"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







sábado, 1 de enero de 2011

Gummo, la pesadilla spengleriana


Por Fernando Trujillo

La película Gummo del director americano Harmony Korine es una obra maestra del cine, alabada por cineastas como Werner Herzog, Gus Van Sant y Bernardo Bertolucci es una película iconoclasta, políticamente incorrecta y perturbadoramente original.
La opera prima de Harmony Korine (guionista de la película Kids) ha provocado el odio de los críticos pertenecientes al Mainstream quienes la han atacado llamándola “basura pretenciosa”, en el momento de su estreno en octubre de 1997 la crítica de The New York Times dijo: "Aunque es temprano, ya podemos decir que Gummo es la peor película del año". La película ofendió a los críticos moralistas y a los defensores del establishment.
El cine mainstream de Hollywood nos enseña el triunfo del sueño americano, un mundo donde todos tienen oportunidad de ganar, donde al final el protagonista triunfa y se queda con la chica rubia. A los críticos les gustan esas películas donde los discapacitados, los soñadores y los chicos buenos ganan al final, esa Norteamérica de cuentos de hadas en donde todos los sueños se hacen realidad y donde los valores morales, la bondad y la perseverancia triunfan sobre la adversidad.
Estas películas son aplaudidas, ganan centenares de oscares, las pasan en tv a todas horas y son llamadas obras maestras por la crítica y el público.
Gummo rompe con la tradición del cine hollywoodense, si este último muestra el sueño americano Gummo nos da un paseo por la pesadilla americana, esa otra América alejada del glamour y la felicidad artificial de la televisión.
Cuando uno termina de ver Gummo tiene una sensación de malestar, nauseas y un desconcierto absoluto, la película tiene el mismo impacto que una bomba atómica. Pocas veces el cine ha dado obras tan originales y perturbadoras como Gummo.

El filme se centro en Xenia un pueblo de Ohio donde un tornado arraso la comunidad, Xenia es un lugar donde se han cumplido las mas terroríficas pesadillas de Oswald Spengler sobre la decadencia de occidente.
A lo largo del filme conocemos a una galería de seres degradados respirando pegamento, matando gatos, adorando a Satán, prostitucion y pedofilia. En cada cuadro somos testigos de la cada vez más progresiva degradación total de Occidente.
El desfile de miserias humanas que habitan el pueblo incluye a dos amigos de nombre Salomón y Tummler los cuales se dedican a cazar gatos para venderlos a una carnicería, una pre-adolescente con síndrome Down que es obligada a prostituirse por su hermano mayor, un chico viste de conejo, un enano negro homosexual que seduce a un ebrio (interpretado por Harmony Korine el director) y tres hermanas que mientras buscan a su gato se encuentran con un pedófilo.
Todos ellos seres degenerados, sin esperanzas ni sueños por un futuro mejor, saben que nada va a cambiar, escapan de su realidad respirando pegamento o matando gatos. He aquí la América profunda, el excremento del sueño americano.
Si el infierno es la degradación absoluta entonces las duras escenas que pasan ante nuestros ojos son una visión del infierno, Xenia es un lugar habitado por seres sin alma, olvidados por el resto del mundo, la Modernidad y el progreso material asesinaron el espíritu humano degradando al ser humano a una piltrafa sin sueños ni esperanzas.
El mundo de Gummo es el mundo visualizado por Spengler en sus obras, un occidente sumido en la decadencia moral, sin espíritu de lucha, entregado a sus instintos más oscuros –asesinato, abuso sexual, drogadicción, etc.—para el filosofo Oswald Spengler este progreso material que se desarrolla sin freno no es más que una degradación espiritual hacia un profundo abismo, sin embargo a Spengler al igual que a la vidente Cassandra—la vidente griega a la que nadie le creía sus profecías—nadie lo tomo en cuanto. Esta decadencia que Spengler predijo se ha cumplido.

En una entrevista que Werner Herzog realizo a Haromy Korine el primero le dijo al segundo con respecto a su película:
“Yo vi Gummo como una verdadera película de ciencia ficción, en el sentido de que muestra una asustadora visión del futuro: una pérdida del alma, una pérdida de espiritualidad… y ahora tu [Korine] lo ves todo claramente con unos ojos muy tiernos…”
Lo que el director alemán ve en Gummo es una visión no muy lejana de un Occidente en ruinas, carcomido por la decadencia, cuando el hombre ha quedado reducido a nada. Este Occidente es un hijo de las ideas de progreso y globalización, cuando todo haya quedado consumido y ya no haya nada por lo que luchar ni por que soñar solo quedara la miseria y el olvido.
La atmosfera de la película es un ambiente irreal en donde lo grotesco se combina con lo tierno, lo insano se mezcla con lo trágico, lo patético y lo onírico van de la mano danzando através de cuadros que nos van desvelando la vida en un pueblo donde el espíritu humano ha dejado de vivir. La pesadilla spengleriana hecha realidad.
Con su visión de una America decadente la película de Korine supera el género dramático y realista, Gummo supera el racionalismo al que Hollywood continúa atado, es una superación al cine mismo. Estamos ante un nuevo tipo de cine para un nuevo tipo de espectador y para un nuevo tiempo.
Gummo vino a romper con todo lo tradicional en el cine: la técnica, la estética, la narrativa y el clásico Happy End. Korine vino con una revolución visual para nada conservadora y nada complaciente. Un cine rebelde e iconoclasta para un espectador rebelde.
Esta aterradora visión del futuro no ha hacho más que cumplirse, el pueblo tiene por nombre Xenia pero puede ser Buenos Aires, Londres, Ciudad de México, puede ser el pueblo donde tu vives o tu calle más cercana. El futuro está aquí.
Una de las últimas escenas de Gummo es donde aparece el Chico Conejo sosteniendo el cuerpo de un gato muerto, enseña al espectador el cuerpo del gato. El cadáver putrefacto del occidente moderno.

Febrero 2010

11 comentarios:

  1. No había leído este post. Veo la fecha 1° de enero. Vivo en Ciudad de México, muchas historias se albergan en los rincones como la Xenia que nos relatas de esta película. Hoy, precisamente en mi blog, contaba algo de "corazones rotos", de una ciudad "sorda" y "muda". Aca, ya no ladran los perros en las calles, quizás no los comemos en unos tacos y no nos damos cuenta. Pero bueno, buscaré la película el fin de semana. Saludos ¡¡

    ResponderEliminar
  2. En el fondo de mi mente sentí una insinuación de lo descrito aquí, que era la decadencia de los que no viven vidas rosa, a manos de un sistema que no premia a todos. Pero yo solo tenía vagas insinuaciones, esto es muuy especifico, me encanta.

    ResponderEliminar
  3. esa pelicula es genial sin dudas. recien temino de verla y es genial. ese lugar puede ser capital, cualquier barrio cualquier zona. muy bueno

    ResponderEliminar
  4. Pretencioso, redundante hasta la saciedad y con tendencias políticas prefabricadas. Me refiero al escritor de este post.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Puto hater xD xD.
      Lo siento,al final la gente seguirá haciendo el amor o escribiendo artículos aunque no te guste y tú no hagas nada de nada más que babear bilis de perro..

      Eliminar
  5. Una película asombrosa, llena de matices.

    ResponderEliminar
  6. Una película asombrosa, llena de matices.

    ResponderEliminar
  7. Cuando vi Gummo por primera vez me dio una sensación muy extraña que jamas había sentido antes. Esa clase de sensación que te hace decir: "Mierda, preferiría suicidarme antes que vivir la deprimente y perturbadora vida que ellos viven". Y verdaderamente me pareció a si. La situación en la que viven los personajes es bizarra, decadente y muy triste. Es como si ninguno de ellos tuviera planes para el futuro, es como si estuviesen eternamente atados a su degenerado presente. De las películas mas bizarras que me a tocado ver, pero su objetivo es de cierta manera noble ?)

    ResponderEliminar
  8. exelente critica! Te felicito. La pelicula me encanto.

    ResponderEliminar