"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







martes, 6 de febrero de 2018

Feminismo made in USA



Por Fernando Trujillo

Daniel Odier: ¿Qué piensa usted de las mujeres norteamericanas?
William S. Burroughs: Pienso que muy probablemente sean una de las peores manifestaciones del sexo femenino, porque se les ha permitido ir más lejos.

Fragmento de “William S. Burroughs: La Tarea: Conversaciones con Daniel Odier”

En los últimos meses después de los escándalos acontecidos alrededor del productor Harvey Weinstein ha sido una tormenta que ha puesto de manifiesto la hipocresía y doble rasero de Hollywood pero que ha servido para seguir alimentando la maquinaria feminista.
Vamos a ser claros, lo de Harvey Weinstein no es nada nuevo ni tampoco era un secreto, era conocido en toda la industria que si una actriz quería fama y reconocimiento tenía que acostarse con él y eso tampoco es exclusivo de Weinstein, así se maneja la industria del entretenimiento, actrices se acuestan con grandes productores y directores a cambio de un papel en una nueva serie o película pero tras estos escándalos viene el oportunismo y ansias de poder del lobby feminista.
La campaña “me too” que recuerda mucho a campañas similares como “Ni una menos” de Argentina ha sonado mucho en Hollywood, movimiento creado para denunciar el abuso sexual y el machismo en la industria que comenzó como un tweet y que pronto fue viralizado hasta volverse un movimiento que ya tiene entre sus filas a Jennifer Lawrance, Lady Gaga, Angelina Jolie y Uma Thurman, entre muchos otros.
Uno se pregunta ¿Dónde está el “machismo” en Hollywood? La mayor parte de la producción hollywoodense tiene una temática feminista, empezando por la multielogiada Wonder Woman del año pasado, el filme clásico Thelma And Louise, el remake de Los Cazafantasmas, North Country y The Purple Color, la lista es interminable. En todas las películas y series actuales siempre hay mujeres guerreras, mujeres empoderadas, mujeres con poder liderando a hombres en una batalla ¿Dónde está el machismo?
Además de Weinstein se han acusado a directores, productores, ejecutivos y también a actores que irónicamente son feministas como el caso de James Franco. El caso más reciente ha sido el de Uma Thurman acusando a Quentin Tarantino (otro feminista) de querer matarla durante el rodaje de Kill Bill, su película más famosa y que más dinero le ha hecho ganar. Por supuesto esto demuestra que para el feminismo los hombres que sirven como “aliados del feminismo” (manginas) solo son herramientas que pueden usar y después desechar.
Hollywood se tornado en una cacería de brujas con denuncias falsas alimentada por la prensa que fortalece el discurso de los grupos feministas en Estados Unidos.
Por supuesto la mentira es parte fundamental del feminismo, el hacer denuncias falsas de violación y maltrato, el victimismo político, la cobertura mediática, solo que esta vez llevado a niveles que más altos y exagerados por parte de las elites hollywoodenses.
Entre sus cabezas están Rose McGowan antiguo icono sexual ahora convertida en una partidaria feminista más radical, denunciando a la industria “sexista” y protagonizando una pelea publica con un transexual, McGowan ha escrito un libro llamado “Brave” (Valiente) en el que narrando los abusos de Harvey Weinstein.
McGowan también denuncio a Merryl Streep como cómplice de Weinstein, las dos actrices estuvieron en una discusión en redes sociales.
Tanto Streep como McGowan, como todas estas actrices que ahora abanderan su movimiento sabían de Weinstein, aceptaron acostarse con él y seguramente con otros a cambio de fama, premios y papeles relevantes, todas fueron cómplices y todas participaron en esta podredumbre que ahora salen en los medios.
Pero toda esta movida que se lleva actualmente es contra el hombre blanco y heterosexual, Harvey Weinstein judío de nacimiento es el símbolo actual del machismo, en los medios representa al hombre blanco, heterosexual al que se busca destruir. Cabe destacar que antes de esta serie de escándalos la prensa catalogaba a Weinstein como un distinguido miembro de la comunidad judía, ahora solo lo cataloga como blanco.
Desde el triunfo de Trump el año pasado los movimientos antifascistas se han vuelto más hostiles y radicales contra el ciudadano común, Hollywood desde antes y mucho más después de la elección se radicalizo en su guerra contra el hombre blanco americano, calificándose sus celebridades como “La Resistencia”, Madonna en un discurso dijo que quería hacer estallar la Casa Blanca, la comediante Kathy Griffin salió en la portada de una revista con la cabeza del ahora presidente—en una pose que recuerda a los jihadistas del Estado Islámico con las cabezas de sus víctimas—si bien Trump y Weisntein ahora son los personajes odiados por el antifascismo de Hollywood, ellos solo son símbolos, lo que se busca destruir es lo que estos dos personajes voluntaria o involuntariamente representan: el hombre blanco de clase trabajadora, heterosexual y cristiano.
Cabe decir que Harvey Weisntein fue uno de los principales financieros del Partido Demócrata y una de las cabezas en el movimiento anti-Trump de antes y después de la elección presidencial.

En respuesta al movimiento “Me too” y a toda esta ola feminista en Hollywood, actrices francesas encabezadas por Catherine Deneuve publicaron un manifiesto calificando al movimiento yanqui como “puritano” y alegando que el cortejo, el seducir a una mujer es parte natural del hombre.
Deneuve y su manifiesto son puestos como ejemplo de un “feminismo positivo” en oposición al “hembrismo” de Hollywood. Si bien podemos estar de acuerdo con estos planteamientos no se debe olvidar que no existe ningún feminismo positivo, no existe ese “verdadero” feminismo que lucha por la igualdad como claman algunos liberales.
Todo el feminismo desde sus orígenes nació como una subversión moderna, una forma de desestabilizar la vida familiar, todo esto lo denunciaba Chesterton en su ensayo Lo que está mal en el mundo escrito en el año de 1910 cuando interrumpió la Primera Ola del Feminismo (calificada a menudo como el “feminismo positivo”), muy sabiamente Chesterton escribe en su ensayo: 

Si hay algo contra natura en la idea de una horda de mujeres salvajes gobernando, aun mas intolerable es la idea de un rebaño de mujeres dóciles gobernadas.

Chesterton se adelantó a su tiempo, ahora hay feministas dementes ordenando a mujeres dóciles como vestir, que trabajos tener, como deben pensar, etc.
Tanto el feminismo yanqui más “puritano” como el feminismo francés más “liberal” son el mismo mal porque ambos emanan del liberalismo cultural.
Todo el feminismo nace en el mundo anglosajón, la Primera Ola querían el derecho al voto—a pesar de que contrario al mito feminista en varios estados de Norteamérica las mujeres podían votar—la Segunda Ola llego porque querían empleos más emocionantes y el derecho a abortar, la Tercera Ola tiene como su máxima representante a Valerie Solanas famosa por dispararle a Andy Warhol y escribir el Manifiesto SCUM donde habla de asesinar a todos los hombres.
“El feminismo de la Cuarta Ola, que ya está en marcha, es un esfuerzo de la coalición de mujeres para controlar el comportamiento de los hombres a través de políticas públicas mientras ejercen la amenaza de la violencia patrocinada por el estado.” (Donovan, 2011)
Actualmente vemos que se aprueban leyes y se hacen gestiones basadas en los caprichos de las feministas, si ellas no quieren edecanes en la Formula 1 entonces se realizan estos cambios, si no quieren la exhibición de un cuadro considerado sexista entonces el museo se ve obligado a retirarlo.
Hay una tiranía en la que las feministas se han instaurado como jueces y verdugos con la sumisión de los hombres, ellas dictan lo que es bueno y lo que no, ellas exigen que se debe censurar y que no.
Es totalmente gracioso ver en esas pomposas entregas de premio a actrices y cantantes vestidas de negro con una rosa blanca en la mano, hablando de machismo, reivindicación de la mujer y respeto cuando parte de ellas como Madonna, Lady Gaga y Miley Cyrus han denigrado la imagen femenina en sus conciertos, luciendo vulgares atuendos, haciendo poses obscenas, dándose de besos y caricias con sus bailarines o con otras mujeres.
Las feministas han cambiado a la mujer como ama de casa, a la mujer como un ser amoroso, a la mujer orgullosa de su feminidad, en la Tercera Ola por la puta callejera, la resentida gorda, la psicópata, en la Cuarta Ola por un ser resentido sin género, sin identidad, un ser amorfo y grotesco.
Este feminismo en todas sus manifestaciones ya sea el yanqui o el francés, ya sea de cualquier ola forma parte de ese humanismo totalitario que con su corrección política tiene sometido en su podredumbre a toda la civilización occidental.
Como todas las ideologías totalitarias, el humanismo totalitario tiene sus contradicciones, hipocresías y absurdos. Por ejemplo, actos públicos, actos públicos de coito anal son considerados manifestaciones virtuosas y valientes de liberación humana y realización personal, mientras que fumar en los bares o incluso en clubes de striptease es una grave amenaza para la salud pública. Los vídeos musicales sugerentes y juegos de vídeo violento son sintomáticos de una sociedad opresivamente patriarcal y alimentada por la testosterona, mientras que alterar quirúrgicamente la “identidad de género” es rutina de negocio cotidiano, como hacerse un tatuaje.” (Preston, 2014)

En esta Cuarta Ola del feminismo el objetivo no es solo destruir la masculinidad, sino también destruir a la mujer blanca.
En un acto de canibalismo cultural ahora las feministas no blancas atacan a las feministas blancas por su raza. Esto no es nuevo, en su momento varios círculos progresistas criticaron a Emma Watson por ser una “cara del heteropatriarcado”, argumentando que ella era una joven blanca de clase privilegiada. La misma Watson ha pedido disculpas en los medios por ser blanca. No obstante Emma Watson ya no sirve a los intereses del feminismo internacional, el feminismo como manifestación del liberalismo cultural busca la destrucción de la cultura blanca y ella (quiera o no) forma parte de esa cultura.
La misma Rose McGowan de quien hable líneas arriba se siente arrepentida de ser una feminista blanca, aun así las diferentes facciones del feminismo se destruyen entre si por ver quién es más feminista. McGowan recientemente tuvo que cancelar la gira de su libro por una pelea pública con un transexual al que acusó de no ser una verdadera mujer. Todo un circo.
Sin embargo pese a lo absurdo y risible que resulta esta lucha interina entre las facciones feministas, todas tienen como objetivo destruir al hombre y la mujer blancos.
Una de las críticas de esta tendencia feminista son los estándares de belleza en las revistas y otros medios, ellas critican que las modelos rubias o de piel blanca sean portada en estas revistas, imágenes en comerciales por sobre mujeres negras.
Los ideales de belleza existen y los hombres se sienten atraídos más por una mujer blanca y delgada (sobre todo rubia) que por otras mujeres, es parte de la naturaleza el tener estándares de belleza.
Por supuesto no se niega que esos ideales de belleza sean usados por el capitalismo para fines de mercadotecnia, pero es innegable que estos ideales existen, se quiera o no.
Este feminismo multicultural rechaza la cultura europea por otras culturas como los negros o los musulmanes que irónicamente hasta la fecha tienen patrones culturales mucho más misóginos que la cultura europea.
Esa es la nueva faceta de feminismo made in USA, pero sea en cualquiera de sus rostros continua siendo un ser nocivo que ha debilitado a los pueblos desde adentro, esta nueva faceta busca hacer de la civilización occidental un gigantesco “safe space” aboliendo todo instinto masculino, un lugar donde no haya identidad de género, familia, tradiciones, un terreno ideal para las invasiones islámicas.
Está sucediendo en países como Canadá de la mano del primer ministro mangina Justin Tradeau, en Suecia, en Holanda, en España y en general en todo el mundo occidental de una forma a veces lenta y otras más veloz.
El feminismo no busca dialogar, busca destruir a quienes piensen distinto, si los hombres no nos radicalizamos entonces nos someten de alguna forma, la única resistencia real en esta civilización es la lucha identitaria, la lucha por tu identidad, por tu masculinidad, por los de tu tribu.
El actual Estado es un aliado poderoso del feminismo, en algunos países son las fuerzas del Estado que te arrestan si estas en desacuerdo con los postulados del feminismo, en países como Suecia el ejército tiene políticas feministas y si un soldado se muestra en desacuerdo es expulsado. Hasta ahí hemos llegado, les hemos dado poder a las mujeres y ellas han destruido con sus políticas todo un país.
El Estado es el actual enemigo de todos los hombres libres, es el que encarcela padres por no poder pagar una pensión, es el encarcela o multa ciudadanos acusados por “machismo”, estamos bajo un Estado feminista en conclusión.
No es tiempo de dialogar, ni de debate o de un acercamiento, es de trazar una línea entre el feminismo y nosotros, no vamos a ser sus juguetes sino vamos a buscar nuestra propia libertad. Si no eres radical entonces te aplastan, viendo este panorama ¿Cuál es tu camino?

Febrero 2018





Bibliografía


Donovan, Jack (2011). Fourth Wave Feminism. [En red] Recuperado de https://www.counter-currents.com/2011/12/fourth-wave-feminism/


Preston, Keith (2014). La ideología del humanismo totalitario. [En red] Recuperado de https://pancriollismo.com/2015/04/26/la-ideologia-del-humanismo-totalitario-2/



Cassiel, Aedon (2016). The Myth Of First-Wave Feminism. [En red] Recuperado de https://www.counter-currents.com/2016/08/the-myth-of-first-wave-feminism/


Red Ice Tv (Director). (2018). Intersectional Feminism Wages War On White Woman. [Video] Estados Unidos https://www.youtube.com/watch?v=HgmXDbsd-fQ



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