"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







Mostrando entradas con la etiqueta Critica Anti-sistema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Critica Anti-sistema. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de marzo de 2018

El sentido de tribu




Por Fernando Trujillo

Los seres humanos somos una especie tribal, esta es una verdad universal y no está sujeta a debate. Acéptalo o niégalo.
Nos reunimos en grupos (manadas) con intereses en común, nos unimos con otros de acuerdo a nuestras características compartidas, misma raza, misma religión, mismos intereses y afinidades y esto no es exclusivo de la especie humana.
Los animales se congregan en manadas donde un macho alfa es el que tiene la posición de líder de la misma, marcan su territorio, cazan juntos y pelean juntos. El sentido de la tribu es parte del Orden Natural.
Trazamos nuestro territorio creando fronteras, cuidando de nuestras mujeres y educando a nuestros hijos de acuerdo a nuestros valores. Esto es tribu.
Los seres humanos se han congregado en tribus, clanes, manadas desde la prehistoria, antes de ir avanzando hasta la civilización, los romanos se juntaban en clanes antes de convertirse en una civilización y posteriormente en un Imperio.
Este sentido de tribu permanece con nosotros a pesar de haber evolucionado a civilización, pero cuando se pierde es cuando comienza la decadencia y muerte de un pueblo.
El sentido de tribu no implica permanecer como una tribu, viviendo en las cavernas o en chozas, implica evolucionar en su forma externa pero manteniendo este tribalismo en su forma interior.
Volviendo a los romanos cuando alcanzaron el grado de civilización, seguían manteniendo su sentido de tribu en su mentalidad romana, tenían una casta dirigente conformada por los suyos, un pueblo conformado por su gente, los valores y espíritu de la tribu continuaron con ellos y eso hizo de Roma la potencia imperial que conocemos.
Cuando los romanos comenzaron a aceptar dioses ajenos a su Cosmovisión, cuando dejaron entrar extraños a su pueblo, cuando abrieron las puertas a los barbaros en un intento por integrarlos fue cuando empezó su ruina y posterior caída.
El antagonismo de la tribu es la sociedad abierta, término acuñado por el filósofo (y enemigo del tribalismo) Karl Popper y que es el modelo que predomina en el mundo occidental de hoy.
En The Open Society and its Enemies, Volumen 1 Popper explica que los enemigos de la sociedad abierta son el tribalismo, la autarquía (el no depender del comercio), el anti.humanismo y anti-universalismo, esos términos lo uso como una condena a Esparta pero es también para cualquier sociedad cerrada que mantiene su sentido de tribu.
Tribu y sociedad abierta son conceptos irreconciliables, mientras que la tribu es natural, la sociedad abierta es anti-natural, la tribu es exclusiva, en las sociedades abiertas todos son bienvenidos (como ejemplo el nefasto lema “refugees welcome”), en la tribu dirigen los mejores, en la sociedad abierta todos votan por un candidato de la tribu política, en la tribu impera la unidad de sus componentes, en la sociedad abierta impera el individualismo, el “cada quien hace de su vida lo que quiere”, el “vive y deja vivir”, impera el egoísmo y la falta de lealtad a los tuyos, la tribu permanece cerrada a los extranjeros, en la sociedad abierta se les da la bienvenida, no hay discriminación ni desconfianza que les permita hacer una selección adecuada, entran grupos humanos antagónicos a los valores del pueblo nativo, criminales y yihadistas.
Cuando un pueblo pierde su sentido de tribu entonces se vuelve una sociedad abierta, tal como le paso a la Roma decadente y tal como sucede en la Europa occidental de hoy.

Todo es tribu.
Tus amigos y tu son una tribu, los policías son una tribu, el gobierno es una tribu, los grupos criminales son una tribu, los partidos políticos son una tribu, tu centro de trabajo es una tribu, somos una especie que selecciona y se siente afín con los suyos, en las grandes ciudades nos congregamos en grupos separados que comparten afinidades en común.
El mundo occidental ha perdido esa noción natural, no hay tribu, no hay lealtad entre los suyos, las fronteras están abiertas, los valores son llamados “construcciones sociales” pero para la mala suerte del progresista occidental los yihadistas que entran a su tierra, los africanos y las bandas delictivas como los mara salvatruchas tienen ese sentido de tribu, ellos son leales con los suyos y con sus valores, ellos saben que el mundo blanco es solo territorio de conquista, ellos ven al hombre blanco como alguien a quien asesinar y violar a sus mujeres.
La tribu es una verdad natural, los actuales estados son regidos por una tribu llamada clase política, esta clase política tiene todas las características del tribalismo: es cerrada a los otros, es unida, tienen afinidades en común, son un colectivo que rige sobre todo un país y actuando de acuerdo a sus intereses.
La tribu política dirige sobre un pueblo pero este pueblo no es una tribu, sino varias tribus, dejémoslo claro en un país como México con ciento veinte millones de habitantes no los vas a unir en una sola tribu porque son grupos con diferencias culturales y diferentes afinidades que nunca se van a unir. Es imposible.
Pasa lo mismo en grandes países como Estados Unidos, Inglaterra, Francia y así en todo el mundo occidental. La tribu política solo le interesa ejercer el poder por medio del estado, su modelo es la sociedad abierta, ellos permanecen cerrados pero tienen una sociedad caótica y multicultural que depende de ellos.
El estado, la tribu política son el Imperio de la Nada, enemigos de todo sentido de tribu, de la identidad de los pueblos, de los hombres libres, por lo tanto tus enemigos.
En la sociedad abierta los hombres no han olvidado este sentido del tribu, consciente o inconscientemente forman sus propias manadas y alianzas, en la actualidad y con todos los problemas que el multiculturalismo ha traído ese sentido ha cobrado una vital relevancia entre personas del pueblo que saben que votar no va a cambiar nada, que su cultura y sus valores están bajo asedio en complicidad con la tribu política.
Grupos de survivalistas en países como Estados Unidos, en Sudáfrica donde la tribu política constantemente amenaza a los granjeros blancos estos se reúnen en comunidades aisladas como Orania, se entrenan para una futura guerra civil contra la población negra. Colectivos identitarios surgen con el fin de preservar su cultura e identidad frente a la globalización.
No se trata de salvar un país, no vas a hacerlo porque la mayoría no quieren ser salvados ni quieren ser algo mejor, sino continuar en la misma podredumbre, las actuales patrias solo mantienen unidos a sus habitantes por intereses económicos y patrióticos en común pero ya no te representan ni tu identidad ni tus valores. En medio del estado estamos solos.
En el caso de México está unido por una historia oficial, una bandera, un himno y un gobierno en común pero que solo representa a los habitantes del centro del país, no representa a los otros pueblos como neoleoneses, yucatecos y veracruzanos.
México significa “ombligo de la luna” y era el nombre con el que se les llamaba a los mexicas, los habitantes del centro del país. No pertenezco al estado de México ni al centro por lo que su historia oficial y su cultura aritificial no me representan.
Cuando no te sientes identificado con la mayoría de un país eso significa que este ya no es tu país, ya no.

Marzo 2018

Foto: Miembros del colectivo tribalista Operation Werewolf

jueves, 11 de mayo de 2017

Breves reflexiones sobre la derrota del Frente Nacional



Por Fernando Trujillo

El pasado domingo fueron las elecciones presidenciales en Francia, la segunda vuelta de las elecciones entre Macron y Le Pen. Como bien sabemos la contienda termino con el triunfo de Macron con un arrollador 64% frente a un 34% del Frente Nacional.
Fue duro, fue devastador ver una derrota de un movimiento nacionalista, me sentí enojado, frustrado, me sentí deprimido como todos los nacionalistas que dimos nuestro a poyo a Le Pen pero lamentablemente el pueblo de Francia eligió al candidato de las elites financieras sobre la candidata del pueblo.
El mayor temor de los franceses fue la llegada al poder del nacionalismo—erróneamente llamado ultraderecha—no les importo que más de 284 de sus ciudadanos han sido brutalmente asesinados por jihadistas, no les importo como su país está ya en un proceso irrevocable de tercermundizacion por la ola de inmigrantes africanos y musulmanes que las elites financieras de Europa traen. Su temor más grande no es de un atentado jihadista, su temor más grande fue la “islamofobia” y esa diabolizada “ultraderecha” que representaba Le Pen. El novelista Michel Houllebecq tenía razón en su novela “Sumisión”, la derecha y la izquierda se iban a unir para derrotar al Frente Nacional en las elecciones y lo hicieron.
El pueblo francés tuvo la oportunidad de tener una gran líder y la desperdicio.
Francia cuna de la democracia moderna, de los derechos humanos, el antimonarquismo y donde se originó todo el liberalismo político y cultural ha sellado su destino, seguirá en la Unión Europea, seguirá predicando hipócritamente la “libertad, la igualdad y la fraternidad” mientras bombardea países de medio oriente y seguirá recibiendo a yihadistas venidos a refugiados que asesinaran a sus ciudadanos pero nadie hablara porque no quieren ser racistas. Siendo honestos ¿Se podía esperar algo bueno del país donde se originó toda la decadencia de Occidente?
No obstante dejando el lado el pesimismo actual esta contienda nos dejó algunas cosas positivas que remarcar.
Primero un incremento del nacionalismo, en el año 2002 Jean Marie Le Pen padre de la actual candidata se postuló a la presidencia, ese año perdió con un 17% en la segunda vuelta, su hija perdió con un porcentaje mucho mayor de un 34% eso significa que en todos estos años hubo un incremento de patriotas franceses, de gente que no querían una islamización ni que su país estuviera sometido a las políticas financieras de la Unión Europea. En las próximas elecciones cuando la situación de Francia empeore más de lo que ya está el número de patriotas crecerá.
Dejando de lado a Francia, esta elección junto con la elección norteamericana de Trump y el Brexit mostraron que el binomio derechas-izquierda no existen más, tanto en Estados Unidos como en Francia la derecha y la izquierda se aliaron para frenar a los candidatos nacionalistas. Este paradigma ha quedado obsoleto, el nuevo paradigma es entre el nacionalismo y el globalismo, entre el trabajador y el usurero, entre el pueblo y las elites financieras. Tal como señalo Daria Dugina en su artículo “Francia: globalismo contra patriotismo”:

El candidato republicano Fillon, crítico de Macron, se unió a Macron. Tanto los candidatos de derechas como los de izquierdas se convirtieron en parte del equipo de Macron. La división (partidos de izquierda / derecha) que existió durante varios siglos terminó legítima y legalmente.

Estamos bajo un nuevo paradigma metapolitico, la izquierda y la derecha se han fusionado, los antiguos conceptos ya no son válidos, solo están el nacionalismo y el globalismo.
Estos acontecimientos mostraron que todos esos colectivos antifascistas, feministas, estas ONG, estos grupos liberales y asociaciones de “artistas” de Hollywood no son más que herramientas del gran capital, que los medios, la prensa libre son instrumentos de la banca internacional, han quedado al descubierto frente al pueblo, ellos son el enemigo, ellos son parte de la agenda globalista.
El nacionalismo cobra más auge, la derrota de Le Pen fue dolorosa si pero vendrán más victorias, a veces se pierde y otras se gana, lo cierto es que perdimos una batalla pero la guerra metapolitica continua.
Semanas antes de la elección francesa en USA se dio la que es conocida popularmente como “La Batalla de Berkeley” en la que grupos de nacionalistas y de antifascistas se enfrentaron abiertamente, los nacionalistas se enfrentaron a una horda más grande de antifascistas, feministas, hipsters y liberales con apoyo de la policía a los que derrotaron.
Efectivamente los nacionalistas triunfaron en Berkeley y la foto más viralizada fue de un nacionalista asestándole un puñetazo a una feminista. Un pequeño grupo logro hacer retroceder a una horda furibunda y fue algo grandioso.
Los movimientos nacionalistas, identitarios, de la nueva derecha están saliendo a las calles, ya no se esconden si no que militan abiertamente y tienen una cobertura en todos los medios más que antes. Esto vas más allá de Trump, Le Pen, el Brexit, estamos aquí y nadie puede parar nuestra cruzada metapolitica.
La clase obrera se muestra partidaria de los nacionalistas, los intelectuales van abandonando la izquierda, el feminismo y las políticas pro-inmigracion reciben criticas cada vez más abierta.
La derrota del Frente Nacional fue un revés pero la guerra continua, dejando a Europa Occidental en Europa Oriental se vuelven más fuerte, su desconfianza a la Unión Europea es abierta, países como Polonia, Hungría y Moldavia repudian las políticas liberales que viene de esta, mientras en Estonia en las aulas de las escuelas a los niños se les enseña a honrar el pasado de los militares de la Waffen SS, algo que por supuesto ha puesto el grito en el cielo de los liberales occidentales.
Nuestro momento es ahora, está en marcha, tenemos que aprender que vamos a perder y vamos a ganar, una batalla fue pérdida pero todavía la guerra continua. Estamos aquí y estamos en pie de lucha.

Mayo 2017


lunes, 27 de febrero de 2017

¿Es tradicionalista el fascismo?



Por Fernando Trujillo

La relación entre el tradicionalismo y el fascismo siempre ha sido ambigua, tanto sus seguidores como sus detractores han relacionado a los movimientos fascistas con la defensa del conservadurismo y las tradiciones de un pueblo, esto es verdadero pero no como muchos piensan.
Muchos movimientos nacionalistas en la actualidad toman las ideas de Evola y Guenon como estandarte frente a los valores globalizadores, así las ideas de revuelta contra el mundo moderno, la búsqueda de una espiritualidad ancestral frente al ateísmo posmoderno, los valores de virilidad, aristocracia guerrera y de un nuevo Imperio forman parte del ideario de muchos nacionalistas pero tanto Evola como Guenon nunca fueron parte de un movimiento fascista, el primero los critico duramente, Evola pese a su participación en el fascismo fue un duro crítico con muchas de sus ideas principales, los ataques de Evola iban hacia el racismo científico del Tercer Reich, el wagnerianismo (acusado de decadente), los movimientos de masas de ambos partidos y hacia la socialización fascitas de la Republica de Salo, en su momento Evola y sus seguidores han acusado a los nacionalismos de ser movimientos modernos.
En cierta manera no estaban equivocados, partamos antes que nada que el fascismo nace de la concepción estado-nación, idea que nació a partir de la revolución francesa y que destruyo la idea de reino y de monarquía absoluta que había regido Europa hasta el momento. Esta fue una de las principales críticas que Evola realizo en su momento, así los fascismos nacen de una idea secular y por lo tanto moderna.
Muchas de estas críticas son exploradas en el libro El fascismo visto desde la derecha donde Evola escribe contra las ideas raciales, el cesarismo y el populismo. Todas ellas ideas bases de los fascismos.
Mientras el fascismo italiano, el Tercer Reich y otros movimientos defendían la separación iglesia-estado (otra idea moderna por cierto), los únicos fascismos que tenían la religión como principal base fueron la Guardia de Hierro de Codreanu, el rexismo de Degrelle y el movimiento Ustacha de Pavelic. El primero era admirado por Evola que hasta conoció personalmente al capitán Codreanu en una visita a Rumania.
Por lo demás ni Mussolini ni Hitler fueron hombres estrictamente apegados a un tradicionalismo, el primero fue un ateo practicante que únicamente se convirtió al catolicismo por razones políticas, mientras que Hitler fue un católico devoto toda su vida y un defensor del cristianismo pero eso no le impidió ser un revolucionario, rechazo restaurar la monarquía Hohenzollern y las viejas ideas aristocráticas (una aristocracia aburguesada) siendo un gobernante para el pueblo, trayendo ideas innovadoras con las que pudo restaurar a su nación en solo cuatro años de gobierno.
El fascismo nunca fue tradicionalista per se, fue un movimiento que aposto por la juventud, la innovación, la técnica, la destrucción de un viejo mundo y la creación de un nuevo orden.

El fascismo como ideología nace después de la Primera Guerra, cuando los viejos imperios han sido desintegrados por las democracias vencedoras y en la Rusia zarista el comunismo triunfo, frente a un mundo en ruinas y la amenaza bolchevique comienza a gestarse grupos y movimientos que buscan crear un nuevo mundo y una defensa ante las ideas democráticas y comunistas.
En medio de este caos aparecen en Italia los que podríamos considerar los padres espirituales del fascismo; Gabriele D’Annunzio y Filipo Tommaso Marinetti.
Ninguno de ellos era un tradicionalista, ninguno añoraba una “época mejor”, ninguno buscaba recrear el viejo orden, ambos eran hombres que vieron hacia el futuro en lugar de añorar una época dorada.
Gabriele D’Annunzio, novelista reconocido, aventurero, aviador, poeta, mujeriego, dandy, a sus casi sesenta años peleo en la guerra, clamando poesías que engrandecían el heroísmo, la guerra total, la acción frente a la pasividad y la burguesía.
En 1919 D’Annunzio junto a los Arditi invadieron y tomaron la ciudad de Fiume, el régimen del poeta estableció una comunicación directa entre el pueblo y su líder a través de plebiscitos, el arte fue el fundamento del nuevo estado, los uniformes negros, el culto a la juventud y a la marcialidad, todo estaba ahí antes de Mussolini y Hitler.
Marinetti por otro lado fue el fundador del Futurismo, movimiento artístico que pregonaba la destrucción de lo viejo (las universidades, los museos, etc.), la velocidad, la técnica, la acción, la violencia y la guerra como única higiene por el mundo. El futurismo rechazo el arte paisajista, las viejas formas artísticas adoptando un tono caótico, figuras sin forma, una exaltación de la guerra y la máquina, fue una revuelta contra el viejo arte.
Si bien el futurismo fue catalogado como arte degenerado por el Tercer Reich muchos futuristas fueron adeptos del fascismo, de ese culto a la técnica y a la guerra, sobre todo rechazaron las viejas formas artísticas y de pensamiento.
Así tanto D’Annunzio como Marinetti rechazaron un viejo tradicionalismo decimonico por una nueva visión, avanzando hacia el futuro y sobre todo hacia la técnica.
Marinetti exclamaba: “Un auto de carreras con su capo adornado con grandes tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo…...un automóvil rugiente que parece que corre sobre metralla es más bello que la Victoria de Samotracia”
El futurismo padre del fascismo no busco nunca una veneración por un pasado utópico, sino avanzar adelante, destruir lo viejo para renacer lo nuevo.
El fascismo siempre aposto por la técnica y la innovación, el culto a la tecnología y a la juventud son parte de su ideario. El Tercer Reich construyo grandes máquinas de guerra como la fuerza aérea de la Luftwaffe, además de construir el mejor auto del siglo XX: el Volkswagen.
Los fascismos si bien apostaron por lo nuevo no necesariamente odiaban las viejas tradiciones ni los valores de una nación, al contrario estos fueron su base, creando una síntesis entre la identidad nacional y lo nuevo.
Los valores de familia, honor, comunidad fueron una base de estos movimientos pero bajo una nueva óptica, un pueblo sin una familia y sin una fe se desmoronaría, por lo tanto los fascismos fueron una reconciliación entre los valores de la comunidad y la esencia fáustica de los movimientos fascistas.
La técnica fue puesta en favor de la comunidad, tanto para mejorar sus condiciones de vida como puestas en favor de defenderla de potencias extranjeras. La Primera Guerra fue el fin del viejo estilo de la guerra y comenzó con la guerra total, la movilización total, la unión entre la técnica y lo humano al servicio de la guerra, la creación del mejor armamento, la formación de máquinas de guerra al servicio de la comunidad.
Esta síntesis esta mejor expuesta en el libro Arqueofuturismo de Guillaume Faye, una síntesis entre los mejor del pasado y el presente para avanzar hacia adelante.
La veneración obsesiva por un pasado romántico resulta obsoleto, el querer un nuevo Medievo resulta absurdo y el rechazo absoluto a la tecnología un sinsentido. Gracias a los avances tecnológicos estoy escribiendo mis artículos a través una laptop, podemos descargar libros en PDF, tenemos formas de comunicarnos con personas con ideas similares a través del mundo.
Esto por supuesto no significa apoyar las ideologías posmodernas y ajenas a la comunidad, las modas productos del pensamiento posmoderno y contrario a los valores eternos no tienen nada que ver con la inventiva humana, con ese instinto por crear y conquistar, sino al contrario son su antítesis.
El que un montón de imbéciles le den un mal uso a la tecnología compartiendo videos estúpidos en redes sociales o subiendo compulsivamente a su Instagram sus fotos de lo que comieron ese día es la antítesis de la técnica. La tecnología es benéfica a la comunidad cuando está en las manos adecuadas.
Un ejemplo de esta antítesis de la tecnología la encontramos en Japón donde los avances tecnológicos están hechos para satisfacer los fetiches sexuales de un pueblo degenerado, creando robots y muñecas sexuales animadas.
Los valores eternos son los que deben conservarse, los que deben defenderse, los valores morales de una época determinada son los que deben superarse. Tal fue el camino que los fascismos tomaron.
¿Fue el fascismo tradicionalista? No lo fue, defiende las tradiciones que son el alma de un pueblo, los valores eternos pero no es un movimiento viejo sino una que se mantiene joven. Existe una distancia entre el pensamiento evoliano y el pensamiento fascista, si bien ambos tienen puntos en común son muy diferentes.
Tanto Evola como Guenon tomaron un camino muy diferente mientras que los fascismos no buscaron un nuevo Medievo, sino crear un Nuevo Orden opuesto a los valores globalizadores que en su momento comenzaron a gestarse (capitalismo-comunismo) y establecer este Orden de acuerdo a las Leyes Naturales.
El mundo en el siglo XXI es viejo, el viejo orden permanece en el poder, se necesita de esa juventud, de ese fuego y de ese espíritu futurista para destruirlo y crear un mundo nuevo que reconcilie la tecnología y lo nuevo con los valores eternos.

Febrero 2017



miércoles, 1 de febrero de 2017

La izquierda histérica y la izquierda nacional




Por Fernando Trujillo

El texto a continuación puede ser considerado una continuación de mis artículos anteriores Marxismo y Marxismo cultural y Perdieron y siempre van a perder publicados en este espacio el año pasado, recomiendo su lectura primero para poder comprender este. Aclarado esto podemos empezar.
El viernes veinte de enero durante la toma de protesta de Donald Trump como presidente de Estados Unidos se registraron protestas masivas, actos de violencia y una mega marcha feminista el fin de semana, no solo en USA sino en otras partes del así llamado primer mundo. Estas protestas y esta marcha estuvieron encabezadas por celebridades de Hollywood tales como Robert De Niro, Michael Moore y Mark Ruffalo, actrices y cantantes marcharon con pancartas, gorros rosas, la cantante Madonna en un discurso bromeo sobre poner una bomba en la Casa Blanca, todo por un berrinche de que no ganara la candidata que ellos querían.
Toda la fauna posmoderna estuvo ahí con sus cafés de Starbucks, subiendo sus fotos a Instagram, millenials acompañados de celebridades de televisión, la actriz Melissa Benoist de la serie Supergirl tenía una pancarta en la que retaba a Trump a sostenerle el coño, irónicamente cantantes como Madonna y Lady Gaga que en toda su carrera artística han degradado a la mujer como objeto sexual ahora enaltecían la causa del respeto a la mujer y contra el supuesto sexismo imperado en uno de los países más feministas del mundo.
De pronto el velo islámico, considerado hace algunos años por los liberales como símbolo de opresión de la mujer se volvió un símbolo de resistencia, la imagen de la recién fallecida Carrie Fisher como la Princesa Leia se volvió un símbolo de una resistencia pero ¿Resistencia a qué? Ah ya me acorde, a un hombre al que llaman “nuevo Hitler”, un hombre casado con una eslava y con una hija casada con un judío multimillonario.
A estas alturas ya no podemos hablar de izquierda propiamente, esta izquierda de caviar se han alejado del proletariado, de la clase trabajadora, está ocupada en buscar “espacios seguros” en Internet, en acusar todo lo que le desagrade de racismo, homofobia, misoginia, etc. La izquierda de caviar es un liberalismo cultural que se devora asi mismo, ahora en los colegios estadounidenses se ha prohibido la lectura del libro Matar a un ruiseñor (libro considerado hasta hace poco como una de las Biblias de los liberales americanos) por ser considerado racista.
Puedo decir como señale en mis anteriores artículos que existe una separación entre esta izquierda histérica conformada por millenials, feministas y celebridades de Hollywood y la izquierda política y nacionalista, ambas son diferentes entre sí y aunque la primera use símbolos y personajes de la segunda como emblemas, son antagónicas.

Un error muy común en el que muchos caen es asociar la izquierda al comunismo y la derecha al nacionalismo, Fascismo y Nacional Socialismo, cada uno de estos regímenes tuvo una parte de derecha y un sector de izquierda en lo político y económico.
Como explique en Marxismo y Marxismo cultural el Fascismo de Mussolini fue una superación al socialismo decimonico, pero posteriormente y con la toma del poder el Fascismo italiano sufriría un aburguesamiento al relacionarse con la derecha monárquica, un error que Mussolini más tarde lamento frente a su liberador Otto Skorzeny (dicho en sus memorias “Vive peligrosamente”), en el clímax de la guerra y el rescate del Duce se erige la Republica Social Italiana o Republica de Salo durante la cual se aplicó ese socialismo fascista puro, en este gobierno estuvieron el fascista Alessandro Pavolini y el antiguo fundador del partido comunista italiano Nicola Bombacci quienes aplicaron la verdadera esencia de un fascismo cercano a una izquierda nacionalista.
Muchos de los héroes de la izquierda histerica como Castro, el Che, Allende y Sandino tuvieron ideas opuestas a ellos, en el caso de este último, el líder nicaragüense ha sido usurpado y tergiversado por comunistas y liberales hispanos, el verdadero Sandino fue un católico ferviente, anticomunista y nacionalista.
Así mismo la revolución de Castro fue en un principio una revolución nacional para derrocar el gobierno decadente de Batista, lamentablemente Castro se pactó con el comunismo soviético y el gobierno norteamericano tergiversando el sentido de la revolución y volviéndose un satélite de la Unión Soviética.
Es irónico ver a los liberales admirando el castrismo cuando su gobierno encarcelo homosexuales, realizo abortos forzados y realizo ejecuciones de quienes quisieron desertar de la isla.
Salvador Allende figura venerada por los grupos de liberales y asociaciones de derechos humanos fue homofóbico, antisemita y racista, escribió una tesis llamada Higiene mental y delincuencia donde apoyaba la eugenesia y sostenía que la delincuencia era hereditaria. Esta tesis ha sido causa de espanto entre los liberales quienes niegan que la haya escrito o han sostenido que fue malinterpretada.
Es aquí donde se abre un camino y una diferencia entre el liberalismo cultural y la vieja izquierda.
En 1973 Salvador Allende con AKA 43 en mano peleo contra los militares golpistas hasta que se pegó un tiro a la cabeza mientras que en principios de 2017 los millenials lloran a través de su iphone por que no gano Hillary Clinton.
Este liberalismo cultural es solo una horda de niños caprichosos, estrellas de Hollywood, feministas y oligarcas que ignoran y desprecian a la clase obrera blanca (esa que es retratada en cine y televisión como rednecks).
Allende y los montoneros argentinos pese a todas las diferencias que se puedan tener por lo menos estaban del lado del pueblo, con sus errores y aciertos defendieron al proletariado mientras que Pinochet y Videla estaban del lado de las oligarquías, de Estados Unidos, de la burguesía. Los primeros eran representantes de una izquierda nacional mientras que los segundos eran representantes de la derecha yanqui.
Pinochet y Videla llevaron ejecuciones masivas que entre las víctimas se llevó al músico Víctor Jara y al argentino Héctor German Oesterheld guionista de tebeos y creador del Eternauta (un hito del comic hispanoamericano), después de que su familia fue ejecutada fue uno de los tantos desaparecidos de la dictadura de Videla.
Se debe decir que por lo menos Allende y los montoneros tenían valor, eran luchadores mientras que los millenials, hipsters y feministas que se encuentran dentro de las filas del liberalismo cultural solo hablan de “espacios seguros” en la red y de que las palabras les ofenden. Esta izquierda histérica o liberalismo cultural está financiado por corporaciones como Starbucks, celebridades, bancos y grandes oligarcas como George Soros, jamás serán o apoyaran al obrero.

El Nacional Socialismo alemán tuvo su ala izquierda conformada por los hermanos Strasser quienes representaron la parte más socialista y más violenta dentro del movimiento NS, posteriormente las diferencias con Hitler y su creciente deseo de rebelión los llevo a ser purgados del mismo en la Noche de los Cuchillos Largos.
Pero el Nacional Socialismo nunca fue de derecha (entendiéndose por derecha, esa derecha neoliberal y rancia), tampoco fue de esa izquierda asociada al comunismo sino de una genuina izquierda, si el Nacional Socialismo fue de izquierda y si no me creen pueden leer el texto del nacional socialista danés Povl Riis Knudsen quien escribió un ensayo llamado Nacional Socialismo, un Movimiento Izquierdista.
Dice Knudsen en su ensayo:

Mientras que el Marxismo comparte una filosofía igualitaria básica con el Antiguo Orden y se define como un movimiento materialista orientado a la mera redistribución de los bienes materiales, el Nacionalsocialismo procura construir un completo Nuevo Orden basado en el idealismo y en un respeto profundo por las leyes de la Naturaleza en todos los aspectos de la vida. Ésta, definitivamente, es la idea más revolucionaria de este siglo —¡y por ello bastante izquierdista!—, y ciertamente no es marxista. Comparado con el Nacionalsocialismo, el marxismo no es sino una idea pseudo-revolucionaria, inventada por el cristianismo y respaldada por la democracia liberal”

El Nacional Socialismo se separa del marxismo y el liberalismo para ser un concepto revolucionario y sobre todo constructor de un nuevo mundo sobre las cenizas del viejo.
Knudsen ve el Nacional Socialismo como una revuelta total contra el viejo orden y las ideas burguesas.
La izquierda histérica jamás aceptara las ideas fascistas y nacional socialistas, ellos son burgueses, son los chicos ricos que juegan a la revolución. Ellos están representados por los medios de comunicación, Hollywood, las grandes corporaciones, revistas, ellos jamás serán perseguidos ni ejecutados por sus ideas políticas. Irónicamente y bajo la premisa de Knudsen ¡Ellos representan a la derecha!
Solo hay dos bandos, una derecha y una izquierda, hace años fue entre el Fascismo contra el liberalismo, ha ido mutando, cambiando. La guerra ideológica que comenzó con la Segunda Guerra Mundial y ha continuado hasta entonces toma una nueva forma en el siglo XXI, las viejas nociones de derecha e izquierda son desechadas, la izquierda como la conocemos ha evolucionado a un liberalismo cultural, globalizador, incongruente y grotesco.
La lucha cultural es entre la globalización y el nacionalismo, un liberalismo cultural intolerante, cada vez más violento contra quienes se oponen e hipócrita frente a los movimientos nacionalistas.
El combate sigue y esta izquierda histérica por fin se ha quitado la máscara para revelar lo que siempre fue, un monstruo al servicio de la banca mundial y la globalización.


Febrero 2017

jueves, 19 de enero de 2017

Conan como símbolo de masculinidad



Por Fernando Trujillo

Conan el bárbaro personaje creado por Robert E Howard en el año de 1932 dentro de la revista pulp Weird Tales es la creación más famosa de su autor, tanto que después de la prematura muerte de Howard Conan continuo teniendo aventuras de la mano de autores como Sprague de Camp, Michael Moorcock y Roy Thomas quien lo introdujo al mundo de los tebeos de la mano de Marvel Comics.
Conan ha influido también en diversas historias, parodias, desde su creación ha pertenecido al panteón de héroes pulp y de la cultura pop actual.
Howard creo muchos grandes personajes como Kull de Valusia—barbaro anterior y prototipo de Conan—el puritano aventurero Solomon Kane, el líder picto Bran Mak Morn, bien este articulo puede titularse Kull como símbolo de masculinidad o algún otro personaje pero elegí a Conan por ser el más reconocido.
No es mi intención escribir un artículo relatando el origen y trayectoria del bárbaro cimerio, para eso están otros ensayos y libros muy interesantes, sino analizar al personaje como un símbolo de masculinidad dentro de un mundo posmoderno.
Los héroes viriles que poblaron las revistas pulp tales como Tarzan, Flash Gordon, Doc Savage y el antes mencionado Conan se han desvanecido, los héroes de la generación Tumblr son manginas, psicópatas como el Joker de Suicide Squad, los personajes trastornados de American Horror Story, prototipos de las nuevas masculinidades patrocinados por las feministas. Los héroes blancos y viriles ahora resultan “retrógrados” y “ofensivos”, reliquias de una época pasada recordada por las feministas y sus manginas como una época “oscura”.
El arquetipo heroico del hombre posmoderno es el geek, el hombre feministo, los superhéroes que luchan por los valores globalizadores de igualdad, democracia, multiculturalismo y feminismo como los Vengadores de la franquicia cinematográfica de Marvel, los superhéroes marginados y perdedores que luchan contra la normalidad y quieren imponer una igualdad forzada como los X-Men. Héroes posmodernos portadores de valores globalizadores.
Es por eso que Conan es un símbolo de masculinidad, existen otros ejemplos por supuesto pero vamos a centrarnos en el bárbaro cimerio.
Conan es un seguidor de Crom, un dios de la guerra de su tribu que no acepta plegarias sino lucha, que otorga valor al hombre al nacer y nada más, el hombre tiene que arreglárselas por sí mismo.
Así Conan vive de la guerra, no le debe nada a ningún dios, vive por la lucha, por el botín, las mujeres, el vino, es el hombre libre que ejerce su propia ley frente al mundo.
Conan no pelea por valores globalizadores como la igualdad, ha vivido en una época brutal donde solo la espada rige, todo lo que conoce es la lucha para sobrevivir a un mundo hostil.
El bárbaro es el hombre primordial, el que estuvo antes de la civilización y volverá cuando esta colapse, Conan no es el símbolo de un hombre de los años treinta sino que es un arquetipo que va más y más lejos, hasta el principio cuando no existían los grandes edificios, más lejos, cuando el hombre vivía y moría por la lucha, vivía en un terreno hostil y solo sobrevivía gracias a la lanza y la espada. No tenía nada más que su voluntad.
Generalmente cuando hablamos de masculinidad nos remontamos a la época de los cincuenta, los años treinta, si fue una buena época para el hombre pero la decadencia ya había comenzado en ese entonces, silenciosa pero estaba presente en el hombre occidental, la decadencia no llego de golpe sino que fue germinando en el hombre del siglo XX de forma silenciosa.
En la época en la que Howard escribió sus historias veía un hombre atado por la civilización burguesa, perdiendo su energía en trabajos mecanizados e inútiles, viviendo dentro de grandes ciudades sometido por hombres enclenques que tenían un título de estudios superior al de ellos.
En masculinidad era superior el proletariado que trabajaba en las fábricas que el burgués que vivía cómodamente, esto lo vio Jack London un antecesor de Howard y por eso se unió a la causa socialista, por eso escribió historias y ensayos reivindicando al proletariado blanco frente al capitalismo.  
Si, la decadencia del hombre había empezado desde mucho antes, por eso Howard escribió sobre épocas pretéritas, épocas anteriores a lo que conocemos como historia donde el hombre dotado de una férrea voluntad masculina podría ser libre y conquistador.
Conan es un símbolo de la masculinidad primordial, anterior a la civilización, el hombre pretérito portador de una virilidad incorrupta, superior que le permitió sobrevivir a un mundo hostil y frente a enemigos tan violentos como él.
En este sentido Conan es el símbolo de nuestros antepasados como barbaros, símbolo de la masculinidad primigenia que hemos olvidado.
Los jóvenes ahora buscan espacios seguros en Internet donde no hieran sus sentimientos, buscan como héroes a asesinos en serie, trastornados mentales, suicidas, geeks, drogadictos y perdedores con superpoderes.
Conan es la anti-tesis del superhéroe que todo lo consigue con sus poderes, Conan si quiere algo lo consigue con su espada, toma a las mujeres que quiere—hoy seria visto como un machista o un misógino—las seduce como un macho alfa, mata sin piedad a sus enemigos, sin pensar en los derechos humanos o en comprender sus sentimientos.
Por eso Conan es la anti-tesis del héroe posmoderno, Conan es el arquetipo del poder masculino, por eso la generación Tumblr que tanto ama lo vintage jamás tendrá a Conan como héroe. Porque representa todo lo que ellos temen y odian.
Necesitamos reivindicar a Conan como símbolo de todos los hombres, como un arquetipo heroico en un mundo en ruinas.
Necesitamos activar el arquetipo barbero para luchar contra el estado, para tener una vida libre, para pelear contra la invasión jihadista, contra las hordas antifascistas y cuando la civilización colapse, necesitamos ser Conan.
Leamos las historias de Howard, si tenemos hijos leámosles las historias de Conan, invitemos a jóvenes a acercarse al mundo creado por Robert Howard para que se involucren en su lectura, no digo que hagamos de Conan y los mitos de Howard algo mainstrem porque sería contraproducente pero sí que a los que estén a nuestro alrededor, familia (sobre todo jóvenes, niños y adolescentes) a leer la vitalista literatura de Bob Dos Pistolas (como cariñosamente lo llamaba su amigo Lovecraft) y alejarlo de las películas de superhéroes de Hollywood y de Tumblr, descubrirán un mundo fascinante.
Ya Jack Donovan en sus ensayos reivindico a Crom como una forma de espiritualidad masculina, por eso busquemos en Conan un símbolo de masculinidad sana dentro de una cultura plagada de basura.
Conan es el símbolo del hombre libre, aventurero, violento, el hombre que su espada es su ley y conquista, Conan es el símbolo del hombre antiguo y el hombre nuevo que vendrá cuando el mundo civilizado colapse.
Conan es la virilidad, está en todo hombre esperando a ser liberado.

Enero 2017



domingo, 23 de agosto de 2015

Acabemos con la prensa




Por Fernando Trujillo

La información es un arma poderosa, quien controle la información puede controlar a un pueblo, lo más terrorífico es que puede distorsionarla para sus propios fines y esa es la labor de la prensa.
Ingenuamente muchos piensan que con el Internet y las redes sociales tenemos un flujo de información libre, al contrario estamos en una época de control total, la prensa ya no solo se reduce a periódicos ahora abarca medios de Internet como redes sociales, youtube, medios electrónicos desde la cual ejerce su control sobre la población.
A finales de los años sesenta William Burroughs había profetizado el uso de los medios electrónicos como forma de control en textos como La revolución electrónica y en sus conversaciones con Daniel Odier. Fotos trucadas con Photoshop, hoaxes, Youtube, todo se ha vuelto una aterradora realidad.
Estamos como población más controlados que antes solo que ahora el ser humano cree ingenuamente que por leer noticias de Internet de los llamados “medios alternativos” ya es librepensador, en realidad este tipo de personas están bajo control.
Vamos a dejar algo en claro y es que el término “prensa libre” es un absurdo total, no existe ni remotamente algo como la prensa libre. Toda prensa se mueve por intereses políticos, ideológicos que distorsionan la información según sus intereses.
Todos los gobiernos desde los más totalitarios hasta los más liberales tiene una línea periodística a seguir, una línea que sus periodistas de una u otra manera se ajustan y desviarse de esta línea amerita una sanción desde ser despedido de tu trabajo, multado o encarcelado y esto no sucede solo en países como Corea del Norte sino que va en mayor aumento dentro de las naciones de occidente.
Existen buenos periodistas, existen hombres comprometidos con la verdad, personas objetivas que trabajan en la prensa pero mayormente estos quedan al margen, quienes son reconocidos, ganadores de premios, quienes aparecen en televisión y radio son mayormente quienes están afiliados a una determinada ideología política o social.
Esta clase de periodistas son los más deshonestos, charlatanes, buscadores de popularidad, los más desinformadores, de una u otra forma contribuyen al Sistema, en realidad la así llamada “prensa libre” no es más que una oposición controlada, un teatro para hacerle creer al pueblo que tiene libertad de expresión.
Toda prensa de alguna forma está controlada, pondré unos breves ejemplos: la prensa de izquierda esta manejada por capitalistas, la prensa estudiantil de carácter político está manipulada por demagogos, la prensa anti-islamica esta manejada por sionistas y de igual manera no dudo que la prensa antisionista esté controlada por sionistas ¿Vamos entendiendo? Todo está bajo algún tipo de control, la información se va a presentar nunca de una manera veraz u objetiva sino manipulada de acuerdo a los intereses de algún grupo de poder, ya sea de izquierda o de derecha.
Tanto los “medios libres” como los “medios controlados” tienen por prioridad una doctrina del shock presentando imágenes crudas en sus noticieros, noticias cada vez más violentas, alertando a la población con un nuevo virus, medias verdades y mentiras totales.
Este tipo de noticias mantienen a la población asustada y de una u otra forma justifican el aparato de control del Sistema.

La era del Internet es una era en el que la información se maneja de manera irresponsable, se manipula a través de memes, de noticias falsas, de noticias manipuladas y hay una mayoría de personas que se creen librepensadores por leer Actualidad RT y la edición electrónica de Proceso, parte de la oposición controlada.
Esta disidencia controlada está representada en México por figuras como Carmen Aristegui y Denise Dresser ambas presentándose como figuras críticas al gobierno pero que tienen su propia agenda política.
En el caso de Aristegui ha tenido un culto ciego por parte de sus seguidores para quienes ella tiene la verdad absoluta, pero su agenda ideología se va por la izquierda (el otro lado de la moneda del Sistema), es una mujer inteligente eso nadie lo duda, es hábil para poder manipular la información de acuerdo a sus intereses y que trabaja para CNN—un medio de la izquierda americana, irónicamente acusado de ser parte de la derecha por los grupos de izquierda en Iberoamérica—Aristegui es uno de esos ídolos de barro que el Sistema presenta como “oposición”.
Entre la “prensa libre” y la “prensa controlada” entonces si he de elegir, lo que elijo es acabar con este monstruo llamado prensa.
Para acabar con la prensa primero se debe conocer que todos los medios mienten, de alguna u otra forma miente, que los periodistas honestos son pocos y muy poco conocidos. Segundo terminar con esa tontería que dicta “que el hombre que lee más periódicos y ve más noticieros esta mejor informado” eso no es más que otra mentira.
Acabar con el gran aparato de mentiras no va a ser una lucha fácil, ni se va a lograr a corto plazo, posiblemente nunca se logre pero si acabar con su poder mediático.
En el mundo de Internet donde la información fluye de forma irresponsable uno tiene que recordar que “nada es real”, todo de una forma u otra esta manipulado.
Para acabar con la prensa se necesita una nueva visión, una nueva idea que haga frente al monstruo mediático, se necesita contraatacar de algún modo.
El hombre libre no necesita de la prensa, no necesita de la opinión de columnistas, “expertos”, analistas políticos ni de charlatanes que se dicen periodistas, tiene su propio pensamiento, lo forma en la verdadera cultura y no en las encuestas mediáticas.
Si queremos una sociedad de hombres libres entonces se tiene que acabar con el poder mediático de la prensa, liberarse de esta forma de control, porque en este momento (y siempre) han sido los mentirosos, los enemigos de la libertad quienes tienen el control de la prensa, del cuarto y quinto poder con el que someten el pensamiento humano.
Acabar con la prensa debe ser el objetivo de los disidentes, de los que luchan por la libertad y de las personas con ética.


Agosto 2015

jueves, 18 de abril de 2013

Terrorismo Poético



  Por Hakim Bey 

 BAILES INVEROSÍMILES EN CAJEROS automáticos nocturnos. Despliegues pirotécnicos ilegales. Land art, obras terrestres como extraños artefactos alienígenas desperdigados por los parques naturales. Allana moradas pero en vez de robar, deja objetos poético-terroristas. Secuestra a alguien y hazlo feliz. Elige a alguien al azar y convéncele de ser el heredero de una inmensa, inútil y asombrosa fortuna -digamos 5000 hectáreas en la Antártida, o un viejo elefante de circo, o un orfanato en Bombay, o una colección de manuscritos alquímicos-. Al final terminará por darse cuenta de que por unos momentos ha creído en algo extraordinario, y se verá quizás conducido a buscar como resultado una forma más intensa de existencia. Instala placas conmemorativas de latón en lugares (públicos y privados) en los que has experimentado una revelación o has tenido una experiencia sexual particularmente gratificante, etc. Ve desnudo como un signo.

 Convoca una huelga en tu escuela o lugar de trabajo sobre las bases de que no satisfacen tus necesidades de indolencia y belleza espiritual. 

El arte del graffiti prestó cierta gracia a los laidos subterráneos del metro, y a los rígidos monumentos públicos; el TP también puede ser creado para lugares públicos: poemas garabateados en los lavabos del juzgado, pequeños fetiches abandonados en parques y restaurantes, arte en fotocopias bajo el limpiaparabrisas de los coches aparcados, Consignas en Grandes Caracteres pegadas por las paredes de los patios de recreo, cartas anónimas enviadas a destinatarios conocidos o al azar (fraude postal), retransmisiones piratas de radio, cemento fresco... 

La reacción o el choque estético provocados por el TP en la audiencia han de ser al menos tan intensos como la agitación propia del terror -asco penetrante, excitación sexual, asombro supersticioso, angustia dadaesca, una ruptura intuitiva repentina- no importa si el TP va dirigido a una sola o a muchas personas, no importa si va "firmado" o es anónimo, si no transforma la vida de alguien (aparte de la del artista) es que no funciona. 

El TP es un acto en un Teatro de la Crueldad que no tiene ni escenario, ni filas ni asientos, ni localidades, ni paredes. Con objeto de que funcione en absoluto, el TP debe desvincularse categóricamente de toda estructura convencional del consumo del arte (galerías, publicaciones, media). Incluso las tácticas de guerrilla situacionistas de teatro callejero resultan ya demasiado conocidas y previsibles. 

Una seducción exquisita -conducida no sólo por la causa de la mutua satisfacción sino también como acto consciente en una vida deliberadamente bella- puede ser el TP definitivo. El terrorista P se comporta como un estafador cuyo objetivo no es el dinero, sino el CAMBIO. No hagas TP para otros artistas, hazlo para gente que no repare (al menos por un momento) en que lo que has hecho es arte. Evita las categorías artísticas reconocibles, evita la política, no te quedes a discutir, no seas sentimental; se implacable, arriésgate, practica el vandalismo sólo en lo que ha de ser desfigurado, haz algo que los niños puedan recordar toda la vida -pero no seas espontáneo a menos que la musa de TP te posea-. 

Vístete. Deja un nombre falso. Se legendario. El mejor TP está contra la ley, pero que no te pillen. Arte como crimen; crimen como arte.

lunes, 9 de mayo de 2011

La caída del imperio americano



Por Fernando Trujillo

Bret Easton Ellis es sin duda uno de los mejores escritores de nuestro tiempo, nacido en 1964 en la ciudad de Los Ángeles ha sido un fiel retratista de la decadencia del imperio americano. Ha sido llamado por la crítica como el sucesor de Hemingway mientras que otros lo han despedazado al acusarlo de ser repetitivo, misógino y mediocre. Lo cierto es que su obra literaria no deja indiferente a nadie. Personalmente como escritor tengo una gran deuda con Ellis y sus libros han sido una gran influencia sobre mi propia obra literaria pero no voy a hablar de mi admiración personal si no del trasfondo del trabajo de Ellis.
Para entender su trabajo primero tenemos que entender el entorno en el que nos movemos, vivimos en una era de prosperidad y confort, admiramos a las personalidades del espectáculo y estamos al pendiente de sus vidas a través de revistas, del internet y la televisión. Estamos en la época del lujo, del consumismo, donde buscamos tener lo mejor para ser “felices”. Estamos en una búsqueda de todo lo que es caro, bonito y de moda para así llenar nuestro vacio.
Nuestra existencia es estar sentado en un sofá viendo la tele después del trabajo, educar a nuestros hijos en base a valores morales hipócritas, futbol y consumismo. Nuestra vida es trabajar, consumir y pagar impuestos.
El así llamado American Way Life se ha convertido en un modelo a seguir en el resto del mundo. Tener una carrera, trabajar toda tu vida para otros, tener un gran televisor, casarte y formar una familia. Tener hijos malcriados a los cuales educar en base a la televisión y al dinero. Tu única lectura son los periódicos, las revistas de espectáculo. Esto es lo que se llama una “buena vida”.
En una época de tanto derroche y opulencia surge la duda ¿Realmente somos felices?
Se nos ha educado y al mismo tiempo educamos a nuestros hijos al decirles que para ser felices deben tener lo mejor.
En sus novelas Easton Ellis pone el dedo en la yaga y nos da una respuesta que podría considerarse un golpe contra la falsedad en la que vivimos. Con sus libros Ellis profetiza la caída del imperio americano.

La primera novela de Easton Ellis en aparecer fue la aclamada Menos que Cero una crónica desalentadora sobre un grupo de jóvenes ricos de Los Ángeles.
La historia es narrada con un estilo glacial, alienado en donde se esconde una gran angustia, Clay el personaje principal narra cada acontecimiento del libro sin alegría, indiferente a lo que pasa. Así va describiendo la vida de sus amigos un grupillo de chicos sin motivación que pasan sus días teniendo sexo o esnifando cocaína.
Podría describir el libro como la historia oculta de los años ochenta, mayormente vemos la década de los ochenta como una década alegre, con grandes logros en el campo del cine o de la música, como una época de cambio y de apertura en el terreno de lo sexual.
“Menos que cero” nos dice lo contrario a la creencia popular, hubo una gran prosperidad material pero en lo emocional solo un gran vacío que se hizo más grande. Los protagonistas de la novela tratan de llenar ese vacío por medio de las drogas, la promiscuidad e incluso viendo películas snuff.
En una parte de la novela uno de los personajes dice que se tiene que hacer cualquier cosa para conseguir lo que quieres, una línea que resume la ideología del americanismo.
Dos años después llego su novela Las leyes de la atracción novela narrada por diferentes personajes con ese mismo estilo cínico, amargado y glacial. Los personajes son jóvenes universitarios que pasan sus días fumando marihuana y entregándose los unos a los otros en relaciones sin futuro.
Todos se desean entre todos, todos se entregan sin sentir algo por esa persona, juegan con los sentimientos de los demás solo para sentir el calor de un cuerpo.
Los personajes vuelven a ser un grupo de chicos ricos sin motivaciones, vacios por dentro, indiferentes a los sentimientos ajenos y autodestructivos. Una crónica de la juventud de hoy en día.
La violencia física característica del autor es ausente pero por otro lado la violencia psicológica y la indiferencia se encuentran presentes. Los engaños, las traiciones y la desolación son parte de la prosa de esta novela.
Una particularidad en los personajes de Ellis es que nadie conoce a nadie, todo mundo confunde a unos con otros, creen haber visto a alguien quien no es, todos creen haber conocido a otro pero nada es así. No recuerdan nombres de amigos e incluso familiares, aquí podemos ver que la gente no se conoce verdaderamente, solo se conocen las apariencias pero después de eso nada. Todos nos parecen conocidos o iguales pero en verdad no sabemos de nadie.
Unos años después Ellis escribió la que sería su novela más conocida y polémica American Psycho la historia gira en torno a Patrick Bateman un yuppie que narra día a día de su vida entre reuniones con sus amigos, su trabajo en Wall street y su rutina de ejercicios. La primera mitad del libro es la narración de esta rutina pero a medida que avanza vemos su vida como un despiadado asesino en serie.
Bateman va narrando con lujo de detalles cada uno de sus homicidios entre los que se encuentran un asesinato de un vagabundo, las torturas que realiza a unas prostitutas, como partica el canibalismo y la necrofilia con sus víctimas e incluso el asesinato de un niño.
En un capitulo narra con vejo y asesino a una mujer para el siguiente capítulo narrar la trayectoria de su banda favorita, con ese mismo tono de indiferencia ante la vida.
La novela es una crítica feroz al americanismo, al consumismo desbordado y a la misma época de los ochenta. El mensaje es claro, tenemos prosperidad, tenemos una mansión, tenemos lo mejor pero no hemos pasado de ser unos seres salvajes, sanguinarios homicidas y mezquinos. El yuppie de los ochenta y el cavernícola de la prehistoria no se diferencian en ese aspecto. Vestimos bien, olemos bien pero en el fondo somos criaturas despreciables.
American Psycho podría definirse como un abrupto cierre de la época de los ochenta, en eso termina todo, toda la prosperidad económica, todo el lujo ahí termina en nada, en un inmenso vacío y en el asesinato como una forma de llenar ese vacío.
Patrick Bateman es el símbolo de una época marcada por el materialismo, u “hombre sin límites” como el mismo se define. Un ser sin sentimientos, capaz de las peores atrocidades para tener satisfacción personal como el hombre moderno. Patrick es la representación de toda la hipocresía, frialdad y monstruosidad del americanismo.
A diferencia de los monstruos de la cultura popular Patrick no es un ser deforme, no es una criatura sobrenatural. Es el hombre exitoso que es ejemplo en la sociedad moderna, es el ejemplo a seguir para triunfar en la vida pero detrás de todo ese éxito se esconde la maldad, la falsedad y la sed de sangre. La llegada de Patrick Bateman es el preludio a la caída del imperio americano.
En 1998 apareció la novela Glamorama una sátira que combina la crítica a la sociedad del espectáculo con una rocambolesca trama de espionaje.
En ella el protagonista Víctor Ward—personaje secundario en Las leyes de la atracción—se presenta como un exitoso modelo con una novia a la que engaña con otra modelo, viviendo en un mundo superficial en donde la apariencia es lo más importante.
Llega un punto en el que Víctor se ve involucrado en el mundo del espionaje donde aparece un grupo de modelos terroristas y psicópatas que ponen bombas en sitios públicos y en donde el autor nos narra con lujo de detalles los cuerpos destrozados de hombres, niños, secuestros de personajes de importancia internacional los cuales son torturados de maneras escalofriantes.
A mitad de la novela Víctor ya no sabe si esta todo pasando en realidad o se trata de una película de espías, en este momento narra la acción como si de una película se tratara, habla de cámaras, libretos y actores haciendo ver que tanto él como nosotros los lectores estamos perdiendo noción de la realidad.
Los libros de Ellis son una profecía de la caída de una sociedad alienada, sin destino y cuyo único propósito es combatir el aburrimiento. Una sociedad aficionada a los deportes, a las luchas y a la vida de las celebridades.
Se podía ver a Easton Ellis como un profeta de la decadencia, estamos en un camino acelerado hacia el final de todo y aun así continuamos disfrutando de nuestra opulencia fingiendo que todo va bien. Ese es el mensaje de su obra.

En una parte de “American psycho” Patrick define su persona pública como una “mascara de cordura” atreves de la cual oculta su maldad.
Esta “mascara de cordura” es la sociedad moderna, la superficialidad y la hipocresía de la que hace gala en los medios. Esta cordura es una ilusión para ocultar el caos en el que vivimos y del cual nos negamos a ver qué sucede.
Mientras vivimos en el consumismo el mundo se hace pedazos, el siglo pasado fue uno de los más sangrientos y este promete ser el doble. Crisis económicas, guerras sin sentido, banqueros arrojándose de los rascacielos, adolescentes suicidándose y un vacio emocional que va creciendo. ¿Esto es felicidad? No somos felices, creemos serlo pero es una máscara que usamos.
La literatura de Ellis nos muestra a esa América sin mascara, con toda su degradación y hundida en un pantano de miseria moral.
Ellis nos muestra a los supuestos “winners” del sueño americano, a los guapos y exitosos sin su máscara para exponerlos como son. Con miedos, con complejos, atormentados, narcisistas y desalmados.
Toda esta bibliografía nos muestra el futuro colapso del imperio americano, toda esa decadencia que está matando a una nación.
Leer a este autor es una experiencia perturbadora, desoladora, porque al leerlo estamos leyendo sobre nuestro propio vacio. El hueco en el alma de sus personajes es el nuestro.
Los personajes de Easton Ellis no tienen un futuro, no van a ningún lado, solo quieren pasar el rato, es ahí donde va dirigido el futuro de la sociedad moderna hacia ningún lugar y hacia ningún futuro.
Como le diría Blair a Clay al principio de “Menos que cero” A la gente le da miedo mezclarse nos da miedo involucrarnos, mostrarnos sin mascara, ver que nuestra sociedad se va hasta el abismo y no hay manera de detenerlo.


Abril 2011

sábado, 1 de enero de 2011

Gummo, la pesadilla spengleriana


Por Fernando Trujillo

La película Gummo del director americano Harmony Korine es una obra maestra del cine, alabada por cineastas como Werner Herzog, Gus Van Sant y Bernardo Bertolucci es una película iconoclasta, políticamente incorrecta y perturbadoramente original.
La opera prima de Harmony Korine (guionista de la película Kids) ha provocado el odio de los críticos pertenecientes al Mainstream quienes la han atacado llamándola “basura pretenciosa”, en el momento de su estreno en octubre de 1997 la crítica de The New York Times dijo: "Aunque es temprano, ya podemos decir que Gummo es la peor película del año". La película ofendió a los críticos moralistas y a los defensores del establishment.
El cine mainstream de Hollywood nos enseña el triunfo del sueño americano, un mundo donde todos tienen oportunidad de ganar, donde al final el protagonista triunfa y se queda con la chica rubia. A los críticos les gustan esas películas donde los discapacitados, los soñadores y los chicos buenos ganan al final, esa Norteamérica de cuentos de hadas en donde todos los sueños se hacen realidad y donde los valores morales, la bondad y la perseverancia triunfan sobre la adversidad.
Estas películas son aplaudidas, ganan centenares de oscares, las pasan en tv a todas horas y son llamadas obras maestras por la crítica y el público.
Gummo rompe con la tradición del cine hollywoodense, si este último muestra el sueño americano Gummo nos da un paseo por la pesadilla americana, esa otra América alejada del glamour y la felicidad artificial de la televisión.
Cuando uno termina de ver Gummo tiene una sensación de malestar, nauseas y un desconcierto absoluto, la película tiene el mismo impacto que una bomba atómica. Pocas veces el cine ha dado obras tan originales y perturbadoras como Gummo.

El filme se centro en Xenia un pueblo de Ohio donde un tornado arraso la comunidad, Xenia es un lugar donde se han cumplido las mas terroríficas pesadillas de Oswald Spengler sobre la decadencia de occidente.
A lo largo del filme conocemos a una galería de seres degradados respirando pegamento, matando gatos, adorando a Satán, prostitucion y pedofilia. En cada cuadro somos testigos de la cada vez más progresiva degradación total de Occidente.
El desfile de miserias humanas que habitan el pueblo incluye a dos amigos de nombre Salomón y Tummler los cuales se dedican a cazar gatos para venderlos a una carnicería, una pre-adolescente con síndrome Down que es obligada a prostituirse por su hermano mayor, un chico viste de conejo, un enano negro homosexual que seduce a un ebrio (interpretado por Harmony Korine el director) y tres hermanas que mientras buscan a su gato se encuentran con un pedófilo.
Todos ellos seres degenerados, sin esperanzas ni sueños por un futuro mejor, saben que nada va a cambiar, escapan de su realidad respirando pegamento o matando gatos. He aquí la América profunda, el excremento del sueño americano.
Si el infierno es la degradación absoluta entonces las duras escenas que pasan ante nuestros ojos son una visión del infierno, Xenia es un lugar habitado por seres sin alma, olvidados por el resto del mundo, la Modernidad y el progreso material asesinaron el espíritu humano degradando al ser humano a una piltrafa sin sueños ni esperanzas.
El mundo de Gummo es el mundo visualizado por Spengler en sus obras, un occidente sumido en la decadencia moral, sin espíritu de lucha, entregado a sus instintos más oscuros –asesinato, abuso sexual, drogadicción, etc.—para el filosofo Oswald Spengler este progreso material que se desarrolla sin freno no es más que una degradación espiritual hacia un profundo abismo, sin embargo a Spengler al igual que a la vidente Cassandra—la vidente griega a la que nadie le creía sus profecías—nadie lo tomo en cuanto. Esta decadencia que Spengler predijo se ha cumplido.

En una entrevista que Werner Herzog realizo a Haromy Korine el primero le dijo al segundo con respecto a su película:
“Yo vi Gummo como una verdadera película de ciencia ficción, en el sentido de que muestra una asustadora visión del futuro: una pérdida del alma, una pérdida de espiritualidad… y ahora tu [Korine] lo ves todo claramente con unos ojos muy tiernos…”
Lo que el director alemán ve en Gummo es una visión no muy lejana de un Occidente en ruinas, carcomido por la decadencia, cuando el hombre ha quedado reducido a nada. Este Occidente es un hijo de las ideas de progreso y globalización, cuando todo haya quedado consumido y ya no haya nada por lo que luchar ni por que soñar solo quedara la miseria y el olvido.
La atmosfera de la película es un ambiente irreal en donde lo grotesco se combina con lo tierno, lo insano se mezcla con lo trágico, lo patético y lo onírico van de la mano danzando através de cuadros que nos van desvelando la vida en un pueblo donde el espíritu humano ha dejado de vivir. La pesadilla spengleriana hecha realidad.
Con su visión de una America decadente la película de Korine supera el género dramático y realista, Gummo supera el racionalismo al que Hollywood continúa atado, es una superación al cine mismo. Estamos ante un nuevo tipo de cine para un nuevo tipo de espectador y para un nuevo tiempo.
Gummo vino a romper con todo lo tradicional en el cine: la técnica, la estética, la narrativa y el clásico Happy End. Korine vino con una revolución visual para nada conservadora y nada complaciente. Un cine rebelde e iconoclasta para un espectador rebelde.
Esta aterradora visión del futuro no ha hacho más que cumplirse, el pueblo tiene por nombre Xenia pero puede ser Buenos Aires, Londres, Ciudad de México, puede ser el pueblo donde tu vives o tu calle más cercana. El futuro está aquí.
Una de las últimas escenas de Gummo es donde aparece el Chico Conejo sosteniendo el cuerpo de un gato muerto, enseña al espectador el cuerpo del gato. El cadáver putrefacto del occidente moderno.

Febrero 2010