"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







lunes, 27 de febrero de 2017

¿Es tradicionalista el fascismo?



Por Fernando Trujillo

La relación entre el tradicionalismo y el fascismo siempre ha sido ambigua, tanto sus seguidores como sus detractores han relacionado a los movimientos fascistas con la defensa del conservadurismo y las tradiciones de un pueblo, esto es verdadero pero no como muchos piensan.
Muchos movimientos nacionalistas en la actualidad toman las ideas de Evola y Guenon como estandarte frente a los valores globalizadores, así las ideas de revuelta contra el mundo moderno, la búsqueda de una espiritualidad ancestral frente al ateísmo posmoderno, los valores de virilidad, aristocracia guerrera y de un nuevo Imperio forman parte del ideario de muchos nacionalistas pero tanto Evola como Guenon nunca fueron parte de un movimiento fascista, el primero los critico duramente, Evola pese a su participación en el fascismo fue un duro crítico con muchas de sus ideas principales, los ataques de Evola iban hacia el racismo científico del Tercer Reich, el wagnerianismo (acusado de decadente), los movimientos de masas de ambos partidos y hacia la socialización fascitas de la Republica de Salo, en su momento Evola y sus seguidores han acusado a los nacionalismos de ser movimientos modernos.
En cierta manera no estaban equivocados, partamos antes que nada que el fascismo nace de la concepción estado-nación, idea que nació a partir de la revolución francesa y que destruyo la idea de reino y de monarquía absoluta que había regido Europa hasta el momento. Esta fue una de las principales críticas que Evola realizo en su momento, así los fascismos nacen de una idea secular y por lo tanto moderna.
Muchas de estas críticas son exploradas en el libro El fascismo visto desde la derecha donde Evola escribe contra las ideas raciales, el cesarismo y el populismo. Todas ellas ideas bases de los fascismos.
Mientras el fascismo italiano, el Tercer Reich y otros movimientos defendían la separación iglesia-estado (otra idea moderna por cierto), los únicos fascismos que tenían la religión como principal base fueron la Guardia de Hierro de Codreanu, el rexismo de Degrelle y el movimiento Ustacha de Pavelic. El primero era admirado por Evola que hasta conoció personalmente al capitán Codreanu en una visita a Rumania.
Por lo demás ni Mussolini ni Hitler fueron hombres estrictamente apegados a un tradicionalismo, el primero fue un ateo practicante que únicamente se convirtió al catolicismo por razones políticas, mientras que Hitler fue un católico devoto toda su vida y un defensor del cristianismo pero eso no le impidió ser un revolucionario, rechazo restaurar la monarquía Hohenzollern y las viejas ideas aristocráticas (una aristocracia aburguesada) siendo un gobernante para el pueblo, trayendo ideas innovadoras con las que pudo restaurar a su nación en solo cuatro años de gobierno.
El fascismo nunca fue tradicionalista per se, fue un movimiento que aposto por la juventud, la innovación, la técnica, la destrucción de un viejo mundo y la creación de un nuevo orden.

El fascismo como ideología nace después de la Primera Guerra, cuando los viejos imperios han sido desintegrados por las democracias vencedoras y en la Rusia zarista el comunismo triunfo, frente a un mundo en ruinas y la amenaza bolchevique comienza a gestarse grupos y movimientos que buscan crear un nuevo mundo y una defensa ante las ideas democráticas y comunistas.
En medio de este caos aparecen en Italia los que podríamos considerar los padres espirituales del fascismo; Gabriele D’Annunzio y Filipo Tommaso Marinetti.
Ninguno de ellos era un tradicionalista, ninguno añoraba una “época mejor”, ninguno buscaba recrear el viejo orden, ambos eran hombres que vieron hacia el futuro en lugar de añorar una época dorada.
Gabriele D’Annunzio, novelista reconocido, aventurero, aviador, poeta, mujeriego, dandy, a sus casi sesenta años peleo en la guerra, clamando poesías que engrandecían el heroísmo, la guerra total, la acción frente a la pasividad y la burguesía.
En 1919 D’Annunzio junto a los Arditi invadieron y tomaron la ciudad de Fiume, el régimen del poeta estableció una comunicación directa entre el pueblo y su líder a través de plebiscitos, el arte fue el fundamento del nuevo estado, los uniformes negros, el culto a la juventud y a la marcialidad, todo estaba ahí antes de Mussolini y Hitler.
Marinetti por otro lado fue el fundador del Futurismo, movimiento artístico que pregonaba la destrucción de lo viejo (las universidades, los museos, etc.), la velocidad, la técnica, la acción, la violencia y la guerra como única higiene por el mundo. El futurismo rechazo el arte paisajista, las viejas formas artísticas adoptando un tono caótico, figuras sin forma, una exaltación de la guerra y la máquina, fue una revuelta contra el viejo arte.
Si bien el futurismo fue catalogado como arte degenerado por el Tercer Reich muchos futuristas fueron adeptos del fascismo, de ese culto a la técnica y a la guerra, sobre todo rechazaron las viejas formas artísticas y de pensamiento.
Así tanto D’Annunzio como Marinetti rechazaron un viejo tradicionalismo decimonico por una nueva visión, avanzando hacia el futuro y sobre todo hacia la técnica.
Marinetti exclamaba: “Un auto de carreras con su capo adornado con grandes tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo…...un automóvil rugiente que parece que corre sobre metralla es más bello que la Victoria de Samotracia”
El futurismo padre del fascismo no busco nunca una veneración por un pasado utópico, sino avanzar adelante, destruir lo viejo para renacer lo nuevo.
El fascismo siempre aposto por la técnica y la innovación, el culto a la tecnología y a la juventud son parte de su ideario. El Tercer Reich construyo grandes máquinas de guerra como la fuerza aérea de la Luftwaffe, además de construir el mejor auto del siglo XX: el Volkswagen.
Los fascismos si bien apostaron por lo nuevo no necesariamente odiaban las viejas tradiciones ni los valores de una nación, al contrario estos fueron su base, creando una síntesis entre la identidad nacional y lo nuevo.
Los valores de familia, honor, comunidad fueron una base de estos movimientos pero bajo una nueva óptica, un pueblo sin una familia y sin una fe se desmoronaría, por lo tanto los fascismos fueron una reconciliación entre los valores de la comunidad y la esencia fáustica de los movimientos fascistas.
La técnica fue puesta en favor de la comunidad, tanto para mejorar sus condiciones de vida como puestas en favor de defenderla de potencias extranjeras. La Primera Guerra fue el fin del viejo estilo de la guerra y comenzó con la guerra total, la movilización total, la unión entre la técnica y lo humano al servicio de la guerra, la creación del mejor armamento, la formación de máquinas de guerra al servicio de la comunidad.
Esta síntesis esta mejor expuesta en el libro Arqueofuturismo de Guillaume Faye, una síntesis entre los mejor del pasado y el presente para avanzar hacia adelante.
La veneración obsesiva por un pasado romántico resulta obsoleto, el querer un nuevo Medievo resulta absurdo y el rechazo absoluto a la tecnología un sinsentido. Gracias a los avances tecnológicos estoy escribiendo mis artículos a través una laptop, podemos descargar libros en PDF, tenemos formas de comunicarnos con personas con ideas similares a través del mundo.
Esto por supuesto no significa apoyar las ideologías posmodernas y ajenas a la comunidad, las modas productos del pensamiento posmoderno y contrario a los valores eternos no tienen nada que ver con la inventiva humana, con ese instinto por crear y conquistar, sino al contrario son su antítesis.
El que un montón de imbéciles le den un mal uso a la tecnología compartiendo videos estúpidos en redes sociales o subiendo compulsivamente a su Instagram sus fotos de lo que comieron ese día es la antítesis de la técnica. La tecnología es benéfica a la comunidad cuando está en las manos adecuadas.
Un ejemplo de esta antítesis de la tecnología la encontramos en Japón donde los avances tecnológicos están hechos para satisfacer los fetiches sexuales de un pueblo degenerado, creando robots y muñecas sexuales animadas.
Los valores eternos son los que deben conservarse, los que deben defenderse, los valores morales de una época determinada son los que deben superarse. Tal fue el camino que los fascismos tomaron.
¿Fue el fascismo tradicionalista? No lo fue, defiende las tradiciones que son el alma de un pueblo, los valores eternos pero no es un movimiento viejo sino una que se mantiene joven. Existe una distancia entre el pensamiento evoliano y el pensamiento fascista, si bien ambos tienen puntos en común son muy diferentes.
Tanto Evola como Guenon tomaron un camino muy diferente mientras que los fascismos no buscaron un nuevo Medievo, sino crear un Nuevo Orden opuesto a los valores globalizadores que en su momento comenzaron a gestarse (capitalismo-comunismo) y establecer este Orden de acuerdo a las Leyes Naturales.
El mundo en el siglo XXI es viejo, el viejo orden permanece en el poder, se necesita de esa juventud, de ese fuego y de ese espíritu futurista para destruirlo y crear un mundo nuevo que reconcilie la tecnología y lo nuevo con los valores eternos.

Febrero 2017



viernes, 10 de febrero de 2017

Los Diarios de Turner, una reseña políticamente incorrecta



Por Fernando Trujillo

Publicada en 1978 por el nacionalista blanco William Pierce bajo el seudónimo de Andrew McDonald, Los Diarios de Turner es uno de los libros más censurados del siglo XX. Se le conoce como “La Biblia de la extrema derecha norteamericana” y cobro una fama negativa tras los trágicos atentados en Oklahoma perpetrados por Timothy McVeidt el cual supuestamente influyeron. Es posible que sea el libro más prohibido y desconocido del siglo pasado, más que el Mi Lucha de Adolf Hitler, este último se puede encontrar a la venta en librerías comerciales (eso si en ediciones con comentarios y notas con ataques hacia el autor) pero en cuanto a los Diarios existe un silencio total, no existen reseñas ni positivas y negativas, todo lo que encontraras serán comentarios negativos a su alrededor.
Si preguntas en una librería en México te dirán que no lo conocen, si preguntas en una librería en Estados Unidos—mala idea por cierto—el encargado te dirá que no lo tienen y te mirara como si fueras una especie de loco. La mejor forma de conseguir el libro es descargarlo de la red.
A todo esto ¿Qué va la novela? La historia se abre en el futuro (el año 2099 para ser exacto) pero esto es un preámbulo, cien años después del triunfo de una gran revolución blanca y para conmemorar el centenario se publican los diarios de Earl Turner uno de los primeros miembros de esta revolución que desde su perspectiva narra la lucha entre los nacionalistas blancos contra el Sistema multirracial.
Lo primero que puedo decir es que la estructura del libro, es parecida al Talón de Hierro de Jack London, ambas novelas se ambientan en un futuro utópico donde se encuentran unos diarios del siglo XX, en ambos desde la perspectiva de los autores de los diarios (Avis Everhard en el Talon y Earl Turner en sus Diarios) se van narrando las luchas entre dos fracciones, los rebeldes contra un Sistema opresor, la novela de London está escrita desde una idea socialista, el movimiento obrero contra las grandes oligarquías (el Talón de Hierro) mientras que en la novela de Pierce son los patriotas blancos contra el gobierno sionista. Es posible que Pierce se inspirara en la obra de London para su novela.
La historia comienza en los años noventa cuando el gobierno americano aplica la Ley Cohen que prohíbe la portación de armas para los ciudadanos, pisoteando lo que es la Segunda Enmienda, es entonces cuando hombres blancos empiezan lo que es una resistencia contra el orden establecido por medio de guerrillas, actos terroristas y por supuesto siempre buscando formas de escapar de la policía y el ejército.
Pierce narra con gran detallismo escenas de violencia, de balaceras, las descripciones de los muertos en ataques terroristas, torturas y asesinatos masivos casi rayando en el gore, dando un gran realismo a la narración y plasmando la crudeza de la lucha armada, sin estética ni tratando de endulzarlas, posiblemente a algunos les pueda disgustar estas descripciones pero si ya has visto películas gore o las escenas censuradas de los noticieros en Internet, estas escenas son menos violentas que todo lo que se ve en cine y televisión.
Personalmente para alguien que ha leído demasiadas historias sangrientas (American Psycho, Los Libros de Sangre, etc.) no tengo ningún problema con esto.
Los patriotas blancos son descritos sin ningún idealismo romántico, son una organización despiadada, saben que la lucha es de vida o muerte y no dudan en emplear la tortura, sangrientos ataques terroristas o ejecutar sin remordimientos a traidores, en una parte de la novela se ejecuta a un hombre de derecha por plantear la idea de negociar con el Sistema.
La Organización es un grupo que no permite dudas, no permite la debilidad entre sus hombres y mujeres, tienen una fe fanática en su misión y donde se es duro con los camaradas pero se debe ser más duro con uno mismo. Esta idea del fanatismo es parecida a la de Eva Perón en Mi mensaje donde elogia el fanatismo en una idea sobre el relativismo o la moderación. A la Organización no se le adjudica ninguna religión en particular (aunque se entiende que sus miembros son cristianos), siendo Pierce un agnóstico, su fe era en la raza blanca, la raza era toda su religión, Pierce fue el fundador de una religión llamada Cosmoteismo basada en el panteísmo racial blanco.
Algo que también se ve en la novela es el rechazo del autor por los libertarios y grupos conservadores, en el transcurso de la narración Turner dice que estos grupos tienen algunas ideas en común con la Organización pero que al fin y al cabo siempre se alinean al Sistema, algo que se plantea es que los conservadores atacan constantemente a la Organización hasta el grado de acusarla de ser un organismo creado por el mismo Sistema para generar odio en la población y desaprobar sus ideas. El protagonista califica a este grupo como estúpidos.
Otro capítulo interesante es cuando el narrador conoce a una adolescente que es parte de unas comunidades “antisistema” conformadas por drogadictos, anarquistas y bohemios los cuales aprueban superficialmente las acciones de la Organización e incluso algunas de estas células realizan ataques similares pero Pierce deja claro que estos grupos nunca van a poder ser aliados de su causa.
El ritmo de la novela va aumentando y las escenas de acción son cada vez más violentas, la lucha entre ambas fracciones se va volviendo más encarnizada, durante parte de la novela los patriotas toman toda California y realizan una purga racial, incluyendo la ejecución de celebridades de Hollywood a los que acusan de traidores raciales.
Las ideas plasmadas por Pierce son un fuerte radicalismo, el orgullo racial, la acción violenta contra el Sistema y un ascetismo del patriota blanco, un fanatismo ciego en su causa, ideas que lo han convertido en un best seller entre grupos nacionalistas.
Dejando a un lado las ideas políticas y raciales Los Diarios es una novela atrapante, vitalista, muy sencilla en su lectura, de no haber una fuerte censura políticamente correcta creo que sería un best seller entre el público amante de la ciencia ficción y de la ficción distopica en general.
¿Recomiendo leerla? Aun si te desagradan las ideas del autor te la recomiendo como una lectura llena de acción, posiblemente te llegue a gustar o la tires a la basura.
El libro no es para todos los gustos, los sensibles no soportaran muchas de sus escenas y otros les disgustaran las descripciones raciales, debo decir que no es un libro para todos pero si se tiene la suficiente mente abierta para leer otro tipo de lectura muy diferente a lo que los best sellers nos tienen acostumbrados puedes encontrar en los Diarios el libro que te guste.
¿Puede inspirar ataques terroristas? Balaceras o el llamado terrorismo doméstico siempre se encontraran chivos expiatorios, los videojuegos, la música de Marilyn Manson, los tebeos, la prensa sensacionalista le encanta usar el satanismo y el nacional socialismo para tener audiencia, el acto despreciable de McVeidt no fue culpa de una lectura sino de una mente trastornada y otros factores más profundos que por supuesto la prensa no se molestó en investigar.
¿Debe estar prohibido? Prohibido o no los Diarios es un libro que se difunde de manera secreta, se leerá con la prohibición o no, pediría que se publique abiertamente pero sería hablarle a oídos sordos, algunos libros están mejor en la oscuridad.
¿Es una novela abominable? Eso depende de que tan políticamente correcto o incorrecto seas, en una sociedad donde puedes encontrar todo tipo de literatura aborrecible resulta una hipocresía que los Diarios estén prohibidos pero como dije algunos libros están mejor en la oscuridad, si eres lo bastante atrevido entraras a ella y tomaras su lectura.
Porque en la oscuridad solo los que se atreven a dejar el mundo luminoso de lo políticamente correcto pueden entrar y descubrir un conocimiento prohibido. Ahí están los Diarios como otros tantos libros prohibidos esperando a ser leídos, solo se tiene que dejar de lado los prejuicios políticamente correctos.
Recordando a Oscar Wilde, las obras no se juzgan moralmente, sino como buenas o malas. Juzgando Los Diarios de Turner puedo decir que es una buena novela.


Febrero 2017

miércoles, 1 de febrero de 2017

La izquierda histérica y la izquierda nacional




Por Fernando Trujillo

El texto a continuación puede ser considerado una continuación de mis artículos anteriores Marxismo y Marxismo cultural y Perdieron y siempre van a perder publicados en este espacio el año pasado, recomiendo su lectura primero para poder comprender este. Aclarado esto podemos empezar.
El viernes veinte de enero durante la toma de protesta de Donald Trump como presidente de Estados Unidos se registraron protestas masivas, actos de violencia y una mega marcha feminista el fin de semana, no solo en USA sino en otras partes del así llamado primer mundo. Estas protestas y esta marcha estuvieron encabezadas por celebridades de Hollywood tales como Robert De Niro, Michael Moore y Mark Ruffalo, actrices y cantantes marcharon con pancartas, gorros rosas, la cantante Madonna en un discurso bromeo sobre poner una bomba en la Casa Blanca, todo por un berrinche de que no ganara la candidata que ellos querían.
Toda la fauna posmoderna estuvo ahí con sus cafés de Starbucks, subiendo sus fotos a Instagram, millenials acompañados de celebridades de televisión, la actriz Melissa Benoist de la serie Supergirl tenía una pancarta en la que retaba a Trump a sostenerle el coño, irónicamente cantantes como Madonna y Lady Gaga que en toda su carrera artística han degradado a la mujer como objeto sexual ahora enaltecían la causa del respeto a la mujer y contra el supuesto sexismo imperado en uno de los países más feministas del mundo.
De pronto el velo islámico, considerado hace algunos años por los liberales como símbolo de opresión de la mujer se volvió un símbolo de resistencia, la imagen de la recién fallecida Carrie Fisher como la Princesa Leia se volvió un símbolo de una resistencia pero ¿Resistencia a qué? Ah ya me acorde, a un hombre al que llaman “nuevo Hitler”, un hombre casado con una eslava y con una hija casada con un judío multimillonario.
A estas alturas ya no podemos hablar de izquierda propiamente, esta izquierda de caviar se han alejado del proletariado, de la clase trabajadora, está ocupada en buscar “espacios seguros” en Internet, en acusar todo lo que le desagrade de racismo, homofobia, misoginia, etc. La izquierda de caviar es un liberalismo cultural que se devora asi mismo, ahora en los colegios estadounidenses se ha prohibido la lectura del libro Matar a un ruiseñor (libro considerado hasta hace poco como una de las Biblias de los liberales americanos) por ser considerado racista.
Puedo decir como señale en mis anteriores artículos que existe una separación entre esta izquierda histérica conformada por millenials, feministas y celebridades de Hollywood y la izquierda política y nacionalista, ambas son diferentes entre sí y aunque la primera use símbolos y personajes de la segunda como emblemas, son antagónicas.

Un error muy común en el que muchos caen es asociar la izquierda al comunismo y la derecha al nacionalismo, Fascismo y Nacional Socialismo, cada uno de estos regímenes tuvo una parte de derecha y un sector de izquierda en lo político y económico.
Como explique en Marxismo y Marxismo cultural el Fascismo de Mussolini fue una superación al socialismo decimonico, pero posteriormente y con la toma del poder el Fascismo italiano sufriría un aburguesamiento al relacionarse con la derecha monárquica, un error que Mussolini más tarde lamento frente a su liberador Otto Skorzeny (dicho en sus memorias “Vive peligrosamente”), en el clímax de la guerra y el rescate del Duce se erige la Republica Social Italiana o Republica de Salo durante la cual se aplicó ese socialismo fascista puro, en este gobierno estuvieron el fascista Alessandro Pavolini y el antiguo fundador del partido comunista italiano Nicola Bombacci quienes aplicaron la verdadera esencia de un fascismo cercano a una izquierda nacionalista.
Muchos de los héroes de la izquierda histerica como Castro, el Che, Allende y Sandino tuvieron ideas opuestas a ellos, en el caso de este último, el líder nicaragüense ha sido usurpado y tergiversado por comunistas y liberales hispanos, el verdadero Sandino fue un católico ferviente, anticomunista y nacionalista.
Así mismo la revolución de Castro fue en un principio una revolución nacional para derrocar el gobierno decadente de Batista, lamentablemente Castro se pactó con el comunismo soviético y el gobierno norteamericano tergiversando el sentido de la revolución y volviéndose un satélite de la Unión Soviética.
Es irónico ver a los liberales admirando el castrismo cuando su gobierno encarcelo homosexuales, realizo abortos forzados y realizo ejecuciones de quienes quisieron desertar de la isla.
Salvador Allende figura venerada por los grupos de liberales y asociaciones de derechos humanos fue homofóbico, antisemita y racista, escribió una tesis llamada Higiene mental y delincuencia donde apoyaba la eugenesia y sostenía que la delincuencia era hereditaria. Esta tesis ha sido causa de espanto entre los liberales quienes niegan que la haya escrito o han sostenido que fue malinterpretada.
Es aquí donde se abre un camino y una diferencia entre el liberalismo cultural y la vieja izquierda.
En 1973 Salvador Allende con AKA 43 en mano peleo contra los militares golpistas hasta que se pegó un tiro a la cabeza mientras que en principios de 2017 los millenials lloran a través de su iphone por que no gano Hillary Clinton.
Este liberalismo cultural es solo una horda de niños caprichosos, estrellas de Hollywood, feministas y oligarcas que ignoran y desprecian a la clase obrera blanca (esa que es retratada en cine y televisión como rednecks).
Allende y los montoneros argentinos pese a todas las diferencias que se puedan tener por lo menos estaban del lado del pueblo, con sus errores y aciertos defendieron al proletariado mientras que Pinochet y Videla estaban del lado de las oligarquías, de Estados Unidos, de la burguesía. Los primeros eran representantes de una izquierda nacional mientras que los segundos eran representantes de la derecha yanqui.
Pinochet y Videla llevaron ejecuciones masivas que entre las víctimas se llevó al músico Víctor Jara y al argentino Héctor German Oesterheld guionista de tebeos y creador del Eternauta (un hito del comic hispanoamericano), después de que su familia fue ejecutada fue uno de los tantos desaparecidos de la dictadura de Videla.
Se debe decir que por lo menos Allende y los montoneros tenían valor, eran luchadores mientras que los millenials, hipsters y feministas que se encuentran dentro de las filas del liberalismo cultural solo hablan de “espacios seguros” en la red y de que las palabras les ofenden. Esta izquierda histérica o liberalismo cultural está financiado por corporaciones como Starbucks, celebridades, bancos y grandes oligarcas como George Soros, jamás serán o apoyaran al obrero.

El Nacional Socialismo alemán tuvo su ala izquierda conformada por los hermanos Strasser quienes representaron la parte más socialista y más violenta dentro del movimiento NS, posteriormente las diferencias con Hitler y su creciente deseo de rebelión los llevo a ser purgados del mismo en la Noche de los Cuchillos Largos.
Pero el Nacional Socialismo nunca fue de derecha (entendiéndose por derecha, esa derecha neoliberal y rancia), tampoco fue de esa izquierda asociada al comunismo sino de una genuina izquierda, si el Nacional Socialismo fue de izquierda y si no me creen pueden leer el texto del nacional socialista danés Povl Riis Knudsen quien escribió un ensayo llamado Nacional Socialismo, un Movimiento Izquierdista.
Dice Knudsen en su ensayo:

Mientras que el Marxismo comparte una filosofía igualitaria básica con el Antiguo Orden y se define como un movimiento materialista orientado a la mera redistribución de los bienes materiales, el Nacionalsocialismo procura construir un completo Nuevo Orden basado en el idealismo y en un respeto profundo por las leyes de la Naturaleza en todos los aspectos de la vida. Ésta, definitivamente, es la idea más revolucionaria de este siglo —¡y por ello bastante izquierdista!—, y ciertamente no es marxista. Comparado con el Nacionalsocialismo, el marxismo no es sino una idea pseudo-revolucionaria, inventada por el cristianismo y respaldada por la democracia liberal”

El Nacional Socialismo se separa del marxismo y el liberalismo para ser un concepto revolucionario y sobre todo constructor de un nuevo mundo sobre las cenizas del viejo.
Knudsen ve el Nacional Socialismo como una revuelta total contra el viejo orden y las ideas burguesas.
La izquierda histérica jamás aceptara las ideas fascistas y nacional socialistas, ellos son burgueses, son los chicos ricos que juegan a la revolución. Ellos están representados por los medios de comunicación, Hollywood, las grandes corporaciones, revistas, ellos jamás serán perseguidos ni ejecutados por sus ideas políticas. Irónicamente y bajo la premisa de Knudsen ¡Ellos representan a la derecha!
Solo hay dos bandos, una derecha y una izquierda, hace años fue entre el Fascismo contra el liberalismo, ha ido mutando, cambiando. La guerra ideológica que comenzó con la Segunda Guerra Mundial y ha continuado hasta entonces toma una nueva forma en el siglo XXI, las viejas nociones de derecha e izquierda son desechadas, la izquierda como la conocemos ha evolucionado a un liberalismo cultural, globalizador, incongruente y grotesco.
La lucha cultural es entre la globalización y el nacionalismo, un liberalismo cultural intolerante, cada vez más violento contra quienes se oponen e hipócrita frente a los movimientos nacionalistas.
El combate sigue y esta izquierda histérica por fin se ha quitado la máscara para revelar lo que siempre fue, un monstruo al servicio de la banca mundial y la globalización.


Febrero 2017