"Escribe con sangre y comprenderas que la sangre es espiritu"

Friederich Nietszche







lunes, 30 de marzo de 2015

Mentalidad romana



Por Fernando Trujillo

El gran legado de los romanos al mundo occidental no fueron solo sus construcciones majestuosas, los caminos que construyeron o la historia de su poderío militar, este gran legado fue su mentalidad, la transmisión de su pensamiento de vida a los pueblos de Europa, pensamiento que influyo (junto con el pensamiento cristiano)  en el Medievo.
No vamos a andarnos con romanticismos ni con idealizaciones, el imperialismo de los romanos fue brutal, fue despiadado con los pueblos conquistados, una cultura que no conocía la misericordia con sus enemigos tal como demostró al arrasar Cartago.
Era la época en la que no existían los derechos humanos, ni los activismos de dicha doctrina lanzando su verborrea en redes sociales, ese imperialismo duro fue lo que impuso el temor y respeto entre los otros pueblos para los mediterráneos pero también genero su mala reputación en libros y películas de épocas posteriores que no entendían la mentalidad romana. Sobre Roma se ha escrito muchas tergiversaciones, mucha basura por parte de historiadores políticamente correctos.
¿En que consistió esta mentalidad romana? Primero que nada recordemos que en sus orígenes los romanos se conformaban por clanes unidos por lazos sanguíneos, un profundo ritualismo militar así como una unidad tanto racial como espiritual.
Para el romano la gens, la familia era lo prioritario, el padre era el jefe del clan, los demás miembros de la familia le debían obediencia, era el padre quien tenía derechos sobre la esposa, los hijos y podía aplicar el mismo la pena capital a alguno de sus hijos si este deshonraba el nombre de la familia.
La figura del padre dominaba la cultura itálica, se le debía el respeto y culto por parte de los otros miembros de la familia, los antepasados tenían su propio culto dentro de la gens, su religiosidad tuvo como uno de sus dioses tempranos al legendario rey Rómulo, fundador de Roma y padre de la romanidad, herencia del patriarcado indo-europeo.
Esto para la mentalidad moderna (relajada y femenina) le parecerá cruel y lo era pero fue esa dureza, ese autentico patriarcado que llevo a los romanos de ser una tribu de pastores a ser los dueños del mundo conocido.
La mentalidad romana se diferenció de la mentalidad de otros pueblos barbaros en la disciplina, el ascetismo, el ritualismo religioso y el patriotismo que pronto desarrollaron contrario a otras civilizaciones que tenían el principio del placer como norma.

El pensamiento romano tenía tres partes vitales: un amor por la belleza, el arte y la cultura, un amor por la sangre, por la familia y por ultimo un amor por lo divino, por el mundo del espíritu y lo sagrado.
Este amor por la belleza llevo a los romanos a llevar una arquitectura inspirada en la cultura griega, a erigir monumentos a sus héroes y dioses que hoy el mundo admira, a la literatura de Virgilio al que el mundo medieval admiraba como máximo maestro.
Esta mentalidad tenía una cosmovisión del mundo como un lugar mágico poblado de deidades, espíritus y guardianes a los que se les debía respeto. Cada acto cotidiano tenía una influencia divina y el jefe del clan rendía un ritual de agradecimiento al espíritu protector de su clan. Antes de comer, regresando de una batalla, en el nacimiento de un niño, antes de la batalla, en el amanecer.
Este sincretismo religioso estaba unido a su vida diaria, una unión entre el mundo material y el mundo espiritual, eran uno para el romano, no había materia sin espíritu.
Esta cosmovisión religiosa de la unidad entre el mundo espiritual y terrenal fue parte de la mentalidad medieval que veía el mundo como una unidad entre lo divino con lo terrenal.
El ideal de Imperium, de orden de los romanos fue tomado por el imperio bizantino en oriente y más que nada por el Sacro Imperio Romano Germánico que continuo la tarea de los romanos de mantener este orden sagrado.
La mentalidad romana genero una verdadera voluntad de poder, conquistadora que domino la mayor parte de oriente y occidente.
La mezcla entre la cultura y la guerra, la disciplina y austeridad patriarcal, la voluntad de poder y la unidad tanto espiritual como racial llevaron a los romanos a destruir a los degenerados etruscos y fundar una nación dirigida por las principales gens-familias que dieron origen a la casta de los patricios.
Lamentablemente esta mentalidad sana fue degenerando con el tiempo, las guerras púnicas contribuyeron al debilitamiento de las castas patricias. A pesar del triunfo sobre Cartago y sobre otros pueblos de carácter matriarcal—como la Egipto de Cleopatra—llego la influencia de estos sobre los romanos.
Es la maldición de los pueblos conquistadores, de forma consciente o inconsciente toman la influencia de los pueblos conquistados. En este caso los romanos adoptaron a dioses orientales como la Isis egipcia, adoptaron ciertas costumbres de pueblos conquistados y el culto a otros dioses.
La aristocracia patricia pronto se volvió relajada, dejando de ser un clan de carácter patriarcal y volverse una familia real. El olvido de la mentalidad patriarcal pronto trajo la decadencia, la sumisión a las fiestas y placeres, la decadencia de la calidad genética y las traiciones entre familiares.
El romano primitivo, el pastor itálico brutal, bárbaro, impetuoso degenero en un ser hedonista, déspota, mentalmente desequilibrado—ahí tenemos los casos de Calígula y Domiciano—viviendo en orgias y decadencia.
Los emperadores hispánicos aportaron nueva sangre y continuaron con esta mentalidad romana en la ya degenerada aristocracia, emperadores como Trajano y Marco Aurelio llevaron al imperio a tener una época de prosperidad, este último además aporto junto con otros filósofos lo que es el estoicismo la última parte de la mentalidad romana.
La mentalidad romana influyo en el carácter medieval, en la disciplina y el ascetismo de los primeros reyes medievales, en el arte y la cultura del Renacimiento. Esa unión entre la cultura y la guerra que ha caracterizado las grandes naciones. El ideal de imperium influyo en la España victoriosa de la Reconquista que unió todos sus reinos independientes en una sola nación y que llevaron su cultura (tal como Roma hizo) al nuevo mundo.
Nuestra cultura, nuestra arquitectura son parte del legado de Roma, los pueblos latinos (entendiendo esto los pueblos herederos de la cultura del Lacio) como los países hispanos y los países del Mediterráneo tienen este legado romano en su arquitectura, en su forma de vida pero lamentablemente la mentalidad romana del patricio, del bárbaro itálico se ha perdido.

Marzo 2015



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