"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 31 de mayo de 2016

El humor negro frente a lo políticamente correcto




Por Fernando Trujillo

Nuestra sociedad es un reflejo de la distopia presentada por Orwell en su obra 1984, pero no nos hemos dado cuenta de eso o simplemente preferimos ignorarlo. La civilización occidental es una gigantesca distopia que combina las pesadillas de Orwell y Huxley en el que poseemos entretenimiento banal, lecturas triviales, medicinas para curar temporalmente nuestra neurosis y nuestra propia neolengua en el lenguaje políticamente correcto.
Esta neolengua se aplica en los colegios, en los medios televisivos y en el trabajo, déjeme decirle que si usted creía que las peores dictaduras se encuentran en alguna teocracia islámica o en Corea del Norte, déjeme decirle que está usted muy equivocado. La dictadura más atroz se encuentra en la comodidad de la sociedad occidental donde por usar una palabra incorrecta será acusado de homofóbico, transfobico, xenofóbico y cualquier otra palabra con el término “fóbico” al final.
Esta corrección política se encuentra en los medios de entretenimiento y una de sus víctimas es el género de la comedia.
La corrección política está matando el humor.
Este año el comediante John Cleese, miembro del ya legendario grupo cómico Monty Python ha acusado a la corrección política de estar matando la comedia.
Cleese afirma: “si empiezas a afirmar “oh no debo criticar u ofender a tal grupo”, el humor se acaba, el humor lleva incorporado un sentido de la proporción, y por lo tanto, en lo que a mí respecta estamos viviendo en 1984”
Esta no ha sido la primera vez que Clesse se ha manifestado contra la epidemia políticamente correcta, ya en 2014 argumento que es condescendiente que solo se hagan chistes sobre ciertos grupos mientras que a otros se les protege, incluso del humor.
Otros comediantes como Jerry Seinfield y Chris Rock se han unido a Cleese en esta denuncia contra la corrección política, en la que decir un chiste sobre algún grupo determinado o sobre algún tema en específico puede llevar a un comediante a un juicio y a la cancelación de su programa.
La civilización occidental se ha vuelto hipersensible a cualquier crítica, a cualquier manifestación de humor, la juventud actual pertenece a la generación Tumblr, chicos de pelos multicolores, andróginos, con tendencias depresivas que buscan un “espacio seguro” en el mundo, aluden a que las palabras les lastiman. Son incapaces de enfrentarse al mundo real, se esconden en sus espacios “seguros” en la red de las palabras.
Veganos, seguidores de modas sexuales (se hacen llamar asexuales, pansexuales, etc.), lectores de medios basura como Playground y depresivos, esta es la generación políticamente correcta que solo come pizza y nutella, jóvenes blancos que se esconden en Tumblr y que temen a que alguien diga algo “incorrecto” que hiera su patética autoestima.
Esta es la juventud blanca occidental, sin espíritu de aventura, llorona que busca crear un mundo multicolor en sus espacios de internet. Me pregunto que hará esta generación llorona ante una juventud de hierro como los jóvenes entrenados por Isis o los jóvenes eslavos que desde temprana edad ya saben disparar.
Esta es la juventud y este es el mundo en el que no se puede hacer un chiste de gays sin que te llamen homofóbico, en el que no te puedes burlar de unos musulmanes sin que te acusen de facho, islamofobo o retrograda.
Cleese tiene toda la razón en su crítica y en afirmar que la comedia es una forma de hacer una crítica social, con su grupo Monty Python se burlaron de todo, hicieron una comedia tan revolucionaria como transgresora, impensable para la hipersensibilidad de estos días.
En los Estados Unidos muchos cómicos como los antes mencionados Jerry Seinfield y Chris Rock han abandonado los escenarios en los campus universitarios ante las protestas, quejas y manifestaciones de colectivos debido a un chiste que malinterpretaron.
La civilización occidental está sumergida en esa cultura de la ofensa, en los espacios seguros, en que pueden ser heridos por las palabras, en demandar a alguien por decir un chiste y esta cultura ha llegado demasiado lejos a grados de cortar la libertad de expresión de alguna otra persona.
El cómico George Carlin expreso: “Creo que es la obligación del cómico buscar donde está el límite y cruzarlo deliberadamente”
Ante esta situación es necesario la broma mordaz, el humor negro para hacer crítica de toda esta cultura totalitaria, de esta neolengua que oprime nuestros pensamientos y de toda esta hipocresía en la que estamos sumergidos.
Necesitamos humor negro para no morir de corrección política.

En el fondo la gente está harta de esta cultura de la ofensa, de toda esta hipocresía políticamente correcta y lo vemos en los personajes más populares de la cultura pop.
Pongamos de ejemplo a Eric Cartman de la caricatura South Park, Eric es abiertamente antisemita, racista, clasista, cruel, misógino, sociópata, todo lo que un políticamente correcto aborrece pero sin embargo es el personaje más popular de la serie por encima de los chicos buenos Stan y su némesis Kyle.
Cartman es el personaje más popular por su humor cruel, por las situaciones tan absurdas e incorrectas de sus planes, varias asociaciones judías se han quejado de la jerga antisemita que Cartman usa en cada episodio pero es esa incorreción del personaje, esa personalidad tan oscura la que lo han convertido en un icono pop.
Porque Cartman rompe con los tabús políticamente correctos de la sociedad de hoy, pasamos días reprimiendo nuestras emociones que llegar a ver South Park y ver como Cartman ofende a Kyle por ser judío, a Token por ser negro y a Kenny por ser pobre nos hace soltar una carcajada. Nos desahogamos de tanta moralina progre en las escuelas y en los medios con el humor negro.
South Park es una caricatura muy crítica con la sociedad norteamericana—y con la sociedad occidental en general—en su última temporada introducen como personaje al director PC (Políticamente correcto) y con este arco argumental hacen una crítica acida a toda esta cultura tan correcta y tan moralina en la que estamos sumergidos.
Otro personaje incorrecto de la televisión fue Al Bundy del sitcom Married…with children personaje que representaba al típico blanco de clase baja que le gustaba el futbol y beber cerveza frente al televisor.
Bundy era abiertamente misógino, se burlaba de las mujeres gordas, insultaba a su esposa y a su hija, era enemigo de su vecina feminista-SJW Marcy, odiaba el mundo políticamente a su alrededor siendo un hombre ordinario con gusto por la carne asada, el deporte y las mujeres guapas. Actualmente algo como Married…with children es impensable en la televisión actual, ese humor negro, ofensivo, machista es contrario a la actual moralina tan correcta y tan blanda de la comedia de hoy.
Esas personalidades tan incorrectas han hecho de Cartman y Bundy iconos pop y personajes odiados por esos círculos hipersensibles de universitarios blancos, feministas y toda clase de SJW que abunda en las universidades.
Y es que actualmente la comedia ha perdido esa crítica, se hace una comedia sin humor, que no ofenda, que no critique, que no haga sátira, una comedia vacía, demasiado blanda para esta sociedad posmoderna.
Otro personaje que incluiría en esta lista de personajes incorrectos seria al mexicano Jaime Duende protagonista de varios sketches del programa Incognito de Facundo y que tiene su propio segmente en el canal de Youtube Zares del universo.
Jaime Duende era (valga la redundancia) un duende alcohólico que golpeaba a su esposa e hijos, que insultaba mujeres gordas, que era sexista y guarro con otras mujeres, que pateaba, humillaba, insultaba a cualquiera que se ponía en su camino. Posteriormente los censores de la televisión ordenaron que el personaje fuera retirado.
No obstante durante su tiempo de vida Jaime Duende se convirtió en un icono de la comedia mexicana, su popularidad fue tal que hubo sectores que querían una serie completa y hasta una película del personaje ¿Por qué? Porque el duende rompía las reglas, tabúes de la sociedad, se salía con la suya sin afrontar las consecuencias, podíamos reírnos libremente de lo grosero y patán que podía ser.
Todos estos personajes representan una ruptura con las reglas morales, con las limitaciones que tenemos como personas pero también el hastió que siente la gente ante tanta hipersensibilidad que hay actualmente.
Un chiste “incorrecto” o una opinión que no vaya con los cánones del Pensamiento Único si se graba, se puede viralizar en redes sociales, la gente se insultara, te llamara retrograda o insensible, te acusaran ante Derechos Humanos y hasta te amenazaran de muerte. Al final uno ya no puede hablar, ya no puede reír sin que el mundo arda.
El humor negro es más necesario hoy en día, para hacer crítica, para romper dogmas establecidos, para denunciar la hipocresía dominante y burlarle del pensamiento hipersensible que abunda ahora.
En el mundo posmoderno el humor negro es un arma para enfrentar toda esta hipocresía, que mejor manera de enfrentar a los SJW que reírse de ellos.
El humor es una forma de sacudir conciencias, de hacer crítica como menciono Cleese y de relajarnos de la dura realidad.
Alguna vez alguien me dijo que necesitamos menos comediantes como Chespirito y más como Bill Maher (a quien las feministas querían linchar por un monologo), definitivamente se necesitan comediantes mordaces que hagan sátira de aquellos grupos a los que se está prohibido criticar.

Escritores como Ambrose Bierce y Mark Twain fueron maestros del humor negro, método que usaron para hacer una dura crítica a la Norteamérica de su tiempo, en su día fueron unos incorrectos que ganaron detractores pero al final son los enemigos los que hacen a uno ganar la grandeza.
Necesitamos humor para la vida, para enfrentar los pesares y para poder reírnos del pensamiento posmoderno, si ellos odian el humor entonces lo tomaremos como un arma.


Mayo 2016

miércoles, 18 de mayo de 2016

El genio oscuro de Hanns Heinz Ewers




Por Fernando Trujillo

La literatura de terror nos ha dado a muchos autores denominados como “autores malditos” ya sea por una vida de sufrimiento, de excesos o por lo retorcido de su literatura. En realidad el término aplica a todos los ámbitos de las letras y es para ser sinceros un anzuelo publicitario para que las editoriales puedan vender sus libros, la etiqueta de “escritor maldito” atrae a un determinado público. Así se han vendido los libros de Charles Bukowski, Allen Ginsberg y muchos otros autores que en verdad no son malditos, sino que encuentras en todas las librerías.
Pero ciertamente son pocos los casos de autores realmente malditos, que permanecen ignorados en la historia de las letras, en el mundo de la literatura de terror conocemos a Lovecraft, a Poe, a Machen, a Stephen King y Clive Barker junto con muchos más pero hay un autor que incluso en un género retorcido como el terror continua permaneciendo como un maldito entre los malditos: Hanns Heinz Ewers.
Nacido en una familia acomodada Ewers fue decadente, místico, viajero, pionero en la sexología, escritor prolífico de guiones de cine, obras de teatro, cuentos infantiles, novelas pero es más recordado por sus novelas y relatos de terror.
Durante la Primera Guerra, Ewers se desempeñó como espía dentro de los Estados Unidos, Ewers quien tenía su residencia en ese país ya había tenía un nombre como escritor, habiendo publicado algunos relatos fantásticos y en donde trabo amistada con el ocultista británico Aleister Crowley. Recorrió el país juntando fondos para la Cruz Roja alemana y siendo portavoz del Imperio Alemán, hablando por mantener la neutralidad americana y a través de debates públicos intentando contrarrestar la propaganda anti-germana.  Sin embargo en los Estados Unidos, aliados naturales de Inglaterra el sentimiento germanófobo crece y los ciudadanos alemanes son puestos bajo vigilancia o enviados a campos de concentración.  En el año de 1918 seria arrestado y enviado a uno de estos campos, los servicios de inteligencias británicos remiten un cable a Estados Unidos informando de dos viajes sospechosos del autor alemán, uno a España que realizo con un pasaporte falso y un enigmático viaje a México, el documento sugiere que Ewers pudo entrevistarse con Pancho Villa para invadir territorio norteamericano y distraerlos de la guerra. Posteriormente sería liberado al final del conflicto bélico.  
Viajero incansable Ewers se interesó en el vudú caribeño, el nudismo, el consumo de distintos tipos de drogas y las mujeres, se ha especulado que tuvo roces con varios hombres (más que nada debido a su temática homosexual en sus relatos) pero de eso no hay ningún dato fidedigno.
La obra literaria de Ewers se desarrolla en ambientes sórdidos, decadentes, prostíbulos, escenarios habitados por burgueses amorales con gustos por lo perverso y lo cruel. Su obra más famosa La Mandrágora se ubica en esos ambientes, donde un experimento en el que los personajes Frank Braun—alter ego de Ewers—y el Profesor Broken inseminan con el semen de un asesino ahorcado a una prostituta gestando una mandrágora con matices humanos. Alraune el resultado del experimento es una criatura hermosa pero completamente maligna, un ser sin empatía que por medio de su astucia y belleza juega con las emociones de aquellos a su alrededor, destruyendo las vidas de quienes la rodean.
El personaje de Alraune tiene muchos paralelismos con Helen Vaughan del relato El Gran Dios Pan de Arthur Machen, ambas son el resultado de un experimento contra-natura, ambas son poseedoras de una gran belleza física y ambas son criaturas amorales.
Alraune puede ser vista como el símbolo de una cultura sumida en la frivolidad, un ser que por fuera es hermoso pero con un alma vacía de cualquier sentimiento noble, la novela fue publicada tres años antes de la Primera Guerra y puede ser vista como un preludio a la caída del segundo Reich y el sumergimiento del pueblo germano en el hedonismo, el vacío moderno y la corrupción de la república.
Otro de los grandes relatos que exploran el tema de la femme fatale es La araña en el que combina el vampirismo y la manipulación de forma extraordinaria creando un ambiente de obsesión y miedo.
Todos estos relatos serian un reflejo de la Alemania de posguerra hundida en la decadencia moral y con una burguesía corrupta. En cuentos como La joven blanca asistimos a un espectáculo enfermizo admirado por bohemios decadentes. Mismo se podría decir de la Salsa de tomate en donde un combate sangriento y cruel es disfrutado por una multitud degenerada.
Ewers también fue un pionero en el cine, viendo su poder visual y como una legitima obra de arte, escribió guiones, entre los que destaca una adaptación de su propia novela El estudiante de Praga (1913). Cabe destacar además que en esta película es la primera vez en el cine que un actor interpreta un papel doble. Fue tanta su fama en este ámbito que Lovecraft lo menciono en su ensayo El horror sobrenatural en la literatura como una influencia en el surgimiento del terror alemán. Con todo esto nos preguntamos porque la obra de Ewers ha sido ignorada tan marcadamente y es por un crimen que el mundo políticamente correcto no perdona: haber pertenecido al partido nacional socialista.

El término de la Primera Guerra dejo a una Alemania humillada, en la ruina económica, en este ambiente floreció la prostitución en todos sus ámbitos, mujeres y jóvenes alemanes se vendían para poder sobrevivir a las penurias, tanto que el turismo sexual creció durante esta época. En este contexto la literatura de Ewers y el cine expresionista se convirtieron en un reflejo de la podredumbre y miedo del pueblo alemán. El miedo a una revolución bolchevique (reflejada en la película Nosferatu), la caída del alma germana en los abismos de la crueldad y sed de sangre (reflejadas en el filme M) son proyecciones de los terrores que asolaron la República de Weimar.
En este ambiente Ewers se dedica a criticar la degeneración del alma germánica, en el nacional socialismo vio un movimiento nuevo portador de un romanticismo germánico y de una fuerza vitalista, se unió al partido en el año de 1931.
Se sabe que el autor tuvo contacto con los grupos volkish y con figuras como Guido Von List y Lanz Von Liebfels y con el resurgir teutónico, una de las características que el autor más admiro del ascenso del nacional socialismo.
Ewers sentía una gran admiración por Adolf Hitler al que conoció en persona y quien le encomendó la tarea de escribir una biografía de Horst Wessel que más tarde se adaptaría en una película. Ewers conocía a Wessel ya que ambos formaron parte de la misma fraternidad estudiantil y actuó en una versión del Estudiante de Praga de 1926 también escrita por el mismo autor.
La película fue llamada Hans Westmar. Einer von vielen (uno de muchos), Gobbels cambio el nombre del personaje por uno ficticio.
Dentro del partido Ewers tuvo muchos enfrentamientos con otros miembros que no lo dejaban ver como un decadente, entre ellos Alfred Rosenberg quien sentía una profunda antipatía por el escritor.
Ewers moriría en 1943, dos años antes de la ciada del Tercer Reich y junto con todos los escritores afiliados al partido su obra fue condenada al ostracismo.
Actualmente en español la editorial Valdemar tiene publicados los libros La Mandrágora y un volumen de relatos titulado La araña y otros cuentos macabros y siniestros—próximamente traducirá y publicara la novela El Vampiro—no obstante la mayor parte de su obra se ha perdido o es imposible de encontrar.
La personalidad de Ewers resulta fascinante no solo por su obra sino por su figura oscura y contradictoria, su figura de intelectual decadente choca con el ideal nacional socialista y sin embargo fue miembro del partido que contaba con lectores dentro del mismo, incluyendo al Fuhrer que según se dice tenía a La Mandrágora como uno de sus libros favoritos.
Tanto dentro del ambiente nacional socialista como dentro del ambiente de la literatura de terror la figura de Ewers resulta chocante, no encaja en ninguno de los dos ámbitos y tal vez por eso su oscuro genio lo ha vuelto un verdadero escritor maldito.
Si como afirma la psicología jungiana cada ser humano encarna un arquetipo y durante el nacional socialismo el Fuhrer encarno el arquetipo del guerrero, entonces Hanns Heinz Ewers haya encarnado al arquetipo del Trickster, esa figura bromista, astuta, asociada al dios nórdico Loki.
El Trickster es un arquetipo que sabe ocultarse, que tiene muchas máscaras y el señor Ewers tuvo entre sus máscaras el decadente, el espía, el ocultista, el nacionalsocialista y el oscuro genio que a través de sus letras causa fascinación para unos y repulsión para un mundo políticamente correcto.

Mayo 2016


Fuentes:

Hernández Arias, Rafael “Introducción a La araña y otros cuentos macabros y siniestros” (2014) de Editorial Valdemar.

Crawford, Peter “Hanns Ewers” (2013) [en red] Recuperado de http://thirdreichocculthistory.blogspot.mx/2013/09/hanns-heinz-ewers.html



miércoles, 11 de mayo de 2016

Trump y otros políticos incorrectos



Por Fernando Trujillo

Cuando el multimillonario Donald Trump comenzó su carrera por la presidencia norteamericana, sus primeras declaraciones fueron contra los migrantes mexicanos y las políticas migratorias liberales en su país. Todos pensábamos que era un “payaso de los medios”, que pronto se retractaría y que nadie le haría caso, pero todos nos equivocamos, porque lo que percibimos como algo que destruiría la carrera de cualquier político, como un acto para llamar la atención fue tan solo el inicio del ascenso del fenómeno Trump.
¿Por qué? Vemos a Estados Unidos (y en general todo el llamado primer mundo) como un país donde las políticas feministas, pro-gay, de inclusión racial y multicultural han triunfado, donde el ateísmo es un dogma oficial en la educación, donde en algunos estados se puede fumar marihuana libremente. Entonces ¿Por qué el fenómeno Trump es algo imparable? Las declaraciones políticamente incorrectas de Trump acerca de inmigración, feminismo y la represión de la libertad de expresión en nombre de la dictadura políticamente correcta han hecho a Trump un candidato intolerable para los medios que lo atacan constantemente.
El mismo partido republicano ha buscado modos de frenarlos, los necons—la elite sionista y plutocrática—le retiro su apoyo y es que la severa política anti-migracionista de Trump pone en peligro sus intereses. Los necons—abreviatura de neoconservadores—pese a que públicamente se muestran como anti-migracionistas, son una elite financiera que busca mano de obra barata a la cual explotar, los migrantes ilegales son un gran negocio para ellos y por eso las políticas de Trump los tienen inquietos.
Pero volvamos a la pregunta ¿Por qué el fenómeno Trump es imparable? Como se mencionó los grupos necons y republicanos se han desligado del candidato, no son millonarios quienes aprueban a Trump sino el mismo pueblo norteamericano. Irónicamente es esta tendencia políticamente correcta impulsada por grupos feministas y de derechos humanos los que crearon a un personaje como Trump, en una universidad un estudiante negro puede acusar de racismo a su profesor y provocar su despido solo por ser reprobado, una mujer puede levantar una denuncia falsa contra un hombre y provocar que lo despidan, que lo encarcelen, una pareja gay que se sienta ofendida por un mal gesto de un empleado de alguna tienda puede hacer que despidan al empleado y que la tienda le pague una indemnización que la lleve a la bancarrota. el pueblo norteamericano está harto de la pesadilla políticamente correcta en su país, de estas políticas represivas, de no poder practicar su fe en lugares públicos por miedo a ofender las creencias extranjeras, en donde un comentario o una palabra te pueden llevar a la cárcel. Quienes van a votar por Trump no son pretenciosos universitarios liberales ni actores de Hollywood con alto poder económico, sino gente común y corriente hastiada de toda esta política liberal que lejos de crear un mundo mejor ha creado una pesadilla orwelliana.
Fenómenos como el de Trump están sucediendo en todo Occidente, algo está pasando que están surgiendo políticos incorrectos en Europa, políticos odiados por la prensa pero que van ascendiendo pese a todos. Le Pen y el Frente Nacional, la popularidad y apoyo de Vladimir Putin, Viktor Orban, todos ellos incorrectos para la mentalidad liberal y todos ellos con apoyo masivo de sus pueblos.

En Francia la prensa no deja de comparar al Frente Nacional con el partido nazi, no deja de hacer similitudes (todas ellas estúpidas) entre Marine Le Pen y Hitler. La misma Marine Le Pen comparo la migración masiva de musulmanes con la ocupación nacional socialista, algo que por supuesto desato la controversia en los medios, así que de neonazi no tiene nada. En una Francia multicultural, liberal y que da la bienvenida a hordas de inmigrantes musulmanes que después asaltan, violan y repudian a los franceses autóctonos, entonces el Frente Nacional se convierte en la única oposición ante esta mentira políticamente correcta.
En los últimos meses Francia ha sufrido dos atentados terroristas por parte de fundamentalistas islámicos, uno más sangriento que el anterior y tanto el gobierno como la prensa hablan de paz, de tolerancia, las fotos con los colores de la bandera francesa son colocados por millones (de idiotas) en sus perfiles de redes sociales.
La prensa lejos de hablar del problema islámico advierte sobre el resurgir de la ultraderecha europea, están más asustados del nacionalismo de ese odio antieuropeo y esa sed de sangre de los movimientos islámicos.
En las pasadas elecciones francesas y tal como Houllebecq predijo en Sumisión, los partidos de derecha e izquierda se unen contra el Frente Nacional.
No hace falta ser un genio para darse cuenta que las elites mediáticas y culturales de Occidente son de izquierda, solo hay que ver quienes triunfan en el arte posmoderno y en el cine tienen ideas feministas, multiculturales y antifascitas. Estos medios ven el avance imparable de las chicas Le pen y Trump con desesperación y no dudan en emplear todos sus recursos para atacarlos.
Marion Le Pen la sobrina de Marine Le Pen, joven y carismática ha despertado esa antipatía de la prensa, el titular del periódico Nice-Matin “Tous contre elle” (Todos contra ella) con Marion en la portada alzando el brazo en un peculiar saludo incorrecto refleja cómo la prensa está alarmada.
“Vuestra UE tiene sesenta años. Nuestra Europa cuatro milenios” ha expresado Marion de una forma tajante que muestra su mentalidad alejada del paradigma multicultural y correcto.
En Rusia mientras tanto Vladimir Putin su presidente es otro quien tiene el odio de la prensa occidental por sus políticas anti-gay, Putin pese a que los medios lo han calificado de nazi o “nuevo Hitler” dista mucho de serlo. Putin ha prohibido cualquier manifestación nacionalista, pero el hecho de prohibir la propaganda LGBT es motivo para ser el blanco del odio mediático pese a que en su gobierno la violencia contra la gente homosexual es duramente penada. Rusia no es anti-gay por Putin, esto es un error que muchos cometen, Rusia y toda Europa Oriental son pueblos que rechazan el liberalismo cultural impuesto por las elites financieras, son pueblos conservadores a los que la dictadura comunista por muchos años les censuro su identidad y su fe, no van a permitir que otra dictadura disfrazada de libertad venga a hacer lo mismo.
Es en Europa Oriental—totalmente diferente a su contraparte occidental—más concretamente en Hungria donde ha surgido la figura de Viktor Orban, primer ministro, conservador y líder del partido Fidesz quien ha defendido su país de las políticas pro-migracionistas de la Unión Europea, Orban acusa directamente al magnate George Soros de esta crisis de refugiados y de su llegada masiva a Europa.
En un discurso que pasara a la historia, Orban hace una proclama en defensa de los pueblos europeos y acusa a esta las elites ocultas de ser quienes están detrás de la inmigración masiva para destruir Europa.
Orban declara: “La tarea que aguarda al pueblo húngaro, a las naciones centroeuropeas, y a las demás naciones europeas que no han perdido todo el sentido común, es derrotar, reescribir y cambiar el destino que se nos ha asignado”
Mientras en Austria en las pasadas elecciones presidenciales Norbert Hofer candidato nacionalista del FPO salió primero con 36% según los resultados parciales. Hofer trabajador e ingeniero aeronáutico ha expresado su rechazo a las políticas migracionistas, a abrirle la puerta a millones de refugiados, a las políticas de la invasiva Unión Europea. El candidato del Sistema, un profesor universitario marxista ha amenazada de que en caso de ganar los nacionalistas en la segunda vuelta, rechazaría cualquier resultado y llamaría a nuevas elecciones, pisoteando al pueblo austriaco y su voluntad.
En todo el hemisferio occidental el ascenso de hombres como Trump, como las Le Pen, como Hofer y Orban muestran el rechazo a esas utópicas políticas liberales que hablan de un “mundo mejor” pero que han impuesto una feroz dictadura sobre el pueblo.
Los pueblos ya están hartos de no poder expresarse libremente, de tener miedo a ser demandados por gays y mujeres abusivas, están hartos de vivir una mentira utópica y de tener que reverencias al islam mientras los jihadistas asesinan a sus familias en cada atentado. No quieren a esa elite intelectualoide hablando de imponer nuevas políticas de inclusión forzada y de prohibir la venta de armas.
Al final estos políticos incorrectos han resurgido por toda esta corrección política, por el liberalismo cultural que ha creado la tiranía más aberrante que el mundo ha conocido.
El ascenso de lo incorrecto va en avance, va aumentado, los medios tienen miedo y no dejan de tergiversas encuestas y haces una campaña de odio contra los políticos incorrectos.
La utopía de un mundo animalista, feminista, pacifista sin fronteras y de igualdad ha fracasado frente a la realidad. La incorreción política ha regresado y con mas fuerza que nunca.


Mayo 2016

miércoles, 4 de mayo de 2016

¿Dónde quedo la masculinidad?



Por Fernando Trujillo

¿Qué está pasando con la masculinidad en el mundo posmoderno? Actualmente se está librando una guerra contra la virilidad en esta época, tanto el gobierno como los medios están criminalizando constantemente al género masculino de forma despiadada. Se habla de un fin de la masculinidad como la conocemos y de algo llamado “nuevas masculinidades” una forma de que el hombre este sometido a los intereses feministas y de gobierno.
En los últimos años medios como Playground, Vice, The Huffington Post, con su propaganda feminista y su apología a la “nuevas masculinidades” son de las principales armas que hay en internet, con sus noticias virales sobre los “peligros del consumo de carne”, sus pomposos “test” de “índice de acosador sexual” y toda esa propaganda anti-carnívora, feminista y el género como una “construcción social” pululan en las redes sociales. Aparentemente inofensivos, estas noticias son creídas por los usuarios que piensan que todo lo que está en los medios “alternativos” es palabra santa.
Pero llegados a este punto ¿Qué son las “nuevas masculinidades”?  Las feministas lo llaman una reconstrucción de la masculinidad de acuerdo a sus propios intereses, es decir un hombre despojado de toda virilidad, estrongenizado, un pusilánime sin carácter que puede ser controlado por el gobierno y la mujer.
Esta guerra contra la masculinidad está presente en el cine y la televisión, dentro de la televisión mexicana programas como Lo que callamos las mujeres, la Rosa de Guadalupe, los programas de Laura Bozzo y Cosas de la vida presentan al hombre como un patán, golpeador, borracho, violador y asesino de mujeres, asociando la masculinidad con todos estos males para el televidente. Sabemos que este tipo de hombres, no lo vamos a negar pero estos programas remarcan tanto este hecho estigmatizando al hombre que ya el televidente asocia el ser hombre con estos estereotipos negativos.
En la televisión norteamericana la idea de nuevas masculinidades la vemos en el programa cómico Big Bang Theory donde presentan a hombres aniñados, sin carácter, siempre pendientes de los deseos de sus mujeres. Se busca a un hombre sin carácter, sin instintos masculinos, se busca a un nerd (como los personajes de Big Bang Theory) que solo este obsesionado con el conocimiento lógico, el pensamiento racional—carente de instinto—e inepto para las relaciones con mujeres.
En el cine la película Brokeback Mountain de 2005 es una parodia repulsiva del genero Western, presentando a dos vaqueros homosexuales que son la antípodas de Clint Eastwood y John Wayne. Brokeback Mountain tergiversa la figura del vaquero gallardo, varonil, aventurero para presentarlo como un personaje dudoso de su identidad sexual, de esta forma Hollywood se burla de un icono masculino del cine y la literatura norteamericana.
Pocas series de televisión presentan un modelo positivo de masculinidad, entre estos se encuentran el personaje de Ragnar Lothbrok de la serie Vikingos, Jax Teller de Hijos de la Anarquía (donde está presente el concepto de mannerbund “grupo de hombres”) y Rustin Cohle de True Detectives. Otra serie que tiene personajes masculinos positivos es el programa Supernatural que tiene como protagonistas a los hermanos Winchester quienes viajan en un auto Impala por todo Estados Unidos cazando vampiros, demonios, brujas y demás seres sobrenaturales. La serie hace hincapié en la hermandad, la camaradería entre hombres, la cacería, la serie tiene una atmosfera masculina en la que los hermanos Winchester enfrentan entre las muchas amenazas a mujeres sobrenaturales que quieren destruir su hermandad, durante sus cacerías los Winchester usan palabras como “perra” o “puta” lo que ha hecho que algunos sectores feministas hayan acusado a la serie de ser misógina. Algo que resulta curioso es que los productores intentaron insertar personajes femeninos en la serie como personajes principales pero estos fueron rechazados masivamente por el público quienes se sintieron identificados con la atmósfera de camaradería masculina de la misma.
Todos estos personajes tienen virtudes viriles como honor, protección de la familia, instinto de lucha y de supervivencia en un mundo hostil.
Contrario a esto el personaje de Charlie Harper por otro lado de la extinta serie Two and a half men e interpretado por Charlie Sheen, es una parodia de la idea de masculinidad, Charlie es un mujeriego, borracho, irresponsable y vulgar, representa todos los estereotipos negativos asociados a la masculinidad pero presentado de forma cómica a los televidentes. El creador del programa es Chuck Lorre también creador de sitcoms estrongenizantes como el antes mencionado Big Bang Theory y Dharma y Greg.
A pesar que todavía quedan atisbos de la masculinidad en cine y televisión, estos son cada vez menos frenados por la cantidad de programas y películas estrongenizantes que se hacen al año, donde va predominando el concepto de nuevas masculinidades y se combate la “vieja” masculinidad asociándola a la violación y la patanería.
Incluso series animadas como Los Simpsons los personajes masculinos cada vez se hacen más afeminados, personajes como Homero y Bart hacen ademanes propios de mujer, la relación amistosa de Bart y Milhouse se va teniendo tintes homoeroticos mientras que otros personajes tienen momentos de sexualidad dudosa.
Mientras la serie de HBO Game of Thrones prepara el camino para que Daenerys Targaryen mesías feminista, representante de una mentalidad democrática e igualatoria en un entorno medieval llegue al Trono de Hierro a traer una nueva era de paz e igualdad del tipo matriarcal.
La propaganda televisiva está en proceso de insertar de forma forzosa la idea de nuevas masculinidades y de ideología feminista con personajes amanerados, pacifistas, sin espíritu aventurero, nerds y pusilánimes sirviendo a intereses de mujeres.
La agenda feminista asociada a la agenda anti-armas, pacifista y animalista quiere un tipo de hombre sin instintos masculinos, que no se enfrente al gobierno, a las oligarquías, que tema a las armas y la violencia para ser doblegado, para que no cuestione al gobierno, para que no busque la rebelión. Un hombre avergonzado de su propia virilidad.
El mannerbund “las agrupaciones de hombres” está siendo presentado a los medios como grupillos de borrachos y acosadores de mujeres, si bien no se niega que por desgracia muchas agrupaciones de hombres (más que nada universitarios) violentan a mujeres estas no deben ser vistas como un mannerbund de carácter tradicional, no obstante esta propaganda está hecha para destruir cualquier asociación y camaradería entre hombres para que estos no se organicen en una lucha contra el Sistema, estigmatizándola como un “peligro para las mujeres”.
¿Dónde quedo la masculinidad?
Está siendo combatida por tantos frentes, está siendo humillada, está siendo estigmatizada sin tregua y sin que se le dé su derecho a su versión de los hechos. Está siendo objeto de burla en los sitcoms y está siendo “reconstruida” por feministas, psicólogos y teóricos universitarios progresistas.
La figura del padre con autoridad y que imponía respeto está siendo remplazada por esas “nuevas paternidades” donde el padre ya no tiene autoridad sino que es alguien que solo da dinero y consiente al niño sin poner límites.
Los hombres no somos violadores ni somos asesinos en potencia, somos hombres y estamos orgullosos de nuestra masculinidad, lo que unos hagan no estigmatiza a todos los hombres. No tenemos por qué pedir disculpa por nuestro género ni aceptar su imposición de re imaginar la virilidad en pos de sus intereses.
A pesar de estas “nuevas masculinidades” las mujeres siempre se sentirán atraídas por el hombre aventurero, por el macho, por el hombre viril y no por el hombrecillo cursi, el amable empalagosa, el “bueno” porque las mujeres siempre se van a sentir atraídas por el “chicos malo”, el rebelde, el violento, es por eso que pese a todo existen atisbos de masculinidad en la cultura popular, porque pese a toda la propaganda el hombre se va a identificar con el héroe viril y la mujer se sentirá atraído hacia él. Por eso las películas de Clint Eastwood y de James Dean siguen siendo vistas y aplaudidas por el público, por eso el personaje de James Bond (acusado por las feministas de ser un icono misógino) siguen siendo arquetipos de virilidad y elegancia en la cultura popular. Al final los instintos son más fuertes que toda la educación y propaganda.


Mayo 2016