"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







miércoles, 4 de mayo de 2016

¿Dónde quedo la masculinidad?



Por Fernando Trujillo

¿Qué está pasando con la masculinidad en el mundo posmoderno? Actualmente se está librando una guerra contra la virilidad en esta época, tanto el gobierno como los medios están criminalizando constantemente al género masculino de forma despiadada. Se habla de un fin de la masculinidad como la conocemos y de algo llamado “nuevas masculinidades” una forma de que el hombre este sometido a los intereses feministas y de gobierno.
En los últimos años medios como Playground, Vice, The Huffington Post, con su propaganda feminista y su apología a la “nuevas masculinidades” son de las principales armas que hay en internet, con sus noticias virales sobre los “peligros del consumo de carne”, sus pomposos “test” de “índice de acosador sexual” y toda esa propaganda anti-carnívora, feminista y el género como una “construcción social” pululan en las redes sociales. Aparentemente inofensivos, estas noticias son creídas por los usuarios que piensan que todo lo que está en los medios “alternativos” es palabra santa.
Pero llegados a este punto ¿Qué son las “nuevas masculinidades”?  Las feministas lo llaman una reconstrucción de la masculinidad de acuerdo a sus propios intereses, es decir un hombre despojado de toda virilidad, estrongenizado, un pusilánime sin carácter que puede ser controlado por el gobierno y la mujer.
Esta guerra contra la masculinidad está presente en el cine y la televisión, dentro de la televisión mexicana programas como Lo que callamos las mujeres, la Rosa de Guadalupe, los programas de Laura Bozzo y Cosas de la vida presentan al hombre como un patán, golpeador, borracho, violador y asesino de mujeres, asociando la masculinidad con todos estos males para el televidente. Sabemos que este tipo de hombres, no lo vamos a negar pero estos programas remarcan tanto este hecho estigmatizando al hombre que ya el televidente asocia el ser hombre con estos estereotipos negativos.
En la televisión norteamericana la idea de nuevas masculinidades la vemos en el programa cómico Big Bang Theory donde presentan a hombres aniñados, sin carácter, siempre pendientes de los deseos de sus mujeres. Se busca a un hombre sin carácter, sin instintos masculinos, se busca a un nerd (como los personajes de Big Bang Theory) que solo este obsesionado con el conocimiento lógico, el pensamiento racional—carente de instinto—e inepto para las relaciones con mujeres.
En el cine la película Brokeback Mountain de 2005 es una parodia repulsiva del genero Western, presentando a dos vaqueros homosexuales que son la antípodas de Clint Eastwood y John Wayne. Brokeback Mountain tergiversa la figura del vaquero gallardo, varonil, aventurero para presentarlo como un personaje dudoso de su identidad sexual, de esta forma Hollywood se burla de un icono masculino del cine y la literatura norteamericana.
Pocas series de televisión presentan un modelo positivo de masculinidad, entre estos se encuentran el personaje de Ragnar Lothbrok de la serie Vikingos, Jax Teller de Hijos de la Anarquía (donde está presente el concepto de mannerbund “grupo de hombres”) y Rustin Cohle de True Detectives. Otra serie que tiene personajes masculinos positivos es el programa Supernatural que tiene como protagonistas a los hermanos Winchester quienes viajan en un auto Impala por todo Estados Unidos cazando vampiros, demonios, brujas y demás seres sobrenaturales. La serie hace hincapié en la hermandad, la camaradería entre hombres, la cacería, la serie tiene una atmosfera masculina en la que los hermanos Winchester enfrentan entre las muchas amenazas a mujeres sobrenaturales que quieren destruir su hermandad, durante sus cacerías los Winchester usan palabras como “perra” o “puta” lo que ha hecho que algunos sectores feministas hayan acusado a la serie de ser misógina. Algo que resulta curioso es que los productores intentaron insertar personajes femeninos en la serie como personajes principales pero estos fueron rechazados masivamente por el público quienes se sintieron identificados con la atmósfera de camaradería masculina de la misma.
Todos estos personajes tienen virtudes viriles como honor, protección de la familia, instinto de lucha y de supervivencia en un mundo hostil.
Contrario a esto el personaje de Charlie Harper por otro lado de la extinta serie Two and a half men e interpretado por Charlie Sheen, es una parodia de la idea de masculinidad, Charlie es un mujeriego, borracho, irresponsable y vulgar, representa todos los estereotipos negativos asociados a la masculinidad pero presentado de forma cómica a los televidentes. El creador del programa es Chuck Lorre también creador de sitcoms estrongenizantes como el antes mencionado Big Bang Theory y Dharma y Greg.
A pesar que todavía quedan atisbos de la masculinidad en cine y televisión, estos son cada vez menos frenados por la cantidad de programas y películas estrongenizantes que se hacen al año, donde va predominando el concepto de nuevas masculinidades y se combate la “vieja” masculinidad asociándola a la violación y la patanería.
Incluso series animadas como Los Simpsons los personajes masculinos cada vez se hacen más afeminados, personajes como Homero y Bart hacen ademanes propios de mujer, la relación amistosa de Bart y Milhouse se va teniendo tintes homoeroticos mientras que otros personajes tienen momentos de sexualidad dudosa.
Mientras la serie de HBO Game of Thrones prepara el camino para que Daenerys Targaryen mesías feminista, representante de una mentalidad democrática e igualatoria en un entorno medieval llegue al Trono de Hierro a traer una nueva era de paz e igualdad del tipo matriarcal.
La propaganda televisiva está en proceso de insertar de forma forzosa la idea de nuevas masculinidades y de ideología feminista con personajes amanerados, pacifistas, sin espíritu aventurero, nerds y pusilánimes sirviendo a intereses de mujeres.
La agenda feminista asociada a la agenda anti-armas, pacifista y animalista quiere un tipo de hombre sin instintos masculinos, que no se enfrente al gobierno, a las oligarquías, que tema a las armas y la violencia para ser doblegado, para que no cuestione al gobierno, para que no busque la rebelión. Un hombre avergonzado de su propia virilidad.
El mannerbund “las agrupaciones de hombres” está siendo presentado a los medios como grupillos de borrachos y acosadores de mujeres, si bien no se niega que por desgracia muchas agrupaciones de hombres (más que nada universitarios) violentan a mujeres estas no deben ser vistas como un mannerbund de carácter tradicional, no obstante esta propaganda está hecha para destruir cualquier asociación y camaradería entre hombres para que estos no se organicen en una lucha contra el Sistema, estigmatizándola como un “peligro para las mujeres”.
¿Dónde quedo la masculinidad?
Está siendo combatida por tantos frentes, está siendo humillada, está siendo estigmatizada sin tregua y sin que se le dé su derecho a su versión de los hechos. Está siendo objeto de burla en los sitcoms y está siendo “reconstruida” por feministas, psicólogos y teóricos universitarios progresistas.
La figura del padre con autoridad y que imponía respeto está siendo remplazada por esas “nuevas paternidades” donde el padre ya no tiene autoridad sino que es alguien que solo da dinero y consiente al niño sin poner límites.
Los hombres no somos violadores ni somos asesinos en potencia, somos hombres y estamos orgullosos de nuestra masculinidad, lo que unos hagan no estigmatiza a todos los hombres. No tenemos por qué pedir disculpa por nuestro género ni aceptar su imposición de re imaginar la virilidad en pos de sus intereses.
A pesar de estas “nuevas masculinidades” las mujeres siempre se sentirán atraídas por el hombre aventurero, por el macho, por el hombre viril y no por el hombrecillo cursi, el amable empalagosa, el “bueno” porque las mujeres siempre se van a sentir atraídas por el “chicos malo”, el rebelde, el violento, es por eso que pese a todo existen atisbos de masculinidad en la cultura popular, porque pese a toda la propaganda el hombre se va a identificar con el héroe viril y la mujer se sentirá atraído hacia él. Por eso las películas de Clint Eastwood y de James Dean siguen siendo vistas y aplaudidas por el público, por eso el personaje de James Bond (acusado por las feministas de ser un icono misógino) siguen siendo arquetipos de virilidad y elegancia en la cultura popular. Al final los instintos son más fuertes que toda la educación y propaganda.


Mayo 2016

2 comentarios:

  1. No obstante, en Game of Thrones aparecen una gran cantidad de personajes masculinos ejemplares, que retratan lo mejor y lo peor de la masculinidad, con todas sus naturales contradicciones y tendencias propias. Dificilmente pudiéramos decir que la serie, en su totalidad, ridiculiza el sentido de lo masculino. Al contrario, en la gran mayoría de sus personajes, lo masculino está exaltado, sugiriendo a los jóvenes espectadores antiguos ideales de conducta masculina como algo digno y admirable.

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  2. Excelente artículo, Fernando, muchas gracias.

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