"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







jueves, 17 de noviembre de 2011

Arkham Asylum, el oscuro viaje de un héroe




Por Fernando Trujillo


En el año 1989 salió al mercado una de las historias más oscuras e iconoclastas de Batman, me refiero a Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth escrita por Grant Morrison e ilustrada por Dave McKean.
De todos los superhéroes que ha concebido la industria mainstream del comic, Batman es el que mejor representa al Superhombre nietszcheniano, un hombre sin poderes pero con el intelecto de un genio y poseedor de grandes habilidades en la lucha.
Al mismo tiempo es uno de los héroes más humanos de la industria, un hombre solitario, atormentado por el recuerdo de la muerte de sus padres, un hombre con miedos y complejos como cualquiera de nosotros.
Se podría decir que existen dos personalidades dentro de Bruce Wayne, la del hombre un exitoso y solitario hombre de negocios y la de Batman el luchador contra el crimen, un ser sin miedos y que aplica la justicia implacablemente.
La historia de Arkham Asylum explora el lado humano de Batman, sus miedos y sus tormentos a lo largo de las viñetas.
Morrison mezcla símbolos, arquetipos, metáforas, enfermedades mentales en un comic vanguardista inspirado en los trabajos de Lewis Carrol, Carl Jung y Aleister Crowley.
Arkham Asylum es el relato del oscuro viaje iniciático de Batman a través de los laberintos de la locura, cuando miras el abismo entonces el abismo te mira a ti.

La historia comienza cuando los internos del manicomio Arkham liderados por el Guasón toman el asilo, Batman es retado por sus enemigos a entrar y recorrer el lugar en una hora, enfrentando a todos aquellos criminales a los que encerró.
Paralelamente nos narran la historia de Amadeus Arkham el fundador del asilo, una historia marcada por la soledad, la tragedia y la locura.
Algo que sobresale en la historia es el tratamiento que hacen de la psiquiatría humanista y de las enfermedades mentales, el personal de Arkham considera a los criminales internados como “enfermos” y que pueden ser curados para ser reintegrados a la sociedad.
Todos los villanos contenidos en el asilo –el Guasón, el Espantapájaros, Dos Caras, el Sombrerero Loco, Maxie Zeus, el Doctor Destino y Killer Croc—son psicópatas, paranoicos, violadores, pedófilos, con tendencias homicidas pero desde el punto de vista humanista no son responsables de sus actos.
La psiquiatría moderna se rige bajo el principio de la Ilustración de que el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo corrompe.
Los psiquiatras tratan de demostrar la efectividad de sus tratamientos para “sanar” aunque dichos tratamientos signifiquen destruir la psique de una persona—como le sucede a Dos Caras en la historia—ellos se justifican (siguiendo un pasaje de la historia) “A veces debemos derribar para poder construir”.
Morrison plantea un conflicto entre la locura y la cordura, el orden y el caos (algo que ya habia hecho en Doom Patrol y Los Invisibles) en donde los representantes de las psiquiatría representan el mundo de lo racional mientras que héroes y villanos por igual vienen a representar el mundo de lo irracional, de la locura y la oscuridad.
El Guasón viene a ser la representación absoluta del caos y la demencia, un ser grotesco, de una sexualidad ambigua, sádico, amoral y de personalidad en constante cambio. En la historia se le diagnostica con un desorden similar al Síndrome de Tourette (aunque las personas con dicho síndrome no tienen tendencias psicopáticas), un caso d cordura extrema adecuada para la época urbana como lo describe su terapeuta.
Posiblemente el Guasón—al igual que el Señor Nadie en Doom Patrol—viene a representar al espíritu del mundo urbano de finales del siglo pasado y principios de este: un ser abstracto, monstruoso, demente, ambiguo, amorfo. El Guasón ilustrado por McKean es uno de los personajes más atemorizantes de la historia, constantemente un lenguaje vulgar y bromas de índole sexual algo inaudito para la época en la que fue publicado.
Batman viene a representar el orden, la justicia, es el último caballero en un mundo en ruinas pero antes debe enfrentar a sus propios demonios.
Un aspecto importante en la trama es que se pone en duda la cordura de Batman, un hombre que se disfraza bajo una máscara no puede ser un hombre sano aunque luche por el bien, el héroe aun tiene muchos traumas y miedos a los que debe enfrentarse para poder ser un Superhombre. Para eso debe recorrer los tenebrosos pasillos de Arkham en un oscuro viaje iniciático.

Durante la historia el lector se pregunta si Batman está recorriendo los pasillos del manicomio o todo es parte de su imaginación, nos preguntamos si todo está sucediendo dentro de la psique de Bruce Wayne o está pasando en realidad.
Batman se encuentra con sus enemigos todos ellos dementes, delirando, en monólogos caóticos y absurdos que terroríficamente encierran grandes verdades.
Podríamos decir que todos los villanos a los que Batman se encuentran son recreaciones de sus propios miedos, sus demonios interiores.
“Nosotros somos tu” le dice el Sombrerero al final de su monologo, Arkham podría ser la mente de Batman y el está en una búsqueda por escapar de ese abismo, enfrentando a cada una de sus pesadillas.
Aquí el héroe no es como en sus otras aventuras, un hombre sin miedo y absolutamente bueno, es un ser como cualquiera de nosotros, un hombre en busca de sí mismo entre las tinieblas de la mente humana.
Al mismo tiempo nos encontramos con Amadeus Arkham y vemos el desmoronamiento de su psique, Amadeus está en una lucha consigo mismo entre la locura y la cordura, entre los horrores del pasado y la desolación del futuro.
Razón y demencia cada uno enfrentado en una dualidad que domina la psique humana ¿Realmente la Razón puede triunfar? ¿Estamos condenados a sucumbir a la locura? Una consigna típica de la psiquiatría moderna es que la educación puede someter los instintos primordiales del hombre y convertirlo en un ciudadano razonable.
En Arkham Asylum vemos que esto es una falacia, los personajes que representan a la Razón van cayendo en sus instintos más primarios como la sed de venganza o el impulso homicida conforme avanza la historia.
Una de las escenas del comic mas simbólicas es la lucha entre Batman y Killer Croc que magistralmente tiene la apariencia de un dragón.
Es el combate entre el héroe y el monstruo descrito en varios relatos arquetípicos como el de Sigfrido y Fafner, Beowful y Grendel, como Miguel y Satán.
La batalla es entre el hombre con la bestia que habita dentro de su ser, Killer Croc es ese monstruo que duerme dentro de nosotros, el dragón de numerosas historias encarnado y que viene por nosotros para arrastrarnos a la demencia.
Batman coge una lanza que está siendo sostenida por una estatua del arcángel Miguel—esta lanza puede ser identificada como Gugnir o la Lanza del Destino—con la que atraviesa el corazón del dragón, matándolo y arrojándolo al abismo.
El héroe ha vencido a la bestia, a la antigua serpiente y ahora debe encontrar la salida de su propia prisión.
La historia concluye con Batman saliendo del asilo con una inquietante despedida del Guasón “Aquí siempre habrá un lugar para ti”.
Batman ha salido del manicomio como Teseo salió del laberinto, ha enfrentado a sus miedos pero la lucha interior nunca termina ¿Volverá o ha vencido definitivamente?
Como epilogo tenemos los monólogos de varios de los personajes cada uno expresando su propia patología, cada uno gritando su dolor.
En conclusión Arkham Asylum es un compendió de mitos y arquetipos sobre el viaje iniciático del héroe trasladado al lenguaje del comic.
Pienso que lo más aterrador de Arkham Asylum es la fragilidad de la mente humana, nos hemos impuesto una máscara de cordura, hemos creado nuestra propia definición de lo que es racional y lo que es irracional.
Nosotros seres “racionales” hemos levantado muros a los que llamamos normas apropiadas, razón, moral pero todas estas cuestiones son meramente artificiales, la mente humana es un abismo poblada por los más primitivas instintos.
La mente es una prisión que encierra todos estos instintos, toda esa violencia e insania humana están dentro de nosotros, esperando un momento en el que todo se rompa para ser liberados y mostrarnos el horror de la psique humana.
El camino de Batman es el camino que todos seguimos, recorriendo nuestra mente y enfrentando a nuestros propios villanos, solo que no todos podemos ganar. Mientras vivimos de acuerdo a nuestra concepción racional el Guasón ríe desde los rincones más oscuros de nuestra mente.

Noviembre 2011

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