"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







lunes, 9 de enero de 2017

Todo es una conspiración



Por Fernando Trujillo

“El secreto de los Illuminati es que no sabes que eres miembro hasta que es demasiado tarde para salirse.”

Robert Anton Wilson

La semana pasada en México han sucedido una serie de disturbios, saqueos, actos de violencia irracional impulsados por el aumento del precio de la gasolina (coloquialmente llamado “gasolinazo”), las redes sociales se han llenado de noticias falsas, acusaciones por parte de grupos de izquierda de infiltrados del gobierno, en cada protesta organizada por colectivos de izquierda siempre termina en disturbios y violencia inmediatamente sus portavoces salen con la excusa de que no fueron ellos, sino que la culpa la tiene la mafia del poder (termino para llamar al gobierno mexicano) para dejar mal a estos colectivos.
No se duda que puedan haber infiltrados en movimientos políticos pero actos masivos de vandalismo y saqueo son algo que no pueden ser controlados, estos saqueos son una forma irracional de reacción frente a un sistema pútrido, no es una forma de lucha contra el capitalismo sino reafirmar tu condición como esclavo del capitalismo.
La izquierda mexicana se lavó las manos como siempre, culpo de todos estos destrozos a supuestos infiltrados, tal como los gobiernos de Maduro y otros líderes de izquierda hacen con manifestaciones, oposición política, culpándolos de ser infiltrados de Estados Unidos (llamado el Imperio). Cuando las cosas se salen de control o no tienen una respuesta se recurre a un enemigo imaginario.
Las teorías de conspiración tienen una doble función social, por un lado mantienen con un halo de omnipotencia a las elites bancarias, por otro lado son una forma segura de ver el mundo. Bajo la primera premisa, la conspiranoia mantienen al Sistema neoliberal como un ser omnipotente capaz de manipular todos los acontecimientos mundiales, generador de todas las revoluciones, de todos los hechos, ataques terroristas, nada puede escapar a su control (hay un episodio de South Park que lo explica de forma sencilla), entonces todas las organizaciones terroristas, rebeldes, todos los movimientos, manifestaciones son obra suya y por lo tanto derrocarlo es imposible.
Las teorías de conspiración siempre han existido pero es en la era de las redes sociales, del Internet donde han encontrado su hogar, a diario se difunden noticias falsas de portales falsos, se distorsiona información en beneficio de ciertos colectivos, se postea fotos falsas, manipulaciones, hipótesis sin fundamento nacen y se esparcen ante millones de crédulos que las comparten sin cuestionar.
Sucede un atentado terrorista islámico, entonces cientos de teorías aparecen en un momento diciendo que fue un montaje de la CIA, el Mossad, la ultraderecha (elija el organismo que quiera) para explicar un hecho violento y que no comprendemos.
El atentado del once de septiembre es uno de los favoritos de los conspiranoicos, alegando que un autoatentado, que fue equis grupo para tener poder, para librar una guerra por el petróleo, no se duda que el atentado fuera una excusa para iniciar una guerra pero cada teoría alrededor del atentado mismo va de lo poco posible a lo absolutamente absurdo. Blogs, noticias, portales en línea de muchos autodenominados “expertos” han hablado de esta supuesta conspiración con cada vez menos credibilidad.
Los atentados terroristas son la excusa perfecta para inventar una teoría de conspiración, una vez que pasa entonces aparecen noticias y blogs de estos “expertos” hablando de complicadas y absurdas maniobras, compartiendo fotos trucadas, hablando de que incluso no sucedió y que tanto victimas como terroristas eran actores que realizaron un montaje, aunque cueste creerlo mucha gente lo piensa.
La conspiranoia llega a niveles de máximo ridículo cuando sus creyentes (fieles a grados casi sectarios) buscan mensajes masones e Illuminati en videos de Lady Gaga, en las películas de determinado director de Hollywood, en anuncios, caricaturas, los Simpsons, esta gente vive rodeado de conspiraciones.
El guionista de tebeos Alan Moore explico muy bien cómo funcionan las teorías de conspiración:

“Lo más importante que he aprendido sobre la teoría de la conspiración es que los teóricos de la conspiración creen en ella porque es más que reconfortante. La verdad es que el mundo es caótico. No es la conspiración de la banca judía, ni de alienígenas grises, ni de reptiloides de doce pies de altura que controlan desde otra dimensión. La verdad es más aterradora, nadie tiene el control. El mundo carece de timón.”

Aquí va la segunda función de estas teorías, son reconfortantes, nos sentimos bien al saber que todo está controlado, que existe un orden, nos decimos a nosotros mismos que el terrorismo y todas las cosas malas a nuestro alrededor son obra de un ente invisible que lo controla todo, así las protestas en México que terminan en saqueos son culpa de supuestos infiltrados, esto dice que no fue nuestra culpa como pueblo sino de un ente invisible que lo controla todo.
En cierta manera esta segunda función inconscientemente te hace amar a tu opresor, no hay caos, solo orden y ese orden lo asegura ese ente invisible.
El mundo es un caos, la naturaleza es un caos pero mis teorías de conspiración me mantienen en una zona segura donde hay un orden que lo controla todo.
A todo esto ¿Existen conspiraciones? Por supuesto que existen, en toda la historia ha habido conjuras, golpes de estado, alianzas secretas con sus niveles de complejidad pero la excesiva conspiranoia resulta no resulta solo ser hilarante sino nociva.
El más grande daño causado por la conspiranoia es negar la voluntad humana, la voluntad de un pueblo para rebelarse contra su opresor, la voluntad de una nación para poder salir adelante sin el factor dinero.
La conspiranoia afirma que nada puede hacerse sin dinero negando de esta manera la voluntad y continuando reafirmando el precepto materialista que únicamente lo económico mueve la historia.
Los teóricos de conspiración acusan a los movimientos nacionalistas de ser infiltrados sionistas, nada nuevo ya que muchos teóricos de la conspiración piensan que Hitler fue un espía británico y un sionista cuyo objetivo fue crear el actual estado de Israel. A este respecto el antisionismo puede resultar nocivo ¿Por qué? Sabemos que las elites bancarias son sionistas, sabemos que las elites de Hollywood son sionistas, sabemos que pertenecen a logias masonicas pero el antisionismo más que beneficioso resulta perjudicial, los mantiene unidos bajo una misma ideología y puede caer en la conspiranoia, como mencione muchos antisionistas piensan que Hitler fue un sionista encubierto.
La conspiranoia es enemiga de los nacionalismos, parece que el último fin de esta tendencia es una aldea global, un mundo sin fronteras ni identidades donde toda la humanidad viva unida, bajo su mirada los nacionalismos son parte de los Illuminati, reptilianos, sionistas o gringos que no quieren una humanidad multicultural sin fronteras.
La más grande victoria de la tendencia conspiranoia ha sido negar la voluntad humana y reafirmando el dominio de lo económico sobre ella.
En este sentido las teorías conspirativas en Internet cumplen su cometido como forma de control social, mantienen al ser humano sumiso ante un ente omnipotente, dan seguridad de que todo es parte de un orden, da la sensación de que todos los disidentes contra el Sistema están controlados, no hay escapatoria de este orden.
El gran error del ser humano del siglo XXI es creer que el mismo es librepensador, se siente intelectual por leer portales “alternativos” de Internet, por compartir teorías de conspiración en el trabajo o la universidad, cree que todo lo que sucede es parte de un intrínseco plan que solo los “despertados” como él pueden entender pero en realidad es el tipo de humano más manipulable de toda la historia.
Si tú lo contradices entonces te etiqueta de dos maneras: eres un infiltrado o eres un ignorante que no lee la “verdad” oculta en blogs de dudosa reputación de la red.
El Internet ha sepultado la Verdad entre tanta desinformación, entre tanta basura conspiranoica que uno ya no puede diferenciarla o descubrirla.
Lejos de la conspiranoia la verdad puede ser dolorosa, los pueblos europeos se llenan de inmigrantes más que por la financiación de las elites plutocráticas (la cual es real) es por la debilidad de los pueblos, el sometimiento del pensamiento políticamente correcto y la ineptitud de sus políticos, los saqueos y fracasos de las manifestaciones en México se deben más a un pueblo sin ética y sin unión nacional más que a supuestos infiltrados. Se busca culpables externos para autocomplacernos y decirnos que no tenemos la culpa.
No es ninguna teoría conspirativa, es un ciclo histórico que se cumple.
Illuminati, reptilianos, el Yunque, los yanquis, la ultraderecha, Donald Trump, Hydra o el Heteropatriarcado, póngale el nombre que quieran a su conspiración en la que decidan creer, si necesitas un enemigo imaginario para sentir seguridad entonces eres un cobarde.
Lo cierto es que el mundo es un caos y en las cúpulas de poder existen elites bancarias interesadas en acumular más dinero y poder manteniendo un falso orden mientras tu estas ocupado leyendo un portal “alternativo” y creyendo que eres un “despertado”.

Enero 2017


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