"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







sábado, 23 de julio de 2016

Utopismo vs realidad



Por Fernando Trujillo

Una masacre en un antro gay de Orlando causa cincuenta muertos en lo que es el atentado más sangriento después del once de septiembre, en Francia de nueva cuenta ocurre un atentado jihadista, esta vez durante la celebración del Día de la Bastilla en el que 85 personas perdieron la vida, en Alemania y en Sucia mujeres son violadas por inmigrantes, el último fue durante un concierto antirracista ¿Me siguen? Al momento de escribir esto hubo un atentado en un centro comercial de Alemania donde el tirador fue identificado—hasta el momento—como de origen iraní.
Desde la matanza en las oficinas de la revista Charlie Hebdo los ataques jihadistas se han incrementado y son cada vez más sangrientos, la prensa mediática no deja de denominarlos como “casos aislados”.
¿Cuál es la reacción del hombre blanco ante esto? ¿Cómo reaccionan los gobiernos y los pueblos occidentales? Bueno con cada atentado, cambian su foto de perfil por los colores de la bandera del país afectado, ponen #Prayfor (inserte nombre de un país, ciudad, etc.) y se dedican a culpar a la ultraderecha, el racismo, la portación legal (y CONSTITUCIONAL) de armas de fuego, Donald Trump, el cristianismo, todo menos a la muy “pacifica” sociedad musulmana en Occidente.
Los pueblos modernos están sumidos en un utopismo que los tiene ciegos, creen que viven en una sociedad más tolerante, que vamos camino a un mundo mejor donde gobernaran la igualdad, el amor entre los hombres y la convivencia pacífica entre razas pero con cada atentado la realidad se impone.
Esta concepción utópica de la historia lineal es propio de la mentalidad neoliberal del mundo capitalista, se cree que gracias al progreso, la democracia, las ideas liberales el mundo deja atrás comportamientos “retrogradas”, ideas conservadoras y va camino a una utopía liberal, multirracial donde se vivirá en un paraíso tecnológico de felicidad, amor y fraternidad ¿Cuántas veces nos han vendido esa estúpida idea?
Cuando acabo la Segunda Guerra dijeron que era la última guerra, la guerra para acabar con todas las guerras—otra idea que nos han vendido por años—si el imperio americano impuso su doctrina liberal en la devastada Europa y en pocos años un utopismo se apodero de la juventud post-Segunda Guerra.
Llegaron los beatniks con su poesía, amor libre y vida bohemia en los cincuenta, llegaron los años sesenta y con eso la revolución de las flores, jóvenes que querían cambiar el mundo con el lema “amor y paz”, la música de los Beatles y mientras se vivía en ese utopismo detrás los ejércitos yanquis arrojaban bombas napalm sobre los campesinos vietnamitas. Resulta totalmente simbólico como termino la década de los sesenta, una década en donde los principios de amor, paz, flores en lugar de armas, idealismo finalizo de manera cruda cuando la Familia Manson cometió una serie de crímenes que involucraban el asesinato de una joven embarazada Sharon Tate.
La realidad se impuso sobre las flores y el idealismo, la violencia y el caos son crudas verdades que Charles Manson revelo a los hijos de las flores.
Actualmente se vive una época similar a los sesenta, mientras jóvenes idealistas celebran el multiculturalismo, el mundo sin fronteras con el lema “Refugees welcome” en Medio Oriente los ejércitos americanos y de la Unión Europea bombardean ciudades masacrando cientos de inocentes, se saquean ciudades, se matan niños en ataques sangrientos y ninguno de ellos tiene un hastag, ninguno es mencionado por los SWJ de occidente, ni en ninguno periódico progre.
Claro el utopismo en el que viven los pueblos occidentales no les deja ver que se viven en un choque de civilizaciones, ignoran que hay una guerra en el Medio Oriente y que la amenaza jihadista sobre ellos es latente.
En la prensa se usan términos impersonales para hablar de una tragedia causada por el terrorismo, como si fuera solo un desastre natural, en todo momento se minimiza la etnia y religión de los perpetradores, los progres lo justificaran para decir que no se quiere una “persecución social”. En la matanza de Niza uno de esos refugiados arrollo mujeres y niños y aun así los franceses se niegan a mirar más allá de su utopismo.
Y claro en esas matanzas los medios prefieren culpar al racismo de los europeos, a la ultraderecha, a Donald Trump, son los chivos expiatorios de siempre para negar que existe una guerra de civilizaciones, si se aceptara tal verdad se caería el mito del multiculturalismo, el “Refugees welcome”, la idea de aldea global donde todas las razas conviven cantando Imagine.
El ministro francés Manuel Valls señalo de manera cínica: “Los tiempos han cambiado y debemos aprender a vivir con el terrorismo. Tenemos que mostrar solidaridad y calma colectiva”.
Toda una declaración de cobardía, de falta de virilidad y de total sumisión a la agenda PC, lo que muestra que los gobiernos occidentales no van a defender a sus pueblos, cualquier gobierno fuerte ante un atentado terrorista empezaría por deportaciones masivas, encarcelamientos y ejecuciones de los traidores pero el gobierno francés no es un gobierno fuerte sino un heredero de la revolución burguesa y liberal que vela por los derechos humanos en lugar de su pueblo.
La imagen más representativa del horror en Niza es la de una niña muerta al lado de su muñeca, una imagen que tiene paralelismo con la imagen de un niño kurdo ahogado hace más de un año y que se culpó a Europa de esto (en realidad murió ahogado en un desastre natural), esta imagen fue el disparador de toda esta campaña de refugiados y de toda la actual invasión. Contrariamente la imagen de la niña muerta no genera ninguna campaña viral, es eliminada de las redes sociales y no mueve los sentimientos de toda esa chusma posmoderna de Internet.
La imagen de esa niña víctima del terrorismo jihadista es la realidad que rompe con el utopismo en el que occidente esta embriagado y por eso es ignorada.

La prensa, los medios de Internet y la masa progre inventan teorías conspirativas, acusan a todo de ser una operación de la CIA, el Mossad, neonazis, tómese cualquier chivo expiatorio para armar historias absurdas alrededor de estas tragedias y negar la realidad. Es algo que se viene haciendo desde el once de septiembre pero que en los últimos años ha adquirido mayor fuerza y en la que grupos de izquierda y de derecha concuerdan. Cualquiera tiene la culpa de los atentados excepto la “pacifica” sociedad musulmana en Europa. Se habla que los ciudadanos no puedan portar armas, los medios inventan héroes musulmanes, se habla de censurar la “islamofobia” en Internet y todo en harás de continuar conservando el utopismo.
Existe un choque de civilizaciones entre oriente y occidente, esa es la realidad, existe un Estado Islámico y un jihadismo que no se solucionara bombardeando gente inocente, existe una invasión al mundo occidental y se continua negando.
Los progres celebran que las iglesias estén cerrando sus puertas, que se conviertan en bibliotecas o en lugares para practicar skate pensando que el mundo avanza hacia un lugar más racional pero no mencionan, niegan que se abren mezquitas en su propio suelo. Los jihadistas son guerreros devotos, creyentes de su fe y de la Yihad contra los infieles.
Se debe entender que el Estado Islámico no es un grupo terrorista que se acabara con incesantes bombardeos, no es para nada una invención de la CIA y el Mossad, el Estado Islámico es un Califato, son hombres devotos, guerreros al servicio del Califa (el representante de Ala en la tierra) en la guerra contra Occidente.
La historia se repite y estamos ante un periodo similar al medieval, tenemos un Califato armado con la tecnología moderna y tácticas de guerrilla modernas dispuesto a pelear hasta el final en el nombre de Ala pero en Occidente no tenemos a un Charles Martell, a un Don Pelayo, a un Cid Campeador, lo que tenemos es a un Hollande, a una Merkel y a miles de progres dándoles la bienvenida a los invasores.
La realidad es que los odiados teóricos racistas como el doctor William Pierce al final tenían razón, hay una guerra étnica en Occidente pero el utopismo no permite verlo.
Las ciudades de Europa occidental se llena de presencia militar, la gente tiene miedo, se prohíben los festejos cristianos para no ofender a las comunidades inmigrantes, se tienen toques de queda y los ciudadanos autóctonos se quedan resguardados en sus hogares.
La guerra racial tan negada por años ya está aquí, lo que las comunidades occidentales deben hacer es rechazar la idea de estado-nación impuesta desde la Revolución Francesa, reunirse en comunidades apartadas, tribus, clanes y proteger a los suyos porque se vienen ataques más sangrientos.
Por ultimo mencionar la dolorosa ironía del ataque a Niza, en plena celebración de una revolución que llevo al poder a la burguesía y que representa todo ese utopismo de igualdad, fraternidad, derechos humanos y multiculturalismo, la Torre Eiffel en llamas es un simbolismo de que la realidad con toda su crudeza triunfa sobre la utópica visión de una aldea global.

Julio 2016


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