqueda de todo lo que pueda ser “racista” y “sexista” han hecho un blanco la industria de los videojuegos que tengan como tema el periodo medieval o basado en un mundo medieval, Victoria Cooper de la Universidad de Leeds siguiente esta línea de pensamiento escribió “La Edad Media es un espacio donde el supremacismo blanco es legitimizado”, la autora asegura que los videojuegos de fantasía épica son un refugio de ideas conservadoras y nacionalistas.
Este ataque contra la fantasía épica no es nueva ni se orienta únicamente a la industria de los videojuegos—uno de los blancos predilectos de las feministas por cierto—sino a la literatura fantástica, los progres le reclaman a Tolkien por su falta de personajes de color y también le reclaman a George R.R. Martin por lo mismo.
Tanta fue la presión que el Gollum del cine Peter Jackson introdujo a la trilogía del Hobbit a orcos blancos y elfos negros.
El universo de Warhammer también ha sido también acusado de ser políticamente incorrecto por un periodista griego en un artículo titulado “Guerra en el tablero” donde acusa a la versión futurista del juego (Warhammer 40,000) de ser una fantasía militarista, fascista y xenófoba.
La persecución de la fantasía épica tiene una razón, en una literatura posmoderna donde predomina liberalismo, ideología de género, el relativismo cultural, la depravación sexual y masificación entonces la literatura fantástica es el último bastión de Tradición, honor y heroísmo en una cultura en ruinas.
Decía Julius Evola en su Revuelta contra el mundo moderno que el arte heroico en la literatura y en todas su manifestaciones corresponde al Satya-yuga o edad dorada, este arte es una representación de las gestas y mitos heroicos, como contra parte el arte del Kali-yuga o edad oscura es un arte degenerado, un arte masificado, sin identidad, entregado al gusto popular y en este claramente están todos los best-sellers y obras ganadoras de premios que se realizan masivamente.
En esta edad oscura la literatura fantástica es un retazo del arte heroico de la edad dorada que aún permanece pese a los intentos de los medios por corromperlo y destruirlo.
La literatura de autores como Machen, Lord Dunsany, Lovecraft, Ashton Smith, Howard, Tolkien, C.S Lewis y Poul Anderson no solo contienen una alta calidad literaria—superando incluso a los tan vanagloriados autores ganadores del Premio Pulitzer—sino que sus obras contienen esa parte del arte heroico que se ha perdido, sus mundos esta regidos por valores como el honor, la lealtad entre amigos, el heroísmo, el deber, la aristocracia, la jerarquía sagrada, lealtad a la sangre y a los antepasados. Por eso los progres la odian, por eso sus obras son ridiculizadas siendo relegadas a la categoría de “literatura infantil o de entretenimiento”.

Los valores de la literatura fantástica chocan con un mundo posmoderno, incluyente y antirracista porque son valores de otro tiempo, son valores incomprensibles en el mundo cultural del siglo XXI.
Sus símbolos, su esencia, sus arquetipos son ajenos a la mentalidad racionalista y carente de alma que predomina en el mundo del arte actual.
La violencia de Conan el Cimmerio colisiona con la literatura pacifista y bienpensante de esta época, el mundo de la Tierra Media es contrario a los ambientes urbanos que muchos escritores describen, los Siete Reinos con su política elitista y feudal es una afrenta a los esfuerzos de escritores políticamente correctos de recrear un mundo incluyente.
Las feministas le han recriminado a Tolkien por no tener mujeres dentro de la Comunidad del Anillo, de la misma forma les molesta que haya sido un católico tradicionalista.
Como forma de corromper la literatura fantástica ha surgido entonces una nueva ola de autores que pretenden renovarla para hacerla más “fresca” e incluyente, que se burlan de Tolkien por “retrograda”, surge una nueva literatura con orcos buenos e incomprendidos, héroes anarquistas y hasta republicanos, pero pese a toda esta nueva literatura los lectores siempre vuelven a Tolkien.
Porque en sus libros encuentran algo que no se encuentra en los otros, no solo una literatura de calidad sino un mundo hermoso, idealizado, jerárquico y donde predomina el honor y el sentido de aventura.
Ahora vamos por la pregunta ¿Es la literatura fantástica un refugio de ideas conservadoras e identitarias? Frente a una literatura que contiene individualismo y fealdad entonces efectivamente la literatura fantástica es conservadora e identitaria.
En las obras de autores como Howard, Tolkien y Martin los personajes pelean por defender sus reinos, el honor de sus familias y su raza frente amenazas externas.
En el mundo de George Martin—un mundo brutal y realista alejado del mundo ideal de Tolkien—vemos a personajes peleando por diferentes motivaciones, ya sea el control del Trono de Hierro como lo hacen las familias Lannister y Baratheon, ya sea por la independencia de su reino como lo hace Robb Stark peleando por el Norte o por defender los Siete Reinos de la amenaza más allá del Muro como la Guardia de la Noche.
Tywin Lannister a pesar de sus métodos despiadados pelea por mantener el orgullo de su familia, por la preservación de su legado, por otro lado Stannis Baratheon tiene los mismos motivaciones, el honor de su familia y su deber como legítimo rey pero además con un férreo sentido de justicia. En el mundo de Martin el honor juega un papel primordial tal como en la época de Homero y en la saga de Tolkien, no hay medias tintas el honor es total o se corrompe, el honor de la familia debe prevalecer frente a cualquier individualismo.
Jon Snow permanece antepone el honor al amor cuando decide permanecer leal a su juramente antes que a Ygritte, por otro lado su hermano Robb Stark traiciona su propio honor, su propia palabra por una mujer y eso lo lleva a su trágico final en la Boda Roja. El honor es total o se corrompe.
La relación entre deber y honor es un tema recurrente en la fantasía épica, en autores que como Tolkien y Howard se han sentido atraídos por el mundo antiguo antes que por el moderno pero también lo es el tipo de amor cortes, mágico de la antigüedad.
Un ejemplo seria en la obra de Lord Dunsany quien fue su inspiración y también una influencia para Lovecraft, su novela “La hija del rey del País de los Elfos” narra una historia de amor, de la búsqueda de este amor en dos mundos opuestos, el mundo de los hombres y el de los elfos, la mortalidad y la inmortalidad, el amor entre Lirazel y Alveric tiene reminiscencias de los amores míticos como el de Orfeo y Euridice y el Filemon y Baucis. Este tipo de romance difiere de la tendencia de la literatura actual de sexualizar a la mujer y de tener relaciones frívolas y sin propósito.
Otro tema es la importancia de la jerarquía y la aristocracia, en los mundos de fantasía épica nunca existe una igualdad forzada, sino que diferentes jerarquías en donde va a la cabeza una aristocracia de carácter solar.
El mundo de la Tierra Media se mueve por estas jerarquías, por sociedades de castas como la de Rohan, pero también por jerarquías raciales, cada raza sabe cuáles son sus atributos, cuáles son sus propias características, ninguna raza quiere igualar ni superar a otra.
Una jerarquía similar se da en la serie Canción de Hielo y Fuego donde en el continente de Westeros rige un sistema feudal en donde cada familia noble tiene a su cargo una tierra, vasallos, caballeros y es su deber protegerla.
En el mundo de Warhammer 40,000 (una mezcla entre ciencia ficción y fantasía épica) tenemos al imperio humano, regido por una monarquía totalitaria en donde no hay medias tintas tampoco, la lealtad al emperador-dios es total o se corrompe. Cualquier señal de herejía implica que la inquisición borre incluso un planeta entero.
Esta jerarquía también se puede apreciar en los trabajos de Robert Howard aunque él no describió una jerarquía feudal sino más bien primitiva y natural, su aristocracia la forman hombres fuertes, barbaros cuya espada es el único derecho que conocen y se enfrentan a la corrupta vida civilizada.
Conan, Salomon Kane, Bran Mak Morn y Kull son estos héroes musculosos, que se imponen con su fuerza y su propia ética a las masas. Los personajes de Howard fueron retratados en todo su esplendor por el artista Frank Frazzeta (el nuevo Arno Breker como lo definió el nacionalista británico Jonathan Bowden) para sus trabajos.
En toda esta literatura fantástica se encuentran estos valores anticuados, estos mundos retrogradas con valores incompatibles para el mundo posmoderno y eso a los progres les molesta, lo relegan a solo “literatura de segunda” porque esos mundos son ajenos a su propia cosmovisión.
La literatura actualmente está dominada por los ganadores de premios, por los intelectuales hipsters y snobs, por la literatura de masas.
El mundo literario tiene como ídolos a Truman Capote, Allen Ginsberg, Tom Wolfe, Charles Bukowski, Anthony Burguess con su poesía sin belleza, sus descripciones frívolas de ambientes podridos, barrios bajos, sus personajes despreciables sin ética. Todo es parte de la posmodernidad.
La literatura fantástica es un frente a toda la cultura podrida de la edad posmoderna, recupera el sentido de aventura, de honor, de amor romántico en medio de un océano de literatura mediocre, de degeneración y fealdad.
A pesar de todo en los tebeos, en el cine, en los libros este último reducto de tradición sobrevive, perdura en los jóvenes que buscan un ideal en un mundo frívolo.
Los hobbits, los elfos y los bárbaros son la total oposición a los Henry Chinaski y Alex de Large de la así llamada literatura seria.
La literatura fantástica y el género en total son una forma de redescubrir la antigua Tradición Primordial perdida en este Kali-yuga.

Agosto 2015



domingo, 9 de agosto de 2015

Una historia de fantasmas (V): Bienvenido al Purgatorio




Jeremías despertó en su recamara, tenía un fuerte dolor de cabeza y sentía que su estómago estaba revuelto. Tenía nauseas, sentía que había vomitado y al mismo tiempo se tragó su propio vómito, ese pensamiento le dio asco.
Miro a su alrededor, estaba en su cuarto, estas eran sus cosas, su computadora, sus afiches, su cama, pensó que su muerte fue frustrada pero tenía algo diferente. Si su suicidio quedo en un intento ¿Por qué no despertó en un hospital? ¿Dónde estaban sus padres y los médicos? Se paró mirando cada una de sus cosas, abrió un baúl donde escondía sus revistas Maxim, H para Hombres, Penthouse, todas estaban ahí intactas. Miro su computadora, la prendió pero no funcionaba. Agarro el control de la televisión y la encendió, vio el comedor de su casa, su mama estaba sentada tomando un café. Se veía que acababa de llorar.
Ximena entro y abrazo a su mama, ambas estaban llorando, las dos vestían de negro, a pesar de que la pantalla estaba en blanco y negro podía ver que estaban de luto. No podía escuchar lo que decían pero por sus gestos podía ver que Ximena estaba consolando a su mama. La escena lo devasto.
Apago la televisión, se paró de su cama nuevamente dando vueltas por su habitación, no le quedaba ninguna duda de que estaba muerto pero si así era ¿Dónde se encontraba?
Dudaba de que este lugar fuera el Cielo y si lo era entonces lo engañaron descaradamente en el catecismo, pensó entonces que se encontraba en el Infierno, el padre Díaz les contó que los suicidas van al Infierno. No obstante a diferencia de la idea de Infierno que le sembraron cuando era niño aquí no había demonios ni fuego, solo era su cuarto. Cielo o Infierno esto era una mierda pensó.
Entonces se preguntó sobre lo que había detrás de la puerta, se sentó en una silla pensando en abrir o no la puerta. Tenía mucho miedo de lo que pudiera encontrar ahí, pensó que tal vez estaría Satanás esperándolo pero aquel era un pensamiento demasiado infantil, claro que tampoco estaba San Pedro esperando para llevarlo al Cielo.
No tenía idea de lo que iba a hacer, pensó que la vida era una mierda pero la muerte era una mierda también ¿Tendría que pasar la eternidad en su habitación? Continúo dando vueltas por su habitación sin saber que hacer ahora, en definitiva no quería quedarse encerrado en esta copia de su cuarto por siempre.
Miro la puerta, sea lo que sea tenía que abrirla, pensó que no podía ser peor que quedarse encerrado aquí. Toco la manija y la abrió lentamente. Tenía los ojos cerrados, cuando abrió la puerta por completo se encontró con un pasillo.
Dio un paso afuera encontrándose con otras tres puertas junto a la suya, vio que en su puerta estaba su nombre y su apellido, camino por el pasillo buscando algún indicio de donde se encontraba.
Había otras puertas con nombres, no creía que fuera buena idea tocar a la puerta, pensó que a los muertos no les gustaría ser interrumpidos.
Vio una sombra en un pasillo, fue caminando hasta encontrar con un elevador, una gran ventana que daba a una ciudad que desconocía y a una mujer que mirada el paisaje mientras fumaba un pitillo.
-Hola—saludo Jeremías.
La mujer se dio la vuelta, vestía un abrigo rojo de seda, falda, una boina francesa y unos zapatos de tacón rojos, tenía ojos azules y el cabello castaño largo y hermoso.  El termino guapa sería muy poco para describir a esa mujer, era bella, su rostro era perfecto, su hermosura superaba a Michelle en todo sentido pensó Jeremías.
-¿Eres un ángel?
La mujer se rio por la pregunta. Jeremía se sintió un tonto al haberla formulado.
-Se ve que eres nuevo. Mi nombre es Remy ¿Y tú cómo te llamas niño?—tenía un acento francés, entonces después de todo Kike tenía razón y el nombre Remy también era usado por mujeres. Jeremías se presentó.
-Es un placer conocerte Jeremías.
-¿Dónde estamos?—pregunto acercándose a la ventana, habían grandes edificios que lucían en ruinas, el cielo era nublado, a Jeremías le recordaba a las primeras escenas de la película “Cabeza borradora”, el mismo ambiente decadente e industrial.
-Estas en el Purgatorio niño ¿No era lo que te imaginabas?
Jeremías hizo un gesto negativo.
-Déjame adivinar, pensaste que al morir terminaría la decepción y el dolor ¿Cierto?
Jeremías asintió.
-Lo mismo pensé unos segundos antes de morir y desperté en la recamara de mi apartamento, vestida con la misma ropa con la que morí. La vida y la muerte son una verdadera mierda ¿No crees?
-Lo son—admitió Jeremías observando el desolador paisaje. Así que iba a pasar toda la eternidad en este lugar, se sintió abrumado por la tristeza y unas lágrimas recorrieron sus ojos. Remy lo abrazo para consolarlo.
-Tranquilo niño hay que resignarse a la idea de que aquí pasaremos toda la eternidad. Hace mucho que me resigne—por las palabras de Remy supuso que eso les pasaba a todos los que se despertaban por primera vez en el Purgatorio.
Se imaginó la Nada, el descanso, no volver a pensar ni a sentir pero nada como lo que le estaba pasando.
-Ven vamos a mi habitación ¿Te gusta el ajenjo?
-Nunca lo he probado.
-Siempre hay una primera vez para todo incluso después de la muerte—respondió Remy con un gesto alegre. Caminaron unos pasillos hasta encontrarse con una puerta en donde estaba el nombre de su nueva amiga.
Al abrirla Jeremías se encontró en una habitación elegante, había unos dos cuadros de Tolouse-Lautrec en la pared, una cama desordenada, una botella de ajenjo y una botella de ron, un tocadiscos y unos discos de viniles.
-¿Te gusta?
-Sí.
-¿Cómo moriste?—pregunto de pronto, sintió que no debía de haber hecho esa pregunta, Remy se sentó en una silla que estaba en un rincón. Sonrió pero esa sonrisa estaba desprovista de alegría, Jeremías podía deducir que esperaba que le hiciera esa pregunta tarde o temprano.
-Mi amor mi historia empieza en Paris a finales de los cincuenta, era una estrella en ascenso, había sacado a la venta dos álbumes que puedes ver en esta habitación. Era llamada “La Voz de Francia”, algunos me llamaban diosa y otros me llamaban ángel—en este punto puso un disco en el tocadiscos que empezó con una canción que sonaba melancólica con claros sonidos jazz, recordaban a la época dorada de los cabarets, de la bohemia y de una belleza decadente.
Jeremías recordó los poemas de Arhur Rimbaud y pensó en la música de Remy, sus canciones le recordaban esa poesía extraña y sensual.
Remy se levantó haciendo movimientos de danza, mientras más iba su voz cantando a través del tocadiscos, ella bailaba al son de su propia voz. Jeremías sentía que estaba teniendo una erección al mismo tiempo que la veía bailar. ¿Quién diría que después de muerto siguieras sintiendo deseo? 
-Saque mi tercer álbum en 1961 pero para esa época me sentía desilusionada, me habia hecho adicta a la heroína, por mi cama habían pasado los hombres y las mujeres más bellas de toda Francia pero me sentía vacía—dijo fumando todo su pitillo y exhalando el humo, Jeremías tenia deseos de besar esa boca.
-Una mañana de marzo de 1962 decidí terminar con todo en esta habitación y me corte las venas…...los vecinos me encontraron tres días después…...morí con tan solo veintisiete años pero me convertí en una leyenda, mi música es inmortal, mi rostro esta en las revistas musicales de moda, tengo club de fans en todas las rede sociales ¿Valió la pena? Si lo valió después de todo porque creo que soy inmortal—dijo al mismo tiempo que la primera canción del tocadiscos terminaba.
-¿Y este es el precio? ¿Vivir eternamente en la misma habitación donde moriste?—se mordió la lengua pensando que había sido grosero. Remy se sentó a su lado, no parecía ofendida.
-Te acostumbraras niño—le dijo dándole un beso en la mejilla, le invito uno de sus cigarros, tomo una mientras seguía escuchando el álbum. Era muy triste pero de esa tristeza que resultaba bella, no entendía el francés pero por el tono de voz y el sonido de los instrumentos podía decir que trataban sobre el dolor de existir.
Remy le paso el álbum que tenía por nombre “Les petites filles mortes” (Las niñas muertas) y tenía siete canciones, la primera que escucho se llamaba “L'amour qui naît mort” (“Amor que nace muerto) y tenía en la portada el rostro de Remy en blanco y negro con el cabello ocultando el lado izquierdo de su rostro. El álbum estaba que salió a la luz en noviembre de 1958 estaba dedicado a su hermana Stefy que había muerto en un accidente de tráfico cuatro años atrás y a la que habia dedicado la tercera canción llamada “Stefy” en donde hablaba de cómo su padre abuso de ella.
-Tienes una voz hermosa.
-Gracias.
Tomo el segundo álbum que tenía por título “l'arcoiris” (El Arcoiris”) que vio la luz en la primavera de 1960 y tiene como portada un dibujo de una mujer desnuda sentada en posición de loto y un arcoíris detrás de ella.
-El dibujo es mío. Hice como 50 dibujos.
El tercer y último álbum tenia por título “les créatures célestes” (Criaturas celestiales) y la portada era otro dibujo de Remy en el que estaban dos chicas desnudas agarradas de las manos y con alas de mariposa. El álbum salió a la venta a finales de 1961 y estaba dedicado a Mao Tseng Tsung y su revolución cultural.
-Fui marxista cuando estaba viva….me perdí Mayo del 68—dijo con ironía.
Tocaron a la puerta, Remy dio permiso de que pasaran, entro un muchacho con una camisa blanca sucia y sin mangas, chanclas y pantalones de mezclilla rotos, saludo a Remy amistosamente y luego estrecho la mano a Jeremías.
-Qué onda carnal mi nombre es Ladrón ¡Bienvenido al Purgatorio!—dijo dándole un abrazo por lo que podía ver era mexicano.
-Me llamo Jeremías….mucho gusto.
-¿De dónde eres?
-De Chetumal.
El rostro de Ladrón se ilumino.
-Otro mexicano que chévere, yo era chilango pues de ahí del DF carnal.
-¿Por qué te llaman Ladrón?
-Pues porque era ladrón carnal y por qué olvide mi primer nombre chale—dijo rascándose la cabeza, se dio la vuelta y Jeremías miro estupefacto un hoyo de bala que tenía en el cráneo con los sesos de fuera.
-¿De qué año eres?
-2011.
-¿Ganamos en Francia?
-Perdimos contra Alemania.
-Chale que mala pata ¿Sigue el PRI?
-Eso termino en el año 2000, ahora tenemos al PAN en el poder.
-Oras ¿Y qué pasó?
-Todo sigue igual.
-Ni pex. 
-¿Ya están todos reunidos Ladrón?—pregunto Remy interrumpiendo la charla cultura, el asintió. Ambos invitaron a Jeremías a una partida de cartas. No tenía nada que hacer por supuesto, accedió levantándose de la cama.
Caminaron por el pasillo hasta llegar a otra puerta que quedaba a la derecha de donde estaba la de Remy, el nombre de esa habitación era Kyle Baker, ese debía de ser el inquilino. Remy toco la puerta y cuando una voz masculina le dio permiso de que abriera se encontraron en una recamara que a Jeremías le pareció idéntica a la suya.
Había una mesa con tres ocupantes, un chico rubio que debía ser Kyle el cual tenía una camisa de manga larga verde con rayas rojas y pantalones rotos, una muchacha rubia con una camisa en blanca con la bandera del Reino Unido y el tercero era un muchacho el cual estaba todo vendado pero usaba una camisa gris sin mangas y tenía los ojos oscuros.
-Te presento a Kyle, Brittany Hanson y el es Oz—dijo Remy presentando a cada uno y luego presentando a Jeremías al grupo. Todos le dieron la bienvenida y le pidieron que los acompañara, Jeremías se sentó junto a Remy y Ladrón.
-¿De dónde eres?—pregunto Kyle.
-México ¿Y tú?
-Minnesota.
-Yo soy de Londres y Oz es de Irak—dijo Brittany con tono jovial, Oz asintió a lo que dijo la chica.
-¿Cómo moriste?—pregunto Kyle curioso mientras repartía las cartas.
-Me suicide—respondió Jeremías, Kyle asintió sin mostrarse sorprendido, ninguno en la sala se mostraba sorprendido sobre su respuesta.
-Yo tenía una banda de rock llamada “Mándala”, mi banda y yo sacamos unos cassets con nuestras canciones, tuvimos un par de conciertos y luego me metí un balazo en mi habitación. Quería ser como Kurt sabes, ser una leyenda pero mi banda fue olvidada rápidamente junto conmigo—dijo con un tono triste y de aceptación, Ladrón puso su mano en su hombro como apoyo.
-Yo morí en un accidente de autos, iba muy ebria, creo que choque contra una pareja—dijo Brittany como si dijera que rompió un plato, Jeremías pensaba que el cinismo ayudaba a soportar el dolor de estar muertos. Lo mismo que pasaba con la vida.
-Pues yo asalte una tienda, me robe el dinero de la caja registradora y Salí corriendo el policía me dijo que me detuviera pero luego no recuerdo que pex—dijo Ladrón rascándose la cabeza. Todos sabían el desenlace de la historia, no era necesario ser un genio para adivinarla.
-Mi muerte fue diferente a la de ustedes idiotas, era un joven con deseos de ser poeta ¿Y qué paso? Un bombardeo y despiertas en este lugar, la diferencia es que yo no quería morir—dijo Oz con amargura, por lo que percibía todos estaban acostumbrados a su queja.
-Nadie quería morir. Yo iba a entrar a la universidad al año siguiente—replico Brittany mirando sus cartas. Esos eran sus nuevos amigos, perdedores como lo era él, Jeremías razonaba si el Infierno era un lugar para los malvados, el Cielo era una recompensa para los buenos entonces el Purgatorio debía de ser el hogar de los perdedores.
-¿Te gusta Nirvana?
-Kurt es un dios—respondió Jeremías.
-Un año antes de su muerte un amigo y yo nos escapamos a uno de sus conciertos, fue genial verlo tocar, ese hombre debe de estar en el Paraíso del Rock.
-¿Existirá?—pregunto Brittany.
-Si existiera un cielo para los músicos yo estaría ahí—replico Remy que al parecer ya había escuchado ese rumor antes.

Jeremías veía sus naipes mientras reflexionaba, no existía mucha diferencia entre su antiguo hogar y su nuevo hogar, no le gustaba pero como decía Remy, solo quedaba resignarse, así era la muerte. 

©Fernando Trujillo, todos los derechos reservados

Agosto 2015