"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







lunes, 2 de enero de 2017

La Guerra de las Galaxias, propaganda y cultura de masas




Por Fernando Trujillo

La mundialmente famosa saga de películas La Guerra de las Galaxias es amada por todos, crecimos con sus personajes, su música, su historia, es parte de la cultura universal, todos crecimos viendo y amando La Guerra de las Galaxias, compramos sus juguetes, jugamos los videojuegos basados en la saga, leímos sus tebeos, hasta el día de hoy esta saga fílmica creada por George Lucas y comprada por la compañía Disney es una máquina de hacer dinero.
Puedo resumir mi sentir acerca de esta serie de esta manera: si de niño no te gusto o no viste La Guerra de las Galaxias no tienes corazón, si te gusta después de los treinta entonces no tienes cerebro.
¿Por qué afirmo esto? Para nadie es un secreto que Hollywood es una industria de propaganda ideológica, ya trate este tema hace casi tres años con un texto llamado Metafísica de Hollywood en el que brevemente hablo de como la maquinaria de Hollywood sirve como una anestesia al hombre moderno y una poderosa arma de propaganda.
Es un dato poco conocido que todas las películas de Hollywood pasan por una revisión por parte de agencias como el Pentágono o la CIA, ellos aprueban los guiones, revisan y editan el contenido, lo financian y le dan todo el apoyo mediático. Los guiones que no tienen esta aprobación no reciben este masivo apoyo o no es permitida su distribución. Esto no es una fantasía conspiranoica, esto es real.
Menciono este dato para conocer cómo funciona las películas de la saga, el mes pasado se estrenó a nivel mundial la película Rogue One: A Star Wars Story como parte de una serie de películas financiadas por los estudios Disney.
La nueva entrega de la saga fílmica ha tenido críticas muy positivas que alaban el tono oscuro de la misma y ha sido vista por círculos progres como una alegoría a la oposición a la administración Trump haciendo paralelismos entre el reciente presidente de ese país y el Imperio, no es nada nuevo, la serie siempre ha tenido un claro matiz propagandístico orientado hacia los valores democráticos y con la compañía Disney hacia el liberalismo cultural.

Si recuerdan, las primeras películas de la serie fueron estrenadas a finales de los setenta, por esa época el mundo pasaba por la etapa final de la Guerra Fría, hay claros paralelismos entre los hechos relatados en la saga y la situación mundial de esa época (y la actual).
La valiente república democrática de los Jedi enfrentándose al autoritario Imperio de los Sith, la Republica presentada en el universo de las películas no es como la republica romana sino la representación de una república democrática moderna, el mundo libre mientras que su opositor el Imperio es un gobierno totalitario y militarista que reprime al individuo, en ese entonces era claro que los Jedi simbolizaban al mundo libre liderado por Estados Unidos mientras que su opositor era una síntesis entre el Tercer Reich y la Unión Soviética.
En la mente del espectador se presenta entonces la republica con sus valores de democracia, igualdad y diversidad (todos los rebeldes son humanos de diferentes razas, sexos y razas alienígenas) mientras que su opositor el Imperio se asocia a la represión, el totalitarismo, la dictadura y el hombre blanco, en todo el bando imperial solo hay hombres blancos, ninguna mujer y solo humanos, se da a entender que existe un racismo contra los alienígenas, salvo por Jabba el Hutt y su pandilla de mafiosos (que no son parte del Imperio sino aliados) todos los villanos son humanos, hombres y blancos.
El Imperio en su matiz tradicional representa el Orden, la Jerarquía, la Unidad bajo el mando de un monarca sagrado. En La Guerra de las Galaxias el Imperio resulta una mezcla exagerada y grotesca del régimen nacional socialista, el comunismo soviético y el imperio romano, los uniformes, las formas de los cascos, sus marchas militares todos recuerdan al Tercer Reich, por otra parte si uno distingue bien el atuendo del emperador Palpatiane vera que tiene similitudes con el vestuario del emperador romano Augusto en su atuendo sacerdotal.
A este respecto la figura del emperador tiene un símbolo sagrado, luminoso, como un representante del poder divino y terrenal, en la saga fílmica de Lucas se invierte este arquetipo de forma aberrante para hacer ver la figura imperial como representante de las tinieblas y el mal.
Otro aspecto a tratar en el universo de la Guerra de las Galaxias es la religión, al parecer la única religión (o la más conocida por lo menos) es la creencia en la Fuerza, una energía universal o algo así que mueve al universo pero salvo por la orden Jedi y su antagonista los Sith parece que nadie cree en la Fuerza, no existen templos, no existen ritos ni sumos sacerdotes, no existe una teología de esta Fuerza y al parecer salvo los Jedis y los Sith no hay ninguna creencia en la Fuerza por parte del resto del Universo.   
Esto me recuerda un poco a las “religiones” new age, los hijos de la teosofía, seudo-religiones modernas que niegan dogmas y una fe establecida para hablar de “buenas vibras” o una “energía universal”, todas ellas acusadas de ser creaciones de la ONU para abolir las religiones tradicionales y crear una sola fe para el Nuevo Orden Mundial.
Recordemos nuevamente que la saga fue creada a finales de los setenta cuando el new age y las sectas seudo-orientales estaban (y aún siguen) de moda.
En las precuelas dirigidas por George Lucas más tarde se habla de los miclodians, partículas que componen la Fuerza despojando a esta de un elemento espiritual y dándole un matiz más racional. De esta manera el universo de La Guerra de las Galaxias es un universo ateo, racional, sin dioses ni una espiritualidad ancestral.

Las películas de La Guerra de las Galaxias con su propaganda tienen un nuevo capítulo con la adquisición de Disney, ahora como parte de la agenda del liberalismo cultural.
La nueva heroína Rei es una Jedi para el público feminista e incluyente, en la séptima entrega de la saga el héroe viril Han Solo ahora un hombre viejo, muere de forma deshonrosa asesinado por su psicótico hijo Kylo Ren.
Porque dentro de todo Han Solo era un símbolo de heroísmo y masculinidad, parte de los buenos si pero un arquetipo retrogrado al que matan para darle protagonismo a Rei la heroína feminista.
Disney también en una decisión que molesto a los fans de antaño quito todas las representaciones de la princesa Leia como esclava de Jabba, ese atuendo icónico ha sido suprimido por la agenda feminista y políticamente correcta.
Donde se mueve la saga ahora es en resaltar los valores feministas, incluyentes, multirraciales (con personajes de atuendos islámicos por ejemplo) y democráticos del liberalismo cultural al mundo.
En Rogue One se muestra un lado más oscuro de los rebeldes donde una facción de rebeldes más extremista es más despiadada, mata sin remordimientos a soldados imperiales, tal como en Bastardos sin gloria de Tarantino.
Esta facción es llamada Partisanos nombre que se le da a los guerrilleros y que ineludiblemente alude a los partisanos italianos que se dedicaban a matar, violar y torturar a la población italiana que no simpatizara con ellos durante la Segunda Guerra.
Los rebeldes republicanos están conformados por personas de varias razas, esto en las nuevas películas es más marcado que en las primeras, así en la mente del espectador surge la sociedad multirracial como buena mientras que un Imperio con una homogeneidad racial como el mal.
En la nueva entrega hay similitudes entre los rebeldes y los grupos jihadistas que asolan medio oriente, la Primavera Árabe, brutales, dispuestos a autosacrificarse por derrotar al Imperio, por otro lado la heroína Jyn Ergson me parece que la diseñaron justo en la campaña de la heroína de los progres gringos Hillary Clinton, el grupo rebelde esta con ella creando un cierto paralelismo entre ambas.
Rogue One resulta ser la película más ambigua de la saga, los rebeldes son mostrados como tan faltos de piedad como el Imperio y sin ninguna ideología clara, siguen a ella en lo que es una esperanza vacía.
Darth Vader en toda la saga y sobre todo en esta última se afirma como un símbolo del totalitarismo, para Battercup Dew del sitio Counter-Currents Vader es “una perfecta expresión de los Ideales Fascistas, una brillante expresión de la suprema tecnología Aria y de masculinidad agresiva” todo lo que un progre odia.
¿Llamaría a boicotear la saga? No sirve de nada hacer un boicot a un producto que tiene millones de seguidores, solo quedarías como un “hater” típico. Si vas o no vas a verla eso no cambia el resultado.
¿Diría que la vean? Háganlo, sepan distinguir el grano de la paja, disfrútenla si son fans pero no olviden que esta saga es producida por el enemigo de los pueblos, el mundialismo, la globalización, la destrucción de las identidades por la sociedad multirracial.
Todos toman a los rebeldes como ejemplos de valores progres, tomemos como ejemplo a Darth Vader y los chicos malos como nuestros símbolos, somos el lado oscuro, representamos el Orden, la Masculinidad, la Violencia y el Imperio por supuesto.

Enero 2017


Fuentes:






2 comentarios:

  1. Muy interesante su informacion, soy un nuevo seguidor de la pagina y me parece muy interesante y de cierta forma logica las lecturas que comparten

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  2. Parabéns por tuas palavras, expressões da verdade.

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