"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







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domingo, 21 de agosto de 2016

Los valores masculinos en Supernatural



Por Fernando Trujillo

Estrenada en 2005 Supernatural es la serie de ciencia ficción más longeva de la cadena americana Warnner, llegando a tener doce temporadas y superando a Smallville.
“Salvar gente, cazar cosas, el negocio familiar” esta frase dicha por el personaje de Dean Winchester en el segundo capítulo de la primera temporada es el lema oficial de la serie pero ¿De qué va Supernatural y porque escribo un artículo sobre ella? Porque en una televisión basura poblada de realities shows, programas que fomentan el materialismo y podredumbre mental, programas con mujeres superficiales y dominantes con manginas y betas a sus pies, pocos productos en televisión presentan valores masculinos positivos y entre ellos se encuentra Supernatural.
La historia sigue a los hermanos Sam y Dean Winchester a bordo de un Impala 67 recorriendo Norteamérica cazando toda clase de criaturas sobrenaturales tales como vampiros, hombres lobo, fantasmas, demonios, dioses paganos y criaturas transformables, desde niños los hermanos fueron entrenados por su padre John Winchester después de una tragedia familiar en la que la madre fue asesinada por el demonio de ojos amarillos (antagonista principal de las dos primeras temporadas). En el mundo de Supernatural los cazadores son hombres que recorren los caminos cazando monstruos, salvando personas y preservando la paz frente a seres hostiles, pese a que en su misión tienen que cometer fraudes bancarios, falsificar, incluso torturar y matar.
En cierto modo los cazadores recuerdan a los grupos survivalistas, tribalistas y separatistas blancos que hay en Estados Unidos, grupos fuera de la ley, entrenados en tácticas de combate y uso de armas, incluso durante un episodio de la segunda temporada un agente del FBI especula que el padre de los Winchester puede ser un peligroso supremacista blanco.  Por supuesto en la serie los cazadores no se limitan a una raza o a un género, aunque las similitudes con los grupos antes mencionados son más que evidentes.
Sam y Dean son criados por su padre fuera del Sistema, son entrenados desde niños en el uso de armas de fuego, técnicas de combate, ocultismo y otras técnicas criminales (una educación alejada de la educación burguesa del sistema), los valores de un guerrillero expuestos por Carl Schmidt en su Teoría del guerrillero.
Ocultarse, mantener una falsa identidad, acechar a tu presa, infiltrarte es lo que hace un guerrillero o un terrorista contra un sistema opresor, los Winchester utilizan estas tácticas para poder conseguir a su presa y cumplir una misión.
Al principio de la serie vemos como Sam Winchester quiere alejarse del mundo de lo sobrenatural eligiendo los valores del Primer Mundo, estudia para ser abogado, tiene una novia, una vida cómoda, por otra parte su hermano mayor Dean continua con el legado de su padre, viajando por los caminos, viviendo fuera de la ley y cazando monstruos, los valores del guerrillero. Posteriormente Sam se uniría de nuevo a su hermano en la búsqueda de su padre tras el asesinato sobrenatural de su novia, abandonando el Primer Mundo y regresando a la vida del guerrillero.
A lo largo de estas once temporadas vemos como los hermanos Winchester se enfrentan a entidades monstruosas, al mismo Cielo e Infierno y su unión fraternal prevalece frente a la misma Muerte. La hermandad, la violencia, la fraternidad entre hombres, el uso de armas, la amistad masculina son valores que predominan en cada capítulo de la serie.
Supernatural también puede ser visto como un western, en el que los hermanos Winchester (y los cazadores en general) representan a la América rural, la de los pioneros, los vaqueros, los hombres libres preservando el orden y la vida normal frente a amenazas externas, si en el western clásico eran los indios nativos, los hombres de negocios sin escrúpulos y los bandoleros en Supernatural esta categoría la tienen los monstruos, los demonios y ángeles.
Así los hermanos ocupan el lugar del sheriff o del arquetipo de héroe del western (pistolero rudo con amor por la vida sencilla) que protege el pueblo de las amenazas externas.
En las primeras temporadas los Winchester tiene como mentor a Bobby quien ocuparía el lugar de Gandalf o Merlín (el arquetipo del viejo sabio), un viejo cazador, patriota americano orgulloso, perteneciente a la América rural y bebedor de whisky quien será figura paterna y guía de los hermanos en todas sus travesías. A partir de la cuarta temporada se uniría el ángel Castiel, en la serie lejos de su representación tradicional los ángeles serian siendo la América industrial, con sus jerarquías, su burocracia intransigente, sus planes ocultos y su forma de vestir tan burguesa en contraste con los cazadores. Castiel abandona la vida citadina de sus hermanos y se une a los hermanos en toda la serie recorriendo los caminos siendo la parte espiritual del trio.
Entonces en Supernatural tenemos una triada conformada por la fuerza, la inteligencia y el espíritu. El primero sería Dean con su código de cazador tan arraigado, su estilo despiadado, la brutalidad, Sam vendría siendo la inteligencia con su habilidad para la lectura, las computadoras, la búsqueda de información mientras Castiel vendría siendo el espíritu con su poder sobrenatural, sus conocimientos en el terreno angelical e infernal que ayudara a los hermanos.

Algunos círculos feministas asociados a la cultura geek han acusado a Supernatural de ser sexista y misógina. La serie tiene una atmosfera masculina en la que los valores viriles predominan, la cacería, la hermandad, la música rock de antaño, no hay espacio para los valores femeninos.
Los productores intentaron durante las primeras temporadas insertar personajes femeninos como Jo Harvelle, Bela Talbot y Anna Milton pero todos ellos fueron rechazados por el público, una reacción masculina para evitar una feminización de la serie.
Varias entidades sobrenaturales a la que los Winchester se enfrentan son personificaciones femeninas, seductoras diosas paganas, demonios femeninos como Lilith o los demonios de los caminos los cuales se encargan de realizar pactos satánicos bajo sensuales cuerpos femeninos. Las amenazas que se interponen en la hermandad de los Winchester son femeninas, tal como la diablesa Ruby en la tercera y cuarta temporada la cual busca corromper a Sam y que cumpla el destino que los demonios trazaron para él, provocando en el proceso que se enfrente a su hermano mayor.
En la sexta temporada se descubre que los monstruos tiene como origen común una diosa madre a la que llama Eva (parodia repulsiva de la Eva humana) y a la cual veneran de forma fanática haciendo de los monstruos de la serie una cultura matriarcal.
Lo femenino está asociado a la oscuridad, la hechicería, lo grotesco mientras que lo masculino está asociado a la cacería, a la luz y al orden. Los monstruos con su cultura matriarcal, salvaje, sangrienta se enfrentan al mundo de los cazadores con los valores de familia, hermandad, razón y orden.
Los personajes femeninos en Supernatural (salvo excepciones) están asociados al mal, tenemos el antes mencionado ejemplo de Ruby, el demonio conocido como Meg Masters, la ladrona traicionera Bela Talbot, la sádica diablesa Lilith, el demonio Abaddon, la bruja Rowena y el ángel Anna Milton.
Tenemos también a las amazonas, una raza de mujeres que copulan con hombres procreando una de ellas, entre sus ritos iniciáticos de la nueva amazona se encuentra asesinar al padre.
Los Winchester usan libremente insultos como “puta” o “perra” con normalidad para referirse a las villanas, algo que seguramente ha incomodado a feministas y manginas.
Los círculos feministas han puesto el grito en el cielo por toda esta temática tachada de misógina, varios artículos en Internet han debatido sobre la violencia hacia la mujer dentro de la serie.
Lo que a estos círculos realmente les molesta es que dentro de una televisión feminizada, Supernatural no se acople a sus valores, ellas quisieran una historia que haga apología al transexualismo, el homosexualismo descarado, con mujeres victoriosas y fuertes en vez de hombres, donde los monstruos fueran buenos y amigables. En la televisión de hoy vemos una inversión de roles en donde los monstruos ahora son seres incomprendidos, de buenos sentimientos, perseguidos por la sociedad (básicamente un reflejo de la generación Tumblr) mientras que los cazadores de monstruos son violentos, sádicos, intolerantes y hasta machistas, esto lo vemos en series como American Horror Story con su mensaje de que los monstruos son humanos. En Supernatural salvo por algunas excepciones no todos los monstruos son amigables sino seres despiadados, carentes de remordimientos y que cumplen con su naturaleza salvaje mientras que los cazadores los mantienen alejados de las comunidades humanas.
Claro los monstruos no son malignos sino son depredadores, seres salvajes que son parte del Orden Natural y cumplen con su naturaleza, ahí están los cazadores que están para frenarlos y que prevalezca la humanidad. Una lucha entre el mundo irracional (los monstruos) y el mundo racional (la humanidad).
Como se explicó arriba los Winchester encargan al arquetipo del héroe de western, ellos aman la vida sencilla, la comida grasosa, el rock clásico, la cerveza al mismo tiempo que van de cacería cumpliendo con su deber.
Es interesante notar como dos de las especies recurrentes en la serie encarnan a la América industrial: me refiero a los ángeles y los demonios.
De los primeros ya hable, los segundos son de los antagonistas más peligrosos y extensos de la serie, los demonios son seres que alguna vez fueron humanos y debido a los tormentos que sufrieron son lo que son, pactan con los humanos a cambio de lujos y sueños cumplidos, su sociedad a diferencia de los ángeles es como una manada, uno manda y los demás obedecen, primero por el ángel caído Lucifer y después por el demonio Crowley.
Crowley el enemigo más recurrente de la serie encarna a esa América industrial, su vestimenta es la de un hombre de negocios o un banquero, es aficionado a la vida citadina con lujos y comodidades y es poseedor de una sexualidad ambigua, teniendo actitudes homosexuales. Crowley encarna al banquero sin escrúpulos del western clásico que busca engañar a los habitantes de un pueblo con promesas de progreso y prosperidad.
Crowley representaría los valores del Primer Mundo frente a los valores del guerrillero de los Winchester.
Los valores del Primer Mundo serian propiamente femeninos, dan una falsa sensación de seguridad y confort mientras que el mundo del guerrillero es de peligro, fuera de la ley pero al mismo tiempo un camino que forja los lazos de hermandad y camaradería masculina.
Esa es la lección más importante de Supernatural y es que pese a que pueda ser el fin del mundo (literalmente) los lazos de hermandad masculina prevalecen pese a todo.
En cada temporada los lazos de hermandad entre los Winchester se ponen a prueba, las lealtades y peligros que están por destruirlos pero es siempre su fuerte unión masculina lo que prevalece pese a todo peligro al que se enfrentan.
Son estos valores de hermandad, camaradería, lucha contra la adversidad, la vida sencilla, la cacería lo que hacen de Supernatural una serie muy masculina en una televisión sobrepoblada por los valores del Primer Mundo y ese es el motivo de su éxito y larga duración en la televisión.
Los valores masculinos continúen arraigados en el instinto del hombre pese a todo el adoctrinamiento forzado del liberalismo cultural.

Agosto 2016

lunes, 31 de agosto de 2015

Hijos de la anarquía, una epopeya de nuestro tiempo





Por Fernando Trujillo

La fascinación por las bandas de motociclistas ha estado presente en la cultura pop americana desde los años sesenta, Hunter S. Thompson escribió sobre ellos, sobre una en particular llamada Ángeles del Infierno a los que describió de esta forma “Rodaban con una arrogancia sucia y elegante, seguros de su reputación como la pandilla de motoristas más abominable de toda la historia de la Cristiandad”.
Se hicieron películas de serie B sobre la violencia entre estas pandillas, sus líos con la ley como aquel trágico evento de 1969 durante un concierto de los Rolling Stones cuando los Ángeles de Infierno golpearon y apuñalaron a alguien del público.
La serie televisiva Hijos de la anarquía creada por Kurt Sutter continúa con esta fascinación por los clubes de motociclistas pero mucho mejor, la serie combina elementos del drama criminal, la acción con la tragedia griega y el drama shakespereano, superando el drama televisivo y convirtiéndose en una epopeya de nuestro tiempo.
Porque Hijos de la anarquía crea su propio universo, su propia mitología con bandas de motociclistas, mafias, pactos de hermandad, violencia y un destino implacable que afecta a todos los personajes.
La televisión norteamericana en los últimos años se ha visto envuelta en una corrección política donde predomina la agenda gay y feminista, hemos visto programas protagonizados por hombres emasculados, sumisos ante esposas frívolas, romances juveniles, manginas, en una televisión sobrepoblada por el feminismo y homosexualismo entonces un programa como Hijos de la anarquía es un Grial donde predominan elementos masculinos.
Vamos a comenzar por decir que Hijos de la anarquía recoge muchos elementos del tribalismo postulados por Jack Donovan, tenemos a los Hijos como un auténtico Mannerbund con rituales de iniciación, hermandad entre hombres, pactos de sangre, una manada que se rige por principios de lealtad y quien falte a estos principios tiene el destierro (con un humillante ritual en el que se eliminan a base de fuego los tatuajes) o la muerte. La manada tiene como jefe a Clay Morrow uno de los nueve fundadores (y más adelante lo tiene Jax Teller) pero todas las decisiones del club se someten a una votación, porque tal como en las antiguas tribus indo-europeas en el grupo el jefe esta con sus iguales, sus hermanos de armas y con ellos se toman las decisiones.
Las tribus están conformadas por hombres con afinidades tanto raciales como por intereses compartidos, en el caso de los Hijos la mayoría son blancos y buscan un camino de acción diferente al conformismo de la civilización actual. Los clubes de motociclistas están compuestos por personas que buscan la libertad frente a un estado corrupto en el que predominan leyes injustas y tiránicas, en la serie los Hijos aplicando su propia justicia con vendedores de drogas y pedófilos. Dentro de un gobierno corrupto y un país dominado por una agenda políticamente correcta entonces los clubes de motociclistas se convierten en tribus que mantienen sus propios valores—honor, familia, patriotismo por la verdadera América—frente al estado decadente y globalizador. Tan solo en 2013 una marcha de más de dos millones de motociclistas se manifestó contra el islam superando a otra marcha que promovía la integración islámica y el pacifismo. Los fundadores de los Hijos fueron veteranos de Vietnam y son en su mayoría patriotas americanos.
Dentro de este mannerbund las mujeres cumplen su función como apoyo de los hombres, ellas están a su lado aconsejando, siendo el apoyo emocional y el motivador de los miembros del grupo, no vemos a las mujeres metiéndose en la acción, vendiendo armas con sus hombres, en una votación del club o cabalgando con ellos rumbo a una pelea.
Así Gemma, Tara y Lyla son mujeres de carácter fuerte, quienes sirven como principal apoyo de sus respectivos hombres pero manteniendo su feminidad.
En la serie vemos también una lucha entre la América rural, de los pioneros y hombres libres frente a la América industrial, progresista y tecnócrata. Clay Morrow líder del grupo en las primeras temporadas mantiene alejados de Charming a avariciosos hombres de negocios que quieren modernizar su pueblo, los Hijos quieren conservar el viejo Charming frente a la industrialización implacable.

La historia gira en torno a Jax Teller, en el primer capítulo Jax descubre las memorias que escribió su padre sobre como los Hijos de la anarquía tuvieron su corrupción, pasando de un club de motociclistas a una banda criminal.
Este descubrimiento abrirá los ojos de Jax, el primer peldaño del camino del héroe en el que este sale de su burbuja y descubre el mundo, hasta ese momento Jax conocía el mundo criminal pero a partir de esa revelación vera el mundo de otra manera.
A partir de esta revelación el fantasma de su padre le habla a través de sus memorias, Jax comienza un camino por enderezar el rumbo que ha tomado el club, alejarlo de su vida criminal y retornar a las raíces.
Jax es el héroe trágico con reminiscencias al héroe griego y al Hamlet de Shakespeare, quien busca honrar el legado de su padre pero como en toda tragedia el destino traza caminos e ironías que llevaran al héroe a transitar un camino sangriento de dolor y traición.
Opuesto a Jax esta Clay Morrow su padre adoptivo y un moderno rey Claudio, Clay es un hombre sin escrúpulos pero también leal a su club, a su ciudad, manteniendo alejados de Charming a violadores, traficantes de drogas y hombres de negocios avaros.
Pero Clay está envejeciendo, la artritis de sus manos está incrementando costándole manejar la moto—y según las costumbres de los motociclistas quien no pueda cabalgar no puede ser jefe—mientras que Jax demuestra liderazgo, ideas novedosas, poco a poco Clay llevado por la avaricia traiciona sus principios y los del club llevándolo a su posterior caída.
El conflicto entre Jax y Clay puede verse entre el rey usurpador y el rey legitimo—Jax es llamado a lo largo de la serie como príncipe y posteriormente rey—entre Hamlet y Claudio, entre un patriarcado joven, idealista y ascendente (Jax) frente a un patriarcado viejo y corrupto (Clay) pero detrás de todo se encuentra la que es considerada como la verdadera antagonista de la serie: Gemma Teller.
Gemma es una representación del matriarcado primigenio, una figura sobreprotectora, corrupta, que busca atar a su familia al mundo criminal y sobre todo ocultar sus secretos más oscuros, Gemma es la principal detonante de muchos acontecimientos y tragedias en la vida del héroe, como una Lady Macbeth moderna Gemma es conspiradora y manipuladora con todos a su alrededor.
Si Jax es el opuesto de Clay, entonces el reverso de Gemma es la doctora Tara Knowles, quien sigue a Jax en su ideal de cambiar el rumbo del club y de tener una nueva vida.
Tenemos a otros personajes que encarnan algún arquetipo de una u otra manera como Opie quien es el mejor amigo del héroe—como el Iolaus de Hércules y el Horacio de Hamlet—tenemos a la mujer indigente una figura misteriosa y benevolente (tal vez el único elemento sobrenatural en el programa) que aparece cuando Jax o Gemma tienen que tomar una decisión importante, tenemos al viejo sabio encarnado en Piney quien aconseja a Jax, tenemos al traidor encarnado en un miembro del grupo.
Con el avance de la serie vemos como los ideales de Jax son desviados, como el destino y los acontecimientos de forma inevitable vuelcan a una espiral de violencia, sangre y de traición, los personajes son peones de un destino que no comprenden y los arrastra hacia un camino trágico.
Jax va transformando su idealismo en alguien frió y despiadado que llegado a un punto busca la supervivencia de su familia y la venganza pero en el que también encontrara la redención y el sacrificio.
En Hijos de la anarquía se puede ver al héroe de las muchas caras postulado por Campbell en una historia ubicada en el mundo criminal del siglo XXI, el camino del héroe trágico de los mitos griegos resurge en la América moderna como un mito que se niega a morir en el mundo de lo racional.
En una televisión saturada de basura encontrar Hijos de la anarquía es una experiencia única, llena de adrenalina y violencia, un programa de televisión diferente que puede ser considerado una obra maestra.
La fascinación con los motociclistas continuara pero difícilmente saldrá en televisión algo que supere a la epopeya violenta y dramática de Hijos de la anarquía.


Agosto 2015

lunes, 19 de septiembre de 2011

Anticristo, el lenguaje de los símbolos y la transgresión




Por Fernando Trujillo

Anticristo película del realizador danés Lars Von Trier y que fue estrenada hace ya tres años en el Festival de Cannes es una joya del cine de terror de la década pasada pero decir que es meramente una película de terror seria subestimarla demasiado.
Es un desfile de símbolos, violencia sexual, locura y pánico que ha causado repulsión, angustia y asombro en el espectador. No cualquiera es capaz de soportar una película que muestre un pene eyaculando sangre o un feto de venado colgando de su madre.
Lars Von Trier autonombrado “el mejor director del mundo” es un hombre que no se anda con términos grises, mientras que para algunos es un genio para otros es un enfermo mental. Acusado de narcisista, misógino, misántropo e incluso de simpatizante nazi es uno de los directores más atípicos y talentosos del mundo del cine. Mientras que para muchos la película Anticristo es una basura pretenciosa y para otros es una obra maestra nadie puede dudar que es de esas películas que son difíciles de olvidar y difíciles de digerir.
Anticristo es una película que maneja el lenguaje de los símbolos y la transgresión, estoy hablando de una obra que confronta al espectador con sus propios miedos y sus propios tabúes al transgredir las barreras de su mente.
Cuando hablo de transgresión me estoy refiriendo a un concepto espiritual, algo que destruye nuestras limitaciones como humanos, que sacude nuestros pensamientos y nos guía a nuestra liberación. Rompe con nuestros miedos, tabúes, anticuados conceptos y nos ayuda a ver el universo de una nueva manera.
George Bataille en su libro “El Erotismo” nos dice de la transgresión: la transgresión no es la negación de lo prohibido si no que lo supera y lo completa.
La película de Von Trier rompe con muchos moldes en el cine, rompe con la misma narrativa y destruye las limitaciones del espectador. Como cinéfilos muchas veces estamos acostumbrados a un tipo de cine complaciente, normal, con historias sencillas y finales predecibles. Aun tenemos muchas limitaciones en cuanto a cine.
Ver Anticristo es una experiencia que transgrede estas limitaciones y nos lleva mas allá de lo que nuestras mentes y nuestra moral pueden soportar.

La película está protagonizada por William Dafoe y Charlotte Gainsbourg como una pareja cuyos nombres nunca son mencionados pero que podíamos decir son los Adán y Eva del mundo moderno. Un mundo urbano y racional, el reino del Orden.
En el prologo la pareja hace el amor apasionadamente mientras su hijo se sale de su cuna, el niño ve a sus padres en el acto sexual, abre la ventana y cae a la calle, en el momento de morir la mujer alcanza el orgasmo.
Quien mira a quien nos preguntamos ¿El hijo a los padres o la madre al niño caer? ¿Accidente u homicidio por negligencia? La muerte del hijo (único personaje de la película con un nombre) es el prologo a la autodestrucción de la pareja.
La relación entre muerte y sexualidad estarán presentes a lo largo del filme, tratando de superar la muerte del hijo la pareja va al Edén una región del bosque a la que la mujer teme.
La Naturaleza, el mundo primordial es objeto de los temores de los hombres y mujeres modernos. Es un mundo hostil, donde los complejos y las frustraciones de la pareja moderna toman la forma de símbolos.
Durante una sesión de hipnosis que el hombre lleva a cabo con su esposa, ella le dice que teme a ese lugar. Le describe su paso por Edén, desde la cueva del zorro hasta la cabaña para luego fundirse con la hierba en una de las más hermosas secuencias de la película.
Hubo un tiempo en el que los seres humanos fuimos uno con la Naturaleza, parte de nuestro inconsciente aun recuerda esa era, la mujer siendo uno con la tierra representa la parte más antigua de nuestro cerebro. Es la parte más irracional, salvaje y primitiva de nuestra mente, la parte a la que nuestro lado racional teme.
“La Naturaleza es la Iglesia de Satán” dice la mujer en un momento de la película, quien habla es la parte racional del cerebro de la mujer, la parte más joven de nuestras mentes. La parte racional, civilizada, científica y temerosa.
Nacemos y vivimos dentro de las grandes urbes, comúnmente vemos a la Naturaleza como algo hostil y ajeno a nosotros. La parte más joven de nuestro cerebro nos hace repudiar todo lo que venga de la Naturaleza, nos hace abrazar la ciencia y la razón como algo que nos da seguridad. Como hombres civilizados hemos suprimido esa parte, incluso en nuestra ingenuidad creemos que la hemos superado pero nos equivocamos.
La mujer acusa a la Naturaleza de ser malvada en otro momento de la película, al entrar al bosque la pareja deja el mundo urbano del orden y se adentra al hostil mundo del caos.
En el Edén el hombre intenta ayudar a la mujer con una serie de ejercicios terapéuticos para confrontarla con sus miedos. Von Trier se burla del hombre al presentarlo como un ser egocéntrico más interesado en inflar su ego personal que en ayudar a su esposa.
Mientras el hombre se presenta como un ser racional, la mujer se presenta como un ser emocional. Es en la mujer que la parte más antigua de su mente comienza a despertar conforme va pasando los días en la cabaña lo que desatara el horror que se aproxima.
El bosque lejos de ser un escenario es un personaje más en la película tal vez el más importante. Es una entidad viva, incomprensible para el ser humano de las ciudades.
Una serie de símbolos comienzan a emerger conforme la pareja pasa sus días, símbolos y alucinaciones que representan el binomio muerte-sexualidad. Arboles que caen, polluelos que caen de sus nidos, una cierva que da luz un feto muerto, risas del niño como un tormento para la mujer.
Manifestaciones del mundo de lo irracional, estamos en un universo donde la cordura ha desaparecido, aquí el caos reina como anuncia el zorro al final del tercer acto.

Durante el tercer acto se desata una espiral de violencia y sexualidad en la que la mujer ataca al hombre. Toda la furia y el dolor reprimidos en el mundo civilizado son desatados en el caótico reino de la Naturaleza.
La mujer despierta su lado primitivo, primero demostrando una sexualidad salvaje con su esposo en el bosque. El sexo no es disfrutable, es violento y está lleno de dolor y furia.
Ella ataca a al hombre movida por una fuerza inconsciente, la venganza de las mujeres contra los hombres por todos sus crímenes contra ella, la frustración por la pérdida de su hijo y una venganza contra las tortuosas terapias.
La mujer es el Anticristo, si Cristo representa un modelo a seguir para el hombre, entonces su opuesto es la mujer como Anticristo (no por nada el titulo tiene el signo femenino al final) y esta es su venganza contra el género masculino. El Anticristo femenino contra el Cristo masculino. En los dominios de la Naturaleza ella ha liberado esa furia contra su esposo, ella representa a todas las mujeres sometidas por milenios de dominación masculina. Le taladra una pierna, le hace eyacular sangre, intenta matarlo enterrándolo vivo. Al mismo tiempo la mujer se mutila el clítoris matando su sexualidad.
Aquí aparecen los Tres Mendigos la cierva, el zorro y el cuervo que representan el dolor, la pena y la desesperación de la pareja.
“Cuando los Tres Mendigos vienen alguien tiene que morir” dice la mujer. Son manifestaciones de la Naturaleza que toman la forma de animales, representantes de las emociones humanas descritas arriba.
Hombre-mujer, orden-caos, muerte-sexualidad. La película presenta una dualidad se símbolos que se enfrentan y se complementan mutuamente.
La mujer quiere destruir al hombre, el hombre al querer sobrevivir mata a la mujer, los seres humanos son criaturas condenadas a destruirse mutuamente parece decirnos la película. Bajo la premisa de un drama humano se desarrollan toda esta serie de símbolos en los dominios de la Naturaleza, recordándonos que seguimos siendo parte de ella aunque vivamos en las ciudades y queramos comportarnos como seres civilizados.
Lars Von Trier realizo esta película poco después de salir de una terrible depresión, la actriz Charlotte Gainsbourg hace un interesante paralelismo entre el personaje de la mujer y el mismo director: la mujer hundida en su depresión y el propio Von Trier hundido en su depresión. La mujer de la película es el ánima del director, expresa sus complejos y sus frustraciones como ser humano.
Lejos de ser una película de terror es un psicodrama en donde se presentan los complejos, miedos y dualidades en los seres humanos. Todos tenemos esa parte primitiva durmiendo en nuestros cerebros y todos tenemos un Anticristo dentro.

Septiembre 2011

sábado, 1 de enero de 2011

Gummo, la pesadilla spengleriana


Por Fernando Trujillo

La película Gummo del director americano Harmony Korine es una obra maestra del cine, alabada por cineastas como Werner Herzog, Gus Van Sant y Bernardo Bertolucci es una película iconoclasta, políticamente incorrecta y perturbadoramente original.
La opera prima de Harmony Korine (guionista de la película Kids) ha provocado el odio de los críticos pertenecientes al Mainstream quienes la han atacado llamándola “basura pretenciosa”, en el momento de su estreno en octubre de 1997 la crítica de The New York Times dijo: "Aunque es temprano, ya podemos decir que Gummo es la peor película del año". La película ofendió a los críticos moralistas y a los defensores del establishment.
El cine mainstream de Hollywood nos enseña el triunfo del sueño americano, un mundo donde todos tienen oportunidad de ganar, donde al final el protagonista triunfa y se queda con la chica rubia. A los críticos les gustan esas películas donde los discapacitados, los soñadores y los chicos buenos ganan al final, esa Norteamérica de cuentos de hadas en donde todos los sueños se hacen realidad y donde los valores morales, la bondad y la perseverancia triunfan sobre la adversidad.
Estas películas son aplaudidas, ganan centenares de oscares, las pasan en tv a todas horas y son llamadas obras maestras por la crítica y el público.
Gummo rompe con la tradición del cine hollywoodense, si este último muestra el sueño americano Gummo nos da un paseo por la pesadilla americana, esa otra América alejada del glamour y la felicidad artificial de la televisión.
Cuando uno termina de ver Gummo tiene una sensación de malestar, nauseas y un desconcierto absoluto, la película tiene el mismo impacto que una bomba atómica. Pocas veces el cine ha dado obras tan originales y perturbadoras como Gummo.

El filme se centro en Xenia un pueblo de Ohio donde un tornado arraso la comunidad, Xenia es un lugar donde se han cumplido las mas terroríficas pesadillas de Oswald Spengler sobre la decadencia de occidente.
A lo largo del filme conocemos a una galería de seres degradados respirando pegamento, matando gatos, adorando a Satán, prostitucion y pedofilia. En cada cuadro somos testigos de la cada vez más progresiva degradación total de Occidente.
El desfile de miserias humanas que habitan el pueblo incluye a dos amigos de nombre Salomón y Tummler los cuales se dedican a cazar gatos para venderlos a una carnicería, una pre-adolescente con síndrome Down que es obligada a prostituirse por su hermano mayor, un chico viste de conejo, un enano negro homosexual que seduce a un ebrio (interpretado por Harmony Korine el director) y tres hermanas que mientras buscan a su gato se encuentran con un pedófilo.
Todos ellos seres degenerados, sin esperanzas ni sueños por un futuro mejor, saben que nada va a cambiar, escapan de su realidad respirando pegamento o matando gatos. He aquí la América profunda, el excremento del sueño americano.
Si el infierno es la degradación absoluta entonces las duras escenas que pasan ante nuestros ojos son una visión del infierno, Xenia es un lugar habitado por seres sin alma, olvidados por el resto del mundo, la Modernidad y el progreso material asesinaron el espíritu humano degradando al ser humano a una piltrafa sin sueños ni esperanzas.
El mundo de Gummo es el mundo visualizado por Spengler en sus obras, un occidente sumido en la decadencia moral, sin espíritu de lucha, entregado a sus instintos más oscuros –asesinato, abuso sexual, drogadicción, etc.—para el filosofo Oswald Spengler este progreso material que se desarrolla sin freno no es más que una degradación espiritual hacia un profundo abismo, sin embargo a Spengler al igual que a la vidente Cassandra—la vidente griega a la que nadie le creía sus profecías—nadie lo tomo en cuanto. Esta decadencia que Spengler predijo se ha cumplido.

En una entrevista que Werner Herzog realizo a Haromy Korine el primero le dijo al segundo con respecto a su película:
“Yo vi Gummo como una verdadera película de ciencia ficción, en el sentido de que muestra una asustadora visión del futuro: una pérdida del alma, una pérdida de espiritualidad… y ahora tu [Korine] lo ves todo claramente con unos ojos muy tiernos…”
Lo que el director alemán ve en Gummo es una visión no muy lejana de un Occidente en ruinas, carcomido por la decadencia, cuando el hombre ha quedado reducido a nada. Este Occidente es un hijo de las ideas de progreso y globalización, cuando todo haya quedado consumido y ya no haya nada por lo que luchar ni por que soñar solo quedara la miseria y el olvido.
La atmosfera de la película es un ambiente irreal en donde lo grotesco se combina con lo tierno, lo insano se mezcla con lo trágico, lo patético y lo onírico van de la mano danzando através de cuadros que nos van desvelando la vida en un pueblo donde el espíritu humano ha dejado de vivir. La pesadilla spengleriana hecha realidad.
Con su visión de una America decadente la película de Korine supera el género dramático y realista, Gummo supera el racionalismo al que Hollywood continúa atado, es una superación al cine mismo. Estamos ante un nuevo tipo de cine para un nuevo tipo de espectador y para un nuevo tiempo.
Gummo vino a romper con todo lo tradicional en el cine: la técnica, la estética, la narrativa y el clásico Happy End. Korine vino con una revolución visual para nada conservadora y nada complaciente. Un cine rebelde e iconoclasta para un espectador rebelde.
Esta aterradora visión del futuro no ha hacho más que cumplirse, el pueblo tiene por nombre Xenia pero puede ser Buenos Aires, Londres, Ciudad de México, puede ser el pueblo donde tu vives o tu calle más cercana. El futuro está aquí.
Una de las últimas escenas de Gummo es donde aparece el Chico Conejo sosteniendo el cuerpo de un gato muerto, enseña al espectador el cuerpo del gato. El cadáver putrefacto del occidente moderno.

Febrero 2010