"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







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miércoles, 1 de febrero de 2017

La izquierda histérica y la izquierda nacional




Por Fernando Trujillo

El texto a continuación puede ser considerado una continuación de mis artículos anteriores Marxismo y Marxismo cultural y Perdieron y siempre van a perder publicados en este espacio el año pasado, recomiendo su lectura primero para poder comprender este. Aclarado esto podemos empezar.
El viernes veinte de enero durante la toma de protesta de Donald Trump como presidente de Estados Unidos se registraron protestas masivas, actos de violencia y una mega marcha feminista el fin de semana, no solo en USA sino en otras partes del así llamado primer mundo. Estas protestas y esta marcha estuvieron encabezadas por celebridades de Hollywood tales como Robert De Niro, Michael Moore y Mark Ruffalo, actrices y cantantes marcharon con pancartas, gorros rosas, la cantante Madonna en un discurso bromeo sobre poner una bomba en la Casa Blanca, todo por un berrinche de que no ganara la candidata que ellos querían.
Toda la fauna posmoderna estuvo ahí con sus cafés de Starbucks, subiendo sus fotos a Instagram, millenials acompañados de celebridades de televisión, la actriz Melissa Benoist de la serie Supergirl tenía una pancarta en la que retaba a Trump a sostenerle el coño, irónicamente cantantes como Madonna y Lady Gaga que en toda su carrera artística han degradado a la mujer como objeto sexual ahora enaltecían la causa del respeto a la mujer y contra el supuesto sexismo imperado en uno de los países más feministas del mundo.
De pronto el velo islámico, considerado hace algunos años por los liberales como símbolo de opresión de la mujer se volvió un símbolo de resistencia, la imagen de la recién fallecida Carrie Fisher como la Princesa Leia se volvió un símbolo de una resistencia pero ¿Resistencia a qué? Ah ya me acorde, a un hombre al que llaman “nuevo Hitler”, un hombre casado con una eslava y con una hija casada con un judío multimillonario.
A estas alturas ya no podemos hablar de izquierda propiamente, esta izquierda de caviar se han alejado del proletariado, de la clase trabajadora, está ocupada en buscar “espacios seguros” en Internet, en acusar todo lo que le desagrade de racismo, homofobia, misoginia, etc. La izquierda de caviar es un liberalismo cultural que se devora asi mismo, ahora en los colegios estadounidenses se ha prohibido la lectura del libro Matar a un ruiseñor (libro considerado hasta hace poco como una de las Biblias de los liberales americanos) por ser considerado racista.
Puedo decir como señale en mis anteriores artículos que existe una separación entre esta izquierda histérica conformada por millenials, feministas y celebridades de Hollywood y la izquierda política y nacionalista, ambas son diferentes entre sí y aunque la primera use símbolos y personajes de la segunda como emblemas, son antagónicas.

Un error muy común en el que muchos caen es asociar la izquierda al comunismo y la derecha al nacionalismo, Fascismo y Nacional Socialismo, cada uno de estos regímenes tuvo una parte de derecha y un sector de izquierda en lo político y económico.
Como explique en Marxismo y Marxismo cultural el Fascismo de Mussolini fue una superación al socialismo decimonico, pero posteriormente y con la toma del poder el Fascismo italiano sufriría un aburguesamiento al relacionarse con la derecha monárquica, un error que Mussolini más tarde lamento frente a su liberador Otto Skorzeny (dicho en sus memorias “Vive peligrosamente”), en el clímax de la guerra y el rescate del Duce se erige la Republica Social Italiana o Republica de Salo durante la cual se aplicó ese socialismo fascista puro, en este gobierno estuvieron el fascista Alessandro Pavolini y el antiguo fundador del partido comunista italiano Nicola Bombacci quienes aplicaron la verdadera esencia de un fascismo cercano a una izquierda nacionalista.
Muchos de los héroes de la izquierda histerica como Castro, el Che, Allende y Sandino tuvieron ideas opuestas a ellos, en el caso de este último, el líder nicaragüense ha sido usurpado y tergiversado por comunistas y liberales hispanos, el verdadero Sandino fue un católico ferviente, anticomunista y nacionalista.
Así mismo la revolución de Castro fue en un principio una revolución nacional para derrocar el gobierno decadente de Batista, lamentablemente Castro se pactó con el comunismo soviético y el gobierno norteamericano tergiversando el sentido de la revolución y volviéndose un satélite de la Unión Soviética.
Es irónico ver a los liberales admirando el castrismo cuando su gobierno encarcelo homosexuales, realizo abortos forzados y realizo ejecuciones de quienes quisieron desertar de la isla.
Salvador Allende figura venerada por los grupos de liberales y asociaciones de derechos humanos fue homofóbico, antisemita y racista, escribió una tesis llamada Higiene mental y delincuencia donde apoyaba la eugenesia y sostenía que la delincuencia era hereditaria. Esta tesis ha sido causa de espanto entre los liberales quienes niegan que la haya escrito o han sostenido que fue malinterpretada.
Es aquí donde se abre un camino y una diferencia entre el liberalismo cultural y la vieja izquierda.
En 1973 Salvador Allende con AKA 43 en mano peleo contra los militares golpistas hasta que se pegó un tiro a la cabeza mientras que en principios de 2017 los millenials lloran a través de su iphone por que no gano Hillary Clinton.
Este liberalismo cultural es solo una horda de niños caprichosos, estrellas de Hollywood, feministas y oligarcas que ignoran y desprecian a la clase obrera blanca (esa que es retratada en cine y televisión como rednecks).
Allende y los montoneros argentinos pese a todas las diferencias que se puedan tener por lo menos estaban del lado del pueblo, con sus errores y aciertos defendieron al proletariado mientras que Pinochet y Videla estaban del lado de las oligarquías, de Estados Unidos, de la burguesía. Los primeros eran representantes de una izquierda nacional mientras que los segundos eran representantes de la derecha yanqui.
Pinochet y Videla llevaron ejecuciones masivas que entre las víctimas se llevó al músico Víctor Jara y al argentino Héctor German Oesterheld guionista de tebeos y creador del Eternauta (un hito del comic hispanoamericano), después de que su familia fue ejecutada fue uno de los tantos desaparecidos de la dictadura de Videla.
Se debe decir que por lo menos Allende y los montoneros tenían valor, eran luchadores mientras que los millenials, hipsters y feministas que se encuentran dentro de las filas del liberalismo cultural solo hablan de “espacios seguros” en la red y de que las palabras les ofenden. Esta izquierda histérica o liberalismo cultural está financiado por corporaciones como Starbucks, celebridades, bancos y grandes oligarcas como George Soros, jamás serán o apoyaran al obrero.

El Nacional Socialismo alemán tuvo su ala izquierda conformada por los hermanos Strasser quienes representaron la parte más socialista y más violenta dentro del movimiento NS, posteriormente las diferencias con Hitler y su creciente deseo de rebelión los llevo a ser purgados del mismo en la Noche de los Cuchillos Largos.
Pero el Nacional Socialismo nunca fue de derecha (entendiéndose por derecha, esa derecha neoliberal y rancia), tampoco fue de esa izquierda asociada al comunismo sino de una genuina izquierda, si el Nacional Socialismo fue de izquierda y si no me creen pueden leer el texto del nacional socialista danés Povl Riis Knudsen quien escribió un ensayo llamado Nacional Socialismo, un Movimiento Izquierdista.
Dice Knudsen en su ensayo:

“Mientras que el Marxismo comparte una filosofía igualitaria básica con el Antiguo Orden y se define como un movimiento materialista orientado a la mera redistribución de los bienes materiales, el Nacionalsocialismo procura construir un completo Nuevo Orden basado en el idealismo y en un respeto profundo por las leyes de la Naturaleza en todos los aspectos de la vida. Ésta, definitivamente, es la idea más revolucionaria de este siglo —¡y por ello bastante izquierdista!—, y ciertamente no es marxista. Comparado con el Nacionalsocialismo, el marxismo no es sino una idea pseudo-revolucionaria, inventada por el cristianismo y respaldada por la democracia liberal”

El Nacional Socialismo se separa del marxismo y el liberalismo para ser un concepto revolucionario y sobre todo constructor de un nuevo mundo sobre las cenizas del viejo.
Knudsen ve el Nacional Socialismo como una revuelta total contra el viejo orden y las ideas burguesas.
La izquierda histérica jamás aceptara las ideas fascistas y nacional socialistas, ellos son burgueses, son los chicos ricos que juegan a la revolución. Ellos están representados por los medios de comunicación, Hollywood, las grandes corporaciones, revistas, ellos jamás serán perseguidos ni ejecutados por sus ideas políticas. Irónicamente y bajo la premisa de Knudsen ¡Ellos representan a la derecha!
Solo hay dos bandos, una derecha y una izquierda, hace años fue entre el Fascismo contra el liberalismo, ha ido mutando, cambiando. La guerra ideológica que comenzó con la Segunda Guerra Mundial y ha continuado hasta entonces toma una nueva forma en el siglo XXI, las viejas nociones de derecha e izquierda son desechadas, la izquierda como la conocemos ha evolucionado a un liberalismo cultural, globalizador, incongruente y grotesco.
La lucha cultural es entre la globalización y el nacionalismo, un liberalismo cultural intolerante, cada vez más violento contra quienes se oponen e hipócrita frente a los movimientos nacionalistas.
El combate sigue y esta izquierda histérica por fin se ha quitado la máscara para revelar lo que siempre fue, un monstruo al servicio de la banca mundial y la globalización.


Febrero 2017

domingo, 23 de agosto de 2015

Acabemos con la prensa




Por Fernando Trujillo

La información es un arma poderosa, quien controle la información puede controlar a un pueblo, lo más terrorífico es que puede distorsionarla para sus propios fines y esa es la labor de la prensa.
Ingenuamente muchos piensan que con el Internet y las redes sociales tenemos un flujo de información libre, al contrario estamos en una época de control total, la prensa ya no solo se reduce a periódicos ahora abarca medios de Internet como redes sociales, youtube, medios electrónicos desde la cual ejerce su control sobre la población.
A finales de los años sesenta William Burroughs había profetizado el uso de los medios electrónicos como forma de control en textos como La revolución electrónica y en sus conversaciones con Daniel Odier. Fotos trucadas con Photoshop, hoaxes, Youtube, todo se ha vuelto una aterradora realidad.
Estamos como población más controlados que antes solo que ahora el ser humano cree ingenuamente que por leer noticias de Internet de los llamados “medios alternativos” ya es librepensador, en realidad este tipo de personas están bajo control.
Vamos a dejar algo en claro y es que el término “prensa libre” es un absurdo total, no existe ni remotamente algo como la prensa libre. Toda prensa se mueve por intereses políticos, ideológicos que distorsionan la información según sus intereses.
Todos los gobiernos desde los más totalitarios hasta los más liberales tiene una línea periodística a seguir, una línea que sus periodistas de una u otra manera se ajustan y desviarse de esta línea amerita una sanción desde ser despedido de tu trabajo, multado o encarcelado y esto no sucede solo en países como Corea del Norte sino que va en mayor aumento dentro de las naciones de occidente.
Existen buenos periodistas, existen hombres comprometidos con la verdad, personas objetivas que trabajan en la prensa pero mayormente estos quedan al margen, quienes son reconocidos, ganadores de premios, quienes aparecen en televisión y radio son mayormente quienes están afiliados a una determinada ideología política o social.
Esta clase de periodistas son los más deshonestos, charlatanes, buscadores de popularidad, los más desinformadores, de una u otra forma contribuyen al Sistema, en realidad la así llamada “prensa libre” no es más que una oposición controlada, un teatro para hacerle creer al pueblo que tiene libertad de expresión.
Toda prensa de alguna forma está controlada, pondré unos breves ejemplos: la prensa de izquierda esta manejada por capitalistas, la prensa estudiantil de carácter político está manipulada por demagogos, la prensa anti-islamica esta manejada por sionistas y de igual manera no dudo que la prensa antisionista esté controlada por sionistas ¿Vamos entendiendo? Todo está bajo algún tipo de control, la información se va a presentar nunca de una manera veraz u objetiva sino manipulada de acuerdo a los intereses de algún grupo de poder, ya sea de izquierda o de derecha.
Tanto los “medios libres” como los “medios controlados” tienen por prioridad una doctrina del shock presentando imágenes crudas en sus noticieros, noticias cada vez más violentas, alertando a la población con un nuevo virus, medias verdades y mentiras totales.
Este tipo de noticias mantienen a la población asustada y de una u otra forma justifican el aparato de control del Sistema.

La era del Internet es una era en el que la información se maneja de manera irresponsable, se manipula a través de memes, de noticias falsas, de noticias manipuladas y hay una mayoría de personas que se creen librepensadores por leer Actualidad RT y la edición electrónica de Proceso, parte de la oposición controlada.
Esta disidencia controlada está representada en México por figuras como Carmen Aristegui y Denise Dresser ambas presentándose como figuras críticas al gobierno pero que tienen su propia agenda política.
En el caso de Aristegui ha tenido un culto ciego por parte de sus seguidores para quienes ella tiene la verdad absoluta, pero su agenda ideología se va por la izquierda (el otro lado de la moneda del Sistema), es una mujer inteligente eso nadie lo duda, es hábil para poder manipular la información de acuerdo a sus intereses y que trabaja para CNN—un medio de la izquierda americana, irónicamente acusado de ser parte de la derecha por los grupos de izquierda en Iberoamérica—Aristegui es uno de esos ídolos de barro que el Sistema presenta como “oposición”.
Entre la “prensa libre” y la “prensa controlada” entonces si he de elegir, lo que elijo es acabar con este monstruo llamado prensa.
Para acabar con la prensa primero se debe conocer que todos los medios mienten, de alguna u otra forma miente, que los periodistas honestos son pocos y muy poco conocidos. Segundo terminar con esa tontería que dicta “que el hombre que lee más periódicos y ve más noticieros esta mejor informado” eso no es más que otra mentira.
Acabar con el gran aparato de mentiras no va a ser una lucha fácil, ni se va a lograr a corto plazo, posiblemente nunca se logre pero si acabar con su poder mediático.
En el mundo de Internet donde la información fluye de forma irresponsable uno tiene que recordar que “nada es real”, todo de una forma u otra esta manipulado.
Para acabar con la prensa se necesita una nueva visión, una nueva idea que haga frente al monstruo mediático, se necesita contraatacar de algún modo.
El hombre libre no necesita de la prensa, no necesita de la opinión de columnistas, “expertos”, analistas políticos ni de charlatanes que se dicen periodistas, tiene su propio pensamiento, lo forma en la verdadera cultura y no en las encuestas mediáticas.
Si queremos una sociedad de hombres libres entonces se tiene que acabar con el poder mediático de la prensa, liberarse de esta forma de control, porque en este momento (y siempre) han sido los mentirosos, los enemigos de la libertad quienes tienen el control de la prensa, del cuarto y quinto poder con el que someten el pensamiento humano.
Acabar con la prensa debe ser el objetivo de los disidentes, de los que luchan por la libertad y de las personas con ética.


Agosto 2015

lunes, 25 de marzo de 2013

Reflexiones sobre Yo Soy 132, la campaña presidencial y la supuesta conspiración de Televisa



  Por Fernando Trujillo


Ha transcurrido un año desde que México tuvo su campaña electoral, un año de incompetencia política, manifestaciones, reformas injustas, alza de precios a la gasolina, alza de impuestos a alimentos y medicinas. El año pasado México vio nacer al movimiento estudiantil Yo Soy 132 formado por estudiantes en su mayoría, las redes sociales jugaron un papel fundamental en esta elección al ser un medio informativo que siguió paso a paso la campaña.
Uno de estos medios fue conocido como “El Santuario” en donde un periodista conocido como Ruy Salgado salía con mascara del Santo dando noticias y constantemente atacando al gobierno federal.
 Una vez que la campaña termino y se anunció el triunfo de Peña Nieto, Yo Soy 132 organizo marchas, mítines, manifestaciones y protestas en diversos medios contra lo que fue una imposición.
 Yo Soy 132 comenzó como un movimiento rebelde, contestatario y enérgico pero después de la elección presidencial y hasta el día de hoy ha perdido su chispa revolucionaria y ha ido perdiendo su energía.
 A un año del proceso electoral Yo Soy 132 ha ido perdiendo su fuerza, las manifestaciones y marchas a las que convocan ya no tienen interés para la comunidad, los paros laborales a los que llaman han perdido influencia.
Claro la mayoría de estos jóvenes son de escuelas privadas que pueden darse el lujo de faltar a clases pero la mayor parte del pueblo necesita del salario, necesitan ir a trabajar para alimentar a sus familias.
El problema con los movimientos estudiantiles es que son chispas que se apagan rápidamente, a los movimientos estudiantiles en México les sucederá lo mismo que a los movimientos estudiantiles en Francia durante los sesenta, destrozaran las calles pero al final desaparecerán y esos jóvenes volverán a ser parte de este sistema neoliberal.
Los movimientos estudiantiles no son unidos, no tienen un ideario político real, causaran unos destrozos y alguna mención en el noticiero pero a la larga terminaran desintegrándose.
 Por apatía, por fastidio, porque la moda termino, para volver a la escuela, difícilmente un movimiento estudiantil perdure.
 Yo Soy 132 fue formado por un grupo de estudiantes que tenían la idea—totalmente pretenciosa—de “democratizar al país” ¿Se dan cuenta de la petulancia? Ellos llegaron, creyeron que por sus estudios y por estar dentro de una bonita universidad tenían el derecho de venir y hablar de “democratizar los medios”, “educar al pueblo” y “crear una nueva democracia”. Ellos llegaron creyéndose los “salvadores de México”, “los generadores de una democracia real” y “educadores del pueblo”, toda una declaración de soberbia. Esta soberbia llego a grados de creerse ellos mismos el único movimiento que luchaba por México e incluso acusando a sus detractores de ser “priistas” o “reaccionarios, llegando incluso a grados de paranoia de acusar a desertores de ser “infiltrados” o “vendepatrias”, sean o no reales estas acusaciones es un ejemplo de la desunión e individualismo de sus propios miembros.
La revolución es acción, no solo charlatanería y palabrería, no es solo dárselas de intelectual en los medios o en las redes sociales. Este movimiento no quiere una alternativa al sistema, quiere solo cambiarlo superficialmente, quieren el mismo modelo democrático pero aderezado con su propia idea de socialismo—un socialismo burgués y ajeno a lo que es el verdadero socialismo—ellos buscan la otra cara de la moneda. Una alternativa real al sistema no radica en la derecha o la izquierda, se necesita una tercera posición autentica, revolucionaria y antisistema.

Con el paso de los meses y después del triunfo de Peña Nieto Yo Soy 132 prometió luchar contra la imposición y sacar al PRI de la presidencia.
Sin embargo con el paso de los meses el movimiento acepto esta supuesta imposición y ahora se dedican a la tarea de querer democratizar al país o por lo menos eso dicen.
De ser un movimiento revolucionario en sus inicios pasaron a ser un movimiento más, su ímpetu de lucha se apagó velozmente.
Lo único destacable que sucedió fue una revuelta el primero de diciembre día que Peña Nieto ocupo la presidencia, sin embargo Yo Soy 132 niega su participación en esta revuelta asegurando que eran porros del PRI—porque para el movimiento todos son porros e infiltrados—dándole al gobierno un poder casi omnipotente pero la realidad es que la revuelta fue una chispa de auténtico descontento e ira reprimida que exploto ante el regreso del PRI.
 Desde sus inicios el movimiento no ha estado exento de polémica, algunos medios los han acusado de ser una creación del PRD, otros los acusan de ser una creación de Carlos Slim para desprestigiar a Televisa. No voy a entrar en polémicas a ese respecto, el movimiento ha perdido toda su fuerza, su influencia e incluso su credibilidad.
Hasta este momento sus objetivos de luchar contra la imposición y de revolución parecen haberse olvidado, incluso ahora hablan de la posibilidad de ser un partido político, el movimiento ha dejado su ímpetu revolucionario para ser un movimiento más en un país plagado de partidos y movimientos.
Desde su fundación el movimiento ha defendido la teoría conspirativa de que el duopolio Televisa-Tv Azteca planeo el regreso del PRI a la presidencia y que el triunfo de este partido se debe a una imposición.
Esta teoría es demasiado optimista, si algo he aprendido en todo este año que ha pasado desde la campaña presidencial es que la teoría de la conspiración de Televisa y la imposición presidencial es demasiado reconfortante.
La realidad es más dura y es que no hubo tal imposición, si el PRI regreso a la presidencia es porque el pueblo así lo quiso, la realidad es que México eligió la mediocridad y la corrupción por sí mismo.
Si hubo ventas de tarjetas y sobornos debió ser mínimo, el pueblo acepto esos regalos y fue su voto el que decidió el regreso de la dictadura perfecta. Los mexicanos no querían una alternativa, ni otro partido, querían continuar el mismo régimen que ha sumido al país en la miseria y la mediocridad, en la corrupción y el tercermundismo.
Ellos no quieren cultura, ellos quieren continuar con el mismo régimen que les da entretenimiento mientras continua la rapiña y la corrupción.
Los defensores de la teoría de conspiración son demasiado optimistas, creen en una esperanza que no existe, creen en el lema de que “el pueblo puede salvar al pueblo” pero es el mismo pueblo el que quiere continuar con la misma porquería.
 Otra teoría conspirativa defendida por el Yo Soy 132 y otros grupos es que el duopolio Televisa-Tv Azteca transmite pura pésima programación para mantener al pueblo enajenado, otra teoría reconfortante y optimista. La realidad es que en México no hay capacidad para crear una televisión de primer mundo, el poco talento que hay se va a otros países en busca de mejores oportunidades y las mentes que quedan aquí son las más mediocres y sin visión.
Al pueblo le gustan las vulgares comedias de Ortiz de Pinedo y Derbez, les gustan las anticuadas y pésimas telenovelas, disfruta de los programas de espectáculos y disfruta ver a Laura Bozzo gritando en un programa vulgar y nefasto.
Pero ellos aman ese tipo de entretenimiento y los ejecutivos de televisión no tienen la visión para hacer algo completamente diferente.
Algunos usaran la nefasta frase de Azcarraga Milmo para justificar su teoría de conspiración pero eso no es prueba suficiente, prueba la mentalidad de la dinastía Azcarraga y la mediocridad de un pueblo pero no de una conspiración cuidadosamente planeada.
Si la televisión mexicana pasa pura vulgaridad y porquería es porque tenemos ejecutivos mediocres y un pueblo que aborrece la cultura, que ama la podredumbre y baja cultura de la televisión.
Los mexicanos han elegido la enajenación y superficialidad por sí mismos, no fue una conspiración el que los empujo a ello. Aunque les pongas la televisión de más alta calidad y cultura, ellos siempre elegirán sus programas de chismes y sus telenovelas.
 Televisa apoyo la campaña de Peña Nieto pero fue el mismo pueblo el que apoyo esa campaña, tenían la información y conocían la historia negra del PRI (la historia de que los mexicanos no tienen memoria es otro mito reconfortante) pero eso no les importo a la hora de votar.
Si el PRI regreso a la presidencia fue porque el pueblo mismo lo eligió, si México es un país inculto es porque ellos mismos lo han elegido.
En conclusión el argumento de la conspiración de Televisa y el PRI es solo un mito, la realidad es que México eligió continuar siendo un país tercermundista.
Esta guerra contra Televisa y esa teoría de conspiración es una de las bases del movimiento Yo Soy 132, un movimiento que se presentó dentro de la sociedad mexicana como luchadores sociales pero que rápidamente se ha ido desvaneciéndose toda chispa revolucionaria.
Los estudiantes no van a cambiar al mundo, los movimientos estudiantiles se desintegran una vez que pasa la moda o terminan las vacaciones pero nunca perduran.
Una revolución estudiantil solo será efímera y después desaparecerá, es posible que las generaciones venideras vean a Yo Soy 132 como revolucionarios desde una óptica romántica pero alejada de la realidad. Hace unos meses integrantes del movimiento entre ellos el antiguo vocero Antonio Attolini firmaron un contrato con Televisa para un programa de debate llamado Sin filtro y aunque el movimiento y sus seguidores los han considerado traidores es una muestra de la poca credibilidad y los ideales débiles del movimiento. La realidad es que no hubo una segunda revolución mexicana salvo pequeños destellos de lucha que se apagaron, si alguna vez hubo una revolución esta fracaso.

 Marzo 2013